MOMENTO III
Personajes Principales: Anna, Sitron, Sven
Personajes Secundarios: Kristoff, Elsa
Menciones: Hans
Sabía que no le incomodaba estar en los establos de Arendelle, le eran agradables, en especial desde que el clima se había vuelto a su respectiva normalidad, pero Sitron el caballo, se veía algo apagado desde hace un tiempo, según Anna.
A ella le agradaba mucho desde que lo conoció en ese muelle, era un animal muy manso y cariñoso. Siempre agradecía las manzanas que la princesa le traía todos los días.
Pero desde que Hans fue expulsado y lo dejaron aquí, a su suerte, se notaba que el animal estaba triste. Tal vez Anna odiaba al príncipe de las Islas del Sur, pero estaba segura que había un vínculo especial que aquel bello animal tenía con el pelirrojo.
Sitron extrañaba a Hans.
Kristoff vio a la princesa, cerca de la entrada de los establos y se acercó a ella tomándola levemente por sorpresa.
- Lo siento- dijo el muchacho
- No hay cuidado – sonrió ella- solamente estaba pensando en que puedo hacer con Sitron… lamentablemente el rey de las Islas del Sur negó la repatriación de animal, siendo que sería una tontería traer un barco solo por él.
- Que hombre tan insensible- comentó Kristoff
- De ahí lo debió sacar Hans- comentó la princesa
Ambos observaron al animal un rato.
- Realmente se ve mal- dijo Kristoff
- ¿Sabes?- dijo Anna- me gustaría que se convirtiera en el caballo de Elsa. Ella nunca aprendió a cabalgar y Sitron sería maravilloso para ella, es muy manso e inteligente.
- No es mala idea- dijo el muchacho- pero un animal así de triste… no creo que ni siquiera quieran que lo monten.
- Tienes razón- comentó ella- observando tristemente al animal.
Anna se quedó pensando en que podría hacer… hasta que sus ojos se abrieron y una sonrisa apareció en su rostro. Había tenido una posible respuesta a su duda.
- Kristoff- dijo Anna- trae a Sven a dormir al establo
El muchacho se le quedó mirando, extrañado ante su petición.
- Creo que Sitron necesita un amigo- comentó Anna- lamentablemente mi caballo es algo celoso y no creo que quiera estar con él, muy en especial luego de lo que hizo su amo, pero Sven…
- Bueno, Anna- comentó Kristoff rascándose la cabeza- suena bien, pero no se si quisiera seguir aprovechándome de tu hospitalidad… se que somos pareja, pero que sea el proveedor de hielo de Arendelle y entre tan coloquialmente al castillo…
- Kristoff- le detuvo Anna delicadamente mientras tomaba una de las gruesas manos de su compañero- Sabes muy bien que no te estás aprovechando de nada aquí. Eres una persona muy especial tanto para mi como para mi hermana. Eres parte de esta familia igual que Sven y Olaf.
Anna hablaba con el corazón, lo que hizo al joven ruborizarse un poco.
- Gracias Anna- dijo el muchacho- está bien, traeré a Sven al establo.
La princesa sonrió suavemente ante lo dicho por el proveedor de hielo. Solo esperaba que eso animara a Sitron.
Kristoff encontró a Sven jugando con Olaf, el reno se paseaba saltando por el jardín del castillo con la nariz de zanahoria del muñeco de nieve.
- Sven- llamó Kristoff haciendo que el reno y el muñeco de nieve dejaran su juego.
El reno animadamente se acercó al muchacho dándole un cálido lengüetazo en su mejilla, haciendo reir a Kristoff.
- Hey, adivina- le dijo a Sven- hoy dormirás en los establos reales, quiero que conozcas a alguien.
Sven ladeó la cabeza he hizo un ruido peculiar, el cual Kristoff pareció entender a la perfección.
- Mira, es un caballo que su amo lo dejó- comentó Kristoff- Está algo triste y solo en Arendelle, necesita apoyo. ¿Crees que puedes hablar con el?
Sven se quedó pensando un tiempo hasta que asintió.
- Oh, Sven tendrá un nuevo amigo- sonrió feliz Olaf- ¿Y como se llama.?
- Sitron- dijo Kristoff- Era el caballo de Hans.
- ¿Hans?- dijo Olaf- ¿Por qué me suena ese nombre? Oh si, el tipo que debía besar Anna y no funcionó, ese Hans.
- Ese mismo- dijo Kristoff- Es probable que nunca vuelvan por él- el muchacho llevó su mirada hacia el reno- Dime amigo, como te sentirías si te pasara eso.
Sven hizo un sonido agudo, como un quejido. Denotando un sentimiento de tristeza.
- Exacto, así que has lo que puedas para ayudarlo ¿si? El no tiene la culpa de nada
El reno levantó su pezuña e hizo un saludo militar, entendiendo que debía hacer y que lograría su cometido.
Kristoff tomó las riendas del reno y lo llevó hasta el establo donde estaba Anna la cual sonrió.
- Ven Sven- dijo Anna amablemente- te llevaré para que conozcan a Sitron.
El caballo sintió los pasos de la princesa ladeando su cabeza y observando extrañado al recién llegado, de seguro nunca había visto un reno.
- Hola Sitron- dijo Anna acercando su mano por debajo del hocico del caballo, de la misma forma en que lo hizo la vez que lo conoció- Te presento a Sven- observó al reno- Sven, te presento a Sitron.
Sven se acercó al cabello olfateándolo un poco, Sitron retrocedió un poco observando a Anna un poco incómodo.
- Oh- dijo ella- es su forma de saludar. Se acercó a Sven- Se educado, por favor.
Anna los dejó solos. Sitron se quedó observando como la princesa se alejaba hasta desaparecer. Sintió un extraño aire en su oreja y se volteó. El reno estaba a pocos milímetros de él con una zanahoria en su hocico. La colocó en el suelo y se la acercó con su nariz a sus pesuñas.
Sitron observó la zanahoria y a Sven un rato, muy incómodo.
El reno acercó nuevamente la zanahoria al caballo con una sonrisa y un ruido muy amable de su parte.
El caballo hizo un sonido de fastidio y se retiró dejando la zanahoria en el suelo y al reno observándolo con duda.
Ya era de noche. Sitron estaba acostado en la paja lanzando un suspiro.
En las noches era cuando peor lo pasaba, recordaba que su amo siempre lo venía a ver para cepillarlo y estar un rato con el, a veces, le traía un regalo: una manzana o un terrón de azúcar. Le preguntaba como estaba y él le comentaba su día, era un bello ritual que existía desde el momento en que se conocieron, cual el era apenas un potrillo.
Sintió un golpe en las maderas. Sven estaba golpeándolas para llamar su atención. Sitron levantó su cabeza molesto, observando al molesto reno que lo observaba jadeando como solía hacerlo.
Sven bajó su rostro un segundo y nuevamente le mostró la zanahoria al caballo, esta vez la puso en el lado del establo de su compañero y bufó de manera amable.
Sitrón rodó los ojos, no tenía ganas de ser molestado, pero el reno insistía.
Molesto, el caballo se levantó y se acercó a la zanahoria oliéndola levemente.
Observó al reno, quien le hacía una seña de que debía probarla.
El caballo, más bien para que su compañero con cornamenta dejara de molestarlo, mordió la zanahoria degustándola.
Estaba deliciosa.
Sitron se levantó observando al reno, se acercó a el y acarició su hocico con el suyo, agradeciendo el gesto.
No era tan mal tipo.
Al otro día, Anna observó como ambos animales corrían y saltaban en el establo, Sven bufaba alegremente y el relinchar de Sitron se les unía. Kristoff ya estaba ahí hace un tiempo, observando la escena. La princesa se acercó a él, quien sintió inmediatamente su presencia.
- Tenías razón- le dijo a la princesa- Necesitaba un amigo
- Lo se- dijo Anna poniendo sus manos en su cintura- Pero todo fue merito de Sven, es un gran chico.
Ambos observaron un rato más el juego de los animales, hasta que decidieron volver al castillo.
Elsa se acercó suavemente hasta el caballo, poniendo su mano sobre la nariz del animal, el cual se acercó un poco más a ella.
- Es muy amigable- sonrió la reina- ¿En serio puedo usar este caballo?
La princesa asintió
- A él le dará gusto, ¿no Sitron?- dijo Anna
El aludido relinchó asintiendo.
- ¿Sitron?- dijo Elsa- que bonito nombre.
- Elsa, permítame- dijo Kristoff, ofreciéndole su mano.
La reina, con ayuda del proveedor de hielo, pudo subirse en la silla de montar de Sitron, algo incómoda al principio, pero el animal se veía tranquilo.
Tomó las riendas de Sitron y comenzó a caminar con él. A su lado estaba Anna con su propio caballo y del otro Kristoff sobre Sven.
- Realmente es un caballo precioso y muy dulce- sonrió la monarca- gracias Anna.
- Ni lo menciones- dijo la princesa feliz ante como se encontraba su hermana.
Bajó la vista hacia Sitron, observando que su rostro estaba mucho más compuesto, estaba feliz y , Anna creyó, que hasta agradecido.
Tal vez, la manera de Elsa de montar a un caballo no era la que Sitron acostumbraba, era un poco más suave y novata, pero ya comenzaría a acostumbrarse. Ya lo había hecho con Anna y con su nuevo amigo.
Hola a todos, espero que hayan disfrutado este nuevo Momento.
Este corto nació un poco de mi duda de que pasó con Sitron en conjunto a distintas imagenes en tumblr que sugieren que Anna se quedó con el caballo, de Sven con Sitron siendo amigos y de la relación que tenía con su dueño.
Espero que les haya gustado y les haya sacado una sonrisa tierna aunque siempre estoy abierta a sus comentarios, ¿te gusto o no? ¿está bien escrito?
Que tengan un buen dia.
