BILL POV

Tom me miraba con fascinación, lo cual no entendía porque sabía que estaba horrible, llorar no me sentaba nada bien, y yo sin mi maquillaje no era nadie.

Intenté girar la cara de nuevo para que Tom no me viera pero me sujeto suavemente, esa era su forma de decirme que lo sentía, que estaba allí conmigo y que no me dejaría marchar.

Me gire y le abracé fuertemente, no podía parar de llorar.

-¿Qué es lo que te ocurre Bill? Me tienes preocupado. ¿Es por la gira?

No sabía que contestarle, no tenía idea de lo que me ocurría, solo quería abrazarme a él por el resto de mi vida.

-Eh, contéstame-dijo con impaciencia y volvió a cogerme la cara, mirándome con sus enormes ojos marrones.

-No sé cómo explicarlo con palabras Tomy…-dije en tono confundido.

-Hazlo como puedas-dijo, y me lanzo una de sus sonrisas que harían desmayar a cualquier adolescente.

No podía resistirlo más, cada vez tenía más claro lo que quería, así que simplemente me dejé llevar y le besé.

El beso no fue como yo esperaba, Tom se apartó rápidamente de mi y saltó de la cama, pude ver sus ojos horrorizados por lo que acababa de pasar.

-¿Pero qué cojones te pasa?-me grito sin cambiar su expresión ni un segundo.

Balbuceé, pero era incapaz de expresar lo que me pasaba por la mente, solo sabía que ese segundo había hecho lo que tantos años había reprimido.

Tom salió corriendo de mi habitación y se metió al estudio, creo que lo mejor sería dejarlo solo.

TOM POV

Llevaba horas pensando en lo que había pasado, no era capaz de encontrarle lógica. Solía comprender y tolerar todas las rarezas y esteticidades de Bill, pero esto era otro nivel, un nivel que mi mente no alcanzaba a entender.

Sonó mi teléfono -¿Sí?-dije con voz de cansancio.

-Tom, soy yo.-Dijo Ria.-Voy a ir a The Viper Room con Sharon y Michael, ¿te vienes?

-Sí.-Dije sin dudarlo, necesitaba alejarme de Bill.-Te veo allí.

Salí del estudio, tenía que pasar por delante de la habitación de Bill para llegar a la mía y eso me aterraba, no me encontraba en condiciones para verlo.

Me apresuré a mi habitación y me cambié de ropa, quería salir lo antes posible sin que Bill me preguntase a donde iba, no solía salir sin él.

Bajé las escaleras y me monté en el coche, tenía que dejar de ser su gemelo para ser solo Tom, tenía que aclarar mi mente.