Hola! queria agradecer sus comentarios a cielomoon y a GirlGryffindor. Les dejo con la historia!
Apenas había pasado un minuto cuando una señora pelirroja y algo regordeta les dejó pasar. Miraba a Adela con mucha curiosidad, pero no preguntó quién era. "¿Les habría explicado todo Dumbledore?" se preguntaba el profesor Snape. Sabía que la Señora Wesley no era de las que se quedan calladas.
-Buenos días, profesor Snape. La reunión acaba de empezar.-le saludó la mujer.
-Primero tengo que…
-El profesor Dumbledore me dijo que llevara a la niña arriba, a una de las habitaciones.
-Está bien-asintió algo enfadado. Si había algo que odiaba es que le interrumpieran cuando hablaba. Le dirigió una mirada a Adela, como dudando entre despedirse o no y finalmente se marchó por las escaleras hacia la cocina sin dirigirle una palabra.
-¿Cómo te llamas querida?-preguntó la señora Wesley una vez estuvieron solas.
-Adela-contestó simplemente ella.
-Yo soy la señora Wesley, sígueme por favor… y casi se me olvida, debes hablar en voz baja en el vestíbulo.
Adela prefirió no preguntar el motivo, pues tenía la ligera impresión de que no era nada bueno. Siguió a la señora Wesley por las escaleras hacia los dormitorios. Cogieron el pasillo de la derecha, donde sólo había tres puertas, de las cuales dos tenían carteles con el nombre de su ocupante. Un rezaba "Regulus Black" y la segunda "Sirius Black". La joven se preguntó quienes eran los Black. La señora Wesley se detuvo frente a la que no tenía ningún cartel y la abrió.
-Esta será tu habitación, después de la reunión cenaremos.
- Muchas gracias señora Wesley.
La habitación era bastante espaciosa. Tenía una cama, una mesa, una silla y un armario. En lugar de acomodar sus cosas, prefirió tumbarse en la cama un rato.
Por fin, después de todo lo que había pasado, podía llorar la pérdida de su madre.
En la cocina de Grimuld Place reinaba un silencio absoluto. Hacía diez minutos que había empezado la reunión de la Orden. Tenían que repasar el plan, para ir a buscar a Harry Potter al día siguiente, cuando entró Severus Snape por la puerta. Dirigió una mirada al director de Hogwarts y tomó asiento al lado de la profesora McGonagall pues era el único que permanecía libre. Recorrió la mesa con la mirada y cuando sus ojos se toparon con los de Sirius Black no pudo evitar una mueca despectiva. Si las miradas matasen, Severus Snape estaría muerto. Ya le extrañaba al profesor de pociones que Black se hubiera tomado tan bien la aparición de su "hija".
-Tengo algo importante que anunciaros.- dijo Dumbledore volviendo a tener la atención de Snape y Black.- Hace unos minutos ha llegado una joven a esta casa…
Snape prefirió perderse en sus pensamientos. No estaba de humor para escuchar la historia otra vez. Pero no tuvo más remedio que volver a la realidad cuando se empezaron a escuchar la avalancha de preguntas de los miembros de la Orden.
-¿Es bruja?
-¿Va a ir a Hogwarts?
-¿Seguro que ÉL es su padre?-Snape fulminó con la mirada a Bill Wesley. La verdad es que él mismo se preguntaba por qué no había ido corriendo a San Mugo para hacerse una prueba de paternidad. Tal vez debido a que Dumbledore nunca se equivocaba.
-Sí, es una bruja y por eso irá a Hogwarts. Pero su magia es como la de un niño. Se manifiesta con sus emociones. Fue así como escapó de los mortífagos.
-¿A qué te refieres Albus?- preguntó Alastor Moody.
- A que hizo magia accidental para escapar. Explotaron varios cristales en su casa, con la suerte de que dañó a algunos mortífagos. Eso no los abría detenido, pero los retrasó lo suficiente hasta que llegué.
-¿Cómo sabías dónde estaban? ¿Y que estaban siendo atacadas?-inquirió Remus Lupin. "No se le escapa nada" pensó el director.
-Digamos que tenía sospechas de su paradero, pero no me pareció necesario intervenir. No, hasta los recientes acontecimientos- refiriéndose a lo ocurrido en junio-Pensaba ponerme en contacto con Susan para que volviera a integrarse a la Orden.
-¿Y cómo estudiará la niña en Hogwarts?- la profesora McGonagall parecía ya respuesta de la impresión causada por la noticia. "¿Severus una hija? ¡Imposible! Eso tengo que verlo" pensaba la subdirectora.
- Sé que lleva un retraso importante, pero pensaba en que podríais darle clases intensivas hasta septiembre. Entonces la evaluaré y se decidirá si está a la altura de 5º año.
-¿Con podríais a quienes te refieres, Albus?
- A ti por supuesto, Minerva, para transformaciones. A Remus para Defensa e Historia, a Sirius para Encantamientos y Astronomía y a Severus para Pociones.
Sirius Black no podía creer lo que oía. Después de la "noticia" había llegada a Grimuld Place hecho una furia y gritando a todo el que se le ponía por delante para, finalmente, encerrarse con Buckbeak en la habitación que fuera de su madre. Después de hacerse con todo el autocontrol que poseía (y no volver a Hogwarts para partirle la cara a Snape como le gritó a Remus a través de la puerta) salió cuando le avisaron del inicio de la reunión, esperando encontrar más respuestas. ¿Y Dumbledore le salía con eso?
En el rellano de la escalera de Grimuld Place los hermanos Wesley y Hermione Granger no salían de su asombro con una oreja extensible en la mano y la boca abierta.
