Disclaimer: Los personajes no son míos, son de Kitty.e2 y Stephanie Meyer… respecto a la historia, es de Kitty.e2, es una adaptación del anime: Sakura Card Captor.
Summary: Adaptación: Bella creía tener una vida normal, era la reportera estrella de una revista y vivía bajo el anonimato, pero todo da un giro sorprendente cuando la editora, una mujer bastante ambiciosa, le propone una "misión imposible"; descubrir los secretos mejor encubiertos de Edward Cullen, el dueño y editor de Seasons la revista más cotizada de toda USA, para esto entrará a trabajar como la secretaria-asistente del quisquilloso hombre que se niega a hablar con cualquier periodista que no trabaje para él.
Capítulo III
"El problema de Emma"
Bella Pov:
El día en que tenía que llevar a Emma al colegio –hace dos semanas atrás- resultó ser todo una farsa. El amable señor Cullen se tomó la molestia de decirme que teníamos que estar en la oficina de la directora a las siete y media sólo para que yo no llegara tarde, porque en realidad Emma entraba a las ocho y media y la visita a la directora era a las ocho en punto.
Me molesté demasiado cuando me enteré de que me había levantado a las seis de la mañana por nada y juré que si no fuera mi jefe, le habría lanzado una buena sarta de improperios allí mismo. ¿Quién en su sano juicio cometería tal atrocidad contra mi persona? Oh, por supuesto, el ogro antipático de Edward Cullen.
Me retracto de cuando dije que mi jefe no estaba tan mal, en realidad está demasiado mal, las semanas previas al lanzamiento del nuevo número de Seasons fueron un caos, mi jefe estaba de tan mal humor, que cuatro de las periodistas y un diseñador, salieron llorando de su oficina sufriendo las consecuencias de su tensión. Por supuesto ni Ángela ni yo nos libramos del Apocalipsis, en un día nos gritó seis veces, cuatro dirigidas a mí reclamando por su café, o por el sándwich que quería o por cualquier cosa que se le ocurriera.
En estas dos semanas, cinco niñeras han pasado por la casa del señor Cullen y la de menor duración fue de una hora, un récord según Emma… me hizo gracia la situación, pero no me pareció tan divertida cuando mi jefe me llamó diciendo que requería de mis deberes como asistente a las doce de la noche y me tuve que ir en taxi hasta su casa para cuidar de su hija, todo para que él pudiera salir tranquilo con alguna mujer creo yo. La verdad, no sé cómo me he aguantado de darle una cátedra sobre cómo ser padre, porque aún no puedo creer su desfachatez al salir con tantas mujeres teniendo una hija.
-Bella quédate tranquila. –me pidió Alice que hacía bastante rato intentaba definir algunos rizos con una máquina.
-Lo siento. –me disculpe, pero es que no me acostumbro a quedarme sentada tanto rato sólo para peinarme y maquillarme, además le tomó media hora elegir la ropa por mí.
-Ya falta poco no te impacientes. –me sonrío a través del espejo.- Tienes que estar perfecta para tu cita con Newton.
-¡No es una cita Alice! –me sonrojo, pero lo que digo es completamente cierto. Mike me invitó a salir a mí y a Ángela para que fuéramos en grupo a un parque de diversiones que han inaugurado hace poco, por supuesto todo esto con un motivo de fondo; juntar a Alice y Jasper. Ambos son muy perspicaces y bastante despiertos, pero cuando se trata de ellos mismos… ni hablar.
-¿Ah no? Bueno, que vayamos todos juntos no quita que se vayan a quedar solos en algún momento, ¿verdad? Además no sé porque te lo tomas tan a mal Bella, yo diría que Newton es perfecto para ti. –Comenta haciendo que los colores se me vuelvan a subir a la cara.- Vamos amiga, ¿hace cuanto que no sales con alguien? Date esa oportunidad –me guiña un ojo y continúa.- Es bastante apuesto y no dudo que una gran parte del personal femenino esté loco por él… deberías apresurarte.
Incluso cuando salimos del departamento quince minutos después, seguía dándole vueltas al asunto. Mike era extremadamente amable, caballero y se podría decir que todo un galán, desde que llegué a Seasons almorzamos juntos prácticamente todos los días y a veces se escapa a verme a la oficina cuando sabe que el señor Cullen no lo va a descubrir. Él pertenece al área de contaduría, así que está ocupado la mayor parte del día haciendo balances y cosas por el estilo.
Sé que viene desde Texas a trabajar aquí y que dejó a sus padres en la ciudad pero les envía dinero mensualmente, me conmueve bastante su historia, se nota lo mucho que quiere a su familia, allí tenemos un punto en común, pero aparte de eso… no es mucho lo que sé sobre su vida personal y quizás (sólo quizás) Alice tenga razón y ya sea hora de darme una oportunidad con alguien, después de todo ¿qué tan malo puede ser?
Edward Pov:
Ya se ha publicado el último número de la revista y se está vendiendo a una velocidad descomunal, por fin puedo respirar tranquilo por este fin de semana. Admito que me he comportado como un verdadero patán con todos mis empleados estos días, pero es que a veces pienso que es la única forma de que tengan las cosas a la hora que les pido, si no les hablo golpeado se duermen sobre los laureles y no hacen absolutamente nada.
Sé perfectamente que Bella está molesta conmigo y me lo dejó bastante claro ayer cuando salió de las últimas como siempre, pues su trabajo empieza cuando yo llego y termina cuando yo salgo, pero a veces el mal humor me puede, además tuve que soportar un escándalo del tamaño de una casa cuando le dije a la tutora de Emma que ya no requeríamos de sus servicios, por suerte me he librado de ella y ya no tengo ningún problema en casa.
-Papá. –es ella quien viene entrando.- Sé que los domingos son nuestros días pero… ¿podríamos cambiarlo para hoy?
-¿A qué te refieres princesa?
-Te he dicho que no me llames así. –Me recuerda haciendo un mohín.- Me refería a que quiero ir al parque de diversiones que inauguraron ayer por la tarde.
-¿Y no puede esperar a mañana? He tenido una semana agotadora y…
-¡Oh, vamos papá! La semana pasada me dijiste lo mismo y si no hubiese sido por Bella que me llevó al cine, hubiese estado encerrada todo el fin de semana en casa.
-Muy bien, muy bien –me rindo y me levanto para meterme en la ducha.
Cuando ya estaba listo, Emma me esperaba impaciente en la puerta, yo me puse una gorra y gafas antes de salir pues no quería ser reconocido si es que hubiese algún periodista fisgón por ahí. Al llegar al parque, nos dirigimos inmediatamente a uno de los locales de comida rápida para almorzar y segundos después, se sentaron junto a nosotros un grupo de… un momento… ¡Son Bella, Jasper, la chica Cullen, Newton y Weber!
-¡Emma! –exclama Bella y se ve que está sorprendida, luego me ve a mí y se queda medio boquiabierta. Los demás miran atentos la escena, Jasper sonríe y Alice también. Algo cambió en mi asistente y recién puedo notarlo, su cabello está rizado y viene vestida con jeans, debo admitir que se ve endemoniadamente bien ¿acaso se habrá arreglado así para alguno de ellos? No puedo evitarlo, pero ante ese pensamiento me asaltaron unas repentinas (e incomprensibles) ganas de impresionarla.
-¡Que coincidencia! –Dice mi hija sonriendo.- Acabo de llegar con mi tío… ¿Por qué no te sientas con nosotros?
-Bueno… es que yo… yo tengo que…
-Anda Bella, no te preocupes, cuando terminemos de almorzar nos vamos todos juntos –Dijo Alice animándola.
-Asunto arreglado, te quedarás a comer con nosotros. –finalizó Emma sonriendo de oreja a oreja.
Son incontables las veces en que no entiendo a Emma, por ejemplo ahora. Ella, le había declarado la guerra oficialmente a las mujeres que tuvieran más o menos mi edad y se rehusaba a verme con alguien, sin embargo ahora, conversa amenamente con Bella mientras ambas atacan sus platos. Si no me equivoco, es la única mujer a la que mi hija acepta.
Bella Pov:
Jamás, en el mes de trabajo que llevo, había visto al señor Cullen vistiendo casual, y si con camisa y corbata se ve bien, no puedo describir su apariencia ahora que lleva ropa más cómoda. Luego de comer, me fui con los chicos a recorrer el parque y no sé si era cosa de coincidencias, pero cada diez minutos nos encontrábamos con ellos, ¡Si hasta en mitad de la casa de los espejos nos vimos!
Estaba yo curioseando por ahí, cuando de pronto me di cuenta de que me encontraba completamente sola en ese lugar que me ponía los pelos de punta pues todo estaba muy silencioso y no se escuchaba que nadie anduviese cerca, sin embargo (no sé si para mi desgracia o para mi suerte) al intentar doblar en una esquina, choqué con alguien que resultó ser nadie más que mi querido jefe.
La vergüenza que pasé en ese momento, fue indescriptible, es decir, no todas las personas caen sobre su jefe ¿verdad? ¡Y mucho menos cuando su hija pequeña está mirando! Me paré lo más rápido que pude acomodando mi ropa y solté una sarta de incoherencias pidiendo disculpas.
-¡Lo siento mucho, de verdad!
-S-sí. - ¿Edward Cullen estaba tartamudeando? ¿y cómo podía ser que estuviera… sonrojado?
Después de ese bochornoso episodio, Emma nos tomó a ambos de las manos y salimos los tres de aquel lugar, por si fuera poco, en la salida uno de los que trabajaban en el parque, me dijo "hasta luego señora" causando que toda la sangre de mi cuerpo decidiera de un momento a otro amontonarse en mi cara.
Nos separamos unos momentos mientras yo me iba con mis amigos a disfrutar de las otras atracciones, pero justo cuando estábamos frente a la rueda de la fortuna decidiendo cómo lo haríamos pues éramos número impar y teníamos que subir en parejas, aparecieron ellos.
-¡Llegan justo a tiempo! –Exclamó de repente Jasper sorprendiéndonos a todos.- Bella puede ir con su amigo, Ángela con Mike y Alice y yo juntos, ¿qué les parece?
-Pero es que mi amigo no puede dejar sola a su sobrina ¿verdad? –argumenté pensando que con eso podía estar salvada.
-Oh, no te preocupes por eso, acabo de ver a una compañera de la primaria así que iré a saludarla, tú y mi tío pueden subirse allí mientras yo regreso. –dijo con una sonrisa de oreja a oreja y antes de que él o yo pudiéramos decir algo más, salió corriendo.
Fue así como terminé compartiendo la misma pequeña cabina verde con mi jefe. La situación era bastante incómoda, sobre todo después de la escena en la casa de los espejos. El espacio era tan reducido que incluso nuestras rodillas se rozaban de vez en cuando y cada vez que eso pasaba, me sobresaltaba un montón.
-¿Aún sigues enojada, verdad? –me preguntó exhalando algo así como un suspiro.
-¿Enojada? –repito sin entender a qué se refiere, pues mi mente se encuentra demasiado ocupada pensando qué tanto me dolería si me lanzaba desde esa altura.
-Sí, por eso de que te grité.
-Ah, bueno, ahora que lo menciona…
-Escucha, sé que me comporté como un patán y que te reproché cosas que no te correspondían, por eso yo quería… yo quería… -cualquiera diría que le costaba mucho decir lo que estaba por decir, porque su cara mostraba completa concentración, lo notaba incluso con sus gafas puestas.- Quería pedirte di-di… disculpas.
Si no fuese porque el espacio que compartimos es extremadamente reducido, no lo hubiese escuchado. ¿Es necesario explicar que me puse tan nerviosa que incluso la boca se me secó? No todos los días escuchas a un hombre como él pidiéndote disculpas… y mucho menos de la manera en que lo está haciendo.
-No se preocupe, le aseguro que ya pasó… si de ahora en adelante no se repite usted y yo podríamos llevarnos bien. –aseguro sonriendo, pues eso siempre da fuerzas.
-Entonces para empezar, podrías tratarme de 'Tú' ¿no crees? –dice devolviéndome la sonrisa y dejándome atontada ante sus facciones suavizadas.
-Claro. –murmuro con la voz medio cortada y las mejillas ardiéndome.
-Mira, hemos llegado a la cima. –comenta mirando a través del cristal, entonces giro la cabeza y me doy cuenta de que tenemos una vista hermosa.
-¡Puedo ver casi todo New York desde aquí! –Exclamo y él se ríe suavemente, algo que vuelve a extrañarme.- ¿Qué?
-No es todo New York Bella, son unos cuantos kilómetros… si alguna vez te subieras al 'Ojo de Londres' quedarías mil veces más impresionada… puedes llegar a ver hasta 25 millas.
-¿25 mi-millas? ¡Me encantaría ir allí algún día!
-Puede que no sea Londres, pero… en un par de semanas más tenemos que viajar a París a una exposición de diseños de invierno.
-¡¿París?
-Sí. Tienes que venir porque eres mi asistente.
-¡Oh, dios, iremos a París! –si no fuese porque el espacio es tan reducido podría ponerme a brincar como loca.
Edward POV:
Acabamos de llegar a casa y la escurridiza de Emma se excusó con que estaba exhausta y que se iría a dormir. Iba en mitad de la escalera cuando la llamé.
-Me tendrás que dar una buena explicación señorita.
-¿De qué papá?
-Sobre lo de hoy.
-Oh, lo de hoy… Lo siento mucho, de verdad… no quise tirar ese jugo sobre la camarera.
-Sé muy bien que lo de la camarera fue a propósito Emma, pero no lo digo por eso.
-¿Ah, no? Entonces debe ser por enganchar el pelo de esa rubia falsa en mi mochila cuando se agachó a saludarme.
-No, tampoco es eso. –digo rolando los ojos y lanzando un suspiro de abatimiento, es increíble cómo se las arregla para desviar el tema.-Lo de hoy, ¡Todo lo de hoy! Te conozco demasiado bien y sé perfectamente que el hecho de que escogieras el sábado para ir al parque de diversiones no fue casual, ni mucho menos todas las veces en que me arrastrabas hasta distintas atracciones y nos encontrábamos con Bella ¿Qué es lo que buscas?
-No sé a qué te refieres. –Dice lanzando un largo bostezo.- Bueno, si eso es todo, creo que me iré a dormir, he corrido mucho y no es bueno que las niñas como yo duerman poco ¿sabes?, lo aprendí en clases… ¡Buenas noches papá!
Bella Pov:
A pesar de que hoy sea lunes y por lo tanto, el día de la semana que más detesto, mi humor no puede estar mejor. La sola idea de ir a París me tiene así, tanta es mi euforia que incluso no tuvimos que correr con Emma para llegar a la hora… estoy un poco preocupada por ella, su maestra me ha mandado a llamar y no me ha dicho el motivo.
Ayer por la tarde, cuando estaba de lo mejor tirada en el sofá haciendo nada, recibí una llamada no muy agradable pero que me trajo de vuelta a la realidad. Era la señora Anderson. Quería saber cómo me iba con la investigación y por supuesto me pidió que le contara todos los pormenores, por supuesto yo le dije que aún no lograba acercarme a mi jefe más allá de lo laboral, pero que por lo que había visto no había nada fuera de lo común, ella se mostró dramáticamente decepcionada con la noticia y me recordó donde se suponía que estaba mi lealtad. Aunque no pienso revelar nada sobre Edward.
Ahora que lo pienso… es tan raro llamar a mi jefe "Edward" en vez de "señor Cullen", que cuando Ángela se dio cuenta del cambio se sorprendió mucho, pues se suponía que el viernes me había ido del edificio enojada con él.
-Adelante. –dice él haciéndome pasar, pues estaba llamando a su puerta para hablar con él.- ¿Ocurre algo?
-Sí… bueno, nada muy grave, es que la maestra de Emma me mandó a llamar.
-¡¿Le sucedió algo? –cuestiona algo exaltado.
-No, no, nada de eso, es que quiere hablar conmigo, aunque no me han dicho por qué… nada más que eso, me citó para cuando fuera a recogerla, así que demoraré más en ir a dejarla.
-Está bien, en mi casa hablaremos… Ah, Bella, quiero un…
-¿Mokaccino con una de azúcar y extra chocolate verdad? –recito sabiéndomelo de memoria.
-¿Cómo lo supiste? –pregunta y por su cara puedo decir que está sorprendido.
-Fácil… todos los días a esta misma hora me pides lo mismo. –explico riendo
-Eres la primera asistente que se da cuenta de eso.
-Claro, porque las demás duraban una semana si tenían suerte.
-¿De dónde sacaste eso? –me interroga con una ceja alzada.
-Del registro por supuesto… con permiso.
Después de entregarle el mokaccino al señor "tráemelo todo en poco tiempo" tuve una mañana bastante relajada en comparación a las dos primeras. Almorcé con los chicos y me fui casi corriendo al colegio de Emma, a pesar de que Mike amablemente se ofreció a ir a dejarme, no acepté pues no quiero ni pensar la confusión que se armaría si descubre que me hago pasar por la madre de Emma.
Por suerte el establecimiento no estaba tan lejos de Seasons como yo creía, así que llegué puntualmente aunque por supuesto no lo hubiese logrado sin correr las últimas tres cuadras. Emma me esperaba con su maestra junto al portón. Es una mujer regordeta de unos cuarenta años supongo.
-Hola. –Saludo a la pequeña agachándome un poco y dándole un beso en la cabeza, el gesto más maternal que se me ha ocurrido.- Buenas tardes. –me dirijo a la maestra sonriéndole para intentar causar una buena impresión.
-Buenas tardes señorita Swan, me alegra que haya venido.
-Oh, bueno, no podía faltar si se trataba de mi pequeña hija. –río nerviosa, sin embargo ella me analiza de pies a cabeza y luego me guía hasta una de las aulas del primer piso, al parecer la de Emma, pues dice que es de primer año. Está algo oscura, pues unas cuantas nubes no dejan que los rayos del sol entren por los ventanales. Los pupitres ubicados en fila están en perfecto orden y en un mural están pegados los trabajos de algunos niños.
-Verá, la semana pasada su hija tuvo un problema…
-¿Es necesario que se lo diga? ¡No fue la gran cosa! –interviene sorpresivamente mi hija postiza.
-Emma, te he dicho que no me interrumpas cuando hablo. –dice con voz ruda y los labios sumamente tensos, un gesto demasiado tosco para una maestra de primaria.- Sucede que su hija no se ha comportado como es debido desde que llegó –no sé por qué eso no me sorprende.
-¿A qué se refiere con eso?
-No comparte. Se aleja de los niños y eso le traerá problemas, como el jueves recién pasado en que cuando los mandé a hacer un trabajo en grupo no quiso hacer equipo con nadie, incluso unos chicos se le acercaron y ella se negó.
-¡Esos niños lo único que querían era aprovecharse porque yo era mejor que ellos en matemática! –exclama Emma y me dio un poco de tristeza saber que no ha logrado sociabilizar con nadie aún.
-No niego tus aptitudes en matemática, pero no puedes pensar que eres tan indispensable.
-Disculpe, pero no creo que sea apropiado hablarle así a… -intento defenderla pues creo que la maestra se ha pasado de la raya, pero me interrumpe.
-Ahora entiendo por qué Emma es tan impertinente, lo que sucede es que le falta un padre que la…
-¡Ese asunto no es suyo señora Rousseau! –Salte embravecida mientras la niña a mi lado lanza un "Já"- ¡No puedo creer que incluso en el siglo en el que estamos la sociedad sea tan machista! Y ahora, ¿me puede decir lo que me tiene que decir sin más preámbulos por favor? Tengo que trabajar y no dispongo de todo el tiempo del mundo para ver lo que usted opina con respecto a MI vida.
-Unos chicos la golpearon el jueves –suelta tan brusco que si hubiese estado parada, de seguro me hubiese ido de bruces, miro a Emma con la mayor estupefacción del mundo y ella asiente lentamente con la mirada pegada al suelo.- De no ser porque uno de sus compañeros de clase intervino, habría sido más grave aún… No puedo creer que no haya notado el moretón en su espalda.
-Ella es muy independiente para su edad, se viste y baña sola. –Explico aún anonadada y con la voz ida- ¡¿Quién fue? ¡Supongo que habrán hecho algo al respecto!
-Ese es el punto, la jovencita aquí presente no quiere delatar al culpable y el compañero que la defendió se rehúsa a hablar a menos que ella se lo permita.
-¡Oh Emma! ¡¿Cómo no me lo habías contado antes? –la abrazo fuerte por si con eso logro darle fuerzas, aunque en realidad la historia me ha dejado tan mal que con suerte retengo las lágrimas.
-No quiero que me saquen de aquí –dice con la voz entrecortada y aunque no llora, sé que al igual que yo se está conteniendo a duras penas.
-Pero tal vez sea lo mejor… -le acaricio los cabellos e intento sonreírle de forma conciliadora.
-Lo mejor sería que usted la convenciera, no es mucho lo que podemos hacer para…
-¡Podría preocuparse más de sus estudiantes! ¡Sea como sea, son niños, no saben bien lo que hace y se supone que usted está aquí para guiarlos!
-Convenza a su hija de que hable y entonces tendremos otra conversación. Hasta entonces señorita Swan.
La maestra se ha ido y nos ha dejado solas, Emma no se atreve a mirarme aún y yo no puedo decir nada pues aún siento el alma en mis pies. Caminamos todo el trayecto hasta un taxi en completo silencio, pero simplemente no sabía que decir… ¡Me siento tan culpable! ¡Yo fui la de la idea! Justo antes de entrar en la casa, Emma tiró de mi abrigo y me miró con ojos llorosos.
-Bella, no se lo digas a mi padre, te lo ruego.
-Tiene que saberlo… ¡Entiende que te pudo haber pasado algo más grave Emma! Esto no es algo para tomárselo a la ligera…
-No quiero volver a tener clases con la señora Jones ni con ninguna otra mujer… ¡Odio que se acerquen a mi papá! ¡Odio que me lo quieran quitar! –Exclama desesperada sin poder evitar llorar esta vez y mi corazón que por naturaleza es blando, se ha ablandado aún más.- ¡Dijiste que eras mi amiga Bella! ¡Pero me has mentido como todas lo hacen!
-¡No, no! Emma espera, hagamos un trato… -no estoy muy convencida, pero es lo que me queda.- No se lo diré a tu papá. –Su rostro cambia repentinamente a uno de alegría.- Pero espera, para eso tendrás que delatar al culpable.
-No quiero. –Dice con espanto- me ha dicho que si hablo me golpeará de nuevo.
-¡Oh, no te preocupes de eso me encargo yo! –Aseguro guiñándole un ojo- confía en mí. Nada podrá salir mal con el plan que tengo.
Minutos después, le explicaba a Edward que la maestra me había llamado para decirme que Emma no había logrado adaptarse del todo; "nada grave", dije para restar importancia al asunto. Y aunque oculté la verdad y me sentí terriblemente mal, le hablé sobre mi "plan" y estuvo completamente de acuerdo, incluso lo tenía pensado de antes… Ahora Emma tendrá dos guardaespaldas para que nada le pase ¿genial no? Además, es algo que cualquier "madre" haría por su hija si puede ¿verdad?. Sólo espero que ella lo acepte… porque estoy segura de que la noticia no le será del todo agradable.
···· Salut!(: como estannn?, bueno... espero que les haya gustado este cap.
Para: Javii-firsst: Me preguntaste que si este fic se parecia mucho a la pelicula: "el diablo viste a la moda", la autora tuvo la misma pregunta & aqui esta la respuesta:D - El fic no lo saque de : "el diablo viste a la moda" solo la idea de que Edward era como la gruñona diseñadora, solo eso... la idea central del fic no se centrara en la idea que fue fugaz xD,
Bueno, gracias por los review's! porfavor entren a:
http : / / denissemake. blogspot . com /
-une los espacios-
Encontraras una foto de Emma (: wiwiwiiwiwiwiw!,. si, solo esperen minutos para subirlax)
Besos, Au Revoir!
