Anxietate
Estaría mintiendo si dijera que la última frase de aquel gitano no me había perturbado.
En realidad, me había provocado un hoyo en el estomago, muy molesto, y que no sabia exactamente que significaba… quería pensar –y era lo mas conveniente- que quizás eran los nervios del viaje, tratar de volver a mis raíces… después de todo, hacia demasiado tiempo de eso, de mis primeros años como un gitano malcriado que viajaba de aquí para allá por Europa, de los supuestos hechizos y males de ojos, de las ferias… es mas, hacia demasiado tiempo que me había acostumbrado a la perfección de Francia como para volver a mi caótica tierra natal. Hace demasiado… y supuse que, después de tanto, una cosa así puede provocar ansiedad en cualquier persona… ir a una tierra de ladrones y fantasmas.
¿Pero en alguien como yo? Provocar eso era para mí… era como el fin del mundo. Algo muy poco usual, se podía considerar una anomalía. Claro, si ser un quiróptero no lo era.
Demasiadas cosas para tan poco tiempo –el cual ahora me parecía increíblemente corto desde mi muerte y mi renacimiento- ¿Qué hacia falta por vivir? ¿Convertirme en hombre lobo? Y me sentí como un niño que se cree adulto y dice que ya lo ha vivido todo. Al final de cuentas, yo morí a los veintitrés años y prácticamente no sabia nada de la vida.
Mucha ansiedad, no podía mentir que esos pensamientos eran producto de ello. Debo decir que mi temperamento es bastante flemático, como para que parezca normal que haya un principio de incertidumbre sobre mí, y vuelvo al mismo punto.
De pronto me sentí arrepentido de haber salido de la mansión, de haber pensado en aquella descabellada idea de volver a Rumania y encontrarme a mi mismo…
Si así se le podía llamar.
-Deja de lloriquear- y ahí estaba de nuevo esa voz –Es muy fácil huir de las cosas, ¿Verdad Hagi? Incluso huyendo de Saya- y ese, había sido un golpe bajo, pensé escuchando a mi querido subconsciente. No era muy usual escucharlo por ahí, pero siempre que se aparecía, no podía dejar de tener la impresión de que… se escuchaba como mi padre.
-¡Deja de lloriquear Hagi!- ese, era mi padre. Parecía que mis recuerdos estaban tomando frescura. Era mi padre pero no podía recordar su nombre, y mi subconsciente se encargaba de recordarme sin pudor alguno mis memorias vagas de la niñez, aprovechándose de la situación, dando información a la mitad y pequeños fragmentos de una vida que apenas me atrevo a recordar.
Pero bueno, eso no viene al caso, solo que, el hecho de volver a la mansión, con el Escudo Rojo, bajo su constante vigilancia y la indefinida espera del despertar de Saya no era muy… vigoroso que digamos. No era que estuviera huyendo de Saya, pensé como si estuviera gritando, a ver si alcanzaba a escucharme mi subconsciente. Pero ahora, no sabía que era mejor. Quizás lo mejor era darle gusto a mi molesta conciencia y huir.
Torcí un poco la boca mientras caminaba por la calle con paso vacilante, perdido en pensamientos que ni yo podía entender, algo que en realidad, era algo muy común en ese tiempo. Sí, En aquellos tiempos nadie se me quedaba viendo… en aquellos tiempos la gente era extraña. Yo encajaba con ellos, en todos los sentidos, con la única excepción de que todos los demás, eran humanos.
Me di cuenta de que estaba pensando en un sin fin de incoherencias, ¿Y para que fingir demencia? Seguiría haciéndolo. Definitivamente no debí acercarme a esos gitanos, pero después de aquel comentario interno no pude evitar mirar al cielo, como buscando ayuda divina. Me arrepentí de una forma ilógica de ello, y un sentimiento de culpa me invadió, como si… rechazara a los que –tenia que aceptarlo- eran de mi misma "raza", por así decirlo.
Definitivamente no éramos los más queridos por la sociedad, eso era un hecho. Aun podía recordar como Joel llegaba a regañar en algunas ocasiones a Saya, incluso, a veces decía "que no estuviera haciendo gitanerías"… y que no provocara los problemas que a ella le encanta comenzar.
Supuse que algo de mi se le había pegado.
Y de pronto, me encontré preguntando otra incoherencia, que pensándolo bien, no sonaba tan carente de elocuencia, mientras me detenía de golpe en medio de la multitud, pude darme cuenta de la expresión de confusión que se apodero de mi rostro.
Si por obvias razones Joel no aceptaba ni veía bien a los gitanos, entonces… ¿Por qué me eligieron a mí…? El hijo de una familia gitana para ser el futuro novio de Saya.
Las ideas de Joel eran contradictorias, cabe destacar que hasta ahora, no me había puesto a pensarlo con la atención que se debía.
Y aquí venia el mar de dudas…
¿Por qué razón habían comprado a un niño que era gitano, habiendo tantos otros niños?
Esa pregunta por ahora no tenia respuesta.
¿Y por qué me habían elegido a mí?
Eso era aun más difícil de responder.
Y hasta ahora me daba cuenta de que habían ido por mi desde Francia, hasta Rumania… era algo realmente extraño, ¿No?
Pudieron haber buscado la compra de niños en algún sitio más cercano, incluso pudo haber sido el hijo de algún sirviente, o comprometerla con el hijo de algún aristócrata… aunque también estaba el hecho de que yo, también era el novio de Diva. Pero aun así me habían ido a buscar hasta Rumania –que no estaba tan cerca de Francia-… como si hubieran tenido predeterminado, quien seria el novio de Saya.
Predeterminado.
No era una palabra que trascendiera demasiado en mis dudas actuales, más bien, la principal incógnita era… ¿Por qué? otra pregunta, la principal… sin respuesta.
Saber de primera mano no era posible con Joel muerto, Amshel mucho menos, y ni siquiera pensar en el Diario de Joel, que por cierto, había quedado en manos de el Escudo Rojo, el cual yo había abandonado recientemente.
La verdad es que no tenia contactos, y tendría que buscar mis propias respuestas con mis propios métodos y arreglármelas solo, eso no cambiaba el hecho de que tendría que hacer ese viaje a Rumania… esa tierra maldita, ¿No?
Que tontería, los monstruos no existen.
Bueno… pensándolo bien, yo era el menos indicado para decir eso.
Suspire cansado de pensar en cosas que por el momento, no me estaban llevando a ningún lugar y solo estaban provocando en mi cabeza una serie de redes enmarañadas que nadie seria capaz de desenredar en esos momentos y encima, eran aturdidas por supersticiones de lugares lejanos y oscuros.
Mi caminar no se vio aturdido por nadie por un largo rato, mientras mis ojos observaban el paulatino atardecer, para dar pie a la noche. De alguna extraña manera, en la noche, me sentía seguro. En la oscuridad me sentía a salvo. Cómodo… y muy solo, pero a salvo. La soledad pasaba a un segundo plano, y me atrevo a decir que la disfrutaba, y aun lo hago.
Hace unos cuantos meses no importaba si era de día, o de noche, en realidad no me importaba ninguna otra cosa mas que ella y su despertar. Mi mente no estaba ocupada pensando y formulando preguntas sin respuestas próximas. De pronto me sentía como un pequeño niño que tenía miedo de volver a casa.
Necesitaba a Saya.
Desesperadamente.
¡Tercer capitulo! Estoy tan feliz, nunca había estado actualizando a tiempo. Bueno, dejando eso de lado, hubo personas que me preguntaron si este fic seria un crossover, creo que se imaginaban que seria con el anime de Hellsing. No es un crossover, Alucard no va a salir aquí ni nada.
También me preguntaron si saldría la leyenda de Drácula. En parte sí, pero solo la leyenda, y eso será una parte muy importante para el fic, pero no habrá vampiros reales mas que Hagi y algún que otro quiróptero, además de que vendrá un personaje de Blood+ que aparecerá de sorpresa.
Pero en si, lo que usare de la leyenda solo será el personaje histórico, ósea Vlad Tepes, o Vlad el Empalador, como quieran llamarlo. No saldrá el "verdadero" Drácula. Pero no puedo dar mas detalles, solo que enlazare la leyenda de Vlad con la mi teoría de los origines de Hagi. Por cierto, los capítulos serán cortos, como de tres o cuatro hojas. He decidido hacerlo así porque me resulta mas cómodo y siento que se acomoda mejor con la narración en primera persona, además de que la historia ya la tengo muy avanzada y ya he escrito hasta el capitulo 16.
Gracias a los que me han dejado reviews, aunque sean poquitos, me pone feliz que alguien lea esta disparatada historia mía, pero creo que tengo que agradecer más a mi madre, si no fuera por ella, mucho de esta teoría de los orígenes de Hagi no habría sido desarrollada. Sí, a mi madre también le gusta Blood Plus, aunque no le cae bien Hagi, dice que es muy oscuro y que no tiene luz y que además tiene cara de muerto. Hahaha ay, ¿Qué haría sin mi madre?
Bueno, eso no tiene importancia. Gracias por tomarse el tiempo de leer este nuevo capitulo.
(El titulo significa: "El Ansia")
Me despido
Agatha Romaniev
