Título: Háblame de lo raro.

Pairing: ScarletSpider.

Rating: T Género: Friendship/Romance

Palabras: 1079

Música: Feel The Love de Rudimental ft. John Newman


—¿En serio puedes hacer eso?

—Tengo cara de estar bromeando —replicó Wanda con cierta rudeza.

—No, creo que no —dijo él, encogiéndose de hombros—. ¿Puedes hacerlo ahora?

—No estoy para entretener mocosos. —Su rostro trató de aparentar desagrado, pero en el fondo la idea le agradaba sobremanera. A decir verdad, las ideas de Peter siempre le agradaban, eran raras… en un buen sentido—. Pero puedo hacer una excepción por la araña.

Cool, ¿cuál es el plan? Quisiera…

—Cállate y observa —interrumpió ella con una sonrisa retorcida que dejó a Peter con una emoción reflejada en el rostro de tal manera que parecía maniático.

Ambos lucían como maniáticos, en realidad.

Wanda volteó hacia donde Steve Rogers y Anthony Stark conversaban, frunció los labios y estiró una mano, moviendo los dedos. Un pestañeo después, Stark no era más Anthony, sino Antoinette.

—Wanda. Esto. Es. FANTÁSTICO. —Peter Parker exclamó y se dejó caer sobre el sofá, fulminado de risa.

—Oh, mierda, mierda, mierda. ¿Steve, por qué tengo boobies? ¡Tengo boobies!

Tony comenzó a picarse los senos con los dedos y luego se llevó una mano a la entrepierna. Al momento, Steve le dio un manotazo para que se dejara aquella parte en paz.

—¿Cómo demonios…? —Stark entrecerró los ojos y giró entorno, buscando a Wanda con la mirada—. ¡Bruja del demonio e infernal mocoso araña! ¡Dije que sería la última vez…! —Gritó con su voz de mujer. Por el rabillo del ojo, Wanda notó como Peter se ahogaba de risa. Su voz debió comenzar a sorprenderle a la propia Stark, porque dejó su reprimenda para llevarse las manos a la garganta.

Otro movimiento de sus dedos, y la situación cambió. Tony volvía a ser hombre, pero Steve…

—¡Mierda, Rogers! Estás buena .

A la exclamación de Tony le siguió un puñetazo de Steph a la cara del millonario.

Aquél fue un día fructífero. Como en los viejos tiempos, cuando tenía a Pietro.

Wanda miró a Peter sobre el sillón y sonrió. No era como tener a Pietro de vuelta, pero se parecía. Y aquello era más de lo que podía pedir de momento.


Peter se dirigía al ascensor. Atardecía y era hora de volver con su tía, no quería darle razones para preocuparse por él. Presionó el botón y esperó, sin embargo, cuando las puertas se abrieron, por casualidad desvió la mirada y advirtió la presencia de Wanda frente a un ventanal, al otro lado del pasillo. Frunció el ceño, dudó un momento y finalmente dejó que las puertas del elevador se cerraran y se encaminó hacia la Bruja Escarlata.

—¿Enamorada de Nueva York, Brujita?

La chica bufó y despegó su vista de la ciudad para alzar una ceja en dirección a él.

—Tomaré eso como un sí —comentó Peter, sonriente. Curiosamente el humor cambiante de Maximoff le agradaba. Uno nunca sabía qué le podía tocar. Era… emocionante en varios sentidos.

Se le quedó viendo un momento, mientras su mente trabajaba en un asunto que parecía absurdo no haber reflexionado hasta entonces: Wanda era bonita y joven, pero siempre estaba sola. Es decir, claro, convivía con el resto del equipo en las horas estipuladas, y sí, la mayor parte de ese tiempo lo pasaba con él, pero… fuera de eso, Wanda estaba sola.

—¿No deberías estar allá afuera disfrutando de la juventud y todo lo que Stark puede pagar en cuanto a ello?

Maximoff compuso un gesto extraño y regresó sus ojos a la ventana. —¿No deberías estar haciendo justamente lo mismo?

—Soy raro, compañera. Nerd y eso…

Wanda alzó un hombro. —Estoy loca, ¿lo olvidas? —Dijo luego de unos segundos—. Podría causar daño.

Peter arqueó ambas cejas. —¿Quién dice eso? ¿Tony? ¿El Cap?

—Yo.

Peter no pudo suprimir una mueca. Suspiró antes de despedirse y marcharse. Le habría gustado decir que él no pensaba que estuviera loca. Vale, era rara eso no se podía negar. Pero lo raro era excitante. Debería preguntarle a la Capitana América y a Tony que no dejó de insinuársele a lo largo del día.


Peter se dedicó a buscarla por la Torre antes de marcharse desde entonces. Había cierto bienestar al partir con la sensación de haberla distraído de sus tormentosos pensamientos nocturnos; la satisfacción de saber más de ella, de su extraña manera de actuar que a veces lo orillaban a soñar con ella.

No era que se hubiera convertido en su acosador, para nada. Por favor, por quién lo toman. No. Jamás.

Que fuera capaz de encontrarla aun en sus escondites más apartados, no decía nada. O quizá sí, pensaba a veces. Tal vez sí significaba algo, quizá si hablaba de lo mucho que había llegado a conocerla, a desenmarañar su dulce rareza.

Aquella tarde la halló en una sala de entrenamiento vacía, sus ojos fijos en un punto indefinido, perdida en memorias sobre su hermano, probablemente.

—¿Pietro?

La voz de Peter ni siquiera la hizo respingar, el tema de la conversación, sin embargo, no era usual. Compuso un gesto de extrañeza.

—El nombre de tu hermano. ¿Era Pietro, no?

Wanda asintió una vez y desvió la mirada.

—Debió ser genial —En repuesta a su afirmación, Peter obtuvo de nueva cuenta un semblante interrogante por parte de ella—. Me refiero a que si lo extrañas tanto y todo el tiempo piensas en él…—Un titubeo y la mano sobre su cabeza, delatando inquietud—. Alguien debe ser muy especial para ocupar siempre tus pensamientos, Wanda. Me pregunto cómo es estar siempre en tu extraña mente.

Okey, eso había sonado raro. Y no un buen raro. Una especie de raro-acosador. Igual, debería replantearse el argumento contra su modo stalker.

—Tus filtros al hablar van cada vez peor, araña —sonrió ella.

Otra vez, Peter pensó que nunca sabías qué humor estaba de turno con Maximoff. Una caja de sorpresas.

—Quizá puedas hacer algo con tus poderes.

—Contigo podría hacer algo más divertido con mis poderes.

—¿Cómo qué? —Preguntó nervioso Peter ante la sonrisa cada vez más amplia de Wanda.

Algo brilló en los ojos de la pelirroja. A él se le ocurrió que nunca había visto a una Bruja Escarlata tan… transparente. Sintió algo en el estómago… como emoción. Como ganas de correr a abrazarla.

—Hacer que por fin me invites a salir.

Peter se quedó congelado, pero se las arregló para aparentar tranquilidad.

—¿Aceptarías?

—Si sigues haciendo preguntas tontas te convertiré en una araña de verdad… Aunque pensándolo mejor, no sería lindo besar a una araña.

Peter comenzó a mover un pie frenéticamente mientras Maximoff acababa con la escasa distancia que les separaba.

—Debe ser incómodo con tantos ojos —dijo sonriente antes de que la mayor presionara sus labios contra los suyos.


Esto no tuvo sentido, pero meh. Fanservice xD Querías ScarletSpider y un poco de ello hay aquí (?)