La rubia estaba por caer desmayada. – Tu eres…!!!-
El tipo que se había rebelado bajo la capucha la había dejado paralizada. Era un tipo bastante alto, traía una chaqueta negra y unos jeans negros. Este la miro a los ojos y le dijo – Si, soy yo, no pronuncies lo que pasa por tu cabeza- a la vez, movió su mano de manera serpenteante.
La pupila de los ojos de la Hokage se dilató hasta casi cubrir completamente el iris de esta. – De acuerdo- Fue lo único que pudo articular, antes de volver a la normalidad.
– ¿¡Que demonios quieres aquí!?- pregunto luego de un rato la iracunda joven que estaba siendo apresada por el extraño. – Lo único que quiero es poder vivir en esta aldea. Al decir esto, soltó a la chica.
En ese momento, la rubia volvió a su estado normal, Busco entre unas carpetas y leyó un historial aun más borrado que el de Anko:
Nombre/////////////////
Vida: Nativo de la aldea de Konoha, Posee una
fuerte conexión con el clan Hyuuga.
Luego de la tragedia del Kyuubi, se retira de la aldea para ir a investigar acerca de los biju. Se dice que formo parte de ////////////////////////////// y que tomo en ella iniciativas como /////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////
Luego de 5 años, volvió a la aldea, para marcharse nuevamente tras una semana de estadía aquí.
Habilidades: Se dice que no posee canales de chakra muy desarrollados, lo único que puede hacer es Taijutsu. Se rumora que ha mezclado diversos tipos de artes marciales y técnicas ninja con sus impresionantes conocimientos acerca de biología y Física. Esto le da la capacidad de ////////////////////////////////////////////////////////// y de predecir los movimientos de su adversario.
Tsunade había quedado impresionada al ver un expediente en el cual había menos de 20 líneas, pero más de 3 páginas totalmente borradas.
La pelirrosa pareció darse cuenta de esto, pues se acercó al expediente y también lo leyó.
Supongo que al menos se dignara a decirnos que es lo que hizo en estos 9 años,
¿O no?- Lo interrogo la Hokage.
Pues la verdad es que me entere de la masacre del clan Uchiha, y me
Interesaba averiguar cuanto pudiera sobre ello- Respondió confiadamente la figura.
El extraño parecía tan indiferente que la Chica de cabellos rosa, le grito – ¿¡Que demonios es lo que pretende haciendo esos acertijos y que es lo que hizo anteriormente con mi maestra para que no rebelara su identidad!?-.
Como toda contestación, la figura le lanzo una mirada que taladro el cerebro de
Sakura hasta lo más profundo. Se vio a si misma, a su inner y a … ¿El extraño?, ¿Cómo Diablos había ido a dar ahí dentro?
-Hola!- saludo alegremente el extraño – Veo que guardas muchas sorpresas aquí dentro – Dijo mirando la infinidad de cuadros con recuerdos de Sakura.
A lo que su inner le dijo – Dígame que malditos diablos hace usted dentro de mi cabeza!- Entonces la chica recordó su combate con Ino durante los exámenes del chuunin. – (Pero el no esta tratando de controlarme, solo esta aquí) – Pensó. Pero por mas que se esforzó para no decirlo, las palabras de dibujaron justo encima de ellos.
-Tranquila, solo vine a decirte que lo que hice con tu maestra- Dijo el extraño con una mirada sombría pero con una gran sonrisa en su rostro. -no fue nada especial, solo le pedí un favor y ella acepto-
Dicho esto, Sakura volvió a la realidad, estaba arrodillada en el piso. El extraño se había ido y la Hokage miraba incrédula a la Chica como tratando de preguntarle que le había pasado.
-Sakura, ¿te encuentras bien?- La interrogo la Hokage.- ¿Qué fue lo que te paso?-
-No lo se- Contesto Sakura - por cierto, ¿donde esta el extraño?-
-¿No lo recuerdas?- Inquirió su interlocutora. – Se marcho de aquí justo antes de que cayeras de rodillas-
-Pero, yo estaba gritándole, y luego…- Se quedo pensando en como lo haría para decirlo sin que sonara inverosímil.
Pero su maestra se le adelanto – Luego de eso te dijo algunas palabras, se dirigió a mi y firmo unos papeles de estadía en la aldea- La chica puso cara de incredulidad – Ya me llamaba la atención que no hayas dicho nada mes después de eso.- Termino su sensei.
Mientras tanto, una extraña figura recorría las calles de Konoha sin rumbo fijo. Era una persona que iba vestida con una chaqueta negra y unos jeans negros tan largos que no dejaban ver su calzado. Tenia el pelo largo hasta las rodillas, pero no era ni lizo ni crespo, sino que se formabas pequeñas púas en ellos ([spoiler Nota del Escritor: si quieren hacerse una idea, es como el pelo de los súper saiyajin nivel 3 [/spoilerSus ojos también eran de un color negro como el carbón, y tal como el carbón, no demostraban emoción alguna. Eran una laguna sin fondo en la cual lo único que la rellenaba era el vacío. De una tez pálida como la misma muerte. Lo único de desentonaba en aquella extravagante figura era un medallón que colgaba de su cuello. Un medallón que tenia una extraña forma de la letra "F" sobre un fondo del ying – yang, y en que lo cruzaba una línea roja parecida a lo que seria un pulso cardíaco.
Este misterioso ente se dedicaba a vagabundear por las calles de Konoha que iban despertándose poco a poco junto con sus habitantes. En ese momento se dio cuenta de un sonido proveniente del bosque. Era un gemido como el que se hace cuando se hace un esfuerzo sobrehumano antes de caer rendido de cansancio. Este insólito sonido llamo la atención de nuestro ente, que se dirigió al bosque, de donde provenía el sonido.
Allí, tirado en el suelo se encontraba un joven vestido de verde completo, con una bandana roja atada ala cintura y un llamativo corte de pelo. Frente a el se encontraba un tronco con un "Blanco" dibujado en el centro. La corteza y parte del tronco del árbol estaban esparcidos por el suelo. Alrededor habían árboles similares, pero con la diferencia de que cada uno de sus "Blancos" tenia un agujero que lo atravesaba de lado a lado.
-Como castigo por no lograr derribar el ultimo- Se reprocho la hilarante figura verde – Tendré que hacer 1000 flexiones!- Dicho esto, se puso de pie, y con el dedo pulgar de su mano derecha emprendió la ardua tarea auto impuesta.
La indulta figura se dirigió al muchacho verde. – Te parees mucho a un chico que solia pasar días enteros entrenando aquí- le dijo.
-(seguro se refiere a gay-sensei) – Pensó el chico, por lo que le contesto - ¿usted cree?-
-Sí – le respondió la figura – Es más, si no supiera que han pasado varios años, te habría confundido con él. Su nombre era Maito Gay-
-(Lo sabia)- Este pensamiento lo hacia sentirse en el cielo – (Soy como gay sensei)- Mientras sus ojos se llenaban de un ardor impresionante. – Yo soy su discípulo, Rock Lee – Clamo, dirigiéndose al extraño visitante.- Y ¿usted quien es?-
A lo que el extraño dijo – Puedes llamarme Faerigan, así me solian llamar en esta aldea hace ya mucho tiempo- Una sombra cruzo por su cara, pero el muchacho no pareció notarlo.
