The Prince of tennis

"Reconciliación"

«-------»

.-

.-

Notas1:

Tercer capítulo! n.n Esta vez no me tardé tanto, ne?

Muchísimas gracias a todas las personas que se toman un tiempo para escribir un comentario; ¡son el pan de mis ánimo, lo juro! Aiosami (xD Muy ingenioso tu plan para descubrir la pareja), Ayacrawford-Reichan, Marineneko (;-;U Gracias, Mari-Tuti! Me haces tan feliz!), FalseMoon, Maru BlackSG hell, La muchacha de ojos tristes y AGUILA FANEL; ¡gracias por todo! También gracias a todos los que se toman un tiempo para leer!

Advertencia: Shounen-ai: Destiny Pair (Bekami). Dirty Pair. Silver Pair.

Veamos, veamos… Espero les agrade.

.-

.-

«--------

.-

.-

Hyoutei III: Sangre

.-

.-

Para cuando Ohtori llegó nuevamente a la limosina reconoció que tanto Momoshiro, como Yuuta y Sengoku eran bastante rápidos; casi no salía ileso de la escapada.

El auto se puso en marcha no bien se hubo cerrado la puerta haciendo que todos los regulares adentro quedaron muy mal acomodados y un muy molesto Kamio Akira adornaba el centro del suelo de madera.

--¡¿Por qué coño no simplemente dijiste el nombre desde el principio, eh?! –Preguntó Taki visiblemente alterado y golpeado a un muy tranquilo Kabaji.

--¡Vamos, Taki! No te alteres, no te alteres. –Le dijo Gakuto casi cantando- Esta es una demostración de la sangre Hyoutei que corre por las venas de nuestro muy querido Kabaji-kun.

--¿Sangre Hyoutei? –Preguntó Ohtori apenas recuperando el aliento.

--Sí –Les sonrió el pelirrojo acróbata-. Significa que le gusta joder a la gente.

Hiyoshi dejó escapar un gruñido por todos.

--¡¡¡¿Qué demonios hago yo aquí?!!!

Debido al grito, todos hicieron volar sus ojos hasta el revoltoso chico de la Fudomine que, para sorpresa de los tres últimos en montarse en la limosina, tenía las muñecas atadas con una venda blanca lo que le impedía moverse libremente. Para total desagrado de Kamio, todos los titulares de la Hyoutei lo observaban larga y concentradamente, tanto, que Hiyoshi a duras penas notó como Jiroh se acostaba en sus piernas para ver a Kamio aún más cerca.

"Genial. Terminé siendo la atracción del circo; justo lo que toda mi vida he deseado." pensó Kamio con rabia.

Repentinamente, Gakuto chasqueó los dedos mientras sonreía.

--¡Ahora sí recordé todo sobre ti! –Le sonrió a Kamio con lo que parecía ser simpatía- Tú eres el chico veloz de la Fudomine. ¿Cómo pude olvidarlo?

Aunque el comentario casi hizo hacer sentir bien al secuestrado, lo que siguió después lo hizo volver a llenarse de mal humor.

--Vencerlos fue pan comido. Bueno, menos para Shishido…

--¡Nadie te pidió que hablaras! –Para sorpresa de todos, el titular más temperamental de Hyoutei y el chico de la Fudomine se sincronizaron de una manera asombrosa.

Ignorando olímpicamente el comentario, Mukahi inclinó su cuerpo hacia delante y entrecerró los ojos mirando a Kamio.

--¡Ya entiendo porqué Atobe me hace usar esa ridícula gorra! –Exclamó sentándose correctamente en el asiento- ¡No le gusta recordar tu cabello rojo al ver el mío! –Arrugó el entrecejo mientras se cruzaba de brazos- Aunque no sé cómo puede compararlos cuando claramente son de tonos distintos…

Durante algunos segundos nadie dijo palabra alguna, excepto la queja en forma de gruñido que Taki le lanzó a Jiroh por estar sobre Hiyoshi con demasiada confianza. Pero Kamio no era un joven paciente; nunca lo sería.

--Jamás creí que también ustedes fueran plebeyos de Atobe. –Les dijo con rabia- ¿Qué les está mandando a hacer?

--Retracta eso de 'plebeyos de Atobe' porque no lo somos. –Le dijo Jiroh con aire calmado, aparentemente el sueño empezaba a ganar la batalla dentro de él.

--¡Es verdad! –Le gritó Shishido.

--¡Usu!

Todos prefirieron ignorar el último comentario.

--A decir verdad, Kamio-kun –Empezó Oshitari cruzándose de piernas-, Atobe no sabe que ya sabemos que tú eres su amante –Una milésima de segundo después, las mejillas de Akira buscaban ser aún más rojas que su cabello-, por consiguiente, no sabe que te hemos traído con nosotros.

--Secuestrado. –Corrigió Kamio siseando todavía sonrojado de vergüenza.

--Mmh¿será porque es muy rápido? –Preguntó Gakuto, aunque nadie lo entendió- Es decir¿Kamio-kun también se moverá rápido en la cama y a Atobe le gusta eso?

Durante un segundo, Choutaroh y Hiyoshi estuvieron casi seguros de que el chico Fudomine se desmayaría ahí mismo con toda la cara roja.

--¡¡Deja de decir eso!! –Gritó. Luego, tomó aire tratando de calmarse.- Suponiendo que les crea que Atobe no los mandó¿para qué demonios me quieren?

--Mmh… -Siguió Taki observando a Kamio casi tratando de analizarlo- Sinceramente Gakuto-kun, creo que más bien a Atobe le gusta porque si es así de salvaje cuando está en público, en la cama debe d…

--¡¡Eso no es asunto tuyo!! –Nuevamente, las raíces de su rojo cabello se perdían entre el color de su piel.

Jiroh se quejó entre sueños debido al grito, aunque lo único coherente que hizo fue acurrucarse más sobre Hiyoshi. Para sorpresa de todos, el menor castaño lo recibió suavemente entre sus brazos y levantó la vista molesto hacia Kamio.

--Deja de gritar de una buena vez. –Le dijo con voz ronca.

--Es verdad, agradece que no te amordazaran. –Le recordó Gakuto como si Kamio les debiera un gran favor.

--¡¡Eso sería el colmo¡No lo permitiría! –Nuevamente todos se asombraron al notar como Kabaji hacía el gesto de querer hablar pero fue interrumpido por el mismo pelirrojo- ¡Tú nunca hablas, no vengas a hacerlo ahora!

"Chico rudo…" pensó Oshitari mientras se preguntaba en cuál otra oportunidad el Fudomine había sido raptado por el sirviente personal de Atobe "y está molesto. Mmm… es como una versión muy modificada de Atobe-buchou; el problema entre ambos es grave, entonces".

--Kamio-kun –Le llamó Oshitari logrando su atención-, en realidad te hemos traído aquí con la firme intensión de convencerte –Aquí Taki tosió algo que sonó a "obligarte"- a que hables con Atobe y resuelvan sus problemas de una buena vez.

Que la reacción de Kamio fuera el fruncir el entrecejo aún más no fue para nadie imprevisible. Lo impresionante fue que todavía pudiera profundizar más el gesto. Ohtori pensó, en medio de una sonrisa, que sólo Shishido podía fruncir su rostro a tal punto que te preguntabas cuándo sería su límite.

--Métanse en sus propios asuntos. ¡Yo no haré nada que no quiera hacer!

--Hace tiempo su relación empezó a ser asunto nuestro –Le respondió Shishido con molestia, aparentemente cansado de toda la situación-. Atobe está más insoportable que nunca, y al menos tú puedes ir y venir para sacar tu rabia mientras esquivas a Atobe¡nosotros debemos calárnoslo y aguantarlo hasta que nuestros cuerpos no pueden moverse! –Tomó aire rápidamente- ¡No me importa cuál sea el resultado! Sólo hablen de una buena vez¡por respeto a la poca cordura que nos queda!

Luego de tal arrebato de palabras por parte del chico de la gorra (con gorra, porque se la había quitado a Gakuto en la primera oportunidad que vio), nadie pudo decir una palabra más. No lo creían necesario.

Y justo cuando Kamio abría la boca para hablar, Jiroh levantó la cabeza desde su cómodo asiento y, tan si quiera abriendo un ojo, anunció con voz dormilona.

--El unicornio verde dice que Atobe está muy cerca. –Luego de eso, volvió a dormirse con un su facilidad normal.

Gakuto fue el único que volteó la cabeza hacia la una de las tantas ventanas de la limosina, los demás estaban demasiado trancados en la extrañeza que les generaba el famoso unicornio verde. Kamio lo había oído nombrar algunas veces de Atobe, pero jamás creyó poder oír uno de sus mensajes en vivo y directo.

--¡Allí está! –Gritó Mukahi señalando con su dedito por donde Atobe venía caminando con el entrecejo fruncido con obvio mal humor. Habían vuelto a la Hyoutei en menos tiempo de lo que Oshitari tenía previsto.

Con asombrosa rapidez para alguien sentado de piernas y brazos cruzados, Oshitari Yuushi supo moverse de la manera correcta para empujar a todos los regulares a la parte delantera de su limosina. Ignorando todos los gritos, lanzó hacia delante a Gakuto, luego a Ohtori y después a Shishido a pesar de la resistencia. Aunque creyó que empujar hasta el fondo a Hiyoshi iba a ser un problema, el hecho de que el peso de Jiroh se cortara facilidades de movimiento fue un detalle muy bien recibido por el genio. Taki y Kabaji ya se encontraban justo donde debían estar. Sólo sentía un terrible dolor por el chico pelirrojo de la Fudomine. Pobre. Todos habían caído sobre él y ya no se escuchaban ni sus gritos de auxilio.

Sin perder tiempo pulsó un botón rojo que estaba convenientemente cerca de su mano en el momento justo. Todos los que se habían montados en esa misma limosina en oportunidades anteriores sabía lo que eso significaba: quedarían atrapados en el medio.

--Traten de calmarse –Asombrosamente la perfecta voz de Oshitari se alzó en un grito-. Atobe tiene que entrar aquí, no puedo permitir que los vea, pero aún puede oírlos¡así que cállense!

Si Kamio pudiera ver hacia fuera de la pila de personas que tenía encima (aunque él modestamente sólo pedía poder respirar), hubiese visto un gruesísimo cristal negro picando en dos la gran limosina en la que viajaban. No se podía ver hacia fuera, e indiscutiblemente no se podía ver hacia dentro. Sin embargo, la orden de Oshitari se escuchó perfectamente.

--Uhm. Es un mecanismo de seguridad –Le explicó Gakuto por alguna razón aunque se oía falto de aire-; cuando el padre de Yuushi se puso paranoico lo instaló en la limosina para poderse esconder. Todavía podemos salir por las puertas… -Tosió un poco.

Choutaroh no pudo evitar abrir lo ojos más de lo normal cuando escuchó la grosería más grande que hubiese salido de la boca de su Shishido-senpai en medio de toda la maraña de cuerpos, manos y pies.

--¡¡Para la próxima, avísanos de una manera decente, Oshitari¡Maldito bastardo!

--Por Dios, Shishido, -Le respondió la voz calmada del peliazul- estoy seguro de que si pudieras encontrar tu propia boca ahí dentro serías capaz de controlar tu lenguaje.

--¡Si nos hubieras dicho antes nos hubiéramos podido acomodar más cómodamente! –Le reclamó ahora la voz de Taki.

Detrás del cristal se escuchaba un gran alboroto. El genio sonrió.

--Es que no había tiempo. Además…

--Si llegas a decir lo de la sangre Hyoutei te mataré. –Le advirtió Shishsido.- ¡¿Y por qué coño Atobe no entra?!

Oshitari cruzó la pierna aumentando su sonrisa.

--Estamos haciendo tiempo a que nos alcance.

--Yuushi… -Casi cantó la voz de Gakuto.

--¿Uhmmm?

--Esta noche… me las vas a pagar.

Oshitari no pudo evitar tragar saliva al escuchar la amenaza.

--Uhm. ¡Aay! Eh… ¡chicos¡Au, demonios¿Alguien puede ver, sentir o escuchar a Kamio-kun?

Ante la pregunta de Ohtori todos se quedaron quietos en el pequeño remolino en el que estaban envueltos. Era un espacio verdaderamente reducido para ocho personas, sin embargo, trataron de no moverse esperando escuchar alguna clase de respuesta de parte del secuestrado pelirrojo.

--Agrh. –Escucharon a duras penas cómo Akira luchaba por un poco de oxígeno.

--Está vivo. –Comentó Hiyoshi de alguna manera.

--Usssssuh. –Todos estuvieron de acuerdo internamente que ése era el tono de voz que Kabaji tenía para demostrar su preocupación.

--Huhm. No vayan a matarlo, por favor. –Les recordó la voz de Oshitari desde el otro lado del vidrio- Ah. ¿Nakamura-san? Cruce en ésta esquina y cuando vea a Atobe Keigo póngase cerca.

Todos atrás del vidrio soltaron un quejido colectivo cuando un puño furioso se abrió paso abriendo espacio entre todos los cuerpos.

--¡Aire! –Gritó Kamio reventándole los tímpanos a más de uno sin importancia para él. El dejar de respirar su propio oxígeno hizo a su incomodidad un poco más soportable.- ¡¿Qué demonios les está pasando¡¡Ya sabía que estaban locos, pero jamás creí que tanto!! ¡¡Déjenme salir de aquí!!

--¡No vuelvas a gritar! –Le dijo el casi grito de Gakuto, totalmente harto de sentir sus oídos sufriendo.

--Ahora chicos: cállense. –Mandó el genio peliazul- Ahí viene Atobe.

Kamio tomó más aire del necesario totalmente dispuesto a descargar su rabia defendiendo su derecho de libertad de expresión oral y física, cuando, en el momento más indicado, una fuerte mano cubrió su boca. La palma era cálida, así que al menos no podía decir que lo estaba lastimando.

--Kamio-kun –Le dijo la suave voz de quien lo callaba, era el chico que usaba una cruz plateada en su cadena-, por favor, soy el único que está cerca y en verdad no quiero amordazarte, así que guarda silencio mientras Atobe-san está aquí¿de acuerdo?

--¡Waah! –Dijo la voz del pelirrojo acrobático desde algún punto alejado- ¿Vieron¡Hasta Ohtori tiene sus gotas de sangre Hyoutei!

--Silencio. –Les advirtió por última vez Yuushi antes de bajar ventana de su puerta.

--¡¡Yo no…!! –Pero antes de que Kamio pudiera siquiera levantar la voz, un mínimo de seis pares de manos (muy distintas entre ellas) chocaron de forma poco delicada contra sus labios. Incluso el pié del alguien trataba de callarlo.

--Oe, Atobe –Habló la voz suave de Oshitari desde el otro lado del vidrio-¿qué sucede¿No quieres repetir limosinas?

El capitán sólo frunció el entrecejo luciendo aristocráticamente amargado.

--Ore-sama está buscando a Kabaji; ¿lo has visto?

Durante un momento, Taki temió que el joven chico de segundo respondiera al llamado con un 'Usu', pero, aparentemente, el peso de tanta gente también podía quitarle el aire de los pulmones al gigante.

--Sube y lo buscaremos. –Yuushi trató de suprimir cualquier vestigio de mandato en el tono de su voz y en sus ademanes al abrir la puerta rogando interiormente para que Atobe entrara pronto al automóvil.

Sin resistencia, el buchou de la Hyoutei entró topándose con el vidrio negro que cortaba la limosina en dos; cerró la puerta con los ojos casi brillando con curiosidad.

--¿Y qué escondes ahí atrás? –Preguntó el peligris con duda. No era muy típico ver como el genio del equipo activaba el mecanismo de seguridad de su padre.

Kamio sintió como las manos, y el pié, aumentaban la presión sobre su boca temiendo que hablara. Si tan sólo pudiera moverse un poco…

--No lo sé. –Respondió Yuushi con tono resuelto y ligero- Mi padre no me informó nada al respecto; creo que son documentos y contratos importantes para él. Prefiero respetar su privacidad.

--Me pregunto porqué, por más que nos movamos, Jiroh siempre está durmiendo en la cima de nosotros. –Se quejó Gakuto en un susurro que todos oyeron debido al pequeño espacio.

--¡Auch! –Se quejó Shishido bajamente- Podría tener cuidado el dueño del pié que se me clava en las costillas.

--Usu.

--¡Mmmuhm! –Como pudo, siendo el colchón de todos, Kamio también se quejó.

--Todos ustedes se fueron muy rápido el día de hoy después de las prácticas. ¿Están planeando algo de nuevo? –Atobe suspiró cerrando sus ojos y cruzándose de brazos- Te advierto que no los volveré a usar mi yate si el crucero en el que van se hunde.

Oshitari lo observó ofendido.

--Esos fueron los de la Seigaku.

--Sólo digo que no lo volveré a hacer. –Le aclaró Keigo con una sonrisa.

--Gekokujyou da. –Pronunció Hiyoshi por primera vez literalmente. Como pudo se movió a la cima empezando a escalar por entre los cuerpos de sus compañeros y senpais. Necesitaba aire y menos peso. Además, tanto movimiento de parte del amante a Atobe comenzaba a hacerle doler en el hombro izquierdo.

--¿Eh¿Qué…? –Preguntó la voz suavemente dormilona de Jiroh arriba de la pila humana- ¿Qué hacen ustedes ahí¿Uhm¿Por qué estás casi morado Wakashi-kun?

--¡Cállate, Jiroh! –Le susurró con irritación la voz de Shishido.

--¿Hmm? Ése al que están matando es el chico de Atobe¿no?

--Oshitari, vienen ruidos de allí atrás.

--Me parece que son las cajas llenas de documentos que se ruedan con el movimiento del carro. Simple lógica¿no lo crees?

El silencio de Atobe hizo poner más nervioso a Oshitari que alguna respuesta ingeniosa de parte de su buchou.

--Gracias por dejarme vivir… -Dijo Kamio en un hilo de voz luego de que le dejaran respirar, no porque quisiera hablar bajo, sino porque simplemente todavía no tenía suficiente aire.

--Shishido-senpai… tu gorra se está clavando en mi ojo.

--Perdona, Choutaroh.

--Que posición tan comprometedora tienen ustedes dos. –Se burló Gakuto en medio de una mini sonrisa.

--Oshitari¿tu padre tuvo su etapa de ser paranoico porque sus papeles hablan entre susurros?

Para el horror de los chicos, justo en ése momento el auto que había mantenido un ritmo constante de velocidad decidió detenerse sin ninguna clase de aviso previo, lo que trajo como consecuencia que todo lo que ocupaba un espacio en el interior de la limosina se moviera considerablemente hacia atrás.

Los ocho chicos que ocupaban el menor espacio del automóvil no pudieron evitarse rodarse hasta chocar contra el vidrio polarizado que los protegía de ser visibles, tampoco pudieron evitar dejar salir quejidos discordantes y cortos, sobretodo porque, nuevamente, el pié de alguien había decidido silenciar al de la Fudomine.

Yuushi no pudo más que sentir cómo una gota de frío sudor se resbalaba por su nuca con cautela, aunque jamás cambió su semblante tranquilo.

--Que interesante es limosina de tu padre, Oshitari.

--Y que lo digas.

Luego de varios intentos tratando de reacomodarse, los ocho regulares de distintas escuela encontraron una forma para, al menos, respirar en medio de todo el revoltijo de cuerpos. Nuevamente les hacía falta oxígeno dentro de sus pulmones. Kamio se preguntó si sería una especie de maldición que Atobe, en su furia, le había mandado de manera inconciente.

--Taki-senpai –Advirtieron la voz de Hiyoshi perdida en algún punto, casi en un siseo, un tono de peligrosa advertencia-, si vuelve a tocarme…

--Te mataré a penas salgamos de aquí. -Completó la voz de un despierto Jiroh, sorprendentemente seria.

--Vaya, -Habló el amenazado- miren todo lo que estar aquí dentro nos ha cambiado.

Oshitari procuró parecer casual cuando levantó un pié y le dio una patada en forma de regaño al cristal negro que los separaba. ¿Es que no podían callarse?

--Es un papel muy extraño. –Comentó el peliazul colocando un semblante seguro.

--Bueno, mírenle el lado positivo a todo esto… -Empezó la vocecita de Ohtori debajo de Shishido- Nunca habíamos estado tan unidos.

--Ohtori¿ésta es tu cabeza? –Preguntó Gakuto con la voz débil tocando con la mano libre tratando de reconocer dicha parte del cuerpo de su kouhai.

--Es la mía. –Respondió Shishido preguntándose a dónde habría ido a parar su querida gorra azul después de tanto movimiento.- ¡Auch! –No pudo evitar soltar cuando la mano de Mukahi lo golpeó en la nuca- ¡¿Qué te pasa?! –Preguntó bajamente.

--Golpear a Ohtori, golpearte a ti… da igual. Me siento mejor de todas formas.

--Taki-senpai… -Volvió a sonar la voz de Hiyoshi peligrosa, aunque Kabaji podía ver perfectamente como tenía las mejillas rojas- Ya le había advertido que si volvía a tocarme…

--¡Esta vez fui yo, Wakashi-kun! –Le informó la alegre voz de Jiroh.

Desde su puesto, Atobe escuchó cómo algo parecido a la voz de Hiyoshi dejaba escapar un resoplido. No pudo evitar una sonrisa. Atobe no estaba muy seguro de qué hacían todos sus regulares enlatados en la parte segura de la limosina del titular más problemático pero, no obstante, se estaba divirtiendo mucho oyendo sus quejas y comentarios.

"Diablos¿y ahora qué?" se preguntó pensando en Jiroh y Hiyoshi "¿tendremos una tercera pareja entre los titulares?"

El simple hecho de pensar en una nueva –esperanzadora, linda y empalagosa- relación amorosa hizo que su entrecejo se torciera perdiendo todo aire de diversión.

¿Parejas¡Jah¿Quién las necesitaba? Las relaciones eran muy complicadas. Necesitaban de tiempo y entregaba. Requerían de cariño y confianza. Hacían que tu estómago se revolvieran del más puro celo y que tus venas conocieran la adrenalina de la posesión. También hacía que tu corazón latiera muchísimo más fuerte de lo normal por cosas ridículamente pequeñas y una sonrisa estúpida adornara tu cara sin saberlo. Y a veces todo eso al mismo tiempo.

¿¿Para qué perder el tiempo en relaciones de pareja?? ¡Jah! ¡¡Lo último que necesitaba en ése momento era a Kamio para hacerlo sentir molesto consigo mismo, con él y con el mundo en general. Por supuesto que no¡O por lo menos jamás lo admitiría en voz alta que justamente esa era su situación!

Tratando de sacar un poco de su frustración, volteó su cuerpo hacia Oshitari proyectando su aura de Atobe-buchou al 100 por ciento de su alcance. Sin embargo, el grito que no debía –no quería - escuchar le borró de la mente la frase que estaba a punto de soltar

--¡Quítense todos de encima!

Oshitari cerró los ojos con pesar. Demonios, el plan había marchado tan bien…

Los chicos adentro se lanzaron a aplastar todavía más a Kamio en un intento desesperado por callar sus gritos.

El pelirrojo de la Fudomine no podía estar más molesto. No sólo lo trataban peor que a una muñeca de trapo por la que jugaban dos niñas, sino que, además, lo ignoraban, lo pateaban y le cortaban la respiración. Estaba harto de todos ellos. Estaba harto de la Hyoutei. Estaba harto que ninguno de ahí fuera Atobe.

No soportaba saber que Atobe estaba al otro lado de cristal y un montón de animales no le permitieran hablar con él y decirle lo que se merecía.

Para bien o para mal, Kamio Akira decidió que su deseo de ver y hablar con Atobe era más fuerte que todas las manos que aprisionaban sus labios.

--Detén el auto. –Dijo Atobe levantando sin previo aviso el intercomunicador que llegaba hasta el conductor, quien, por cierto, obedeció la orden.

.-

.-

-------»

--

--

Fin del capítulo III.

--

--

Aclaraciones:

Espero poder ayudarles con esto n.n: Atobe, Oshitari, Gakuto, Shishido, Jiroh y Taki están en tercer año; Ohtori, Hiyoshi y Kabaji, en segundo. xD No les encanta tener un equipo completo?? –traumada porque no tiene idea ni de cómo se llaman todos los integrantes de la St. Rudolph-.

Gracias por darle una oportunidad al Bekami. Sinceramente, lo agradezco mucho.

-

Notas:

Tercer capítulo! n.n Qué les pareció? xD Juro que estoy enamorada de Ohtori –cofcofydeHiyoshicofcof-. Me encantan esos niños! XP Y agregándole a Kamio, pues… -suspiros-. Oh, y ya llegó Atobe; ya no hay vuelta atrás n.n.

Ejem: Admito que tuve que re-editar este capítulo. Por alguna razón, puse una parte muy introspectiva de Atobe y Kamio que me resultó demasiado angst para este punto; sin embargo, esperen introspección en el que viene. Es decir¡se encontrarán! n.nUU Lamento eso. En verdad quería evitarlo a toda costa, pero será necesario¿no creen?

Espero que, en verdad, les haya agradado y no haber decepcionado a nadie. Cómo van las caracterizaciones? o.óU xD ¿Vieron que todos los HyouteiBoys tienen, de hecho, sangre Hyoutei? -Amo las ocurrencias de Gakuto por alguna razón- ¿Les aburrió¿Salió mal? –Crisis-.

Mi e-mail (y MSN) está en el primer capítulo, para el que guste. Waah! Ojalá les haya agradado este capítulo!!

¡Inmensas por leer!

¡No te pierdan!

Zelshamada