Capítulo 3: I'm a sex machine but can't play with me...
Harry despertó al día siguiente sintiéndose lleno de placer¿para que negarlo?, ella era genial, pasaba de ser una niña en la vida, a ser una completa mujer en la cama, en SU cama. "¡Y que mujer!" pensó. Ella ya no estaba en su cuarto, se había ido con la Luna. Por primera vez, Harry, en su interior (muy en él), sintió remorder su conciencia por el hecho de haberse involucrado nuevamente con ella. ¿Qué pasaría si ella se ilusionara con él, cuando en realidad él no quería nada serio ni mucho menos?. Porque estaba claro que no quería nada... Bueno, estaba CASI claro. O peor¿qué pasaría si ella iba por la vida inventando alguna relación falsa entre ellos?.
-No, Ginny no es de esas trepadoras... ¿Gracias a Merlín!... Pero, que bueno que estuvo anoche..- sonrió. Si que le había gustado. Le había encantado.
El día transcurrió normal. Ginny creyó oportuno pasar a la segunda parte de su plan. Quería demostrarle que él no mandaba, pero... primero tenía que lograr que estuviera pendiente de ella y constantes actos, y solo había una forma.
-¡Dean!... ¿Cómo estás cariño?
-¡Ginny!
-Vengo a pedirte un enorme favor- él asintió para hacerle notar que le prestaba toda la atención- ¡Ayúdame a conquistar a Harry!
-¡¿Qué?!
-Que me...
-Si, te escuché, pero... ¡¿Qué?!
-¡Es que quiero darle su merecido y para eso necesito conquistarlo, y para ello necesito llamar su atención y para eso te necesito a ti...!
-¿Quieres que sea tu muñeco?
-No... bueno... más o menos¡es que él me engañó como a una estúpida!
-Ese es tú problema... Tú bien sabías como se manejaba él, no quiero tener que pagar los platos rotos.
-De cuerdo, tienes razón... ¡disculpa por creer que tú, COMO AMIGO te prestarías para ayudarme!... ¿Sabes donde está Neville?, Quizás él SI quiera ayudarme...
-¿Nev?
-Si...
-Pero... ¿vas a besarlo?
-Voy a hacer todo lo que sea necesario para que Harry caiga, y creo que un beso es lo mínimo que tendré que hacer...
-¡Ok!... ¡Yo voy!
-¿en serio?
-Si, quiero que caiga también y si por ello recibo algunos atributos¡adelante!
-¡Gracias!- lo abrazó- ¡No sabes lo que significa esto para mí...!- él sonrió- ¡Voy a necesitarte de tiempo completo!
-¡Lo que quieras!
-De acuerdo, ven hoy a las 7 en la sala...
-¡Genial!... ¿un adelanto?- Ginny rió y lo golpeó.
-¡Nos vemos... y Gracias de nuevo!
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Eran las siete, Dean entró corriendo a la sala y al verla la encaró algo agitado.
-¡Vamos que Harry ya viene!
-¡Ven!- Lo ubicó en la entrada luego del retrato, y acorralándolo contra la pared, comenzó a besarlo y él a acariciarla solo un poco.
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Harry cruzó el cuadro de la dama gorda y se encontró con el terrible espectáculo que Ginny y su amigo le brindaban descaradamente en la entrada de la misma.
-Si Hermione los ve, les quitará puntos- Les advirtió mientras seguía de largo.
-¡Suerte que no nos ve!- sonrió Ginny y siguió besando a Dean.
-Sigan, no hay problema... hagan de cuenta que, ni yo ni todo Gryffindor los observa- dijo con sarcasmo.
-De todas formas, ni que necesitáramos tu permiso ¿no crees?- Le sonrió cínicamente y tomó la mano de Dean. Ella comenzó a caminar divertida, dirigiéndolos a su cuarto con la mirada de Harry clavada en sus espaldas.
Harry observó aquello incrédulo. Sus facciones demostraban incertidumbre y desaprobación, pero su ego era mayor. Aparte, a él ¿qué le importaba?... Solo era una chica más, llamada Ginny.
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Al día siguiente continuó viendo por todos lados a esos dos brindando espectáculos, creyendo estar a escondidas cuando en realidad medio mundo los observaba (Harry inclusive). Y se preguntaba "¿Desde cuando se llevan TAN bien?". Bufó al verlos por quinta vez en el día besándose y coqueteando.
-¡¡Esto no es un hotel... POR DIOS!!- Se quejó saturado de lo que, a su ver, eran escenitas vulgares. Ginny se separó unos segundos de Dean. Lo miró con soberbia y una pizca de cinismo.
-Pues... mira quien habla...
-Habla el que le molesta no poder evitar estas, escenitas- dijo con desprecio.
-¡Háztelo saber cada vez que vayas saciando tus deseos por ahí!
-¿Qué insinúas?
-¡Que si no te gusta lo que ves, CIERRES LOS OJOS!... o bien, conoces el colegio de memoria¡¡PIÉRDETE EN LOS RINCONES!!
-¡Ven Ginny!... Vayamos a un lugar más cómodo¡donde no NOS MOLESTEN!- acotó Dean.
-¡No!... ¿Por qué debemos irnos nosotros?- Se quejó. Dean le susurró algo al oído y ella, sonriendo, tomó su mano y se fueron sin saludar, ni nada.
Harry se quedó con la mente en blanco, la boca abierta, la palabra en la punta de la lengua y la cara de idiota.
La semana transcurrió así. Harry seguía con sus conquistas pero últimamente eran menos eficientes, ya que, al ver como esa pelirroja había cambiado, como se desenvolvía ahora... ver como se devoraba a su amigo, le quitaba las ganas de cualquier actividad semejante. Últimamente parecía concentrar toda su energía en querer acabar con Dean y Ginny. Ambos estaban quitándole las ganas al sexo. O, al menos uno de ellos.
