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Hay un hombre en medio del desastre con su cabello largo y rubio, ojos dorados amplios a medio vestir dejando ver un torso musculoso ligero se tomó la cabeza con dolor y salpicar de rayos eléctricos rojos mientras cada vena comenzaba a sobresalir… personas lo rodeaban con inquietud, más cuando en un grito agudo un ojo se asomaba por esa boca amplia de manera anormal.

Era una sentimiento opresor para una herida Izumi Curtis quien miraba esto en un punto al frente de esta lucha, personas desconocidas otras conocidas en el entorno mientras ese "ser" se retorcía en su propia miseria.

Las chispas aumentaron en intensidad el hombre cayo en cuatro patas al suelo, el grito se hizo más fuerte conforme una cúpula de energía lanzaba a todos dentro de un perímetro respetable.

El humo se asentó, las personas dispersas en el entorno mientras ese enemigo parecía levantarse algo tambaleante escaneando el área con un gesto de frustración…

Despertó, Izumi escucho el sonar de su alarma mirándola largamente para apagarla… el techo blanco elegante le daba la bienvenida a su mirada en blanco, parpadeo para espantar el sueño sacudiéndolo con sus dedos en un largo bostezo.

¿Cuánto tiempo? Era vano pensar en rememorar "ese" sueño como uno de sus recuerdos tan lejanos, dejo sus músculos estirarse algunos momentos debajo de las sabanas cubriendo sus ojos con su brazo -por la verdad- fue su único silbido incierto.

El mundo que se presentó ante ella era un árbol podrido, era fácil señalarlo cuando cada peculiaridad es un insulto para "dios" en toda la regla… recordar su sonrisa apretada en ese rostro blanco le traía un escalofrió ahora tan entendible.

No había rebotes… sin cambio equivalente ¿Qué haría? No lo sabía pero pareciera que lo descubriría en el camino.

-¿Acostumbrarme?- era el paso lógico para una mente aguda como ella, a pesar de su leve depresión al inicio junto con el retroceso que le dio la verdad, no tenía nada más que hacer ¿verdad?

Gimió al estirarse para salir de su cama arrastrando los pies a través de esa modesta habitación… su pijama era una sencilla camiseta blanca con un pantalón negro, su cabello revuelto y algo enroscado de haberle quitado las trenzas la noche anterior.

Su cuarto de baño la recibió silencioso, se mojó el rostro para mirar ese reflejo con austeridad… la edad en la que realizo la transmutación humana, se tocó el vientre en puro reflejo de no sentir el vacío en "ese lugar" suspiro, era momento de iniciar su rutina del día.

-Algo de entrenamiento- silbo a la nada haciendo movimientos con sus hombros para dirigirse a la puerta, tenía una rutina de ejercicios para no perder la condición solo esperaba que el ratón no estuviera despierto.

XXXXX

Un rugido se desato en las calles del distrito naruhata, un hombre musculoso con brotes en forma de piedras en sus brazos y cabeza calva… alzando amenazante sus brazos ante los civiles en pánico.

Un suspiro cansado de Izumi al detenerse en la acera de enfrente con una bolsa de compras entre las manos, su vestimenta era de un vestido negro completo con el escote dejando ver su tatuaje alquímico con su cabello en un peinado alto con algunos flequillos sujetos detrás de sus orejas.

Arqueo la ceja ante el espectáculo del "villano" que apareció repentinamente o eso asumían, los ojos entrenados de la artista marcial vagaron a las pertenencias olvidadas del sujeto -Tsukauchi advirtió de esto- expreso con un largo suspiro de lo anormal de la situación.

Vio a un chico con un disfraz colorido junto con un adulto intimidante entrando en una riña contra el hombre enloquecido… se encogió de hombros nada interesada en ser parte de los curiosos que parecían ignorar el peligro de ver una pelea de ese tipo.

Naruhata era peligroso, el detective advirtió con estos brotes de villanos espontáneos… pero por ese lugar quedaba su trabajo, uno que consiguió sin la necesidad de los contactos del director y por supuesto que no involucraba la enseñanza que astutamente ese ratón no deja de sugerir.

Ella no tomaba alumnos.

Para la alquimista desinteresada siguió su camino entre las calles con el caos ya siendo un eco lejano esforzándose por no pensar en los únicos que la llamaron maestra, podía escuchar el sonido de las patrullas o algunas personas curiosas correr alegando "oportunidad de ver héroes en acción"

Estaba cruzando un parque con su andar confiado, cuando sintió una mirada a su espalda activando su instinto de precaución… con una vena irritante que amenazaba con estallar ante la insistencia, salieron del parque… los carros pasaban ajenos, mientras se detenía para cruzar.

Volteo por encima de su hombro con una hosca sonrisa pintada en su rostro regio-¿necesitas algo?- espeto muy oscuramente, siendo consciente que su propio acento le agregaba hostilidad al tono.

-La verdad, nada- una voz profunda, plana y monótona contesto rápidamente al instalarse a su lado nada afectado por las vibras negativas a su dirección, con bolsas de mandado donde comida para gato sobresalía -señorita Curtis-saludo, recordándola si esos ojos cansados pero agudos no eran indicio.

-¿Eraserhead?- contradijo con un arqueo de ceja que fue recibido con la misma atención desinteresada por ese hombre, afirmando lo correcto de ese "nombre" -¿Qué necesitas?- insistió al percatarse que cruzaba a su lado.

-Dije que nada- replico con la misma pasión de un muerto, ojos oscuros entre su enmarañado cabello que le daban ganas de cortar con alguna tijera cercana -pero parece que compartiremos trayecto si no te molesta- aseguro con un dejo de aburrimiento.

Volteando los ojos con un ligero gruñido se abstuvo de dar un desaire a un conocido del detective, el amable hombre le caía bien si llegaran a decirle de un mal comportamiento de su parte después de que Nedzu asegurara que sería una buena ciudadana.

No lo permitiría, por muy perros del gobierno que fueran… esto no era amestris.

-Como gustes- fue su escueta respuesta por parte de Izumi acomodando la bolsa del ligero mandado entre sus brazos.

Por su parte Aisawa no dejaba de darle miradas ante tal casualidad aunque de igual manera, indispuesto a obtener alguna conversación con esa extranjera, solo se dedicó a caminar tratando de sacar este sentimiento de sospecha.

Shota sabía lo peligroso de la ciudad, por lo que Tsukauchi dijo (o se le resbalo en su único contacto) la chica era sin quirk… quizás sea su servicio a la comunidad lo que lo llevaba a escoltarla en el corto tramo que aparentemente compartirían -creo que hasta aquí llego- fue su rotunda despedida al ingresar a un callejón.

Izumi lo miro irse sin miramientos a unos pasos, se encogió de hombros nada afectada por la falta de etiqueta de marcharse sin ninguna respuesta.

XXXXX

La biblioteca del distrito de Kamino era un lugar amplio de varios pisos, techo alto y estantes plagados de libros con alguna computadora instalada para la administración de los pesados volúmenes en caso de búsqueda o inventario.

En cada piso una señorita de aspecto austero con diferentes características le daban una mirada de reconocimiento a su paso, Nedzu era un personaje conocido… no sería raro… pero en este punto ahora su presencia era ordinaria cuando vienes casi todos los días.

Caminando entre los pasillos alfombrados, una música ligera en el ambiente con otro tanto de pláticas amortiguadas era la naturaleza de una biblioteca… paso la sección infantil donde una mujer regordeta caminaba con un niño arrastrándola señalando otro pasillo.

-Vamos… la bibliografía de All Might está por aquel pasillo- era el entusiasmo desbordante del chico con uniforme de secundaria, ojos centellantes con pecas en sus mejillas… un cabello salvaje en color verde oscuro.

Nedzu no evito detenerse ante la escena de madre e hijo, riendo por lo bajo… el entusiasmo juvenil siempre le alentaba el día -ahora donde estas Curtis- pidió mirando entre los pasillos con la vana idea que saldría solo por pensarla.

Como lo había predicho en un inicio… escucharla hablar entre cortado el idioma no fue una sorpresa en el momento en que la dieron de alta (ocasionando que casi los doctores o enfermeras que la escucharon le dieran un vistazo de inquietud).

Se había guardado ese hecho para el detective, pero no fue sorprendente que le llamara después de "toparse" en el distrito de Naruhata la noche pasada alegando el avance envidiable sobre el tema de la llamada extranjera.

Caminando entre los pasillos Nedzu con sus ojos vagando en la búsqueda de su actual protegida, pues como fue predicho en la buena voluntad de su corazón ofreció asilo en su casa a Curtis, algo que fue aceptado no sin un toque de sospecha.

Eran tan claras las intenciones del director, no podía engañar a otra astuta mente eso era obvio de los dos lados… él quería averiguar que había detrás de la fachada que Tsukauchi había grabado en los documentos oficiales de nacionalización.

Era un buen juez de carácter, muy temerario de su parte dar confianza a un desconocido con una fachada como historia de vida… pero Curtis Izumi no podía tener una mala intención o eso esperaba, los mejores villanos eran buenos actores.

Esperaba que su acción paranoica no era la correcta (nota mental: no buscaba actualmente a Curtis por esta motivación (un falso pensamiento de quietud)).

-¿Pero dónde está?- pidió divertido vagando entre la biblioteca, era una persona deseosa de conocimientos al quedar de paso del hogar al trabajo… la biblioteca era un hueco donde Curtis podía perderse por horas.

Por lo cual estaría vagando por ahí hasta que lograra localizarla.

XXXXX

Tashinori Yagi caía entre unos botes de basura de manera aparatosa, tosió un poco de su sangre que se escurría por su barbilla ahorrándose la mueca del dolor en su espalda por el impacto… sus ojos cansados se levantaron pesados a sus agresores que parecía solo burlarse de su demacrada condición.

-Miren lo que tenemos por aquí- un joven de aspecto delincuente con su cabello puntiagudo en lo que asumía era un quirk espinoso, ojos de reptil sin piedad y una chaqueta de cuero muy retro.

Señalaron su traje muchas tallas mayores -Un fan de all might- otro regordete con orejas de gato azul, su propia chaqueta de mezclilla con varios percings en su boca y ceja.

Las risas hicieron eco entre ellos causando un caer de impotencia en el héroe por la burla, si supieran que el símbolo de paz era ese demacrado hombre que golpearon… pero Yagi solo suspiro adolorido, agotando su tiempo no quedaba más que resignarse.

Uno se agacho con el hocico de un sapo, ojos grandes y redondos lo miraron con malicia -Es un solo insulto… podemos verle los huesos- espeto al levantarse.

-Ahora buen hombre… denos todo lo que tiene- fue la orden maliciosa del primero sacando una navaja aunque sabían, con arrogancia que no era necesario ante ese flacucho.

-No es necesario todo esto- su tono tomo tintes de acero, esos azules sumidos dieron un brillo que congelo a los delincuentes.

-Tiene agallas- el sapo se burló, espantándose el sentimiento de preservación que le indicaba retirada.

Yagi se puso de pie con esfuerzo para dar una pizca de resistencia a estos delincuentes, que al saberlos ocultos en las sombras… no era raro que estuvieran trabajando de esta manera fuera del ojo de los héroes.

Apretó sus puños enguantados, escupiendo un poco de sangre que se limpió con diligencia… sabia la escena patética que expresaba si las risas descaradas de esos delincuentes no fueran suficiente evidencia… pero por orgullo les daría frente y los reportaría para una mejora a la seguridad del área.

Porque asumía en su complejo de héroe, que estos adolescentes descarriados habían hecho un punto ese callejos y no sabía cuanta gente inocente han afectado sus fechorías.

-Vaya… que tenemos por aquí- una voz femenina con acento fuerte vino del fondo del callejón con pasos haciendo eco entre las sombras de la noche -¿se encuentra bien señor?- se detuvo a cierta distancia.

La cara de sapo señalo burlón, otro silbo apreciando la figura torneada aun entre las sombras visibles mientras el otro apoyaba bastante lascivo… alertando a all Might de que lastimaran a esta buena samaritana.

-Estoy bien señorita, no se preocupe- advirtió Yagi parándose más erguido con un atisbo de fuerza que se obligó a sacar… claro que la tos con sangre le quito grados a su dureza.

Dos bolsas fueron puestas en el suelo, los pasos se reanudaron en la fémina y si no fuera por el cansancio… Yagi podía asegurar que sus ojos brillaron a través de sus sombras con una sonrisa aterradora mientras se tronaba sus nudillos con fuerza para ser escuchados a través del callejón.

¿Era su imaginación? Esperaba que sí, la imagen era un trauma que los chicos delincuentes no estaban por apreciar en su arrogancia numérica.

Iba a protestar para que el civil saliera del peligro inminente pero fue un movimiento rápido y la mujer ya estaba dando una patada de altura al chico sapo mandándolo a través del callejón, aterrizando para hacer un barrido al orejas de gato y dar una palmada al espinoso en una destreza marcial que le hizo abrir la boca incrédulo.

Un silbido de su boca era audible cuando pudo apreciar los rasgos de la mujer ante la luz en ese punto del callejón, cerrándola para toser de manera despistada cuando una mirada ónix le amonesto.

-En verdad eres asombrosa Curtis- una voz conocida llego desde el fondo alertando a Yagi, la sonrisa de ratón de Nedzu le dejo en claro que estaba más que divertido encontrarlo -señor Tashinori, justo a tiempo ¿verdad?- agrego.

La conocida Curtis se sacudió las manos para luego mirar al demacrado héroe con un arqueo de ceja ante el aparente conocido que compartían.

-Curtis, él es el secretario del héroe Numero 1, All Might… Tashinori Yagi- presento el ratón sacando un pañuelo para ofrecerlo con facilidad al rubio quien con sus manos delgadas lo acepto.

Para el "secretario" esperaba algún jadeo audible junto con peticiones de autógrafos para su contraparte saludable, pero una mirada en blanco lo desconcertó… mirando al ratón con la clara duda pero se abstuvo al ver la burla de la falta de emoción de la extranjera, luego una tos con sangre amortiguada por el pañuelo vino con todo su poder.

-¿se encuentra bien?- Pregunto Curtis al acercarse con total sentido de preocupación que cualquier civil amable tendría a alguien en su condición -no se esfuerce, esto pasara… solo respire- aconsejo como si tuviera la experiencia para estas situaciones donde expulsa sus pulmones.

-Ya que parece en malas condiciones y mi casa esta cercas ¡porque no vienes a descansar!- formulo Nedzu alzando su pequeño puño con un signo de victoria.

-No es necesario- amonesto Yagi dispuesto a marcharse y ponerse ropa adecuada para esta identidad.

-Tonterías, descansaras y ya podrás marcharte- el tono de la mujer era demandante al pararse en toda su altura aunque claro Tashinori era más alto, todavía se sentía intimidado ante el desplante de muerte.

-Está bien- mascullo no queriendo experimentar un lado poco amable de la señorita.

-Sirve que platicamos sobre una propuesta que tengo en mente- Nedzu alargo cuando comenzaron a caminar fuera del callejón, Curtis tomo las bolsas de compras donde ahora se agregaban algunos libros de aspecto pesado.

Los delincuentes olvidados en el callejón aunque claro algunas patrullas se podían escuchar en el fondo, el "secretario" podía asumir que el director estaba detrás de las llamadas para recoger a los pobres jóvenes.

Salieron a la calle tranquila de la noche, Nedzu lideraba el grupo mientras Tashinori estaba en la parte trasera después de haber sido desairado cuando se ofreció a ayudar con las compras, Curtis a su lado en una postura confiada… quizás sea el cansancio, pero por un momento juro que su maestra era el que lo acompañaba.

-Dígame Señorita Curtis… ¿Qué clase de quirk tiene?- pidió interesado tratando de adivinar con la manera en que saco a esos adolescentes, pero solo no podía visualizarlo quizás sería algo pasivo como Sir Nighteye (dolor de solo recordarlo).

Además estaba desesperado por borrar esa emoción nostálgica de su maestra.

Un arqueo ligeramente confundido -no tengo quirk- fue su respuesta contundente regresando su mirada al camino.

Amplio sus ojos tragándose un ataque de tos, el sabor de la sangre olvidado -señorita, entonces eso fue muy peligroso- sin quirk hacer eso era imposible.

Un bufido -hasta ahora pones atención- recrimino desinteresada Curtis haciendo un ademan con su mano libre -Si tuviera una peculiaridad ¿sería menos peligroso?- pregunto pero por alguna razón Yagi supo que no debía contestar cuando ya estaba colgando de un hilo delgado de su tolerancia.

Trago…. percepción del peligro mejorado para el demacrado hombre después de años de servicio no eran por nada.

-También me ocasiono un infarto la primera vez- alardeo el ratón ignorando la mirada de fuego a sus espaldas de Izumi -el vigilantismo está prohibido, pero los delincuentes solo parecen caer en su camino- aplaudió como en un recuerdo memorable -¿Qué puede hacer?- lanzo una mirada sospechosa.

Izumi bufo sabiendo la insinuación de su portada, pero lo ignoro a favor del camino.

Un suspiro sobre aliento, tosiendo otro tanto de sangre cuyo pañuelo ya estaba siendo ofrecido -este está más limpio- dijo Izumi siendo aceptado con agradecimiento para seguir ensuciando lo ofrecido.

-Ah y Tashinori, también quisiera que me ayudaras a persuadir a Curtis- el ratón miro por encima del hombro -ella sería una buena maestra-

-Corta el tema, Nedzu- su tono amonesto en un pisotón con fuerza innecesaria -no estaré tomando mocosos bajo mi tutela- advirtió.

Yagi no sabía que tenía que ver con eso ya que dudaba un recién conocido tuviera influencia en alguien que ha mostrado en una primera impresión lo fuerte que es, mucho menos ser parte de una discusión que parecía estarse arrastrando desde tiempo atrás entre el director y esa extranjera.

Después de caminar algunas cuadras llegaron al domicilio, era una casa de dos pisos modesta para alguien con el cargo de director… pero también era muy grande para un ratón, una observación que el héroe demacrado se guardaría muy en el fondo por respeto.

-Oh no te preocupes, comparto la casa con Curtis por su situación- Nedzu explico al llegar al marco de la puerta que fue abierto con agilidad casi provocando un sentido de vergüenza en el hombre al sentirse leído con facilidad.

-¿situación?- pidió Tashinori al mirar el recibidor sencillo, una casa que se ilumino bajo los interruptores que Izumi localizo rápidamente… desapareciendo al otro lado del pasillo de lo que asumió la cocina.

-Ella es extranjera- empezó a explicar dirigiéndolo a uno de los extremos donde una pequeña sala le daba la bienvenida -toma asiento- ofreció al sentarse en otro sillón individual demasiado grande para su estructura -pero no es por eso lo que quiero discutir- aseguro dando un vistazo para que el pasillo estuviera despejado.

El sonido de la cocina ahora muy claro para su alivio, Tashinori se tensó cuando la mirada del director se volvió a fijar en su persona.

-Tu tiempo ya se está acabando, tengo un prospecto a elegir en tu situación- Nedzu evidencio con un tono más serio.

Yagi solo se atraganto ante el alivio de que el director en verdad haya estado buscando al siguiente portador del one for all -¿Quién es?- pregunto curioso.

Nedzu le negó -todavía es muy pronto, él está cursando actualmente el primer año pero deseo vigilarlo aún más- rio por algún recuerdo -pero estoy seguro estarás satisfecho con mi elección- afirmo con confianza.

Se quedaron en silencio un momento cuando Izumi se asomó con una bandeja de té lista para ser ofrecida.

XXXXX

Fin del capítulo.

Uno corto y solo un cameo de Midoriya (en la biblioteca), esto se está desarrollando muy calmado pero tengan paciencia.

Todavia es incierto el rumbo de esta historia pero en algo se está dirigiendo, quisiera enfocarlo al mundo adulto de boku no hero… pero seguro aparecerán más chicos en los próximos capítulos.

Nadie sospecha de su alquimia… aunque nedzu sepa que es capaz con artes marciales… al parecer no la dejaran de subestimar al no tener quirk.

Y los delincuentes no hubieran sido tan fácilmente derrotados, pero en esta ocasión la arrogancia fue su perdición.

Neah20 fuera….