1)Aquí empieza todo, ya aparecerá Atsuya más seguido. 2)Hay un importante salto de tiempo (el primero de varios que habrá en los capítulos que siguen). 3)Me gustó mucho escribirlo, creo que es importante mencionarlo. 4)Espero también les guste.


I'll be with you

Capítulo III

Sin duda, esos orbes grises cuán acero eran los mismos que mi anterior yo tuvo fortuna de mirar en sus últimos minutos de vida. Pero había algo en aquel chico… siento que es totalmente diferente a lo que me imagino. Lo tenía muy presente incluso sin conocerlo. ¿Muy ilógico verdad?

Tomé asiento en uno de los bancos de las primeras filas cerca del escritorio del catedrático, sin importar las miradas de extrañes que los demás en el salón me estampaban en el cuerpo. Seguramente mis amables compañeros estaban escaneando mi persona mientras trataban de determinar mi sexo, creyendo por último que soy una chica rubia con corbata, lo normal, creo que ya he estado acostumbrado a que me confundan con una mujer. No me interesa, que tenga rasgos un poco ligeros no me quita que soy mejor que todos esos pequeños inútiles juntos, soy modesto, lo sé.

Llegó el profesor, el típico señor de aproximados cincuenta años que padece de miopía o astigmatismo, tapizado de canas, amable y que llegaba directamente a escribir su nombre en la pizarra. Se sentó en el escritorio después de decir su manera de calificar y la materia que iba a impartir. En un momento nos pidió que nos presentáramos pasando hacia el frente, quería ignorar ese paso, realmente lo creía muy innecesario, se supone que nos conoceríamos a lo largo del año… además no estábamos en la primaria.

Chasqueé la lengua, éramos pocos en el salón de clases y parecía que nunca iba a terminar ese ''ritual'' de primer día de clases. ¿A quién le importa la vida de un desconocido? Rogué a Zeus que los demás no se metieran muy a fondo en la presentación como aquella chica pelirroja que nos contaba hasta de su infancia y su sueño de escribir una novela de vampiros. Recargué mi barbilla en una de mis palmas, bravo... por fin terminó.

-Tome asiento. El siguiente de la fila dos, pase al frente.

-Ya voy, ya voy.

Quien fuera la persona que iba a pasar, estaba justo detrás de mi y no se escuchaba muy conforme por la idea de presentarse. Al igual que yo.

Nunca pensé en levantar la mirada, la solitaria cancha de fútbol era más entretenida para mí que lo que pasaba en mi entorno en ese momento, y eso que solo había una persona bajo los postes bebiendo agua. Se me hizo conocido, era de los amigos del chico pelirrojo que ayudé hace un rato. Miré hacia el frente cuando las chicas comenzaron a comentar lo lindo que era el que se iba a presentar en ese momento. ¿Qué? no había nada de malo el echar un vistazo.

Hasta que me di cuenta, era ese chico.

-Mi nombre es Fubuki…

Hay una línea muy corta entre coincidencias y la realidad. Lo sabía perfectamente y esta vez corté a las coincidencias en pedazos con una motosierra, como la del asesino de Texas, de la famosa película.

¿Era en serio? Aphrodi… deseo que dejes en paz mi mente. Intenté hacer memoria y recordar el rostro de quien se enamoró mi vida pasada. No era posible que en este mundo… no, ese chico de en frente era muy diferente, su color de cabello, su vestimenta, su expresión... su mirada, no era la misma.

Dios, espero me estés viendo en este momento.

Debo dejar esto, recalco que es mi vida. Mi mundo, aquí no hay ningún futbolista llamado Aphrodi… aquí yo estoy vivo. Seguramente no hay posibilidades de que este sea el Fubuki de quien él hablaba. Tenía deseos de conocerlo, si. Pero si eso va a consumir mi mente, ya... lo dejo a un lado. Estoy harto.

-¿Fubuki? –Había pronunciado sin darme cuenta en voz alta.-

Sentí todas las miradas encima de mí por segunda vez, incluyendo la pesadez de ese chico frente a mi. Me dolió la cabeza, solo hice una seña de disculpas y bajé mi vista, refugiando mi rostro en una casa hecha con mis brazos y la paleta del banco.

-Continúa. –Ordenó el profesor.-

-Como dije antes de la interrupción del compañero, mi nombre es Fubuki Atsuya, y escogí literatura porque no hay números. –Dijo despreocupado, con una mueca de disgusto en el rostro. Sin esperar la indicación del profesor volvió a su lugar.-

¿Atsuya dijo? Si no era el tal… ¿Shirou? Creo, entonces obviamente acabo de encontrarme con su ''yo'' paralelo, o quien sabe. Decidí seguir con lo mío, al final los Fubukis no son mi asunto. ¡Joder dije que iba a dejarlo a un lado!

Algo peculiar como último punto de razonamiento ante ese chico, es que era muy diferente al Fubuki de mis pesadillas. Si, sus ojos son idénticos tanto en color y forma, aquellos de mis sueños eran un grisáceo más claro, pero su expresión lo cambia todo, aquel emanaba ternura y este derrocha todo menos algo dulce. Grandeza, arrogancia, sarcasmo. Al final termina pareciéndose a mí en ese aspecto, puede que no lo conozca y esté sacando estas deducciones. Aunque de algo estoy seguro, puede que él sea quien me ayude a vivir mi propia vida.

Aphrodi… ¿Especificaste al decir tus últimas palabras?

''Espero… ver unos ojos… como los tuyos… en la otra vida. ''

Esa frase ni siquiera se refiere a los ojos de Shirou, sino a unos semejantes o eso diste a entender, y para colmo en otra vida. No sé si te sientas afortunado por tenerme a mí de sucesor o algo parecido. Debo decirte que encontré los más cercanos y que ésta es mi vida.

¿Estás bien con eso? Desaparece de mis sueños y pensamientos.

Así como en un pestañeo se te puede arrancar la vida, en los segundos que una gota de lluvia impacte contra la tierra, pasa el tiempo. Tan rápido que ni te das cuenta.

Yo me acostumbré rápidamente al plan de estudios de la Universidad, a su gente y a los profesores. No era tan incómodo cuando tenías personas que te hacían compañía y te entretenían al menos en la hora del almuerzo. Personas que eran semejantes a ti.

Tres meses pasaron.

Nagumo siguió hablando conmigo junto con sus otros amigos, el grupito de los fans del Visual-Kei. Quienes formaban parte de él eran ese chico de cabello color crema con una cicatriz en la mejilla, llamado Heat, bueno ese es su apodo… me enteré hasta hace tres días que se llama Atsuishi Shigeto. Otro chico de mi salón de clases, alto de cabello largo y cobrizo con un estilizado alborotado, ojos rasgados y grisáceos, de nombre Genda Kojiro, y uno no presente aquí pero que cabe mencionar: Kariya Masaki. ¿Qué hace un chico de secundaria juntándose con gente como nosotros? No lo sabemos, pero el chico es agradable. Y bueno, aunque no fuera tan fan de esa música, la gente en la Universidad ya me cataloga como uno de ellos, el último miembro soy yo.

Por alguna razón no pude evitar preguntarles, específicamente a Nagumo y a Heat si conocían a alguien llamado…

-¿Suzuno Fuusuke? –Preguntó el pelirrojo.- ni idea quien sea. ¿De dónde sacaste que yo podría conocer a alguien con ese nombre?

No podía decirle, ''en mis constantes sueños extraños le lloras a ese hombre, al parecer era tu pareja en tu vida pasada'' Sería mi suicidio.

-Solo preguntaba, la verdad recordé que conocí a alguien con ese nombre y vivía en la zona donde tú vives. –Excusé de milagro, aunque ni yo mismo me convencería con esa respuesta.-

-¿Eh? Ikebukuro es muy grande –Rió.- deberías saberlo Afuro.

-Tampoco me suena ningún Fuusuke. –Mencionó Heat, con la boca llena de pastel de chocolate.-

-Bueno, dejen de lado ese tema que no entiendo nada. –Propuso Genda.-

-Si, mejor cambiemos de conversación. ¿Alguien sabe algo de Fubukicchi? –Canturreó el apodo.- No viene con nosotros desde hace días, si lo han notado. –Preguntó Haruya después de beber café.-

Traté de ignorar la pregunta. Si de algo estaba seguro en ese momento era que desde que me junto con esos tres en la escuela, Atsuya no se para ni a saludarlos cuando estoy presente. Era algo obvio que intentaba evitarme todo el tiempo.

Suspiré y miré hacia otra parte, sorpresa… estaba el peli-rosa comiendo en la mesa de la esquina con un tipo de cabellos largos y alborotados. Lo reconocí rápidamente ya que estaba en mi salón, Fudou Akio… entre el y Atsuya se encargaban de descomponer el pacífico ambiente de la literatura y de dejar pelón al pobre profesor.

Bueno, tampoco quiero decir que las personas quienes me rodeaban en este momento eran los alumnos más callados y prodigiosos, solo uno es la excepción.

Nagumo es buen alumno pero su rebeldía supera a la de un adolescente de quince años, su arrogancia extrema termina provocando hasta a la persona más paciente sobre la tierra. Heat quien también es estudiante de Ciencias del Lenguaje es más calmado, el problema es si te metes con él y le tocas un pelo, así como lo ven de bajito puede llegar a ser muy agresivo y peligroso. Se ha metido en constantes peleas que siempre lo dejan marcado, he ahí su cicatriz más visible, una prueba. Insulta a exist t trace, su banda favorita y te ganarás una paliza de su parte.

Genda, de mi clase es el único de ellos que no es problemático, incluso es el ejemplo a seguir. Estudioso, ama leer y a parte de robar la empatía de los profesores y las calificaciones de excelencia, se da tiempo para proteger el área de la portería en el equipo de la Universidad, se ha ganado recientemente el título de capitán.

Supongo era mi destino conocer a un futbolista.

-Déjalo, cuando se aburra de Fudou regresará con nosotros.

-¿Y si se fue con Fudou porque se aburrió de nosotros? –Cuestionó Genda sin dejar de escribir en una libreta, si, cabe mencionar que de los cuatro o cinco, es el más directo de todos.-

-Buen punto.

-Tal vez decidió socializar con otras personas, Atsuya no es alguien que se puede quedar quieto.

-Tienes razón Heat.

-Yo creo que me está evitando. –Dije con una sonrisa.-

-Vaya vaya, ustedes intentando esconder la verdadera razón por la que el niño Atsuya se alejó de nosotros y el mismo Afuro se dio cuenta. Felicidades chicos, son muy obvios. –Aplaudió Genda, con todo el sarcasmo del mundo... también era cruel.-

Lo sabía, Atsuya me evitaba y ellos no querían que lo supiera. Bien que salí más listo que los dos juntos. ¿Pues por quién me toman?

Lo peor es que me sentía mal por ahuyentar a Atsuya o lo que fuera, no debería importarme… él no es Shirou ni yo soy Aphrodi el futbolista de Corea. Si estoy en un mundo alterno en donde Nagumo no sabe ni siquiera quien es Fuusuke, cuando en mis pesadillas el lloraba y gritaba que no lo dejara cuando estaba muriendo, un mundo alterno en el que Suzuno no existe, ¿Cuántas posibilidades hay de que exista Fubuki Shirou? Claramente se agotan.

''Fuusuke, joder… ¡despierta!''

Esa escena de nuevo a mi cerebro, hace mucho que no tenía ese tipo de visiones.

-Iré a caminar. –Dije, y me fui de la cafetería directo al baño.-

Miré mi rostro en el espejo y todo estaba bien. El agua me ayudó a refrescar mis párpados, mi frente, mis mejillas, estaría mejor en unos cuantos minutos ya que la visión se fue. Había tenido sueños, pero las visiones repentinas se me habían quitado desde hace unas semanas, la última fue la que tuve el primer día de clases.

Desvié la vista del grifo al espejo, detrás de mi estaba él… observándome.

Me giré, ahí fue cuando lo enfrenté por primera vez.

-Ahora explícame ¿Quién eres y por qué te la pasas mirándome? –Cruzado de brazos me preguntó.-

Me calmé, tenía que ser razonable y tratarlo bien.

-Debes saber mi nombre, llevamos tres meses en el mismo grupo –Sonreí de lado.- te lo recuerdo, soy Afuro Terumi.

-Ya respondiste una, responde la segunda…

-No sé de qué hablas. No eres tan importante como para llamar mi atención.

-No te agrandes rubiecillo –Expresó molesto.- bien sabes de lo que hablo.

-No me agrando, ya no puedo serlo más.

-Y yo perfecto, no me retes.

-No reto a nadie. –Me acerqué a el.-

-Qué interesante, dime… ¿nos vimos alguna vez en el pasado?

-Puede que sí, puede que no. Ahora responde… ¿Por qué me evitas? Fubuki Atsuya.

Se acercó a mí lentamente, tanto que llegué a estremecerme por alguna razón. Su sonrisa retadora, su piel blanca… algo tenía. Tomó mi corbata y la ajustó un poco, lo miré a los ojos y sentí un cosquilleo bajo la nuca… esos ojos no eran normales... ¡Por el ente de allá arriba que no lo eran! Y luego recordé… ¿Quién se creía ese atrevido como para tocarme sin mi autorización?

-Porque me molestan los tipos como tú. –Confesó sin dejar de sonreír.-

¿Qué diablos? …

-¿Qué tengo yo que te molesta? –Pregunté y aparté su mano bruscamente de mí.-

-Muy simple, eres igual a mí. Odio a los tipos que son como yo.

Al parecer, pensaba lo mismo que yo. Me dejó helado y sin habla por unos cuantos segundos hasta que mi cerebro reaccionó.

-… no me conoces. Soy mucho, soy demasiado… no te compares conmigo.

-No eres dios, en cambio yo tengo la perfección de mi lado. -Mencionó, levantando las manos hacia los lados.-

-Puede que sea mejor que dios, eso me hace más perfecto que tú. –Sonreí.-

-Si tu lo dices ''Kami-sama'', ¿sabes? Creo que nos llevaríamos bien.

-No pienso lo mismo, somos muy iguales. Positivo con positivo se rechazan. –Afirmé.- Eso hasta un niño lo sabe.

-Veremos que pasa, deberíamos comer juntos algún día. –Se volteó.-

-Suena bien. -¿Eh? ¿Desde cuándo aceptaba comer con alguien a quien apenas le he hablado hace diez minutos?.-

-Te veré en clase, Terumi. –Se despidió con la mano y salió del baño no sin antes mirarme de reojo.-

¿A qué hora llegamos a esa conversación tan… extraña?

Si, nos veremos, juro que nos veremos.

Aphrodi, ¿Tú sentías la adrenalina con Shirou de esta manera con solo hablarle?


exist t trace: Banda de Visual-kei de miembros femeninos.

Notarán que hago que Afuro se contradiga a sí mismo, es parte de la personalidad que le otorgué, es muy inseguro. Espero no molestar con eso.

Puede que sea muy raro el ver juntos a Afuro, Genda, Haruya, Heat, Kariya (en raras ocasiones va a aparecer) y Atsuya en una bolita de amigos. Pero me gusta. :v

''I'll be with you'', ese es el título de la historia como lo sabrán, mas no saben el ''Por qué'', se que no ha de ser de importancia pero como quiera, quisiera decirlo.

''I'll be with you, I've never loved anyone like this before'' es parte del coro de una canción muy importante para mi, me inspiró a escribir esta historia cuando no tenía que hacer, la escuchaba cuando abrí word. Love will be born again - Versailles. watch?v=7-2IROBiOQE

Y bueno, tengo ganas de resolver dudas, cualquier cosa, observación, crítica o pastelazo a la cara me lo pueden decir con confianza, soy flexible a los comentarios.

R.