Capitulo 3: Las travesías de Su-san
7 a 8 semanas comienza a latir el corazón- o al menos eso decía el libro que Berwald tenia entre las manos, sonaba increíble considerando que esa creatura no media más de 4 cm, algo sumamente pequeño.
Seria muy bonito pode escucharlo- pensó Berwald pero aun faltaba algún tiempo para poder hacerlo, según sus cálculos a Tino llevaba 5 semanas y hacia 2 semanas que habían ido a ver a la obstetra.
La Dra. Lisa Harper, una mujer de al menos 40 años, que al principio los trato con mucho escepticismo y fue peor después de que Tino le conto la historia de la estrella. Berwald tuvo la impresión de que si su tío no le hubiera explicado previamente la situación posiblemente nunca les hubiera atendido, pero al darse cuenta de que para Tino las cosas no eran nada fáciles e incluso estaba muy incomodo, su actitud cambio radicalmente y se mostro muy amigable y comprensiva para que así Tino se sintiese algo mejor, después de hacerle algunas preguntas y una revisión les explico que aun era muy pronto para hacerle cualquier examen y que por lo menos deberían esperar hasta las 7 u 8 semanas, lo único que le recomendó a Tino fue que continuase tomando sus vitaminas, se alimente bien, podía realizar todas sus actividades normalmente sin hacer ningún esfuerzo brusco y que este lo mas tranquilo posible.
- Papi, mamá y esta sirviendo la cena, ¿Estas muy ocupado?- Peter interrumpió sus recuerdos
- No solo 'staba l'yendo- Berwald cerro su libro y salió del estudio junto a su hijo, una vez que llego a la cocina se apoyo en la puerta para contemplar unos minutos a Tino, se veía tan contento y relajado en su afán de sacar unos vasos de la estantería.
A Berwald le alegraba mucho verlo tan radiante, pues desde el día que se desmayo había tratado de estar al pendiente de cualquier malestar, después de todo no podía permitirse que algo malo le pasase a su querida esposa.
Tino termino de pone los vasos en la mesa, todos se sentaron y después de agradecer por la comida se dispusieron a disfrutarla.
- 'sta muy r'co- comento Berwald mientras saboreaba sus albóndigas suecas
- Gracias- contesto Tino algo sonrojado. El resto de la cena se lo pasaron conversando acerca de los que hicieron ese día, Peter había estado leyendo un libro de Julio Verne y comentaba muy emocionado la aventura, para el postre Tino había preparado un poco de flan lo que hizo que Peter se pusiera aun mas contento; después de cena y lavar los platos fueron a las sala a ver las noticias.
Peter estaba muy cansado por lo que decidieron subir y acostarlo. Berwald y Tino se fueron a su habitación seguidos por Hana-Tamago que llevaba algo en su boca.
- ¿Que traes ahí?... una pelota ¿Quieres jugar?- Tino se agacho un poco para ponerse a su altura, tomar la pelota y acariciarle la cabeza, a lo que la mascota respondió con un alegre ladrido y batiendo la cola.
- Esta bien juguemos- Tino se sentó en la alfombra de la habitación y se puso a rebotar la pelota un poco para luego hacerla rodar por el piso, Hana-Tamago corría detrás, la agarraba antes de que choque contra la pared y la traía a las manos de Tino muy feliz.
Mientras jugaban Berwald regreso a su estudio para traer el libro que leía en la tarde, cuando regreso no pudo evitar sonreír al ver la escena, Tino era la criatura más tierna de este mundo, luego se sentó en la cama para continuar con su lectura. Tino y Hana-Tamago jugaron un buen rato, hasta que el pequeño perro se canso y decidió ir a dormir con Peter.
- Sabes Su-san tanto jugar me dio sed ¿Quieres algo?- le comento Tino mientras se levantaba y se disponía a salir
- No gr'cias, 'stoy bien
Tino fue a la cocina y a los 5 minutos regreso a la habitación, abrió el armario y saco una chaqueta, luego se puso a buscar su billetera en su velador.
- ¿P'sa algo malo?- pregunto Berwald algo curioso por la repentina actitud de Tino.
- Nada, solo voy a salir un rato- contesto Tino sin darle mucha importancia
- Y ¿p'ra q' si se puede s'ber?- cuestiono Berwald mientras dejaba de lado su libro y se enderezaba
- Pues estaba tomando un poco de agua, cuando de repente se me antojo un sándwich de queso con salami, lechuga, tomate y mayonesa; entonces me puse a preparar las verduras y le unte un poco de mayonesa al pan y cuando abrí la puerta del refrigerador para sacar el queso me di cuenta de que no tenemos salami. Así que iré al súper a comprar un poco
- P'ro T'no son casi las 11 d' la n'che
- Aun hay tiempo muchas tiendas abren hasta las 12
- Si tienes t'nta hambre por q' no comes un p'co de flan o fruta
- Es que no es eso, solamente quiero un sándwich de queso y salami- los ojos de Tino brillaban como si ese sándwich le hiciera mucha ilusión.
- Si 's tan important' p'ra ti, yo iré a comprarlo- Berwald se puso de pie, tomo un abrigo, guardo un poco de dinero en los bolsillos, se acerco a Tino le desordeno los cabellos y le dijo: 'spérame no tardo.
Berwald condujo hacia la tienda mas próxima, sin dejar de pensar en lo que había leído hace algunos momentos "Antojos" y si no se equivocaba este era el primero de Tino, según su libro había que tener mucha paciencia con estas cosas pues mayormente son lo mas raro y a la hora mas inesperada, pero esto era realmente simple. Entro al supermercado, fue al pasillo de cárnicos, pidió con el encargado 1/4 kilo de salami, lo cancelo en la caja y volvió a su automóvil apenas había tardado 10 minutos y en 5 estaría de nuevo en casa.
Entro en su casa y escucho ruido en la cocina, por lo que fue directo hacia allá; encontró a Tino vestido en pijamas alistando un par de tazas
- regresaste rápido, ¿Te fue bien?
- Si, aquí t'enes- le paso el paquete
- acaba de hervir el agua ¿quiere acompañarme con te o café?
- café, p'r favor
- aquí tienes, gracias Su-san por ir a comprar a estas horas, yo no quería molestarte
- no 's ninguna mol'stia, ¿'sta rico tu sándwich?- pregunto Berwald mientras veía como Tino saboreaba su comida
- Si mucho, tu quieres un poco- le comento con una gran sonrisa
- No gracias, así 'stoy b'en
Una vez que terminaron su comida se fueron a dormir. Los siguientes antojos de Tino no eran nada del otro mundo, en la opinión de Berwlad, aunque con 2 o 3 cosas que consiguió en un par de minutos no podía dar una gran opinión.
Lo que mas le interesaba a Berwald era la cercanía de la 2ª visita con la doctora. Ese día se levanto tempano para preparar el desayuno de Tino y Peter, este ultimo insistió en que quería acompañarlos al hospital, pero Tino le explico que era muy aburrido y además nadie lleva niños. Berwald noto que el niño se había quedado algo desconforme con esa explicación y le prometió que en la tarde lo llevarían a jugar a su parque favorito y se quedo muy contento.
Berwald llevo a Tino al hospital y esperaron silenciosamente su turno.
- Sr. Väinämöinen? pase por favor- le indico la enfermera, Tino tomo la mano de Berwald y entraron juntos
- Buenos Días Tino ¿Como estas?- les saludo la Doctora- Tomen asiento por favor
- Buenos días doctora, bien aunque algo nervioso- respondió Tino con un leve sonrojo
- No se ponga nervioso, porque este solo es un control de rutina, ya vera que todo esta bien; mientras yo preparo los equipos mi enfermera se va encargar de tomarle sus signos vitales
Mientras la enfermera se ocupaba de Tino la doctora aprovecho la oportunidad para charlar con Berwald.
- Y usted como de siente ¿contento? va ser papá por primera vez supongo
- Muy f'liz, ya ten'mos un hijo adoptivo p'ro 'sto 's muy diferente
- Que tierno tienen un niño, ¿que edad tiene?
- Aparenta 12, 's una nación com' nosotros- Berwald saco rápidamente su billetera para mostrarle una fotos familiares
- Es un niño muy lindo, se ve precioso con su traje de marinerito ¿y que país es el?
- Es el principado d' Sealand
- Doctora el paciente ya esta listo- le indicó la enfermera mientras Tino se recostaba en la camilla
- Esta bien, muchas gracias- la doctora se puso de pie, tomo la historia clínica y le di un vistazo- Según veo todo esta normal, bueno comencemos, aun es muy pequeño y es muy difícil de distinguir, pero la ecografía podrá decirnos si esta bien- explicaba la doctora mientras remangaba la camisa de Tino, le ponía un poco de gel en el vientre y deslizaba el sensor del ecografo.
-Tranquilo, esta frio pero no se preocupe, porque no mejor mira la pantalla- aclaro la doctora al ver la cara de sorpresa de Tino- Sr. Suecia acérquese un poco desde esa silla no podrá ver nada - Berwald se acerco, se acomodo a lado de Tino y toco suavemente su hombro.
- Bueno para 8 semanas, su peso y talla están dentro el parámetro y su corazón ya esta latiendo, vamos escucharlo, a esta edad lo hace muy rápido y el sonido es diferente al que habitualmente estamos acostumbrados- la doctora encendió los parlantes de la computadora, al principio cuando Berwald vio la pantalla toda gris no distinguía nada y por la expresión en el rostro de Tino supuso que el se sentía igual, pero al poder escucharlo podía sentirlo, sabia que estaba allí, seguro y feliz. A los pocos segundos sintió la mano de Tino intentando agarrar la suya lo que hizo que dejara de lado sus pensamientos, la tomo y sintió como Tino lo sujetaba con mucha fuerza, Berwald se limito a acariciarlo.
Después de algunos segundos la doctora, le dijo que eso era todo, imprimió las imágenes del ecografo para adjuntarlo a la historia.
- Los espero el siguiente mes, pero si tienes alguna molestia o problema no dudes en venir o llamarme
- No se preocupe doctora, lo hare sin duda, gracias
Tino y Berwald salieron juntos del hospital, fueron a casa para almorzar y luego llevar a Peter al parque como lo prometieron.
Peter los recibió muy contento, todos juntos prepararon un almuerzo rápido y para luego salir toda la familia.
En un principio estuvieron jugando todos con la pelota, luego Peter prefirió ir los columpios y Berwald fue a empujarlo, Tino y Hana-Tamago prefirieron quedarse a la sombra de un árbol, un poco mas entrada la tarde compartieron una merienda para después continuar con su paseo, regresaron a su casa un poco después del atardecer, mientras Tino preparaba Arroz con leche para la cena mando a Peter a tomar un baño.
Después de cenar Tino se encargo de arropar y acostar a Peter, una vez que su pequeño de durmió se fue con Berwald a ver las noticias para luego comentarlas antes de dormir, pues ambos estaban rendidos después de jugar con Peter.
- Su-san estas despierto?
-Si ¿q' pasa?
- Es que me dieron ganas de tomar jugo de mandarina
- ¿Mandarinas? a las 2 d' la mañana, p'ro hay jugo d' naranja abajo 's casi lo mismo
- no Su-san las mandarinas son mas pequeñas y ovaladitas que las naranjas, vamos Su-san acompáñame al supermercado
- No T'no, hace frio afu'ra y pued's enfermarte, yo voy solo- Berwald se levanto de la cama, se cambio el pantalón del pijama por uno mas adecuado para salir, se puso un abrigo y se preparo para conducir un buen rato, a las 2 am encontrar un supermercado no seria nada fácil.
Después de conducir más de 40 minutos logro encontrar un supermercado que atendía 24 horas, decidió recordar la dirección para otra oportunidad.
- Bu'nas noches, d'sculpe ¿t'ene jugo d' mandarinas?
- Buenas noches, si señor en el pasillo 4- le contesto un somnoliento encargado
- gracias- Berwald se dirigió a ese pasillo a buscar el dichoso jugo, el largo pasillo tenia jugos de todo tipo, naranja, piña, fresas, pomelo, tomate, verduras, pero ni una sola botella de jugo de mandarina, lo mas parecido que encontró fue el "Tropical mix" una mezcla de jugo de naranja, pomelo, mandarina y limón; por si acaso le dio un vistazo a la sección de jugos para preparar en polvo, pero no encontró nada; que iba a hacer no tenia ni la mas mínima idea de donde había otro supermercado abierto a esas horas, volvió a revisar los pasillos por si había pasado de lado alguna botella, cuando al llegar al final del pasillo una gran flecha amarilla con la inscripción "Oferta de la Semana Naranja", le recordó la voz de Tino que decía: "las mandarinas son mas pequeñas y ovaladitas que las naranjas".
Como no se le ocurrió antes en la sección de frutas podría encontrar algunas mandarinas, siguió la indicación de la flecha, busco las mandarinas, pero apenas encontró un letrero con el precio entre una montaña de naranjas y otra de pomelos.
Berwald ya estaba decepcionándose al no poder encontrar las mandarinas, cuando de repente las vio al lado de las manzanas, una pequeña bolsa con apenas 6 mandarinas, decidió llevárselas por que ya no tenia ganas de seguir buscando el jugo en otros negocios.
Cancelo en caja y se fue lo más rápido posible a su casa, entro directo en la cocina, saco una jarra y un exprimidor, en muchas oportunidades había preparado jugo de pomelo y naranja por lo que supuso que el de mandarinas seria muy simple, después de casi 1/2 hora y apenas 1/2 vaso de jugo se daría cuenta de que no era nada fácil, la cascara de las mandarinas se desprende muy fácilmente y la fruta de desarma, cansado de pelar con la fruta, le aumento un poco de agua y azúcar y se lo llevo a Tino.
- Su-san que alivio que ya volviste, estaba preocupado por ti, tardaste demasiado
- Es q' a 'stas horas no hay muchas t'endas abiertas, Toma aquí t'enes- le explico Berwald mientras le acercaba el vaso
- Gracias, Su-san- Tino recibió el vaso y le dio un sorbo - Que rico jugo, esta muy fresco
- D'be ser, lo acabo d' exprimir, si en la mañana quieres un p'co mas sobraron 3 mandarinas
- Lo preparaste tu- Tino dejo a un lado su vaso y se lanzo a abrazar a Berwald- Te quiero mucho Su-san, gracias.
Esta acción tomo desprevenido a Berwald, quien al principio correspondió el abrazo, se puso a acariciar la cabeza de Tino y besarla suavemente, como la cabeza de Tino estaba apoyada en el pecho de Berwald, este intento acomodarla para verlo a los ojos, pero al hacerlo pudo ver como las lagrimas caían suavemente por sus mejillas.
- T'no ¿q' te pasa? ¿t' sientes mal?¿t' duele algo?- intento secar las lagrimas de su esposa
- No nada, Su-san te quiero mucho y soy muy feliz por estar junto a ti - trato de secarse las lagrimas con la manga del pijama.
Berwald se sentó junto a Tino para poder abrazarlo y acarícialo más cómodamente.
- Yo también soy muy feliz por t'nerte a mi lado - le dio un suave beso en la frente - Ya no llores, 's muy tarde y 's mejor q' descanses- volvió a besarlo y luego se puso de pie para sacarse el abrigo y cambiarse de pantalones.
Tino tomo algunos sorbos de jugo para calmarse un poco y luego regreso a la cama, Berwald entro a la cama, recorrió lo más que pudo para estar junto a Tino y abrazarlo, al poco tiempo la nación más pequeña se quedo profundamente dormida en sus brazos.
A Berwald le preocupo un poco esta reacción en su esposa, por lo que trato de estar muy atento los días siguientes, pudo notar que su problema de nauseas aun continuaba, reviso en su libro y encontró que los cambios hormonales llevan a cambios de humor o incrementan la sensibilidad, y eso era justo lo que pasaba con su esposa, pequeños detalles hacían que se ponga muy contento y otras cosas muy simples como el clima lo ponían muy triste o melancólico, según Berwald eso no era un gran problema por que con un comentario alegre, una sonrisa o un abrazo podía solucionarlo.
Esa tarde Berwald regreso de una junta con su jefe, ese día había estado nublado por lo que Peter y Tino se pasaron todo el día dentro la casa y cuando Berwald entro en la habitación los encontró en la cama cubiertos por una manta viendo una película.
- Hola Su-san ¿Como te fue? -lo saludo Tino recostado en la cama
- Bien, ¿q' 'stán viendo?
- Hola papi, una peli se llama mi primer beso
- Es' niño actúa 'n mi pobre angelito ¿no?, 'ntonces d'be ser muy divertida- comento mientras le daba un vistazo a la pantalla
- Si esta divertida y tierna- le contesto Tino- comenzó como hace 15 minutos ¿Quieres verla con nosotros?- le pregunto mientras levantaba un poco la manta y le indicaba un lugar.
Berwald acepto y vio como 10 minutos de la película, pero el era de ese tipo de personas que no entiende la película si no la ve desde el principio, por lo que prefirió disculparse con Tino y Peter para retirarse a su estudio y revisar algunos documentos.
Después de ordenar sus documentos continuó con su lectura sobre prenatal, calculo más o menos el tiempo en el que la película debería terminar para volver a la habitación, cuando lo hizo encontró a Tino llorando amargamente y a Peter intentando consolarlo.
- ¿Q' paso? - pregunto algo alarmado
- Es que al final la peli se puso algo triste y creo que eso puso a mi mamá así.
Berwald se sentó en la cama al lado de Tino para intentar tranquilizarlo.
- T'no ya paso todo, no llores- Berwald quiso secar las lagrimas de Tino con un pañuelo que este tenia en las manos, al hacerlo noto que el pañuelito estaba empapado, por lo que saco su propio pañuelo, con mucha delicadeza levanto un poco el rostro de Tino y pudo ver sus ojos rojos y sus mejillas irritadas por las lagrimas y muy suavemente comenzó a secarlas.
- Oh Su-san fue tan triste- Tino se abrazo muy fuerte de el y continuo llorando en el hombro de Berwald
Su-san solo se limito a abrazarlo y tratar de confortarlo, por que no sabia que exactamente había pasado y no era muy bueno con las palabras. Estuvieron así unos minutos pero Tino no mostraba señales de tranquilizarse y Berwald comenzaba a impacientarse, decidió decir algo
- Peter, p'r favor podrías traer un vaso d' agua- le indico amablemente al niño mientras trataba de acomodar a Tino para verlo a los ojos.
- P'r favor T'no ya no llores, era solo una película no 's para tanto- seco suavemente algunas lagrimas con el dedo.
- Es que tú no entiendes Su-san, Tú no me entiendes, yo no sirvo para esto- le dijo Tino aun con más lágrimas en los ojos.
"Tu no me entiendes, yo no sirvo" esas palabras hacían eco en los oídos de Berwald, comprendió que Tino no lloraba por la película solamente, sino que ese había sido el detonante para que expresara todos sus sentimientos.
- Mami, te traje un poco de agua- dijo Peter mientras se acercaba para alcanzarle el vaso
- P'r favor T'no bebe un poco, t' va ayudar- le pidió Berwald muy amablemente mientras sacaba un par de abrigos del armario
Tino recibió el vaso y tomo un poco de agua, lo que permitió que se calmara un poco
- Pónt'lo, salgamos a dar una vuelta solo tú y yo ¿Si?- Berwald le acaricio la mejilla suavemente a modo de secar algunas lagrimas y luego le puso el abrigo sobre los hombros
- Pero...Su...Su-san
- P'r favor T'no
- Es... Esta bien- Tino temblaba un poco por lo que Peter tuvo que ayudarlo con el abrigo
- No t' preocupes Peter, mamá necesita despejarse y un poco d' aire fresco l' hará bien, eres un chico responsable así q' te encargo la casa- le dijo Berwald casi en un susurro a Peter, pues se había inclinado para verlo a los ojos
- Ya 'stas listo ¿nos vamos? - Berwald le ofreció a Tino una mano para ayudarlo a levantarse.
Berwald se acomodo de tal manera que podía caminar abrazando a Tino y sujetarle el brazo, tenia la impresión de que si no hacia eso Tino podía caerse en cualquier momento, le parecía muy frágil. Caminaron en silencio por varios minutos hasta llegar aun parque cercano.
- ¿T' parece bien q' nos sentemos?- Berwald indico unas bancas frente a los columpios, Tino solo asintió y Berwald lo ayudo a sentarse.
- ¿Ya t' sientes mejor?
- un poco
- Sabes T'no... Tu eres muy importante para mi y quiero apoyarte, si t' sientes mal p'r algo solo dímelo
- gracias Su-san- Tino cerro los ojos y se apoyo en el pecho de Berwald
- hace un rato dijiste q' no t' entiendo y q' no sirves para 'sto, sabes q' no soy muy bueno con las palabras p'ro eso no significa q' no t' entienda,... se muy bien q' parece q' todo el peso d' la situación recae sobre ti, por q' tu sientes como cambia tu cuerpo, p'ro nosotros también lo notamos y q'remos hacerte mas liviana la carga- Berwald le beso la frente suavemente
- Pero Su-san y si no somos buenos padres
- Nadie nace sabiendo, aprenderemos juntos, además la cosas q' se hacen con amor siempre salen bi'n
- Su-san te amo, ahora me siento mucho mejor, gracias
- T'no... Hay columpios libres frente a nosotros y s' lo mucho que t' gustan ¿Quieres jugar un rato?
- Oh Su-san, pero ya no soy un niño
- P'ro yo quiero mimarte como a mi bebe
- Pero no me empujes muy fuerte- le pidió Tino mientras se acomodaba en un columpio
- Tu eres el q' manda- dijo Berwald al empujarlo muy suavemente, así se pusieron a jugar los dos juntos por un buen rato, hasta que las estrellas comenzaron a brillar.
De camino a casa compraron algo para cenar, Peter se alegro al ver a sus padres tan contentos y disfrutaron de una feliz cena, después de acostar a su hijo se fueron a dormir.
Pasadas algunas horas Tino se levanto para ir a la cocina, regreso con un vaso de agua
- ¿Esta todo b'en?
- Si, solo quería un poco de agua
- Seguro q' no se t' antoja nada más
- No, nada
- B'en entonces, hasta mañana- Berwald apago la lámpara y se dispuso a dormir.
-Su-san, si hay algo que se me antoja desde el otro día, pero no quiero molestarte.
- Dime q' es yo te consigo todo lo q' quieras, no 's ninguna molestia.
- Recuerdas cuando vivíamos en casa de Dinamarca, el hacia unas galletas de mantequilla deliciosas
- Si lo recuerdo, creo q' 's la única cosa q' ese hace b'en
- Es que se me antojan las galletas de mantequilla que hace Dinamarca, le podrías pedir que por favor te invite unas cuantas- Tino le dirigió una mirada suplicante
La habitación estaba muy oscura y Berwald apenas podía distinguirla pero sabia que a esa mirada no podía negarle nada, pero eso era mucho pedir, sabia que aunque buscara en todas las pastelerías del mundo no encontraría galletas con el mismo sabor que las que hacia Dinamarca, pero el pedirle semejante favor era muy difícil para el.
-D' verdad T'no, no se t' antoja otra cosa, q' tal strudel d' Alemania, tiramisu d' Italia, chocolates d' Suiza, paluski d' Polonia, no se q' se yo un raspado con hielo del polo nort'?
- Su-san si que eres gracioso cuando te lo propones, aunque todo eso que dices suena bien no se me apetece.
- Pero T'no, D'namarca
- Si tienes razón, Su-san- Berwald suspiro aliviado pensando que Tino había desistido en su deseo de comer galletas de mantequilla- ya es muy tarde y sería muy desconsiderado molestar a Dinamarca a estas horas, podrías ir a pedirle el favor mañana temprano antes del desayuno- Tino bostezo y se tallo un poco lo ojos- Estoy muy cansado, que tengas buenas noches Su-san- y casi instantáneamente se quedo dormido.
Berwald estaba a punto de llorar, si le hubiera pedido hielo con gusto hubiera ido hasta el polo norte, no le hubiese importado levantar a Polonia, Alemania, Suiza, Rusia o a quien sea a las 2 de la mañana; pero pedirle un favor a Dinamarca eso si que no podía, su orgullo no se lo permitiría.
Si pudiera en ese mismo instante se ponía a amasar pero el porquería de Dinamarca guardaba su receta mejor que el oro y nunca le saldrían igual. Que iba a hacer, no podía pedirle el favor a Dinamarca pero tampoco podía fallarle a Tino.
- ¿Que hago?- pensó ¿que pasa si no como lo que se le antoja?- encendió levemente su lámpara de noche y reviso su libro pero no decía nada al respecto, de repente recordó la conversación de unas señoras en el mercado, en la que un dijo que si una mujer embarazada no come lo que se antoja el bebe nacía con cara de esa comida. Le parecía gracioso y hasta imposible que alguien tuviese cara de galleta de mantequilla, pero una imagen fugaz de Dinamarca comiendo sus galletas surco por su mente.
- No, un bebe con la cara de Dinamarca- pensó, nunca había sido creyente de cuentos de mercado, pero en definitiva no estaba dispuesto a correr semejante riesgo.
Se paso la noche maquinando un plan para conseguir esas galletas sin tener que verle la cara a Dinamarca.
Había pensado en escabullirse por la ventana de la cocina tomar las galletas y volver a salir por la ventana, pero recordó que era muy alto como para hacer eso sin estancarse en la ventana o hacer mucho ruido, luego pensó en Peter, el era ágil y pequeño, pero enseguida se reprendió a si mismo por considerar la idea de enseñarle a su hijo a hurtar; Por Dios que clase de padre era, en que rayos estaba pensando.
No podía dormir, solo pensaba en un plan, algunos eran descabellados y otros demasiado irreales; de pronto de encontró en el consultorio de la Dra. Harper
- Sr. Suecia que hace tan lejos, venga para acá, su esposa quiera verlo- le indico la doctora mientras alzaba un bulto amarillo
Suecia se acerco y pudo ver a Tino sonriente, la doctora le pasó el bulto amarillo
-Felicidades Sr. Suecia, es padre- Berwald se apresuro a descubrir la mantita para ver el rostro de su bebe, pero al hacerlo encontró la cara burlona de Dinamarca sonriéndole.
Del susto Berwald casi se cae de la cama, se tallo los ojos, se sentó respiro hondo y le dio un vistazo al reloj, las 5 y 30, se levanto, se cambio de ropa y se fue hacia la casa de Dinamarca, era hora de dejar a un lado su orgullo.
Camino muy despacio pues no tenia muchas ganas de llegar rápido y prefería pensar en que decirle a Dinamarca, seguramente el iba a pedir que lo adorara como a un Rey, entonces recordó que Noruega e Islandia también vivían en esa casa, lo que significaba que ellos se ocuparían de preparar el desayuno, apresuro el paso Norge e Isu le harían el favor fácilmente. Al llegar a la casa se asomo a la ventana de la cocina para confirmar sus suposiciones, una vez que se aseguro que solo estaban Noruega e Islandia toco suavemente la ventana; Isu lo noto y le abrió rápidamente la puerta
- Buenos días Sverige ¿Paso algo malo?
- Buenos días, no solo quiero q' m' hagan un favor
- Ah que bueno, pasa
- Buenos Días Noru'ga
- Buenos días Su ¿Que te trae tan temprano?- comento Norgue mientras trozaba un poco de chocolate
- Recuerdan las galletas d' mantequilla de D'namarca, pues yo quería q' m' inviten unas cuantas, 's q' a T'no se le vino un antojo algo nostálgico
- Es solo eso no hay ningún problema, hay galletas por montones Dinamarca las hornea cada semana
- y nosotros no las comemos mucho, puedes llevar cuanta quieras- comento Islandia mientras ponía un galletero casi lleno sobre la mesa
Noruega puso el chocolate en la olla con agua hirviendo y saco una bolsa plástica y dijo- Toma guárdalas aquí - mientras se la pasaba
- muchas gr'cias- Berwald tomo la bolsa y comenzó a guardar las galletas en ella.
- Buenos Días pueblo mío, Oh Sverige ¿Que haces aquí?
Berwald se sobresalto dejo caer su bolsita y todavía tenia un par de galletas en la mano mientras tanto el y Dinamarca se miraban fijamente
- Bu'n día, solo vine a saludar
- A si? y ¿Por que tienes mis galletas en la manos?- comento escépticamente Dinamarca señalando la prueba del delito
- La verdad 's q' vine por unas galletas para T'no - Berwald prefirió decir la verdad, no quería prolongar mas la agonía - Puedes invitarme unas cuantas, p'r favor
- Son para Souni ¿No? hummmm... Tino... esta bien, pero me debes un favor y además quiero que me las pidas como se debe, Soy el REY de los nórdicos y exijo que se me trate como tal
- Su majestad D'namarca, m' podría hacer el favor d' invitarme unas cuantas galletas d' mantequilla- le dijo Suecia haciendo una leve reverencia
- Oh Sverige, ese tonito de voz no me gusta no pareces mi súbdito sino mi vecino
- Soy tu vecino- murmuro Berwald
- ¿Que dijiste?
- Oh su magnifica majestad, me haría el gran favor de invitarme unas galletas de mantequilla para alimentar a mi humilde familia- dijo Berwald con un tono de voz mas suave y algo suplicante mientras se inclinaba un poco mas en su reverencia
- Eso esta mejor, Humilde súbdito, tienes mi bendición y permiso de tomar las galletas que necesites – Respondió Dinamarca con una pose altanera y haciendo una especie de señal de la cruz a modo de bendición
- Pero que rey más benévolo que eres, te rayas – comento Noruega con ese tono frio e indiferente que lo caracteriza
- Gracias Noru, me alegra mucho que pienses eso de mi- comento Dinamarca muy satisfecho de si mismo y obviamente sin darse cuenta del sarcasmo de Noruega, por lo cual el aludido le dirigió una mirada muy molesta
- El desayuno ya esta listo, Su ¿Nos acompañas?
- Muchas Gr'acias, p'ro me 'speran en casa, l's agradezco por todo
- Nos saludas a Peter y Tino- le dijo Islandia
- Oh Sverige, no te vayas la estamos pasando tan bien, hay que quedar otro día para comer todos juntos
- Si ya v'remos, muchas gr'acias, adiós
Así Suecia regreso a su casa con una bolsa llena de galletas y el gran peso de conciencia de deberle un favor a Dinamarca.
- Su-san a donde te fuiste me preocupe al no encontrarte- le dijo Tino en cuanto lo vio entrar a la cocina
- Fui a traert' una sorpresa d' casa d' D'namarca- le explico Berwald mientras le entregaba la bolsa de galletas
- Gracias Su-san, desde hace días que quiero comerlas, ¿Te las dio Dinamarca?
- Si
- Ah que bueno, sentémonos a tomar el desayuno
- y Peter?
- Saco a Hana-Tamago a dar su paseo, en seguida vuelve- Tino se puso a listar la mesa y coloco las galletas en una bandeja y luego puso una tetera llena de chocolate caliente en la mesa
- Ya volví, Papi ya estas aquí ¿A dónde fuiste?
- Fui a saludar a l's vecinos
Se sentaron juntos a la mesa, agradecieron por su comida y comenzaron a disfrutarla
- Están deliciosas, justo como las recuerdo- comento Tino mientras saboreaba su galleta de mantequilla
- Si, son galletas muy ricas y suavecitas ¿Papi no quieres probarlas? Le dijo Peter que acababa de comer una
- Bueno, p'r q' no- Berwald dejo de lado su tostada con mermelada y cogió una galleta, la probo- Están bu'nas
Berwald cogió unas cuantas galletas mas, después de todo eran deliciosas y esas galletas le iban a costar caro, además estaba 100% seguro de que la segunda cuota seria más costosa que la primera y si ese era el caso iba a disfrutar esas galletas hasta la última migaja.
Espero me disculpen enormemente por haber tardado tanto en actualizar, soy una lerda, les pido un millón de disculpas por el retraso y por ponerme a escribir otra cosa (en lo que buscaba inspiración para este fic, me llego inspiración para hacer algo de Liet x Belarus y le dedique algo mas de mi tiempo a ese fic), me alegre mucho al recibir sus reviews y al ver que muchas personas leyeron esta pequeña ocurrencia mía y por eso me esforcé en hacer este capitulo un poco mas larguito y variado, para que puedan disfrutarlo mas y tratare de apurarme mas para la próxima.
Dedico este capitulo a todas las amantes del SuXFin, ¿Por qué están linda esta pareja?, deberían tener mas protagonismo.
Bueno en este cap. Menciono una película de Macaulay Culkin el actor de mi Pobre angelito 1 y 2, "Mi primer beso" por dos razones es un peli que me gusta mucho aunque se que se oye medio masoquista siempre la veo y acabo llorando a moco tendido y la otra es que no se me ocurría otra película que fuese divertida, tierna inocente y que el final te de una vuelta de tortilla; Me fascinan los columpios y siempre que estoy preocupada o triste me voy a columpiar para despejarme y alegrarme un poco, solo por eso los puse.
Si es que no han tenido la oportunidad de probar galletas de Mantequilla danesas no saben de la delicia que se están perdiendo, son una exquisitez especialmente si las acompañas con chocolate con leche, pueden probarlas de industria brasilera, argentina, chilena, americanas o etc, pero una vez que pruebas las galletas originales hechas 100% en Dinamarca, te das cuenta que el resto es cualquier cosa menos galleta de mantequilla (ay no, se me hace agua la boca), Me gustaría adelantarles algo del siguiente cap, pero aun no estoy segura que titulo ponerle, pero solo les diré que las cosas van a cambiar un poco de color, y aparecerán muchos mas países (Feliks nos sorprenderá con una de sus geniales ideas).
Esperare ansiosa sus Reviews, con cualquier crítica, sugerencia, comentario, idea loca para el siguiente capitulo, tomatazo o lo que se les ocurra. Gracias por leer.
Cariños, Chibi Sakura-chan
