Kuroko no Basuke pertenece a Tadatoshi Mujimaki
Anteriormente…
El adolescente parecía conmocionado por la explicación, esas palabras desataron todos los recuerdos de su mente, lo sucedido después del ritual... Esos ojos heterocromáticos, esos cabellos rojizos… Fue él… Él era la razón por la que se encontraba aquí... la razón por la que no podría volver a su vida nunca más…
Capítulo 3
Juicio
Kuroko miró de un lado a otro, impresionado por las increíbles decoraciones del lugar, todavía desconocía dónde se encontraba actualmente. Él no tenía un amplio conocimiento de historia, pero por lo poco que sabía la arquitectura del lugar se remontaba a la era Imperial Japonesa, así que dedujo que se trataba de un templo o santuario, quizás un castillo
Actualmente, Kise le estaba guiando a lo largo de un gran número de pasillos, le había proporcionado unas sandalias de madera para hacer juego con su Kimono, el problema era que tenían dos plataformas horizontales debajo de la suela, Kuroko estaba teniendo dificultades para caminar con ellas y apenas podía seguir el ritmo "¡K-Kise-san, espe—
Sus palabras fueron interrumpidas cuando su tobillo se dobló, cayendo inmediatamente al suelo sobre su espalda. Kise se sobresaltó al escuchar el impacto "¡Kurokocchi!" Gritó preocupado, acercándose para ayudarle a levantarse
"U-Uhhg… estoy bien…" Afortunadamente lo único que sentía era un leve dolor, nada de lo que preocuparse "Lo siento Kise-san… en realidad es la primera vez que utilizo un calzado como este…" Admitió, bajando la mirada avergonzado
Kise exhaló un suspiro mientras sus orejas se inclinaron hacia delante "¿Por qué no me lo dijiste? Te habría conseguido otra cosa fácilmente"
"L-Lo siento…" Volvió a disculparse, empezando a sentirse nervioso "…Puedo acostumbrarme, por favor, no se preocupe" Declaró con un rostro neutral, tratando de esconder sus emociones
A pesar de sus esfuerzos por ocultarlo, su inquietud no pasó desapercibida por el dios, quería intentar tranquilizarlo, pero no disponían de mucho tiempo "En ese caso, procura caminar con cuidado, podrías hacerte daño"
Kuroko asintió ante sus palabras antes de que ambos reanudasen sus pasos. No sabía a dónde se dirigían exactamente, cada vez que preguntó al respecto Kise se limitaba a cambiar de tema o a evadir la cuestión de alguna forma, así que decidió simplemente no molestarlo
Pasaron varios minutos, Kuroko perdió la cuenta de cuántos pasillos habían recorrido, ¿Qué tan grande era ese lugar?
"Hemos llegado, Kurokocchi" Kise informó, deteniéndose junto a dos grandes puertas Shoji. Deslizó una de ellas para abrirla, revelando una habitación oscura, parcialmente iluminada por unas pocas lámparas de papel que emitían una luz naranja tenue
El dios le hizo una señal a Kuroko para que entrase, quien rápidamente obedeció y se adentró en el lugar "Akashicchi, él está aquí"
El cuerpo del adolescente se tensó ante la mención de ese nombre, debería haber imaginado que se trataba de eso. Buscó frenéticamente por cada rincón, pero no conseguía nada más que reconocer las siluetas de los muebles
CLICK
Kuroko escuchó un sonido que no logró reconocer, trasladó inmediatamente su mirada al fondo de la habitación, donde había dos ventanas por donde la luz de la luna se filtraba. Cuando su visión se acostumbró al bajo nivel de iluminación, él pudo distinguir a una persona sentada en el suelo con las piernas cruzadas, junto a algo que parecía un tablero de Shogi "Ryota, retírate" La persona ordenó con un tono autoritario, sosteniendo una pieza de Shogi en su mano antes de colocarla sobre el tablero con un gesto confiado
CLICK
Kise parecía sorprendido por su orden "P-Pero Akashicchi yo—
CLICK
El sonido de otra pieza resonó en el lugar "Ryota" La persona reprimió con un tono más severo
Sin decir una palabra más, Kise asintió, dedicándole una mirada de culpa al adolescente antes de cerrar la puerta
Kuroko visualizó los cabellos rojizos de esa persona, reconociéndola al instante. Ahora sabía en qué situación se encontraba… estaba a solas con Akashi Seijuro, el Dios del juicio… Él era el emperador de los dioses, a quien su vida pertenecía ahora…
El adolescente se congeló cuando Akashi se puso en pié y avanzó hacia su posición, cada paso que daba aceleraba su pulso, se sentía como si su corazón saldría disparado de su pecho de un momento a otro. Finalmente, el dios pelirojo se detuvo a pocos centímetros de Kuroko, su kimono negro y su rostro ahora eran visibles gracias a una lámpara cercana
A pesar de la cercanía, Kuroko se mantuvo en su estado de parálisis, no podía apartar la mirada de sus ojos heterocromáticos. Fue entonces cuando Akashi hizo algo, sus pupilas rojas y doradas brillaron durante un breve segundo y una debilidad repentina se apoderó del cuerpo del chico hasta que no pudo evitar caer sobre sus rodillas, y a pesar de esto, se vio incapaz de romper el contacto visual en ningún momento, sintiéndose hipnotizado
"Conoce tu lugar" El dios susurró con una voz fría y despiadada, entrecerrando sus ojos como muestra de aprensión
Kuroko se sentía tan inferior ante el dios que no podía hacer otra cosa además de temblar frenéticamente, estaba aterrorizado, él sabía que Akashi podía terminar con su vida con un simple gesto de su mano, se preguntaba qué era lo que un dios querría de un humano normal como él
"No eres un humano normal"
Los ojos del adolescente se ampliaron "¿C-Cómo?…" Cuestionó débilmente
Akashi ignoró su pregunta "Eres el único humano que ha conseguido llamar mi atención, tú no eres un humano normal" Repitió
Se estremeció por su tono de voz oscuro "¿Q-Qué es lo q-que quieres de mí?..." Kuroko se atrevió a preguntar, necesitaba respuestas, toda esa situación era demasiado para él
El dios entrecerró los ojos una vez más, esta vez con una evidente expresión de molestia en su rostro mientras sujetaba a Kuroko por el cuello, levantando su cuerpo del suelo y empujándolo contra la pared con fuerza, haciéndole emitir gemidos de dolor por el impacto "La verdadera cuestión no es lo que yo quiera de ti…" Susurró, inclinándose hasta que sus rostros estaban peligrosamente cerca "…Eres tú el que debe ofrecerme razones para no terminar con tu vida insignificante"
La cercanía impedía a Kuroko apartar la mirada de sus intensos ojos desiguales, no se dio cuenta de que las lágrimas habían empezado a deslizarse por su rostro ante la falta de aire
Sintiendo repulsión por la debilidad del humano, Akashi soltó su agarre repentinamente, haciéndole caer al suelo de forma brusca "Los humanos sois lamentables" Le dio la espalda y regresó junto a su tablero de Shogi, sin importarle lo más mínimo su estado físico "Lárgate"
Kuroko estaba realmente dolorido por su caída, pero no quería desobedecer la orden por nada del mundo, así que corrió hacia la puerta, abriéndola rápidamente y cerrándola a sus espaldas antes de caer de rodillas sobre el suelo del pasillo, estallando en lágrimas
NOTA: Las sandalias de madera que utiliza Kuroko son llamadas "Geta", son utilizadas para acompañar a los Kimonos. En google podréis encontrar imágenes de ellas~
NOTA2: Las Shoji son las tradicionales puertas corredizas japonesas, quien no sepa acerca de ellas puede buscar en google también~
