¡Hola! Aqui el nuevo Capitulo
Disclaimer: Twilight y todos sus personajes no me pertenecen, su creadora es Stephenie Meyer.
Tipo: Romance, Friendship, Humor
Genero: Long Fic, AU, Ooc (leve).
Enjoy It!
Forks High School: Roller Coaster
Capitulo 2
Aun no puedo creer como después de tantos años tratando de pasar desapercibida en el Colegio, ahora gracias a mi prima, los ojos de todos -o al menos la mayoría- de los alumnos están fijos en mi... bueno, tal vez no directamente en mí, pero se podría decir que soy parte del paquete. La cuestión aquí es que mi recién llegada prima Alice no es precisamente de las chicas que pasan desapercibidas por donde la mires, ya sea por sus gestos o por su manera de vestir, parecía salida de esas revistas de moda que mis compañeras siempre leen e incluso de alguna película o serie de tv, se veía realmente bien; Realmente sabe como llamar la atención, ya sea o no intencional.
El viernes pasado mi querido padre Charlie me dio los buenos días con la noticia de que mi tía Mary y mi prima Alice se mudarían a Forks, por lo cual por unos días hasta que los arreglos de su nueva casa terminen, ambas se quedarían en nuestra casa.
A tía Mary ya la conocía, desde que era pequeña todos los veranos venía a pasar unos días aquí, no así era el caso de mi prima, al menos no que yo recuerde; mi tía siempre me contaba -o mejor dicho le contaba a mis padres y como yo estaba con ellos también la escuchaba- acerca de su hija, recuerdo que una vez le pregunte porque no venía con ella, es decir, siempre hablaba maravillas de Alice y cuando era pequeña la quería conocer después de todo se trataba de mi prima, sin embargo ella me dijo que Alice era bastante apegada a su padre y debido a su trabajo no tenía tanto tiempo como él que quisiera para pasarlo con ella, por ello en cuanto tenía sus vacaciones ella no se quería separar ni un minuto de él; lo entendí perfectamente porque de alguna manera a mí me pasaba lo mismo, de cualquier forma después de eso no volví a prestarle atención y podría decirse que mi mente se había olvidado completamente del hecho de que tenia una prima.
Mi madre era hija única y mi padre tenía solo a mi tía Mary, así que se podría decir que siempre estuve sola… bueno tal vez lo último no era tan cierto, hasta hacia unos cuantos años atrás no estaba sola, tenía a mi papá, mi mamá, amigos… ahora solo tengo al primero. Cuando tenía doce años, un buen día mi madre había decidido que estaba aburrida de vivir aquí, que se sentía estancada, que con el paso de los años no iba hacia ningún lado, por ese motivo tomo todas sus cosas y sin siquiera mirar atrás se fue, creo que fue en ese momento en que mi corta vida comenzó a cambiar aunque no quisiera, y aunque me esforzara por aborrecer a mi madre… la extrañaba y me sentía mal cada vez que iba al Colegio y veía a algunos chicos acompañados de sus madres, exactamente como yo lo hacía no hace mucho tiempo atrás.
Después de ese momento comencé… sin querer a alejarme de mis amigos, hasta que cuando me quise dar cuenta estaba completamente sola; quienes eran mis amigos no me hablaban y para el resto era invisible y de alguna forma me acostumbre a eso… y por eso ahora con todas esas miradas puestas en nosotras me ponían un poco nerviosa, ya que la verdad no dudaba que más de uno creía que como Alice yo también era nueva.
–Esto es incómodo –dije en un tono bajo y tirando un poco de mi brazo ya que ella me lo tenía sujeto; lo único que quería era alejarme de ella para que dejasen de mirarme.
– ¿Por qué? –me pregunto ella tranquila, parecía como si ni siquiera se hubiese dado cuenta de las miradas que se posaban en ella.
–Todo el mundo está mirando hacia aquí –le dije y ahí fue cuando pareció comprender lo que me pasaba, ya que detuvo su paso y comenzó a recorrer con su mirada todo a su alrededor y aunque muchos intentaron continuar con sus cosas y hacer como si nada, más de uno fallo en el intento y quedo atrapado por la mirada de Alice.
–Bueno… no creo que podamos hacer mucho para evitar eso –me contesto ella tranquila y lo cierto era que tenía razón, Alice era nueva -no solo en el Colegio sino también en el pueblo- y hermosa–. Además… estoy acostumbrada a que todo el mundo me mire –termino de contestar; siempre tan modesta ella, por lo que solo rodé mis ojos–. ¿Qué? No tiene nada de malo decir la verdad –se defendió un poco divertida mientras se encogía de hombros. Tenía que confesarlo a pesar de la mala impresión que me dio cuando llego hace tres días, ahora mismo no podía decir lo mismo, sin lugar a dudas la frase "las apariencias engañan" va perfecto para ella; A primera vista parecía de esas típicas chicas arrogantes y caprichosas que no les importa nada más que verse bien, sin embargo cuando te hablaba lucia adorable y divertida con una sonrisa pintada siempre en su rostro, aunque también podía parecer bastante intimidante cuando se enojaba o la molestaba algo y a su vez muy delicada y frágil cuando estaba triste -o bien cuando te quería convencer de algo, poniendo esa carita de perrito mojado que te provocada decirle que si a todo lo que quisiera. Si, habrán sido solo tres días desde que nos conocimos, sin embargo parece como si la conociera desde hace mucho antes y de alguna manera… creo que ella opina lo mismo de mí.
Después de nuestro breve paseo por el pueblo cuando ella llego, hablamos bastante lo que resto de la noche; y luego durante el fin de semana, junto a mi tía y mi padre -cuando tenía algún rato libre- íbamos a ayudar con su casa, que quedaba bastante cerca de nuestra casa; era bastante amplia para que sea solo para ellas dos, pero según Alice eso era primordial.
En fin, lo cierto es que ella me agrada bastante y me alegra tener ahora a alguien conmigo, aunque claramente eso era algo que no le diría a ella.
–Vamos rápido, que en cualquier momento suena el timbre –le dije reiniciando la marcha hacia la oficina del Director, en donde este la esperaba para terminar el papeleo de su transferencia, además de entregarle sus horarios y algunas normas de la Institución.
Una vez deje a Alice en compañía de la secretaria y el Director me encamine hacia mi clase donde ya se encontraban varios de mis compañeros, me ubique en mi sitio y en ese mismo momento se escuchó el timbre en todo el Colegio, en cuestión de segundos el salón se terminó de llenar, no así las conversaciones y risas, ya que seguramente varios de ellos no se vieron durante el periodo de vacaciones -aunque ciertamente dudo que en caso contrario no se comporten igual- de todos modos solo un momento después la Sra. Stone hizo acto de presencia e inmediatamente todo se sumió en un gran silencio.
Ella era muy seria y recta con respecto a las normas y reglas del Colegio e incluso más en lo que respectaba a sus clases; podía apostar a que… sino todos, la mayoría de los alumnos de allí le tenían miedo -y me incluyo, por cierto- era algo relativamente extraño ya que parecía bastante joven para ya ser una persona rígida y amargada, odiada por gran parte del alumnado.
(***)
Mientras iba camino a mi nueva clase, detrás de la Srta. Miller -que más bien parecía señora- me entretenía mirando hacia todo lados, era un sitio bastante grande teniendo en cuenta que Forks era un pueblo un tanto pequeño; de cualquier modo miraba todo cuanto podía hasta que llegue a la que sería mi clase. La Srta. Miller dio unos golpecitos a la puerta y después de un breve momento esta se abrió.
–Buenos días Sra. Stone –la saludo cortésmente, para luego hacerse un poco a un lado para que pudiera verme–. Ella es Alice Brandon y formara parte de esta clase a partir de ahora –le explico brevemente, la Sra. Stone -que debo mencionar parecía mucho más joven que "la Srta. Miller"- me dirigió una breve mirada y luego asintió –. Bueno… con permiso –termino de decir la secretaria y se retiró.
–Adelante –me dijo mi nueva profesora, mientras se hacía a un lado de la puerta y después de darle un pequeño asentimiento me adentre en el salón y camine hasta que quede al lado del escritorio de la profesora. Ella en cuanto yo entre cerró la puerta y camino a mi lado, luego miro hacia toda la clase –. Alumnos… les presento a la Srta. Brandon, Alice Brandon; su nueva compañera –me presento e inmediatamente después escuche varios murmullos, sin embargo yo me limite a buscar a Bella, no sabíamos si estaríamos en la misma clase y de alguna manera eso me inquietaba… en verdad quería estar con ella ya que no hacía falta conocerla mucho para darse cuenta que era un poco -bastante- solitaria, además… me encantaba estar con ella. Luego de recorrer mi mirada por el salón la encontré en la segunda fila al lado de la puerta -el peor lugar del mundo, yo prefería estar cerca de la ventana–. Veamos… puedes sentarte allí –me dijo la Sra. Stone mientras me señalaba con la mirada el anteúltimo lugar al lado de la ventana, justo como me gustaba, sin embargo… –. ¿Sucede algo Srta. Brandon? –pregunto al notar que continuaba en el mismo sitio, aunque también yo pude notar que eso era más bien una invitación para que hiciera lo anteriormente dicho.
–De hecho… si –le conteste en un tono algo suave y no solo pude notar su expresión de sorpresa sino también pude sentir las miradas de mis compañeros–. Bueno… teniendo en cuenta que soy nueva aquí y que no conozco a nadie a excepción de… mi prima Bella, me preguntaba si… ¿no sería posible poder sentarme junto a ella? –continúe con voz suave y algo baja -lo suficiente para que solo ella me escuchara- luego termine mi… discurso… inclinando mi cabeza hacia un lado acompañada de una mirada de perrito desvalido.
–Claro… claro, no hay problema –me contesto lanzando un suspiro después de un breve momento en silencio, luego vio donde estaba me prima y donde ella me había indicado que podía sentarme –A ver… Sr. Newton –llamo en un tono algo alto; vi como un joven rubio se sobresaltó, este estaba justo al lado de… mi lugar–. Por favor, recoja sus cosas y cambie de lugar con la Srta. Swan –termino de decir.
–Per…
– ¡Ahora! Sr. Newton –lo interrumpió la profesora antes de que pudiera decir algo, el rubio decidió no decir nada más -aunque lucía un poco molesto- y se dedicó a juntar sus cosas; después se giró dónde estaba mi prima, la vi y estaba muy quieta en su sitio con los ojos abiertos–. Srta. Swan… por favor –le dijo, a ella no le quedó más que levantarse y tomar sus cosas, parecía bastante nerviosa ahora que prácticamente todo el salón estaba atenta a sus movimientos.
Una vez se cambiaron de lugar, le dedique una pequeña sonrisa a la Sra. Stone y me dirigí hacia mi sitio, cuando me senté note la mirada algo -bastante- molesta de Bella y yo no pude más que sonreírle mientras me encogia de hombros al mas puro estilo de "yo no fui".
(***)
Ese día había amanecido relativamente bien, a pesar de que las vacaciones ya habían finalizado y que ahora tendríamos que ir nuevamente al Colegio, sin embargo mi humor se vino a pique en cuanto llegamos; en primer lugar nuestro lugar de estacionamiento ya estaba ocupado -bueno… tal vez no era precisamente nuestro y tal vez este exagerando un poco, pero ya todo el mundo allí sabía que ese había sido siempre nuestro sitio.
En segundo lugar y no menos importante, justamente allí ya nos estaban esperando los dos mejores amigos de mi hermano y con esto no digo que no me caigan bien, de hecho también los consideraba mis amigos… a ambos los conocía desde hace bastante tiempo, sin embargo había momentos en que se ponían un poco… ¿Cómo decirlo?... idiotas, justamente como los habíamos encontrado cuando llegamos, haciéndoles ojitos y coqueteando con cada chica que pasaba a su lado, y con esto nuevamente no digo que este celosa porque la verdad me importaba muy poco lo que hicieran -por mi podrían salir con todas las chicas del pueblo-… pero esas actitudes a veces me molestaban -y mucho mas si ya venia enojada como ahora- ya que prácticamente siempre estaba con ellos, motivo por el cual no era muy popular entre las mujeres, de hecho no tenía amigas, en el Colegio y fuera de el también siempre estaba con mi hermano y los chicos.
Y en tercer lugar… para finalizar el podio una chica nueva llegaba al Colegio y por lo que veía parecía ser de esas chicas tontas y huecas, como si ya no tuviéramos suficiente con Jane, Lauren, Jessica y la lista continua. Tenía que confesar que era bonita, de estatura mediana/baja y piel algo pálida, tenía el cabello bastante corto -las puntas ni siquiera llegaban a rozar sus hombros- aunque extrañamente le quedaba muy bien. Por lo que veía vestía bastante bien… aunque también algo raro teniendo en cuenta el frio de Forks, a mí me gustaba verme siempre bien pero jamás me pondría una falda en pleno invierno -si bien tenia medias y en definitiva lucia hermosa y con clase, yo jamás me vestiría de esa manera.
De cualquier modo, a leguas se notaba que era de esas chicas caprichosas que siempre querían salirse con la suya y una prueba más que suficiente fue que en cuestión de minutos hizo que Mike intercambiase su lugar con Isabella, al parecer se conocían aunque poco me importaba.
Y ahora mismo me encuentro en la cafetería junto a mi hermano y mis amigos, los cuales por cierto como gran parte del resto de los presentes dirigen su vista hacia la mesa continua a la nuestra en donde se encuentran ni más ni menos que la chica nueva… Alice junto a Isabella, la primera esta despreocupada y mientras picaba algo de su comida hablaba con la segunda, la cual se encontraba más nerviosa y no podía dejar de mirar hacia todos lados ya que ella como yo y todos allí sabían exactamente el porqué de su actitud… justamente por la persona que llego en este instante. Y como no podía ser de otra manera, ahora todo el mundo poso su mirada en esa mesa ya sin disimulo sino muy atento a lo que sucedería -y la verdad es que me incluyo… este parecía ser un digno espectáculo que ver.
–Disculpen –dijo Jane luego de un breve carraspeo para llamar la atención de ambas chicas, que la miraron en ese instante. Jane Vulturi era la realeza del colegio… o mejor dicho ella misma se autoproclamó así y la verdad es que no estaba tan errada, ella y su hermano gemelo Alec, eran los hijos del dueño del Banco de Forks que por cierto estaba asociado a sus hermanos y manejaban otros a lo largo del Estado, se podría decir que la Familia Vulturi era inclusive mucho más influyente e importante que el mismísimo Alcalde aquí en Forks; un pequeño dato que siempre estaba encantada de recordárselo a todo el mundo. Jane era simplemente tan hermosa como odiosa.
– ¡Hola! ¿Necesitan algo? –pregunto la nueva sin borrar esa sonrisita que parecía la tenía pegada desde que llego.
–Si… de hecho si necesito algo –contesto la rubia con ese tonito altivo que suele irritarme a veces; Isabella lo noto, mis acompañantes lo notaron, todo el mundo allí lo noto… todos menos Alice, que seguía con su sonrisa mirándola expectante para que continúe hablando–. Esta es nuestra mesa –dijo manteniendo su semblante–. Y por si no entendieron… les estoy diciendo que se vayan de aquí –continuos hablando al notar que a excepción de Isabella que se estaba levantando, su acompañante seguía luciendo tranquila.
– ¿A sí que… esta es su mesa? –pregunto despreocupadamente Alice mientras se levantaba, logrando que en el rostro de Jane y sus acompañantes se vaya asomando una pequeña sonrisa, sin embargo luego su expresión cambio a confusión -como a todos allí debo decir- porque en vez de tomar su almuerzo y marcharse, la pelinegra se dedicó a caminar junto a la mesa mientras pasaba uno de sus dedos y la miraba para terminar ubicándose enfrente de Jane–. Pues… yo no veo tu nombre escrito en ningún lado –le dijo, lo que provoco un par de murmullos alrededor ya que todo el mundo estaba en silencio y atento, así que todos ahí escuchaban perfectamente la conversación.
–Já… que graciosa. De cualquier manera, sé que eres nueva y seguramente no estas al tanto de cómo funcionan las cosas aquí, por lo cual yo te lo diré.
– ¡Ay… que amable eres! .Entonces… ¿Cómo funcionan? –dijo Alice mostrando nuevamente una gran sonrisa. ¿Es que acaso era tonta o qué?
–Funcionan como YO lo digo, entonces… si te digo que te levantes de este sitio y te largues a otro lado TU te levantaras de este sitio y te iras sin decir ni una palabra ¿entendiste? -le contesto con toda el veneno encima, aunque eso no me sorprendía, Jane siempre fue así, lo que si me sorprendía era que la sonrisa de Alice ni siquiera vacilo un poco.
–Lo único que entiendo y se perfectamente es que YO… no recibo ordenes de nada ni de nadie –dijo a su vez la pelinegra sin mostrar molestia alguna, al contrario seguía tan tranquila como desde el principio–. Ahora si me disculpan vamos a continuar con nuestro almuerzo… AQUÍ –termino de decir logrando dejar sin habla a la rubia que al ver que como Alice había instado a su compañera a sentarse mientras hacía lo propio y prácticamente hizo como si nada hubiera pasado, continuando con su conversación e ignorando olímpicamente a Jane y sus acompañantes.
–Jane… vamos –la apuro su hermano tomándole un poco del brazo, ya que notaba como todos en la cafetería aún continuaban mirándolos.
–Esto no se va a quedar así –dijo entre dientes con la mirada fija en ambas chicas, que sea dicho de paso ni le prestaron atención, antes de pegar media vuelta e irse a sentar a otra mesa no sin antes lanzar una mirada envenenada alrededor como una especie de amenaza.
–Waoh… brava la petisa –dijo Emmet divertido, en un tono un poco bajo para que solo nosotros escuchemos–. La verdad es que ahora no me gustaría cruzármela cuando este enojada –continuo comentando, lo que hizo que Edward y Jasper -mi hermano- también riesen un poquito y asintieran dándole la razón.
Nos quedamos un rato más charlando y bromeando de nada en particular hasta que sonó el timbre de regreso a clase.
Tal vez ahora me empiece a caer un poco mejor Alice… solo un poco.
N/A: ¡Y... hasta aquí el nuevo capitulo!
Espero les haya gustado y lo hayan disfrutado. Gracias a todos los que leyeron el primer capitulo.
Nos leemos muy pronto.
Bss
