Disclaimer: Los personajes de crepúsculo son propiedad de Stephenie Mayer, yo solo escribo la historia y juego con ellos.


Furia y Esperanzas

Me arrastraron del brazo hasta que estuvimos en un pasillo apartado, donde la música se escuchaba levemente.

—¿Qué haces Cullen?— le espeté soltándome de su agarre, el que de por sí era muy fuerte, y me había dejado el brazo colorado.

—¿Qué haces tú bailando con ese muñeco de torta mal hecho?— Veía el odio con el que hablaba de Demetri.

—¿Y a ti que te importa? Ve a jugar con alguna de tus muñequitas de plástico y a mí déjame en paz. Vuelvo a preguntarte, ¿no lo entiendes? ¡No te soporto! Te convertiste en lo más desagradable en mi vida, eres como una piedra en mi camino, me arruinaste la vida, y planeas seguir haciéndolo. Ya déjame en paz Edward, tu y yo jamás volveremos a ser amigos, no me molestes. Sigamos como hasta ahora, tu por tu parte y yo por la mía.— No sabía de donde habían salido esas palabras, siempre había querido decirle todo eso, pero no me atrevía.

—Pero...— comenzó Edward.

—Pero nada.— lo acallé.— Eres un miserable, un idiota, en tu vida hay solo tres cosas: primero tú, luego tú, y por ultimo tú. Eres un ególatra sin remedio, megalómano hasta el cansancio, es lastima que yo no me diera cuenta cuando te conocí.— Él se quedó sin palabras mirándome fijamente, había dado en el clavo.

Me di vuelta y sin mas me marché. Era la tercera vez en la noche que le decía sus verdades a Edward y cada vez me hacia sentir mejor, había desahogado 8 años de odio en una noche, palabras que había guardado por mucho tiempo, y que había aprovechado la ocasión para decirlas, sentía como si me hubiera sacado una enorme mochila de encima.

Busque a Demetri y me acerque a él.

—¿Estas bien? Te he estado buscando, derrepente desapareciste.— dijo él acariciándome el brazo de manera reconfortante, al notar el gesto que llevaba en el rostro.

—Sí, solo me estaba encargando de unas cuentas pendientes, pero ya estoy de regreso.—

—Me preocupé.— comentó sincero.

Luego me sonrío acercándose mas a mí, las rodillas comenzaron a temblarme al sentir su aliento en mi cara, mi respiración era errática, y ya estaba perdida en sus ojos.

Nuestras bocas se encontraron, uniéndose en un dulce beso, lleno de pasión, haciendo que mi cabeza volara muy lejos de allí, sintiendo que estabamos solos.

El chico era lindo, simpático, y besaba como un rey, parecía perfecto. Obviamente todavía no lo conocía, y no estaba segura de que clase de chico era, pero si era amigo de Alice, no podía ser una mala persona.

La fiesta se fue entre risas, besos y baile. Angela había pasado a buscar mí auto y me había entregado las llaves, por lo que a la hora de la salida, luego de intercambiar nuestros numero de celular con Demetri, me dirigí hacia mi coche.

Llegue a mi casa como a las 6 de la mañana, muerta de sueño, aunque ya era algo habitual, aparte de las bodas, también salía con Rose y Alice de vez en cuando, y también con Angela y Claire, eran mis asistentes pero también dos grandes amigas.

Me recosté en mi cama sin siquiera sacarme el vestido y me quede profundamente dormida.

Esa noche tuve un sueño muy vivido, era muy real, tanto que me aterraba.

Estaba sola en una habitación totalmente oscura, pero podía oír las voces que se escuchaban de afuera.

—Ya déjalo James, ella no quiere, no podrás convencerla de que lo haga.— Su voz sonaba distante, con un dejo de dolor y furia en ella.

—Me importa muy poco si ella quiere hacerlo o no, lo hará, si sabe lo que le conviene, lo hará.— Sentía la amenaza en su tono.

—¿Por qué estas tan obsesionado con eso? No sirve de nada que lo haga si no esta interesada en ello.—

—Eso no te importa, y mejor que me ayudes con esto, si quieres con Tanya, te conviene ayudarme.—

—Te ayudare, pero ten en cuenta que no estoy de acuerdo con esto.— Sentí sus pasos acercándose hacia la habitación, el miedo me inundo, no podía creer que él fuera capaz de algo así.

Vi como se abría la puerta y me dejaba ver su rostro, estaba impasible, jamas lo había visto así, no había vestigios del chico que yo tanto quería en él, esta era otra persona, pero con su cara.

Desperté con un grito, tenía la frente perlada por el sudor, y el corazón me latía demasiado rápido. Eso no era un simple sueño, era un recuerdo, un recuerdo horrible que creía había olvidado.

Me dirigí al baño y me lavé la cara, tenía un nudo en la garganta, y un agujero en el pecho. Ese día había perdido dos cosas demasiado importantes para mí, y jamás las recuperaría.

A la mañana siguiente me reuní en el centro comercial con Angela y Claire, fuimos a un café que había allí.

—Tu amiga Alice es muy simpática Bella, siempre ofreciéndonos cosas, quería que fuéramos al salón a bailar con el resto de los invitados.— dijo Angela sonriendo.

—Ella es así, muy sociable, para ella todos son sus amigos.— le conteste con una sonrisa que no me llego a los ojos, todavía no podía olvidar el sueño.

—Bueno ya, vas a decirnos ahora mismo que es lo que te sucede.— Claire era muy apreciativa, y si estabas mal, ella lo notaba a simple vista.

—Nada, solo tuve un sueño muy vivido hoy y me dejo agotada.—le respondí, no era una mentira después de todo.

—¿Y crees que me voy a tragar eso?— cuestionó mordaz.

— ¿Crees que miento?— la miré fijamente a los ojos.

- No, no mientes, pero hay algo detrás de ese sueño que no nos estas contando.— ¡Dios! Ésta chica era demasiado perceptiva, olía un engaño a 10 kilómetros de distancia.

—Es sobre mi pasado, y el hermano de Alice— dije bajando la mirada a mi taza de café.—

—Nunca quieres hablarnos de lo que paso con él.— Angela habló por primera vez desde que había surgido el tema.

—Les prometo que en algún momento les contare.— contesté aburrida.

—Eso espero, tienes que entendernos Bella. Es como estar viendo una película de suspenso y jamas descubrir el misterio.— Reí ante el comentario idiota de mi amiga.

—Tú y tus ocurrencias Claire.— Mi risa fue acompañada por la de mis compañeras, y olvidaron el tema de mí pasado, por lo que estuve muy agradecida, no era momento de hablar de ello ahora.

Pasamos la tarde en el centro comercial, fuimos a ver una película y luego fuimos a comprar un vestido para el próximo matrimonio al que debía asistir, el cual sería en aproximadamente dos semanas.

Estaba conduciendo hacia mi casa cuando me llegó un mensaje de texto:

Hola preciosa

¿Qué te parece si vamos a cenar esta noche?

Yo invito, la pasé muy bien ayer,

y me gustaría conocerte más.

Demetri.

Una enorme sonrisa se poso en mis labios, me encantaba la idea de ir a cenar con él.

Me encanta la idea

¿Dónde y a que hora?

Bella.

Su respuesta llegó rápidamente.

Te paso buscar a las ocho a tu casa.

Dime la dirección.

Le di la dirección de mi casa y en cuanto llegue me metí a la ducha y me bañe rápidamente. Luego de bañarme fui hasta mi closet y busque algo apropiado para la cita. Tomé una falda de jean negra y una blusa rojo sangre, me maquille un poco y me alisé el cabello.

Decidí ponerme unas botas de cuero rojas, me llegaban un poco mas arriba del tobillo y tenían tres hebillas a los costados, las clases de moda de Rosalie y Alice me habían ayudado bastante para cuando necesitaba elegir mi outlet.

Sentí que tocaban a la puerta por lo que baje rápidamente, estaba muy nerviosa. Trastabillé mientras bajaba las escaleras y casi caigo, pero me sostuve del barandal resistiendo a la caída.

Me acomode bien la ropa y el pelo para que no se notara que había estado corriendo por la casa y abrí la puerta.

Me maraville ante la hermosura de tal hombre, pocas veces había vista a un chico tan guapo, solo Emmett, Jasper y lamentablemente debo admitir que Edward, se asemejaban con su belleza.

—Hola preciosa.— dijo acercándose más a mí para saludarme.— Luces increíble.— susurró en mi oído.

—Hola Demetri.— respondí ruborizándome por el comentario.— Tu también te ves muy bien. ¿Té gustaría pasar o quieres salir ya?

—Vamos, quiero darte una sorpresa.— Una gran y tierna sonrisa se extendió por su rostro. Le devolví la sonrisa y salimos.

Estábamos en su auto, íbamos charlando de temas poco importantes, la conversación era muy amena, y me sentía muy bien junto a él.

Entonces una canción comenzó a sonar.

Oh baby, baby, have you seen Amy tonight?

Is she in the bathroom, is she smokin up outside?

Oh baby, baby does she take the piece of lime

from the drink that i'mma buy her.

Do you know just what she like?

Demetri y yo nos miramos extrañados.

Oh, Oh. Tell me have you seen her cause

i'm so, oh I can't get her off of my brain,

I just wanna go to the party she gon' go,

can somebody take me home?

ha ha he he ha ha ho

¿Esa música provenía de mi celular? ¿Cuándo había puesto yo ese tono?

Love me, hate me.

Say what you want about me,

but all of the boys and all of the girls

are begging to if you seek Amy

Love me, hate me.

but can't you see what I see?

all of the boys and all of the girls

are begging to if you seek Amy

Miré mi identificador de llamadas ¡Esto era el colmo!

—No lo puedo creer.— susurré.

—¿Quién es?— preguntó Demetri intrigado.

—Espera un momento.— contesté antes de atender el teléfono.

—¿De donde sacaste mi numero de celular? ¿Cuándo té agendaste? Y ¿Por qué pusiste ese tono para tus llamados?— pregunté atropelladamente. Parecía Alice hablando tan rápido.

—¿Qué pregunta te respondo primero?– cuestionó Edward con esa risa tan molesta — y sexy — suya.

—En orden, por favor.— contesté secamente, y miré a Demetri, quien me observaba intrigado.

—Bueno, primero, fue fácil conseguirlo, solo tomé el celular de Alice, y lo busqué.— Iba a matarla. ¿Por qué dejaba su celular al alcance de Edward?—Segundo, ayer cuando te fuiste después de decirme algunas cosas poco agradables, dejaste tu cartera sobre la mesa, tomé tu celular y lo agende. Muy simple.— ¡Dios mío! ¿Por qué era tan molesto?– Y por último pero no menos importante, pusé esa canción de tono para mis llamadas por que se que te mueres por pasar la noche conmigo. If (F) You (U) Se (C) ek (K) Amy (ME).— No podía creer que tan cínico podía ser.

–Primero, no puedo creer que hayas robado mi número del celular de tu hermana. Segundo, tampoco puedo creer que hayas hurtado mi celular de mi bolso para guardar tu estúpido número telefónico. ¿Quién te crees? Y tercero, estás muy equivocado si crees que quiero hacer algo contigo.— respondí molesta.—Ahora, ¿se puede saber para que me llamas un domingo a las diez de la noche? Para tu información, me estas arruinando una cita.– miré a Demetri con una disculpa implícita, y éste me sonrió sincero.

—¿Una cita? Y yo que pensaba invitarte a mi apartamento esta noche.— rió.

—Bueno, lamento informarte que hoy no podrá ser. Ni hoy, ni mañana, ni pasado, ni nunca. ¿Si? No me molestes mas Cullen.— Y colgué, puse mi teléfono y silencio y le explique a Demetri.— Lo siento, era el hermano mellizo de Alice, Edward.—

—No te cae bien, ¿cierto?— preguntó con sus manos en el volante.

—La verdad es que no, es un idiota. Pero no estoy aquí para hablar de mi relación con Edward, hablemos de nosotros.—

—No creo que haya mucho tiempo ahora, ya llegamos.— sonrió.

Miré hacia delante, había un gran y alto edificio ¿Aquí vendríamos a cenar? ¿A un complejo de departamentos? Esto era raro.

Él tomó mi mano y me indico que lo siguiera, le hice caso y comencé a caminar a su lado. Entramos en el edificio y subimos al ascensor.

Demetri oprimió el botón número 12 y esperamos que el ascensor llegara a destino.

Estaba abstraída pensando en la llamada que había recibido unos instantes antes, que no sentí que el ascensor se había detenido hasta que Demetri tiro un poco de mi mano.

Cerré la puerta detrás de mí y miré el largo pasillo que nos separaba de unas escaleras, comenzamos a caminar, él tomo mi mano y yo le sonreí, me sentía muy a gusto con él.

Al final del corredor había unas escaleras, comenzamos a subir, Demetri abrió una puerta y tiro de mi mano para que lo siguiera.

Salimos a una terraza, miré hacia todos lados, se veían las luces de la ciudad iluminando el lugar, y en el centro de la espaciosa terraza había una mesa para dos personas, prolijamente preparada y con dos velas en el centro.

—Por lo general no suelo preparar cenas románticas en una primera cita, pero contigo es diferente.— Me sonrío y me ayudo a sentarme en una de las sillas frente a la mesa.— Además que técnicamente esta ya no es nuestra primera cita, ayer comimos en la misma mesa, bailamos, y hasta nos besamos, por lo que esta ya podría clasificarse como la segunda cita.— aclaró mientras rodeaba la mesa y se sentaba en la silla frente a mí, luego de encender las velas.

—Esto muy lindo Demetri, hacía mucho tiempo nadie tenia un gesto así conmigo.— Le sonreí sincera. El chico era perfecto, ya me preguntaba si no estaba soñando. —Es muy tierno de tu parte.—

—Que bueno que te haya gustado, temí que pensaras que era demasiado para una de las primeras citas.— Negué con la cabeza, yo era una romántica empedernida, jamás pensaría algo así.— Mi tío tiene un departamento aquí, y me dijo que con su autorización podía acceder a la terraza como yo quisiera, y bueno, se me ocurrió invitarte a comer aquí, no soy muy buen cocinero pero me esforcé.- Sonrió complacido.

—A ver que preparó usted para mí.– Levanté la tapa de la bandeja y comenze a reírme fuertemente.— Se nota el esfuerzo.- él hizo un puchero muy tierno que me hizo reír aún más.- Realmente no eres nada bueno en la cocina, ¿no?— aprecié, señalando los sándwichs que había en la bandeja.

–¿La verdad? No, no sé hacer ni un huevo frito, lo único que puedo preparar es sándwichs, digamos que es mi especialidad.— me sonrío inocentemente.—Pero verás que son los mejores sándwichs jamás hayas probado.—

—Ya veremos.— contesté.

Pasamos la noche charlando, y debía aceptar que en verdad, los sándwichs eran muy buenos.

Demetri era una persona muy buena y simpática. Parecía muy sincero y me hablaba de su familia con mucho amor, se le iluminaban los ojos al hablar de sus hermanos Alec y Jane, quienes tenían 13 años pero por lo que me habían contado, eran muy inteligentes y rápidos.

Yo le conté de mis padres, de mis amigos, y de mi trabajo. No tenía una familia muy numerosa, solo tenía a mis padres, y a mis tíos y primos, Seth y Leah.

—¿Y planeas casarte?— me preguntó, estabamos hablando de mi trabajo como organizadora de bodas.

—Me gustaría, pero no por ahora, cuando de ese paso quiero estar muy segura de estar enamorada de esa persona. He ayudado a muchisimas personas con la organización de su matrimonio, y me he enterado que muchas parejas terminaron en divorcio un tiempo después. No me gustaría pasar por algo así, si me caso, quiero que sea para siempre.–

—Entiendo.— dijo asintiendo con su cabeza.— ¿Hace mucho que trabajas en esto?–

—La verdad, sí.— contesté— Cuando terminé el instituto comencé a estudiar literatura, pero me gustaba mucho la organización de eventos, y mi tía Sue tenía una amiga que era wedding planner, por lo que me la presento y comenzamos a trabajar juntas.— Sonreí recordando aquella época.—Tenía tan solo 19 años y comencé siendo una de sus asistentes. Luego fui ascendiendo, y cuando terminé mi carrera de literatura tome un curso de organización de eventos. Con el tiempo fui mejorando y termine como su asistente de confianza, cuando cumplí los 23 me lancé sola como organizadora. No voy a negarte que me costo abrirme paso, pero Lizzie me ayudo mucho, y con el tiempo fui tomando fama y prestigio. Ahora gente de todo el mundo me pide que los ayude con su boda.— Dios sabía que había luchado mucho por estar en el lugar en el que me encontraba, nada era fácil en esta vida.

—¿Y no se te hizo muy difícil estudiar y a la vez tener que trabajar tan arduo?– Se lo veía interesado en el tema.

—Sí, pero valió la pena el esfuerzo, me gusta a lo que me dedico ahora, pero estoy feliz por haber terminado la universidad. Amo los libros y la literatura.—

Nos quedamos un rato mas charlando, pero al ver que el cielo se nublaba, y ver que se podía oler el tan característico olor de la lluvia, decidimos que era hora de irnos.

Ibamos en el auto escuchando música cuando sentí un nudo en él estomago, estaba nerviosa, pero no sabía por que, era raro.

En el viaje seguimos hablando de su trabajo, él era diseñador gráfico, hacia muchos de los gráficos de las publicidades que se presentaban en revistas, carteles en la calle, y avisos en televisión.

Era un trabajo muy artístico.

Cuando llegamos a mi casa él me acompaño hasta la puerta de la misma.

—La pase muy bien hoy, espero que se repita.— dije mirándolo a los ojos.

—Yo también la pase muy bien Bella.— me sonrío y se acerco su rostro al mío, nuestros labios chocaron y nos fundimos en un dulce beso.

Vi como subía a su auto y arrancaba, una vez se fue, entre en mi casa y encendí las luces del comedor.

Subí las escaleras patosamente y me senté en mi cama, apoyando mi cartera en esta.

Tome mi celular para ver la hora, y vi el cartel, cinco llamadas perdidas. No podía creerlo, había insistido en llamarme luego que le había colgado y le había informado que estaba en una cita.

Puse en vibrador el teléfono y lo apoye en la mesita de luz. Me dirigí al baño y me puse mi piyama, luego de sacarme el maquillaje.

Volví a mi cama y me introduje en esta. Mi celular comenzó a vibrar.

—No otra vez.— susurré. Tomé mi celular y atendí.— ¿Y ahora que quieres?—

—Bella, necesito... verte.— me dijo Edward del otro lado de la línea.— Ahora.— sentenció.

—En tus sueños Cullen, espérame sentado.— Pude notar por el tono de su voz que estaba borracho-

—Por favor Bells, té... necesito con... conmigo.—

—Adiós Edward.— Estaba apunto de colgar cuando recordé algo que había sucedido la noche anterior. — Quizás te parezca exagerado que todavía recuerde lo sucedido hace ocho años, pero la traición es muy difícil de olvidar.—

—No cuel...— Corté. No quería seguir escuchando su voz, nada de lo que pudiera decirme podría hacerme olvidar el pasado.


¡Hola!, Bueno, primero que nada, acá les traigo el tercer capitulo, una vez mas, este es mas extenso que el anterior.

A todas las que me preguntaron por lo que le había hecho Edward a Bella hace 8 años, les digo que de apoco se van a ir enterando, no las voy a dejar con la intriga mucho tiempo, pero me gusta darle un poco de suspenso a la historia, así las atrapa un poco mas.

Gracias a las que comentaron, lo sé, no son muchas, pero algo es algo, espero que con el tiempo tenga mas reviews, y más lectoras.

También gracias a todas las que hayan leído mi historia, gracias por las que me dijeron que les encanto me pone muy feliz que les guste.

Ya prontito se viene otro Edward Pov, espero que les guste este capitulo. A mi me dejo medio insegura, así que espero comenten, y me digan si esta bueno, o lo notan medio raro.

Por cierto, la canción que puso Edward como sonido para Bella, es If You Seek Amy, de Britney Spears, creo que va bien con la personalidad arrogante de Edward en esta historia, eso de todos mueren por... tener relaciones con migo, para decirlo de un modo sutil, creo que le va perfecto.

Sin mas que decir, las dejo.

Espero que hayan tenido un lindo fin de semana.

Un beso muy grande.

Roo-ParamoreTJR


Corregido: 26/03/2011