CAPÍTULO 1:
¿Qué harías si todo tu mundo se viera de repente interrumpido? Es tu mundo perfecto, donde todo está planeado para ser perfecto, pero, ¿y si es eso al final algo bueno para ti? Eres la estudiante número uno del mejor colegio de la zona. Tus padres son la alcaldesa y tu padre congresista del senado. Tú simplemente tienes que ser tan perfecta como ellos. Tienes amigos estupendos y nunca te metes en problemas, pero llegas a cansarte y cuando la conoces, ya no sabes ni lo que pensar. Es ella la culpable de todo, es ella la que te lía, es ella la que llega a ti dándote de bruces con lo que puede ser la realidad de vida. Te hace que vueles sobre la eternidad con tan solo estar con ella. Haces que te sientes distinta en diferencia como te has sentido siempre ¿Qué haces? Es lo que te preguntas cuando ya tu vida se descontrola para siempre solo son su presencia, pero ese es el problema. Te preguntas entonces, ¿qué hago? Es eso lo que siempre me pregunté desde que llegó a mí.
Mi nombre es Tori Vega, y esta es mi historia:
Todo comenzó mi primer día de vuelta al colegio, último año, ¿quién lo diría? Las mejores calificaciones empiezan este año, las mejores calificaciones que decidirán un futuro para toda tu vida, la mejor universidad te espera:
-¿Elegiste las clases extras a las que te piensas apuntar este año?- Beck Oliver, de los Oliver de Florida se acercaba a mi.
Beck y yo habíamos sido amigos desde que había tenido memoria. Su padre había sido ayudante en la carrera política de mi padre, por lo que siempre habíamos estado juntos, aunque algunas veces era molesto. Beck era el típico chico guaperas que podía conseguir a todas las chicas del universo. Aunque no era el típico musculitos, tenía buen aspecto aunque siempre lo había visto más como un amigo:
-Bueno, el periódico y el teatro van directos a mi lista- respondí echando el último vistazo a la lista de actividades extraescolares- Aunque pienso apuntarme en servicios comunitarios también.
-Tori Vega, siempre con un corazón inmenso- alagó Beck.
-Ya lo sabes. Y dime- respondí caminando hacia la que sería mi primera clase del día- ¿Cuáles serán para ti?
-Pues no lo sé- respondió este- teatro sí o sí, pero no tengo ni idea de que más hacer.
-Puedes venirte conmigo a hacer servicios comunitarios- negó.
-No gracias, no me va lo de ayudar a la gente- y esa era la única cosa mala que tenía, que Beck era muy egoísta.
-Está bien- miré, había llegado- Haz lo que quieras, ya nos veremos esta tarde, ¿no?
-Como siempre- asintió- Nos vemos, guapa- se despidió dándome un beso en la mejilla.
Este se marchó a lo que entré en mi clase más preferida: matemáticas avanzadas. Ya lo sé, suena un poco nerd, pero bueno, si quería entrar en Harvard, era lo que necesitaba ahora mismo, asique allí iba:
-Buenos días- saludé a Cat que, como siempre, estaba en su mundo mirando por la ventana.
-Hey, Vega, Vega- y ahora estaba en su modo "cool"- ¿Qué tal?
-Pues bien, ¿y el verano?- pregunté.
-Increíble- respondió esta que volvió a la ventana- Fui a Hawái, ¿sabes?- asentí, me picaba la curiosidad sobre lo que estaría llamando su atención- Y también a Londres- asentí.
-¿Cat?
-¿Sí?- se volvió a mí.
-¿Qué estás mirando tanto que llama tu atención?- ya quería yo también saber que era lo que estaba pasando allí fuera- ¿Por qué estás tan interesada?
-Ah, sí. Es solo, ¿recuerdas que da a la plaza aquella donde se juntan todos los macarras de la ciudad?- asentí.
-Sí, como para no saberlo, siempre nos molestan cuando estamos en clase- protesté- ¿Qué pasa? ¿Hoy también la van a formar?
-Pues sí, aunque hoy es por una chica y su moto- respondió Cat- Está haciendo cosas con su moto y la verdad es que es muy bien, mira- me invitó para que me acercara a la ventana.
Dejé mis cosas en mi sitio y me acerqué, al fin y al cabo, asi sabría dar los nombres de quienes nos estaban molestando. Asique me acerqué y observé. En efecto, había una chica en una moto rodeada de unas tres o cuatro personas. Esta estaba subida a la moto y hacia vueltas con ella, le daba vueltas a las ruedas produciendo mucho humo mientas que los otros la vitoreaban:
-Una auténtica locura, una diversión de tontos- respondí mirando a Cat.
-Oh, vamos, no me dirás que no lo hace bien?- volví a mirarla, esta ya había parado.
-No- respondí sin duda.
-Como sea, ya se ve que contigo no tenemos nada que hacer- bromeó esta sentándose de nuevo.
Sonreí, la verdad es que si, podía hacerlo medianamente bien, pero no quería aceptarlo. Volví a mirar, esta se había quitado el casco dejándose ver por fin: era alta, no mucho más que yo. Tendría más o menos mi edad, pero vestía de una forma completamente distinta a la que yo lo haría. Llevaba su pelo completamente de un negro oscuro con unas mechas de colores. Vestía una chaqueta de cuero con una camisa blanca y unos vaqueros ajustados acompañados con unas botas a juego, una chica malota seguro.
Fue entonces cuando se volvió y nuestras miradas se cruzaron: tenía unos ojos verdes increíbles con los que me puse nerviosa, lo notaba, pero no sabía por qué. Esta notó mi mirada sobre ella y sonrió me había cazado, asique cuando pude volví a mi sitio. ¿Qué había pasado hacía nada? No lo sabía.
-Tori- me giré asustada cuando me habló Cat- ¿estás bien?
-Sí, creo que sí- respondí sonriendo- ¿Por qué?- sonreí.
-Por nada- respondió esta- Aunque tengo una pregunta- asentí- ¿Los gatos rien?
Habría la boca, pero con estas preguntas ya sabía que era mejor quedarse callada, asique preferí ignorarla. Gracias a dios, el profesor entró por la puerta, por lo que enseguida puse mi mente en la clase, aunque no sabía por qué, mi mente regresaba a la chica de antes. ¿Por qué había puesto nerviosa?
-Tori- salí de mi ensoñación cuando Cat me habló- Es hora de la siguiente clase, ¿estás bien?- miré el reloj, me había saltado la clase entera en mi ensoñación- ¿Tori?
-Sí- sonreí levantándome para acompañarla- Es solo que parece que hoy estoy un poco mareada- respondí.
-No te preocupes, después de esta clase, comeremos- respondió esta- seguro que necesitas comer algo- respondió esta.
-Sí, seguro que es eso- respondí.
-Hey, chicas, ¿qué tal el primer día?- preguntó nuestro amigo André llegando con Beck.
-Increíble- respondí- ¿Y tú? ¿Ya tienes todas las clases?
-Pues sí. Este año me apunté a música y peridismo- respondió este.
-Perfecto, estarás conmigo- respondí.
-Claro que sí, chica.
-¿Pero se puede saber que os pasa con tantas clases? Que al final no es para tanto- saltó de repente Beck- Si al final solo cuenta las notas finales.
-Sí, y eso lo dice el que su padre puede pagar todo- bromeó André.
-Hey, yo no tengo nada que ver con que mi padre sea quien sea- siguió la broma Beck dándose el interesante- Bueno, será mejor que este y yo nos vallamos para nuestra siguiente clase, ¿vanéis?
-Sí, yo tengo cuidados del hogar ahora- respondió Cat- ¿Tori?- negué.
-Yo tengo introducción a la ingeniería- respondí- tengo que irme para el ala sur. ¿Nos vemos para la comida?
-Claro- respondió Beck- Nos vemos.
-Adiós, chicos.
Cada uno cogimos para un camino distinto. Este año había decidido y mi carrera: ingeniería naval. Mi tía y varios primos poseían una empresa, asique me habían asegurado que me darían un puesto. Algo era algo, ¿por qué no aceptarlo? Asique me dirigí hacia la case y me senté en una de las grandes mesas del aula. Si algo había bueno en aquel lugar, es que tenías tu propio espacio para trabajar ya que lo que hacías construir, cosa me que encantaba. Asique saqué mis libros y demás y esperé que el profesor llegara. Cosa que no tardó mucho en hacer.
El profesor era Ezra Fitz y era unos de los pocos que muy amigables en el colegio, asique iba a ser una buena clase.
-Muy bien, clase. Soy el señor Fitz y este año os daré ingeniería.- se presentó este- Y bueno, como todos sabéis, tengo muy buena reputación y, como no, este año seguirá. Por ello, vamos a empezar el año enseñando un poco de lo que vais a hacer para final de curso. Señorita West- la clase se giró cuando la puerta se abrió entrando una chica que enseguida reconocí, entró, la misma que estaba fuera. Esta se acercó a la mesa y depositó una especie de robot sentándose más atrás- Esto es lo que vais a construir para final de curso- todo el mundo soltó un gran aplauso, pero yo estaba muy enganchada en la chica como para echar un vistazo a la clase.
Esta pareció también verme, a lo que soltó una gran sonrisa, por lo que enseguida desvié la vista de nuevo hacia la clase intentando no mirarla, pero lo sabía que me miraba. ¿Pero que me había pasado con aquella chica? Por suerte, la clase terminó y corrí hacia el almuerzo para encontrarme con Cat, André y Beck.
-Hey, chica, ¿qué tal la clase de introducción a la ingeniería?- me saludó André nada más llegar.
-Bien- mentí- Tengo suerte de que den clases tan avanzadas- asumí.
-Nuestra pequeña nerd se hace mayor- bromeó Beck cuya atención cambió rápidamente- Asique esa es la chica que rompió este verano los cristales del teatro- todos dirigimos la mirada hacia donde decía este.
Pronto la descubrí, la misma chica que había entrado con el robot antes en clase.
-¿A que te refieres?- pregunté.
-¿Recuerdas que este verano hubo problemas aquí?- empezó a contar Beck a lo que asentí- Pues ella fue la culpable. Le obligaron a pasar tres semanas de servicios para el colegio- ¿tres semanas? Aquello iba a ser una tortura para mí- Esa chisma.
-Beck- lo tranquilizó Cat- No ha hecho nada malo aún.
-Pero lo hará…- me levanté, Beck era mi mejor amigo; pero algunas veces se pasaba de estúpido.
Asique me levanté y me dirigí hacia el bufet donde estaba esta sirviendo. Quisiera o no, tendría que enfrentarme a ella tarde o temprano, pero esta vez, sabía por que estaba allí y podría echarle a la cara todo. Aquello al menos, podría tranquilizarme un poco. Asique me acerqué y empecé a escoger cuando noté como ella se acercaba, pero no decía nada. Yo simplemente la ignoraba.
Terminé de coger las cosas y regresé a la mesa, la verdad es que era raro, pero daba igual, quisiera o no, no era de mi incumbencia.
-¿Qué quería la macarra esa?- preguntó nada más llegué Beck.
-Nada, ¿por qué?- no me había dicho nada al fin y al cabo.
-Se acercó a ti, no te estaría molestando, ¿no?- negué.
-Tranquilo, Beck, no ha sido nada- este miró hacia donde permanecía aun la chica y se volvió hacia mi- Te lo juro, ¿vale?- asintió.
-Está bien, cambiemos de tema- saltó por fin André- Esta noche hago una fiesta de final de nuestros días en este lugar y estáis invitados, ¿ok?
-¿Un lunes?- saltó Cat- Mañana tenemos que volver aquí.
-No te preocupes, gatita, terminará pronto- asentimos todos.
-Estupendo entonces- respondí- Vas a pinchar tú, ¿no?
-¿lo dudabas a caso, Tori?- sonrió este- Además, tengo unas cuantas pistas nuevas que tengo muchísimas ganas de poneros- asentimos sonriendo- Aunque tío, me dejé el amplificador en tu casa- le respondió a Beck- Y es muy difícil de mover.
-¿Y por qué no lo haces en mi casa?- sugirió este- Mis padres se van a Bali todo el fin de semana. Su avión despega el viernes a las 12, asique tengo casa libre.
-Perfecto, desmadre asegurado- respondí un poco desganada y es que me conocía como acababan las fiestas en casa de Beck.
Era rico, pero a veces, sus fiestas acababan como las que acabarían las de barrio pobre. No me toméis a mal, pero la última vez que Beck hizo una fiesta, acabaron más de media fiesta en la cárcel. Asique, imaginaros.
-Vamos, Tori, tampoco es para tanto- respondió este defendiéndose- No habrá tanto daño esta vez, lo prometo- respondió poniéndome ojos de cordero.
-Está bien- Beck siempre me ganaba con esos ojos- Pues supongo que tenemos fiesta este viernes- respondí.
-Así me gusta, chica- animó André.
-¡Sí!- saltó Cat que hasta ahora no había hablado- ¿Pero habrá fuente de chocolate?
-Por supuesto, Cat- respondió Beck con ironía.
-Yey- se alegró esta- me encanta el chocolate- Aunque mi hermano a veces se lo unta.
-¿Y por qué hace eso, Cat?- pregunté teniendo miedo a la respuesta.
-No lo sé- todos nos miramos, Cat y sus cosas.
Continuamos comiendo hasta que el timbre sonó para avisarnos de la siguiente clase, asique nos dispusimos a recoger, cuando Beck se dispuso a hacer unas de las suyas:
-Hey, mirad, hay está otra vez- la chica de antes, West, estaba recogiendo las bandejas sucias- Ahora verá.
-Beck- lo paré- ¿Qué vas a hacer?
-Ahora lo verás- respondió con esa sonrisa de malvado.
Miré a los demás, algo malo iba a pasar. Este se acercó a la chica y haciendo como el que se tropezaba, le tiró los restos de comida que le quedaba en la ropa al tiempo que se volvía. Esta tiró las barras de momento y lo miró con ganas de pelea.
-¿Estás tonto? ¿No ves por donde vas?- gritó esta enseguida.
-Oh, lo siento- respondió este haciéndose la víctima- Es solo que tropecé….
-¿Sí? Pues la próxima vez ve por donde vas si no quieres recibir una buena- la gente empezó enseguida a rodearnos y enseguida tuve miedo de que vinieran los profesores- ¿Me escuchaste?
-¿me estás amenazando?- el verdadero Beck salió- Pues cuidado, niñita- se acercó a esta pidiendo pelea- Pues cuidado por que con un chasquido de dedos, puedo sacarte de aquí.
-Ah, ¿sí?, prueba- sonreí, no le tenía miedo.
En aquel momento, los profesores se iban acercando por atrás, asique Beck aprovechó la ocasión. Hizo como el que le habían dado un puñetazo en el estómago y se hizo la víctima:
-Ah, Dios, eso dolió- se echó hacia atrás.
-¿Qué pasa aquí?- el profesor Fitz se acercó- ¿Beck?
-Esa chica, me ha dado un puñetazo- se lamentó este- Tropecé y solo le estaba pidiendo disculpas cuando sin saber porque me pegó.
-¡Eso es mentira!- se cayó- Da igual ya se ve que nadie me creerá.- respondió yéndose.
-¡Jade West, vuelva aquí!- salió persiguiéndola el profesor Fitz.
Miré a Beck que enseguida se recuperó, esta vez había ganado la batalla contra esa Jade West por lo que se veía. Pobre, la verdad. Aun así, ya sabía a lo que se metía.
