Days Before you Came.

Disclaimer: No soy dueña de Harry Potter. Todos los derechos le pertenecen a JK Rowlling. Cada capítulo (y el nombre del mismo fan-fic) están inspirados en canciones del grupo Placebo; incluyo algunos fragmentos de éstas, y aclaro que obviamente, tampoco poseo los derechos.

Advertencias: Lenguaje ligeramente fuerte; sexo implícito, slash Severus/Lucius, Lucius/Evan Rosier, Severus/Evan Rosier. Si no les gusta el slash, es un excelente momento de dejar este fan-fic.

Capítulo 3. In the cold light of morning

In the cold light of morning,
While everyone's yawning,
You're high,
In the cold light of morning,
You're drunksick from whoring,
And high,
Staring back from the mirror's a face that you don't recognise,
It's a loser, a sinner, a cock in a dildo's disguise,
In the cold light
Tomorrow

Han venido algunas personas, pero no tantas como yo esperaba. Supongo que eso es lo que obtienes cuando te conviertes en mortífago. Nadie quiere estar involucrado contigo... por mí está bien; yo ya no tengo nada que perder... todo lo que alguna vez llegó a importarme, ha desaparecido.

Lo que en verdad me intriga es por qué de entre todas las personas que deberían estar aquí, es Lucius Malfoy quien está justo frente a mí. No estoy seguro sobre la expresión en su cara... parece como si estuviera tratando de contener una... sonrisa.

Maldito bastardo... ¿Cómo pude estar tan ciego? Tú siempre lo supiste, Evan. Trataste de advertirme, pero me negué a escucharte... esa mañana... es misma mañana...

"Lucius se ha quedado completamente dormido y ahora aprovecho para escabullirme de su habitación. Estoy exhausto y no tengo ni idea de la hora que es. Lo único que deseo es tomar un baño y deslizarme dentro de mi cama antes de que mis compañeros se enteren de que no dormí ahí. La sala común está vacía y solo quedan cenizas en la chimenea. Todo lo que tengo que hacer, es ir al baño de los prefectos, en donde podré tener unos minutos de calma. Tuve que insistirle mucho a Lucius para que me dijera la contraseña... salir con un prefecto, debe ser de alguna utilidad después de todo."

"Me siento casi a salvo cuando llego a la puerta, pero entonces escucho una voz familiar que me llama por mi nombre, desde el otro lado de la habitación..."

- ¿Severus, qué estás haciendo? –Evan Rosier está ahí. Está completamente vestido y luce como si hubiese dormido en un sillón.
- Nada que sea de tu interés personal, Evan.
- Lo hiciste de nuevo¿verdad? Te acostaste con él. –Esa era una pregunta completamente innecesaria. Él ya lo sabe. Me fue sumamente difícil ocultarle todo el asunto.
- Evan, por favor... cuantas veces hemos pasado por esto.
- Ese tipo está loco, Severus y sé que algún día te arrepentirás de todo esto.
- Sí, como digas... y cuando ese día llegue, podrás restregármelo en la cara; mientras tanto, todo lo que quiero ahora es tomar un baño. ¿O es que necesito tu permiso para eso, también? –Mi rostro se contrae en un gesto de dolor y Evan se acerca a mí, preocupado.
- ¡Cielos¡Te lastimó de nuevo! No te entiendo, Severus. ¡¿Por qué sigues metido en esta porquería?!

"Me quedo ahí sin habla. No tengo nada que decir. Simplemente abandono la habitación, dejándolo atrás."

"Tomo un baño rápido pero no me ayuda en lo más mínimo. El cuerpo me sigue doliendo, pero no tanto como me duele el corazón. ¿Por qué sigo metido en esta porquería? Esa es una muy buena pregunta... desearía tener una respuesta."

"Salgo del agua y comienzo a secarme con una toalla, mientras observo mi propio reflejo en el espejo... No puedo evitar mirar las heridas en mi cuerpo, que cambian lentamente del rojo vivo al morado oscuro."

"Ya casi no me reconozco... es como si algo dentro de mí se hubiera roto... Me odio a mí mismo... odio a ese ser que me mira desde el espejo, que está tan triste y solo, que no le importa mendigar un poco de amor... Sé lo que tengo que hacer... sé que no puedo continuar con esto... solamente me pregunto si no será muy tarde para renunciar ahora."

"Me visto de nuevo y me dirijo hacia la sala común, pensando en la mejor forma de dar por terminado algo que nunca debió comenzar."