Hola a todxs de nuevo, he aquí un nuevo fanfic, espero que les guste, está ambientado en Vegetasei. Donde nuestros personajes favoritos luchan para poder sobrevivir y sobresalir, cada uno a su manera.

Los personajes de Dragon Ball no me pertenecen son todos de propiedad de Akira Toriyama

Todos se mueven por diferentes emociones, pero la más fuerte de todas ellas: el amor, capaz de salvar o destruir todo un Reino. Podrá salvar a todo un pueblo lleno de sangre inocente en sus manos o los destruirá en nombre de los caídos.

Los flash back van a estar en cursivas..


CAPÍTULO 2: LA BÚSQUEDA

Año 752

Bulma se volvió a despertar empapada en sudor y con lágrimas en los ojos, dentro de una semana se cumpliría quince años del asesinato de su madre y su mente se lo recordaba de la forma más retorcida, revivir su asesinato en sus sueños. Se levantó de la cama, cogió su toalla y se dirigió a la ducha, necesitaba quitarse ese sudor. Hoy tenía trabajo temprano en el laboratorio, era mejor así, entretener la mente en todo lo que pudiera para que así no pensar en ese día y que pasen los días lo más pronto posible. Salió de la ducha y se fue a vestir, tenía que buscar un buen atuendo holgado para trabajar de la mejor forma, su traje había sufrido daños mientras trabajaba en la cámara de gravedad, su nuevo invento. El plazo se vencía a finales de mes y aún le faltaban unas piezas, por más que pedía que le traigan las adecuadas y daba las especificaciones, ninguno le traía las que necesitaba, sin contar los constantes acosos del Príncipe para que su máquina funcione lo más pronto posible. Terminó de vestirse y salió de su cuarto en dirección al área Científica. Llevaba consigo los planos, siempre caminaba con ellos, tratando de buscar sustitutos para sus piezas faltantes, pero nada de eso funcionaba, a ella le gustaba entregar trabajos de calidad que funcionaran adecuadamente.

El laboratorio tenía las luces apagadas, como siempre, ella era la primera en llegar y la última en irse. No le gustaba estar en otro lado que no fuera en su laboratorio, le hacía estar más cerca de su padre. Se instaló en su oficina y abrió el cajón del medio, sacó la foto donde estaban los tres sonriendo, felices en un día de campo. Guardó la foto y comenzó a revisar los planos de nuevo. Aún le faltaban algunas piezas y por culpa de las suplantaciones que había realizado, tenía que conseguir nuevas. Maldijo por lo bajo a los saiyajines.

Si sigues con esa boca, no duraras mucho por acá – le dijo uno de sus trabajadores, tenía forma de huma, pero con antenas y debería tener un par de alas parecidas a las moscas, pero los saiyajines se las arrancaron cuando lo capturaron y quemaron sus anexos.

He estado en este laboratorio desde que tengo cinco y lo dirijo desde hace tres – le respondió Bulma – no me subestimes – vio que estaba removiendo unos objetos de una mesa próxima a la de él – ¿qué sucede?

Burne ya no va a volver – le dijo y terminó de poner las cosas de esa mesa en la basura – parece que trato de escapar ayer en una nave, le dispararon y la torturaron hasta el amanecer, vi un guardia pasar con su cuerpo cuando me dirigía hacia aquí. Deberías pedir que cambien el lugar de su basurero y crematorio.

No creo que acepten esa petición, es su forma de torturarnos – le respondió – recuerda que la zona de esclavos queda cerca a ese pasillo y la chimenea de las cremaciones es una buena vista para toda las habitaciones

Poco a poco llegaron los otros científicos, vieron la mesa de Burne vacía, algunos movieron su cabeza, otros preguntaron por qué sus cosas ya no estaban en su mesa, pero todos ocuparon su lugar y comenzaron con sus labores

Bulma era la única que tenía una oficina alejados a ellos, un lugar aislado que su padre usaba cuando inventaba algo para luego compartirlo con sus colegas para llevarlo a cabo. El mismo Rey le dio esa oficina a su padre para que pudiera trabajar más cómodo y fuera muy productivo, aunque las amenazas por parte de ellos eran igual para todos. Volvió hacer la lista de todo lo que le faltaba, también tuvo que poner las piezas que se habían malogrado al tratar de probar la cámara. Dentro de poco llegarían los saiyajines que se encargaban de buscar los materiales, y tenía que arreglárselas con ellos.

Una científica fue a tocar su puerta – esos monos están acá – le dijo en voz baja para que solo ella pudiera escucharla

Bajó con su hoja de requerimiento, esta vez si la iban a escuchar por todo lo alto, no podía permitirse una falla nuevamente de lo contrario nunca tendría la cámara a tiempo, también había citado al príncipe a la "reunión" con su recolectores, si tenía que culpar a alguien que sea a ellos.

¿Qué es lo que necesitas ahora?, Humana – le dijo uno ni bien llegó hacia ellos – otra vez reclamarás por tus juguetes

No son juguetes, Turles – le respondió ella molesta, el príncipe no había llegado así que ella tenía que enfrentarlos sola – son piezas necesarias para el funcionamiento del nuevo juguete de tu príncipe, o deseas verlo molesto por el retraso.

Turles pasó saliva, sabía cuál era el temperamento del Príncipe y su fuerza, lo rápido que se disgustaba si es que no le entregaban sus juguetes en la fecha exacta, pero también sabía que a él no le podía hacer nada. Era sobrino de uno de los concejeros del Rey, Bardock, y quien ayudó a salvar el planeta junto con el Rey Vegeta, por lo que toda su familia tenía cierta inmunidad.

No está aquí quejándose como tú, humana – le dijo agarrándola del mentón – por lo que a mi parecer eres tú la que no puede hacer un buen trabajo y nos quieres echar la culpa a nosotros, solo que nuestro príncipe no te cree nada, Humana tonta.

Bulma intento soltarse, pero ella era una debilucha en comparación a esos monos, lo miró desafiante y el escupió en el rostro. Todo el laboratorio detuvo su trabajo y se quedó mirando la escena, estaban seguros que Bulma sería eliminada en ese mismo instante, los que estaban cerca se alejaron de ellos por si algún rayo de energía brotaba de las manos de los saiyajines

Espero que no tengas intenciones de destruir mi laboratorio – le dijo una voz a su espalda que hizo que Turles se paralizara inmediatamente – suelta a la humana a menos que tengas otro científico capaz de terminar mi cámara para fin de mes

Turles se alejó de Bulma y se inclinó ante Vegeta, al igual que el otro saiyajin y todos los del laboratorio

Primer Príncipe, no lo esperamos – le dijo el otro saiyajin levantándose

Broly, este es mi castillo – le recordó – ¿cuál es el problema aquí?

Como le informe anteriormente, Príncipe Vegeta – dijo Bulma antes que los demás contestaran – debido a que no tengo las piezas exactas no puedo avanzar con su cámara de gravedad, llevo dos semanas instruyendo a estos dos para que me las traigan pero es inútil parece que no saben diferencias las piezas de basura por lo que el trabajo se retrasa más

La humana no sabe explicarse, Príncipe, siempre cambia de idea – se excusó Broly – y no nos informa donde podemos conseguir las piezas adecuadas

Les he dicho todo el tiempo que estas piezas se encuentran en la tierra acaso son sordos – les reclamó Bulma – pero como no quieren hacer el viaje, traen lo que encuentran en su basurero

Basta – los calló Vegeta – preparen sus naves irán a buscar esas piezas y no quiero retrasos esta vez, traerán las piezas exactas

Les envié las especificaciones a sus scouters – dijo Bulma mirando con una sonrisa burlona a Turles y Broly

Tu irás con ellos humana – le dijo Vegeta – No quiero que te demores con esa cámara, la quiero antes que este mes termine y esta vez sin excusas, los quiero de regreso en menos de una semana

Pero en el laboratorio aún falta terminar otros experimentos – contestó Bulma

El príncipe la miró con su sonrisa sádica – puedes enviar a otra persona de tu laboratorio pero si las piezas no son las adecuadas serás tú la que reciba el castigo – Bulma iba a volver a objetar, pero la mirada severa del Príncipe evitó que diga alguna palabra – la quiero viva de regreso – le menciono el príncipe a los saiyajines – y esa cámara lista para finales de mes, tienen una hora para partir – les dijo antes de retirarse de la sala

Los saiyajines la miraron con una sonrisa maliciosa – seguro que este era tu plan verdad Humana – le dijo Broly apretando su brazo – ir a tu planeta, pero no creas que regresaras muy alegre por visitarlo – Broly y Turles acentuando su sonrisa – quizás podamos disfrutar un poco de ti antes que regreses directo a la cámara de recuperación

Bulma los miró con odio y regresó a su oficina, recogió sus planos, un par de lápices y un scouter que tenía guardado en el cajón del medio de su escritorio. Y se dirigió a su habitación a hacer una maleta. Sacó un par de poleras, polos y un pantalón de reserva, no sabía cuál era el clima de su planeta en estos tiempos, se cambió de calzado para uno más cómodos, lo más seguro era que todo estuviese destruido y tuviese que caminar en zonas rocosas y desmontes.

Extrañaba su planeta y había momentos que deseaba poder ir a visitarlo, pero iba a llegar el peor día del año, por lo que solo le traería recuerdos dolorosos y más si es que tenían que ir a los escombros de su antigua casa, donde era más seguro que encontraría todas las piezas necesarias. Se cambió de ropa, agarró su maleta configuró su scouter y se dirigió a la puerta de su cuarto, pero antes de dar más de tres pasos, la puerta se abrió dejando ver al príncipe con su ropa de entrenamiento, quien la observó de pies a cabeza.

Bulma le sonrió – no creí que viniera a despedirse – le dijo soltando su maleta

Aún queda media hora para que salgas – le dijo cerrando la puerta y acercándose a ella – además no creo que regreses en condiciones para ser usada

Bulma bufó, no le gustó escuchar la última palabra, pero también un ligero temblor recorrió su cuerpo, recién reaccionaba a la idea de estar a solas con esos monos sanguinarios, sabía lo que ellos pensaban hacerle a ella, asesinarla era lo que veía en los ojos de esos dos cada vez que recibían una orden suya. Iba a replicar, pero todas esas ideas se alejaron de su mente cuando el príncipe comenzó a besar su cuello, y soltar su cabello de la coleta. Bulma levantó sus brazos para poder quitarse su polo, y se volteó para besar al príncipe, mientras él la atraía más a su cuerpo con su cola y sin deshacer el beso, bajaba sus manos hasta sus nalgas.

Hace 2 años que el Príncipe la tomó para su diversión personal. Ella había crecido en el laboratorio, junto con su padre a quien observaba de lejos cuando le rendía cuentas a los saiyajines, hasta al mismo Rey si es que realizaba algún proyecto importante, siempre desde lejos, siempre con recelo, su padre lo quiso así. Pero cuando llegó a la adolescencia, ella también participaba en la entrega de informes, su mismo padre la llevaba, para que según él, no la utilizaran para otras opciones. Pero, lastimosamente, de nada valió los cuidados de su padre. Y cuando este murió, ella tuvo que tomar el mando del laboratorio por orden del Rey, al principio le daba sus informes al mismo Rey, pero cuando el Primer Príncipe cumplió la mayoría de edad tomó el mando del laboratorio y ella tuvo que darle los informes personalmente a él, y así poco a poco comenzó a ceder ante las insinuaciones de él. Después de todo era una esclava, ella no opinaba, pero eso no le quitaba el derecho a disfrutar de sus encuentros, descubriendo así que el príncipe podía ser un gran amante. Ella le enseñó a besar y a los juegos previos para que no le doliera tanto la penetración, y así ambos poder disfrutar del cuerpo del otro. Además sacaba ciertos privilegios, como los monos que ella podía encargar a buscar las piezas que deseaba, era una sensación de venganza contra esos seres, que le encantaba disfrutar.

Ambos estaban en la cama, Bulma jugueteando en el pecho del príncipe – espero que no escojas a otra mientras yo me recupero en los tanques – le dijo subiéndose en él, sabía que el príncipe tenía su harem personal, pero también sabía que ella era algo especial para él. Desde que comenzó a frecuentarla todas las noches en el laboratorio cuando nadie los veía, y más cuando ella lo esperaba para sus encuentros, él había dejado de utilizar su harem con tanta frecuencia. A tal punto que había permitido que los soldados de su escuadrón también puedan acudir a ese lugar.

El príncipe le dedicó una medio sonrisa, mientras ella comenzaba a sobarse con la pelvis de él, pero cuando iba a besarlo su scouter sonó – maldita humana vamos a despegar dentro de 10 minutos trae tu estúpido trasero aquí que no deseamos retrasarnos – era la voz de Broly gritándole

Si pudieras cambiarlos sería bueno – le dijo Bulma dándole un beso en la boca a Vegeta mientras se levantaba para vestirse – solo retrasan mi trabajo, además con lo que me harán no quisiera tenerlos cerca

Veremos como regresas, mujer – le respondió – su castigo dura un par de semanas más. Si sus estupideces retrasan mi sala de gravedad, ellos también irán a los tanques

Bulma salió de su habitación corriendo al área de despegue, los dos saiyajines estaban mirándola con odio, y ella observó que ya estaban en sus naves. Subió a la suya y programó su scouter para enviar las indicaciones a sus "chatarreros". Ni bien despegaron el sistema de hibernación comenzó, Bulma suspiró deseaba pasar la semana lo más rápido posible, no recordar nada mientras pisaba su planeta.

Broly y Turles estaban con un humor de perros y no era para menos, recibían órdenes de una esclava, era como si hubiesen sido degradados, y su humor empeoró cuando escucharon sus nuevos apodos "los chatarreros de la Humana", pero tampoco podían hacer nada ya que el mismo Primer Príncipe les había puesto en esa situación por desacatar órdenes directas en sus misiones. Pero el Primer Príncipe les había ordenado regresarla con vida, pero no especificó en qué condiciones, con esa idea sonrieron mientras el sistema de hibernación se activaba.

Antes de llegar al planeta, comenzaron a despertar, Bulma sintió un nudo en su estómago cuando vio su planeta natal por la ventana de su nave. Ni bien aterrizaron, ella buscó las fuerzas necesarias para enfrentar la realidad que le tocaba vivir, encontrarse de nuevo con su planeta y con ello todo los recuerdos, hermosos y amargos que había tenido ahí. Suspiró para botar el temor que sentía al pisar el suelo de su querida Tierra, y tener el valor para caminar por su ciudad natal, destruida hace veinte años por los saiyajines que llegaron a realizar su purga, buscando adicionarlo a su Imperio. Observó el lugar de aterrizaje, no fue en un hangar como el que había en Vegetasei, sino en uno en desuso, donde solo había naves de carga. Su planeta no había sido vendido como la mayoría, según lo que pudo investigar, sino que era usado para cosechar y extracción de riquezas, y también era usado como un planeta de diversión, para viajeros que tenían negocios con la Corona Imperial. Cuando salieron del Hangar, pudo observar que abundaban los bares, prostíbulos y alojamientos. En las puertas de estos lugares, observó que había varias mujeres vendiéndose, algunas humanas otras parecían seres de otros planetas, y a pesar de que era de mañana, los bares estaban llenos y de los alojamientos salían algunos extraterrestres con compañías, algunas humanas. Volteó la mirada y se centró en su destino, ver en lo que se había convertido su planeta no era algo agradable, su especie estaba siendo denigrada a ser solo objetos de placer y esclavos desechables por la raza que los esclavizó y que odiaba tanto.

Broly la empujó lanzándola al suelo – camina, maldita humana – le dijo con odio – quiero largarme de aquí cuanto antes, así que busquemos tus cosas

Bulma lo miró con asco y se levantó – pronto llegaremos

Turles se rió al ver las raspaduras que tenía Bulma en su brazo izquierdo – tranquilo Broly después de que recojamos lo necesario podremos divertirnos con ella

Bulma sintió un escalofrío recorrer su espalda, caminó delante de ellos y apresuró el paso. A los pocos minutos llegaron a los escombros de lo que alguna vez fue la compañía Capsula. Bulma se detuvo un rato contemplando su antigua casa, lugar donde tuvo hermosos recuerdos que ahora solo eran momentos que parecían lejanos casi irreales en su vida. Ingresó con paso lento, y todo regresó a su mente como si lo estuviera viviendo otra vez.


Bulma corría por los jardines de su casa, había cogido una toalla de su armario y se dirigía a la piscina, había dejado a su padre en su laboratorio, hacía mucho calor y quería refrescarse. Su madre le había dicho que se iba a reunir con ella ni bien terminara de hablar con su hermana por el teléfono. Pero la niña no pudo ingresar a la piscina, ya que se detuvo a medio camino al escuchar los gritos de terror que provenían de la calle principal, no tuvo tiempo de reaccionar vio a varias personas correr y algunas de ellas ingresaron a la casa en busca de refugio. Su padre también estaba corriendo en dirección hacia ella al ver tanto alboroto, no sabían que sucedía pero necesitaban ponerse a salvo por si acaso. Pero, antes que pudieran ingresar a su casa, pudo observar como seres voladores, iguales a los humanos con la única diferencia que estos tenían cola, lanzaban rayos desde su mano a todo lo que se movía, mientras reían como si fuera un juego de ellos. Los de seguridad les dispararon, pero nada pudieron hacer y fueron asesinados sin remordimiento.

El Sr. Brief y su familia se escondió en el laboratorio subterráneo que había en la casa, varias personas se había metido ahí también, pero poco les duró la tranquilidad del escondite ya que esos seres destruyeron la casa, haciendo que el techo comenzara a derrumbarse y todos salieran del lugar para no ser aplastados. Los invasores se reían mientras los veían correr y arrodillarse para implorar por sus vidas.

Cállense y reúnanse en ese llano – dijo uno de los soldados – quizás así puedan vivir un poco más – y rió

Muchos lloraban por el destino que se les presentaba ante sus ojos, mientras caminaban podían ver la destrucción de la ciudad, y los muertos en el patio. Bulma estaba siendo cargada por su madre, a quien abrazaba con todas sus fuerzas, quería llorar, pero las lágrimas no salían de sus ojos. Cuando los lograron reunir, pudo ver que había más personas de las que se habían refugiado en su laboratorio, algunos estaban heridos, había otros que parecían inconscientes. Muchos gemían y algunos niños lloraban buscando a sus familiares o abrazando a seres inertes con caras desfiguradas

Cállense – gritó un ser volador ante los sobrevivientes – van a tener el honor de pertenecer desde ahora al Gran Imperio Saiyajin, todos aquellos que no nos sirva será eliminado en este momento, así que acepten su destino y dejen de gimotear

Poco a poco comenzaron a separar a los hombres de las mujeres y a los niños también los ponían en grupos diferentes, muchos llantos se hicieron más fuertes, y los forcejeos para evitar las separaciones, los saiyajines carecían de paciencia por lo que asesinaban a todos los que les causaba molestia.

Dejen de eliminarlos – dijo el que parecía estar a cargo de ese grupo – necesitamos esclavos para venderlos – observó a los humanos que tenían la mirada gacha – solo son escoria, acepten su destino y agradezcan que no todos serán eliminamos hoy

Poco a poco la gente aceptó su destino y las lágrimas caían en silencio mientras eran separados y divididos. Cuando llegaron a Bulma y su madre, la niña de cinco años se abrazó inconscientemente a su madre y no quiso separarse de ella, mientras lloraba en su pecho. Un saiya joven trató de separarlas pero su madre no la soltaba mientras gritaba de dolor y terror. Golpearon a la señora Brief pero no soltaba a su hija, solo la protegía para que no la dañaran, ante la mirada de terror de su esposo quien también fue golpeado cuando intentó acercarse a su esposa. El saiya a cargo al mirar la escena, se hartó de los gritos que lanzaban madre e hija así que alzó a la Sra. Brief por la cara y la aplastó delante de todos, llenando de terror al recién viudo, mientras la niña era bañada con la sangre de su madre y gritaba de terror ante el cuerpo caído. Ella también iba a ser eliminada cuando su padre la protegió del saiya

También deseas morir anciano – le gritó harto

Somos científicos – gritó el Sr Brief, cubriendo con su cuerpo a su hija – haré lo que desean pero dejen a mi hija vivir, ella también es una genio, somos los mejores científicos del planeta

El líder del grupo lo observó unos minutos – eso lo veremos escoria, si mientes nos divertiremos con tu mocosa – se rió mientras veía a la niña que no soltaba el cuerpo decapitado de su madre – llévenlos a la nave de carga, busquen más de su clase, el Rey quiere solo lo necesario

El Sr. Brief separó a su hija de su fallecida esposa y siguió a los saiyajines que lo llevaban a su nueva vida


Maldita humana – le dijo Turles perdiendo la paciencia y golpeándola en el estómago – muévete de una vez y deja de ver el paisaje – y la pateó cuando cayó al suelo – entiendes que quiero largarme cuanto antes.

Bulma vomitó mientras se levantaba, en ese patio donde su madre fue asesinada por su egoísmo de no querer separarse de ella, en ese patio donde toda su inocencia murió ese fatídico día. Se limpió con la manga de su polo, sacó de su mochila una polera y se la puso, se levantó del suelo y limpió su rostro antes de ver con odio a Turles, no quería que notara sus lágrimas traicioneras. Prendió su scouter y comenzó a ingresar varios datos, después de unos minutos los scouters de los saiyajines sonaron

En sus scouter están las especificaciones de cada pieza – les dijo – también están las zonas donde pueden encontrarlas, hay varios almacenes cerca de esta zona – observó la casa – yo buscaré aquí, si encuentran otros materiales en buenas condiciones también lo recogen, o me mandan una imagen para saber su valor y así poder llevarla, puede que sirva para otros proyectos, si nos dividimos podemos salir más rápido

Los saiyajines gruñeron por tener que seguir las órdenes de la humana, pero igual emprendieron vuelo y se dividieron. Bulma decidió comenzar a buscar en el sótano, donde su padre guardaba todas las piezas, se preguntaba si es que no había sido saqueada ya.

Logró ingresar al sótano, despejando el camino, había muchas piedras y metales corroídos por el tiempo. Cuando su padre vivía, hacia todo lo posible para que los encargados de la recolección de materiales para el laboratorio fuera a la Tierra y llevaran todo lo que podían de su antiguo hogar, anteriormente los recolectores también eran esclavos así que de vez en cuando le llevaban uno que otro recuerdo de su casa cuando no eran vigilados por sus guardias, pero esos esclavos no duraban muchos, ya que eran asesinados por los saiyajines que los trasladaban o en los derrumbes que había en las zonas de búsqueda, hasta que dejaron de haber recolectores porque decían que no ofrecían nada bueno y solo se desperdiciaba esclavos y soldados. Por eso Bulma, pidió el retorno de sus recolectores después de una de esas noches pasionales con el Príncipe, ella fue de la idea de castigar de esa forma a los saiyajines, quería ver esa impotencia de no poder hacer nada en sus miradas mientras ella les ordenaba, le daba un poco de satisfacción, era una forma de venganza contra ellos, patearles donde más les dolía, su estúpido orgullo.

Bulma logró llenar su maletín de varias piezas para sus proyectos que estaba realizando y para algunos que todavía permanecían en su mente. Estaba satisfecha, había sido un viaje productivo después de todo, había encontrado fotografías de su familia y planos de su padre sobre proyectos que no se habían realizado, muchos necesitaban algunas actualizaciones pero eran buenos inventos.

Cuando estaba por dejar el sótano, algo peludo le rozó los pies, por un momento se horrorizó al pensar que pudiera ser alguna rata que habitaba en su antigua casa, tragó un poco de saliva y se armó de valor para mirar el suelo, grande fue su sorpresa cuando vio que no se trataba de ningún animal horripilante, sino de un gato negro y no cualquier gato, sino el gato fiel compañero de su padre, Tama. Bulma con algunas lágrimas corriendo por sus mejillas cargó al gato y este se posó en su hombro, como años atrás lo hacía con su padre.

Bulma subió con dificultad hacia el segundo piso de la casa, o lo que quedaba de ese piso. Varias partes estaban derrumbadas, pero parecía que el cuarto de sus padres había sobrevivido al ataque de años atrás. Movió la puerta del cuarto con un nudo en estómago, observó que muchas cosas se mantenían en su lugar con una capa de polvo sobre ellas: la cama, los armarios, el tocador de su madre, la mesita de noche y un sofá donde su madre le leía los cuentos en las noches lluviosas para que ella durmiera con ellos. Ingresó con cuidado y fue directo hacia el armario más cercano a buscar un maletín donde transportar a su nuevo compañero de habitación, encontró uno bastante espacioso, por lo que también comenzó a llenarla con ropa de su mamá, lloró mientras veía los vestidos y recordaba cuando su mamá los usaba. También sacó un par de batas de su papá, quizás las podía acomodar para ella. Buscó un poco de la joyería y perfumes de su mamá y los acomodó en el maletín.

Acomodó al animalito dentro del maletín – no debes de moverte en nuestro viaje – le dijo – nos tardaremos en llegar pero debes ser paciente – sacó una cápsula de su estuche, lo presionó y apareció una pulsera, se la puso al gato en su cuello – esto es para que la gravedad no te haga daño

Tama maulló como si le entendiera y se acomodó en el maletín, Bulma dejó una pequeña abertura para que este pudiera respirar. Salió al patio de la casa y desencapsuló su nave y guardó los dos maletines. Y esperó que el sistema de hibernación no le hiciera daño al animal.

Suspiró y se comunicó con los saiyajines mediante su scouter, les avisó que tendrían que regresar pronto, ellos aparecieron rápidamente con sus maletines llenos. Bulma decidió revisar que es lo que habían conseguido, observó que varias piezas estaban en buenas condiciones pero otras se encontraban dañadas u obsoletas por lo que eran imposibles arreglarlas, así que las desechaba en el patio.

Maldita, humana, que haces – reclamó Broly furioso – todo eso es lo que nos has pedido

Estas piezas están dañadas no sirven – exclamó siguiendo con su trabajo

Turles la agarró del cuello y la levantó del suelo – maldita, humana, ahora pagaras por todas tus frases arrogantes y toda las ordenes que nos has dado – le dijo con una sonrisa – primero te disfrutaremos un buen rato, luego te dejare lista para tu tumba

Broly lo miró serio – el primer príncipe ordenó regresarla con vida

Puede morir por algunos escombros – respondió el otro saiya – es una débil humana, puede ser reemplazable

Bulma se estaba quedando sin oxígeno, así que sin pensarlo sacó el gas pimienta que tenía guardado en su pantalón, y lo usó contra Turles, quien la liberó mientras cerraba y se sobada sus ojos, se quejaba por el dolor.

Maldita perra – gritó parpadeando, el dolor era insoportable – morirás de la peor forma

Bulma estaba tirada en el suelo, le dolía la espalda por la caída que había tenido, no debió usar el gas pimienta, pensó, pero si no lo usaba Turles la iba asfixiar. Comenzó arrastrase hacia su nave, pero Turles la jaló de sus piernas y comenzó a tocarla toscamente – me voy a divertir contigo, perra, luego te enterrare en esos escombros mientras mueres lentamente – le dijo mientras atrapaba sus muñecas para que no forcejeara, pero cuando iba a romper sus polo se separó inmediatamente de ella

¿Qué sucede? – preguntó Broly desconcertado

Esta puta le pertenece al Primer Príncipe – dijo sorprendido – su olor es sutil, pero está presente, la estado usando últimamente

Broly la levanto del suelo por las muñecas, haciendo que Bulma se queje de dolor, ignorando sus quejidos Broly acercó su cabello a su nariz – tienes razón – le dijo a su compañero – así que al final eres una puta barata del príncipe – y se rió – por eso dijo que te quería viva, para seguir divirtiéndose contigo – sonrió malignamente – pero no especificó en qué condiciones debías regresar

Sabes lo posesivo que es el príncipe con sus juguetes – le dijo Turles – la perra debe de hacerlo bien para tener el olor de príncipe marcado en ella

Broly la pateó haciendo que se eleve un poco por los aires, y cayera cerca de su nave, Bulma intentó levantarse pero el dolor se lo impedía, además no podía apoyarse en su brazo derecho, estaba roto

Eres demasiado débil, perra – le dijo Turles levantándola por el cuello – no podemos desfogarnos adecuadamente contigo – Bulma le escupió su sangre en el rostro, el saiya molesto la volvió a lanzar al suelo y la pateó en el pecho, rompiéndole un par de costillas.

Bulma tosió más fuerte, ya estaba dudando que fuera a llegar con vida a Vegetasei, Broly la arrastró por los pies y la lanzó a su nave. Presionó los botones de despegue, activó el sistema de hibernación y de primeros auxilios. La nave de Bulma despegó segundos después dejando el planeta tierra con ella inconsciente y seguida por las naves de los dos saiyajines.


Continuará…

Bueno espero que les haya gustado este capítulo, al parecer el Dr. Brief no tuvo éxito con la fuga del planeta. Poco a poco nos enteraremos si fue descubierto o nop.

Disculpen cualquier horror ortográfico que se haya escapado.

Cualquier sugerencia o duda me dejan un review, aunque aún no han ningún review, pero igual terminaré la historia, a los pocos que la siguen espero que les siga gustando. Me disculpan si no puedo actualizar pronto pero no se preocupen que si tendrá final.…