Argumento:Los personajes aquí descritos son de la completa propiedad de su creadora Stephanne Mayer. Yo solo dejo volar mi imaginación y darles una vuelta diferente.

Es la primera ves que intento publicar una historia en FF y cualquier recomendación o sugerencia ( e incluso critica) son bien recibidas.

Sin más aquí les dejo el principio de lo que espero sean varios capítulos. Solo sin ustedes lo quieren.

Un abrazo...

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Summary:

Isabella Swan o Bella como todo el mundo la llamaba. Era la única hija del Charlie y Renne Swan. Su padre; un importante miembro de la guardia central de Nueva York, trabajaba duro para mantener la abundancia en su hogar. Renne por su parte. Amable y cariñosa era la encargada de administra una pequeña guardería. Una generosa familia, llena de amor y cariño. Vivian de manera acomodada, sin mayores gastos o problemas. Bella, acababa de iniciar su primer año en la universidad de Columbia. Joven de correctos y suaves modales, aspecto aniñado y alma generosa. A los ojos de los demás, una familia intachable. Perfecta. Pero no todo lo que brilla es oro.

Si bien todos los miembros de la familia Swan, eran buenas personas. Charlie, quien no contaba con un espectacular expediente, se había esforzado por hacer que ninguna de las mujeres que amaba se enterara de su doble vida.

Su presencia era esencial para extensa red de narcotraficantes que operaban en la ciudad. Con su ayuda, ellos podían perfectamente hacer todo tipo de negocios.

La codicia y las ganas de ser más, le daban a Charlie la excusa perfecta para no sentir ni un tipo de remordimientos. Para él, esto era por y para su familia. Pero las consecuencias que estas andanzas le traerían, pondría en peligro no solo su buena situación económica, si no la vida de su hija. Isabella.

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Edward Anthony Masen. Veintisiete años, hijo de Edward y Elizabeth Masen. Hombre de gustos refinados, encargado desde años de la empresa de su padre. Amante de las mujeres y la buena vida. Posesivo con lo que le pertenecía, siempre queriendo ser el primero. Dominante y brutal. Sin miedo a nada y con todo lo que un hombre podría desear. Extremadamente guapo. Ojos del más hermoso verde, cabello cobrizo y cuerpo fibroso. Edward tenia lo que quería y jamás aceptaba un no por respuesta.

Enamorarse no estaba en sus planes y menos hacerlo de una adolescente.

Capitulo II

"¿Qué mierda tienes en la cabeza?" pregunte enfadado.

Aro estaba tras su escritorio. Mirándome con burla. Si tan solo pudiese borrarle aquella sonrisa del rostro.

"¿Acaso no me pediste ayuda?" respondió tranquilamente.

"Lo único que te pedí era que me dejaras vengarme de Swan. ¡NO QUE SECUESTRARAS A SU HIJA! "

"La niña no está mal. ¿Tal vez puedas divertirte un poco con ella?" sonrió.

"¡NO ME HAGAS PERDER LA PACIENCIA MALDITO! Sabes muy bien que ella es inocente y no tienes la culpa de lo que hiso el bastardo de su padre. Tienes idea de cómo tus gorilas la dejaron. La chica apenas si estaba consiente cuando me llevaron a la pocilga en la que la tenían" Para este momento estaba aguatando las ganas de lanzarle lo primero que tuviera a mano.

"A ti ¿Desde cuándo te importa que la gente sea inocente? Si mal no recuerdo no era muy diferente lo que querías hacerle a su padre"

"¡No es lo mismo!"

"¡Claro que lo es! Piensa de esta forma Edward. Si algo le pasa la niñita esa. El dolor que sufrirá Charlie será el triple de lo que pensabas. Crees que darle un tiro en la cabeza le hará sufrir…Por qué eso es lo que quieres ¿Verdad? Que el maldito sufra" ahora parecía más divertido que nunca. Su mirada desquiciada, sádica, se ensanchaba con cada palabra. "jamás te ha pesado la conciencia muchacho. Te has carado a más hombres que yo en mi vida entera; y vienes a decirme que una niña te da lástima"

"Ese justamente es el problema. ¡Es un niña!"

"Solo conténtate Edward. Si no quieres hacerle daño. No se lo hagas. Mantenla un tiempo contigo. Deja que su padre se preocupe. Ya sabes que no podría ir a visitar a sus amigos…"

"Es Swan del que hablamos. Tu sabes que hará todo, con tal de saber que su hija está bien…"

"Entonces mantenla bien" quedamos en silencio por uno segundos. Aro era cruel con todos y sí. Quizás haya matado a unos hombres en mi vida, pero al menos lo hacía rápidamente y solo cuando lo merecían. De lo contrario, él disfrutaba al ver gritar y pedir clemencia a sus víctimas.

…" ¿Porque no…la enamoras?"

"¡¿Qué?" dije sorprendido.

Sus ojos volvieron a ensancharse y dijo con gozosa crueldad "Enamora a la chica. Se su héroe. Ayúdale y dile que todo saldrá bien, que solo confíe en ti. No es como si te costara mucho; tampoco es un secreto de tu relación con las mujeres. Eres un hombre con experiencia, guapo. Ella muy probablemente nunca se haya enamorado. Muéstrale los placeres del amor. Luego…rompe su precioso corazón. Charlie no soportara verla de esa forma y vendrá en tu búsqueda. Y allí… le tiras las balas que quieras"

"Eres un maldito bastardo Aro" No podía quedarme allí. No solo porque la sola presencia de ese hombre me repugnaba. Si no porque la idea, estaba pareciéndome tentadora. Era cruel, pero… era la única forma de mantenerla a salvo y ganarme la revancha con Swan.

Camine por la oficina. Así es, un narcotraficante de fama mundial, que nunca había sido atrapado por los federales. Tiene una lujosa oficina en el centro de Manhattan.

Vi la camioneta aparcada en la acera. Si las personas que caminaban a su alrededor supieran que dentro se encontraba un pequeña, asustada, con dolor y sin ayuda.

Honestamente no quería herirla. Ella no era la culpable. Pero Charlie se lo merecía. Lo que hiso con mi familia…Ugh. Vamos Edward…no es como si de verdad le fueras a dañar. Tendrá unos dieciocho años. Enamorarla no sería difícil. Y sabía que no correría el riesgo de enamorarme yo. En primer lugar por su edad, en segundo no es nada, físicamente, comparada con las mujeres que me atraen, y tercero…su padre era el hombre que más odiaba el mundo. Serian tal vez unos cuantos días. De seguro con algunas cenas, ropa y pequeñas caricias caería a mis pies. Era una opción segura.

Suspire. Supongo que la decisión estaba tomada. Enamoraría a Isabella Swan.

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Marque el número de Emmet. Tenía que arreglar algunas cosas antes de presentarme oficialmente con Isabella.

"¿Qué pasa?" respondió

"Necesito que la lleves a mi apartamento en Brooklyn" dije rápidamente.

"¿Por qué? ¿Qué ha pasado Edward? Ella necesita un hospital…creo que tienes algunas costillas ropas y no deja de sangrar"

Cerré los ojos con fuerza "Solo…llévala y llama a Carlisle. Él sabrá que hacer; necesito que le inventes algo…dile que nosotros la ayudaremos o que necesita estar escondida por un tiempo. Si hace preguntas, vuelve a mentir. Yo estaré allí en la noche…"

"Juras contarme todo"

"Por supuesto" me detuve en frente de mi coche.

"Nos vemos luego…adiós"

"Adiós"

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Es cortísimo lo sé. Solo quería dar a conocer el punto de vista de Edward. Mañana mismo subiera la otra parte… (Más larga). Solo no me gusta demorar mucho.

Besos y espero sus respuestas.

Ema