CAPITULO 3
LA ÚLTIMA PELEA ENTRE HERMANOS
Era de noche en Vejitasein, el cielo estaba completamente negro con las nubes gris oscuras. El planeta era prominentemente árido y rocoso, pero cuando había tormentas, eran bastante intensas. Las gotas de lluvia, desde el interior de los edificios, sonaban como si pesadas piedras golpearan los techos y paredes, la lluvia era tan densa que no había casi visibilidad hacia los exteriores. Los relámpagos alumbraban la noche como si fueran monstruosas lenguas de fuego azul, y el estruendo de los truenos parecía que hubiera una guerra feroz en el aire.
En una habitación del palacio real, una pequeña saiyajin de colita blanca y otra idéntica a ella de cola marrón, cada una estaba en su respectiva cama, intentando dormir sin éxito, la realidad es que a ambas les asustaba esa tormenta.
La pequeña coliblanca se tapaba toda tratando de ignorar la tormenta "Esos truenos parece un ejército atacando" pensaba la chibi, cuando escuchó la voz de su gemela
La princesa movió un poco a su hermana -Vili- dijo la otra pequeña que se había levantado de su cama para ir a con la emperatriz -¿ya te dormiste Vili?- preguntaba
-¿Qué quieres Odette?- preguntó la coliblanca, destapándose
-e… ¿Está muy fea la tormenta no?- dijo la princesa con voz temblorosa
-¿Acaso tienes miedo?- dijo Vilandra, sentándose en su cama
-¡YO NUNCA TENGO MIEDO!- dijo la princesa, el orgullo ante todo -¿y tú no tienes miedo Vili?- preguntó curiosa, pues la verdad también estaba muy asustada
-¡Claro que no! Sólo es lluvia y….- contestó la emperatriz, pero fue interrumpida
PRRRRRRRRRRAAAAAAAAAWWWWWWWWWW (trueno)
-¡AAAAAAAA AAHHHHHHHH!- gritaron las dos chibis al escuchar aquel terrible estruendo que congelaría las venas de quien sea
-Yo… no tengo miedo…. Pero….. ¿por qué no mejor dormimos juntas?... ¡DIGO!... así ya no te asustas Odette- dijo la chibi de cola blanca, bastante nerviosa por cierto, moviendo las cobijas para dejar entrar a su hermana
-¡YO NO ESTOY ASUSTADA!- reclamó la princesa
La pequeña emperatriz volteó la cabeza orgullosa -¡PUES YO TAMPOCO!- dijo
La princesita se cruzó de brazos -¿Entonces por qué quieres que durmamos juntas eh Vili?- cuestionó
-¡Tú eres la que vino conmigo Odette!- reclamó
-Pensé que estabas asustada, por eso vine- contestó la princesa
-¡YO JAMÁS ME ASUSTO ODETTE!- exclamó Vilandra
-¡PUES YO TAMPOCO VILI!- replicó la princesa
PRRRRRRRRRRAAAAAAAAAWWWWWWWWWW (trueno)
-¡AAAAAAAAAAAAAHHHHHhhhhh!- gritaron ambas pequeñas espantadas
La pequeña princesa subió a la cama de su hermana y se acostó con ella, tomándose de las manos e intentando ser fuerte una con la otra, aunque ambas estaban muy asustadas con tan monstruoso espectáculo natural.
En la habitación contigua, cierto príncipe también intentaba, sin éxito, conciliar el sueño, también intentaba hacerse el fuerte, no estaba tan asustado como sus hermanitas, pero esas tormentas en Vejitasein eran verdaderamente imponentes.
-Ush! Esas mocosas no dejan de gritar- dijo con fastidio al alcanzar a escuchar a sus hermanas menores –será mejor que vaya o no me dejarán dormir- dicho esto, se levantó de la cama, se puso sus botitas, y salió de su habitación rumbo a la recámara de sus hermanas
PRRRRRRRRRRAAAAAAAAAWWWWWWWWWW (trueno)
Las chiquitas estaban sentadas en la cama de Vilandra, tomadas de las manos, y cada que se escuchaba un trueno, o gritaban, o apretaba la mano una a la otra. Hasta que observaron que la puerta se abría
-¡VEGETA!- dijo Odette
-Bueno mocosas, ¿Qué sucede aquí?- cuestionó el príncipe, acercándose a la cama donde sus hermanas estaban
-Nada- dijo Vilandra –Sólo…- no sabía qué excusa dar, no diría que se acompañaban porque tenían miedo -…sólo charlábamos Vegeta- dijo la pequeña
El príncipe arqueó una ceja –a mi me parece que le tienen miedo a una simple lluviesita- acusó el chibi
-¡CLARO QUE NO TENEMOS MIEDO!- dijeron las dos niñas al mismo tiempo
El pequeño subió a la cama y se sentó con ellas -¡Ja! Si claro, y yo soy un guerrero de clase baja- decía burlonamente
-Pues piensa lo que quieras- dijo Vilandra, cruzándose de brazos
PRRRRRRRRRRAAAAAAAAAWWWWWWWWWW (trueno)
-¡AAAAaAAHHHH!- gritaron las niñas
-¿Decían?- dijo el príncipe, a modo de ¿ven como si tienen miedo?
-Bueno Vegeta, viniste a burlarte ¿o tú también tienes miedo?- reclamó la princesa
El príncipe volteó la cara -¡yo jamás le tengo miedo a nada Odette!- contestó el pequeño
-¿Y entonces qué haces aquí?- preguntó Vilandra
-Sólo vine porque no quiero que sigan gritando, alguien las escuche y todos piensen que tengo hermanas débiles y miedosas- explicó el príncipe
-¡no somos ningunas miedosas!- reclamó la coliblanca
-Lo que digas Vili- dijo el príncipe burlonamente –Será mejor dormir porque mañana dijo nuestro padre que iríamos a ver cómo se rige el planeta- indicó el pequeño
-¿Crees que sea otra aburrida sesión en el parlamento?- preguntó Odette
-Espero que no- dijo el príncipe –prefiero estar todo el día en la biblioteca estudiando que tener que soportar esas eternas sesiones en el parlamento- dijo con fastidio
-tienes razón, es lo más aburrido que puede haber- decía la coliblanca
-¿Ustedes qué creen que sea?- preguntó la princesa
-No sé- respondió Vilandra
-¿Creen que nos lleve a la sala del trono?- dijo el príncipe
-No lo creo- dijo la coliblanca
-Pues cuando sea reina, voy a acabar con esas aburridas sesiones del parlamento- decía la princesa
-¡JAJAJAJAJA!- reía el pequeño príncipe –¡Te apoyo! Yo tampoco quiero verles la cara a esos estirados cuando sea rey- decía
-Aún falta mucho para que ustedes sean reyes- dijo la coliblanca –En cambio yo, ya soy la emperatriz- decía presuntuosa
El príncipe esbozó una sonrisa –Serás la emperatriz, pero no lo has hecho Vili- dijo retadoramente
La pequeña se indignó –No lo he hecho porque no se me ha dado la gana- dijo
-Cuando sea rey, haré lo que yo quiera- dijo el orgulloso principito
Así continuó la conversación entre los tres pequeños, esas discusiones que tenían, y sus fantasías sobre el futuro, lograron que se olvidaran de aquella terrible tormenta que había al exterior, tanto que sin darse cuenta, se quedaron dormidos, juntos en la misma cama. La tormenta siguió toda la noche, como si el planeta entero llorara y sufriera por algún terrible acontecimiento.
******************************* A LA MAÑANA SIGUIENTE ********************************
Los tres pequeños se levantaron temprano, el príncipe se fue a su recámara a cambiarse y alistarse para sus actividades del día, en tanto, las pequeñas también se vistieron para el día que les esperaba.
Se les había indicado que se reunieran los tres con su padre en una sala, cercana a las plataformas de despegue y aterrizaje de naves, donde se veía perfectamente cuando los guerreros salían y llegaban al planeta.
-¿Ustedes saben qué hacemos aquí?- preguntó la pequeña coliblanca
El príncipe negó con la cabeza –no tengo idea Vili- respondió a su hermana
-¿Porqué mi padre nos trajo a ver las naves?- preguntaba Odette
-Veo que llegaron puntuales- dijo el rey, que había arribado al lugar
-¡PADRE!- dijeron los tres niños al ver a su progenitor
El rey caminó hasta la ventana de aquella sala, dando la espalda a sus vástagos –al nacer, a todo saiyajin se le mide su potencial de pelea- explicaba el monarca
-¿Eso porqué padre?- preguntó la princesa
-¡No seas tonta Odette!- dijo el príncipe –Es obvio que es para saber qué tan fuerte eres
-¡Eso ya lo sé Vegeta! Pregunto cuál es el objetivo- reclamó la princesa
-¡YA CALLENSE MOCOSOS!- sentenció el rey –Es verdad príncipe, es para saber la fuerza de cada recién nacido- dijo el monarca
-¡Te lo dije!- dijo el pequeño a su hermana
El rey gruñó -¡A CALLAR!- reprendió a sus hijos –Pero como dices Odette, hay un objetivo detrás de esto, ¿quién de ustedes me dice, a qué nos dedicamos los saiyajin?- interrogó
-¡A CONQUISTAR PLANETAS!- respondió la coliblanca rápidamente
El rey dedicó media sonrisa a su hija –Así es Vilandra- indicó
-No entiendo, ¿qué tiene que ver el conquistar planetas con medir el poder de los recién nacidos?- preguntó la princesa
-Verán mocosos- dijo el rey –Los recién nacidos con poder alto, como es el caso de ustedes tres, se quedan en el planeta Vegeta para desarrollar su potencial y ser guerreros de élite. Conforme crezcan y su poder sea mayor, irán conquistando planetas más y más difíciles- explicaba el monarca
-¿Y qué pasa con los recién nacidos de clase baja, padre?- preguntó la coliblanca
El rey cerró un momento los ojos –Ustedes pertenecen a la familia más poderosa del universo- decía el monarca –Vilandra ya es la Sagrada Emperatriz, pero Odette, Vegeta, ustedes se convertirán en el rey y la reina de los saiyajin. Como ya había dicho, los saiyajin cuando nacemos nuestra capacidad como guerreros es analizada, y los que nacen débiles son enviados a diferentes planetas donde no existen enemigos fuertes para que los conquisten- indicó el rey mientras por la ventana, naves espaciales en forma de esfera abandonaban Vejitasein
-¡SON SOLO BASURA!- dijo el primogénito del rey
-Si, no son más que insectos- decía la pequeña emperatriz
El rey volteó a ver a sus hijos –Emperatriz, Príncipes- dijo, llamando la atención de los pequeños –desde que nacieron pertenecen a la mejor clase que existe dentro de nuestra familia, probablemente se convertirán en los saiyajin más fuertes del universo, y tú príncipe, a lo mejor tendrás grandes posibilidades de convertirte en el legendario Súper Saiyajin- indicó el monarca a su primogénito
-¡YO TAMBIÉN QUIERO SER UNA SUPER SAIYAJIN PADRE!- dijo la princesa con entusiasmo
-¡SI YO TAMBIÉN!- dijo la emperatriz
-¡IMPOSIBLE!- dijo el príncipe –Ustedes son hembras, es imposible que sean tan fuertes como yo, ¡yo seré el súper saiyajin legendario!- indicó el pequeño
-Ustedes dos son las hembras más poderosas jamás antes nacidas- dijo el rey –sin embargo, dudo mucho que algún día puedan ser súper saiyajin, el que seguramente si lo será, es su hermano Vegeta
-¡SEREMOS SUPER SAIYAJIN PADRE!- dijo la pequeña emperatriz con orgullo y voz retadora
"Mocosas, me impresiona ese espíritu que tienen" pensaba el rey, orgulloso de ver el ímpetu de sus pequeñas –Pueden intentarlo- fue su respuesta
-No importa cuánto lo intenten, yo seré el súper saiyajin de la leyenda- dijo el orgulloso principito –pero para que no digan que soy malo con ustedes, seguiré entrenándolas aunque yo sea más fuerte que ustedes- dijo en tono burlón
-¡YA VERÁS VEGETA!- exclamó la princesa
-¡BUENO USTEDES TRES DEJEN YA DE PELEAR!- exclamó el monarca con fastidio –Príncipe, tú tienes práctica con saibaiman así que retírate- ordenó el rey
-¡Si padre!- dicho esto, el pequeño salió de aquella sala, dejando a su padre y hermanas
-Padre, ¿en dónde están los recién nacidos?- preguntó la coliblanca
El monarca arqueó una ceja -¿Para qué quieres saberlo Vilandra?
-Sólo quiero ver quiénes son los que enviaremos fuera de Vejitasein y quiénes se quedan- decía la pequeña
-Un día de estos las llevaré a ver la sala de recién nacidos, hoy no tengo tiempo- dijo el monarca
-¡Por favor padre!- decía suplicante la princesa
-¡Ya dije que no!- remató el monarca
En eso, uno de los consejeros reales ingresó en aquella sala, arrodillándose ante el monarca y las gemelas –Su majestad, Alteza, Sagrada Majestad- dijo para referirse al rey, Odette y Vilandra respectivamente
-¿Qué haces aquí Zorn?- preguntó el rey
-Rey Vegeta, lo esperan en el parlamento- respondió el consejero
-ya voy para allá- dio unos pasos hacia la salida -¡Zorn!- exclamó
-¡Si majestad!- respondió el guerrero
-Acompaña a mis hijas a la sala de recién nacidos- dicho esto se retiró el rey
-Muy bien- dijo, no muy contento, pero acatando la orden del monarca –Sagrada Majestad- dijo viendo a Vilandra –Alteza- dijo viendo a Odette –vamos a ver a los recién nacidos
La coliblanca se adelantó unos pasos –bien, vamos- dijo con orgullo
El consejero ya iba a comenzar a caminar cuando una pequeña mano tomó la suya, volteó a ver –Princesa Odette- dijo al ver a la pequeña que le había tomado de la mano, con esos bellos ojos azabache enormes
-Gracias por llevarnos, Zorn- dijo la chibi, dedicándole una inocente sonrisa al funcionario
-¿Vienes Odette?- dijo la coliblanca que ya iba unos pasos adelante
La princesa volteó a ver a su gemela -¡ya voy!- soltó la mano del saiyajin, corriendo a donde su hermana.
Los 3 salieron de aquel lugar, el Zorn seguía a las pequeñas de cerca, vigilándolas, no le agradaba mucho hacerla de niñero, pero finalmente eran las hijas de la reina Brássica, su gran amiga de la infancia, y la mujer a la que siempre amó, y a quien renunció por lealtad a su rey. Por otro lado, por alguna extraña razón que ni el entendía, le agradaba pasar tiempo con la pequeña princesa, más que con los otros dos vástagos reales. (La historia de Zorn y la Reina está en el fic "La Madre de Vegeta" de SuperBrave y la de Zorn y Odette en mi fic "La Edad de Oro Saiyajin, profecías cumplidas")
Por su parte, las gemelas caminaban unos pasos más adelante que el consejero de su padre
-Te gusta ¿cierto?- dijo la coliblanca
-¿De qué hablas Vili?- preguntó la princesa confundida
-Hablo de Zorn, Odette, ¿Te gusta verdad?- decía la pequeña más que nada para fastidiar a su hermana, y porque, debido a la conexiòn de gemelas, percibía el nerviosismo de la princesa cuando el consejero real estaba cerca
-¡NO DIGAS TONTERÍAS VILI CLARO QUE NO!- dijo la princesa sonrojada –Es muy grande- decía
-Y fuerte y guapo- decía burlonamente la emperatriz
-¡Ya deja de fastidiar Vili!- reclamó la princesa, sus mejillas no podían estar más rojas
-¡ES POR AQUÍ!- dijo el consejero desde atrás, señalando un pasillo de acceso, e interrumpiendo la conversación de las pequeñas
********************* MIENTRAS TANTO, EN UNA SALA DE ENTRENAMIENTO **********************
El pequeño príncipe estaba rodeado de saibaiman, parte de su preparación como guerrero. Vegeta se quedó inmóvil esperando que esos seres semi humanoides con aspecto de planta atacaran primero. Los saibaiman se lanzaban contra el príncipe que sin ninguna dificultad esquivaba a aquellos seres.
En la cabina de controles, los 2 encargados del lugar observaban anonadados las habilidades del heredero al trono
-¡Está esquivando todos los golpes- dijo uno
-¡Es muy fuerte!- exclamó el otro, no dando crédito a las habilidades del príncipe
Recargado en la pared, Nappa, el guardaespaldas de los hijos del rey observaba divertido, como el príncipe acababa fácilmente con esos saibaiman
-¡Eso es imposible!- dijo uno de los controladores -¡pudo derrotar a esos poderosos saibaiman en tan sólo un instante!- exclamó asombrado
-Claro que eso es posible- dijo el escolta de los pequeños –además el príncipe Vegeta no está usando todas sus fuerzas
-¡ESE NIÑO ES UNA PESADILLA!- decía el controlador
Una vocesita se escuchó en la cabina -¡ABRAN LA PUERTA DE INMEDIATO!- ordenó el príncipe por el altavoz
-¡si a la orden!- dijo el controlador asustado, liberando el acceso para que el primogénito del rey pudiera salir
Al exterior, Nappa esperaba al pequeño príncipe con la armadura y capa de éste. La puerta se abrió, dejando salir al pequeño de aquella sala –Es usted un genio- dijo el guardaespaldas al ver al pequeño
El príncipe esbozó media sonrisa, y volvió a su mirada endurecida –¡No necesito que me digas esos halagos!- Exclamó, tomando sus ropas y colocándoselas.
El pequeño y su escolta se retiraron, e iban por el pasillo
-En este planeta jamás me voy a hacer fuerte- decía el pequeño con molestia –el entrenamiento no es el indicado, creo que mejor le pediré al señor Freezer que me deje ir a un planeta que pueda conquistar- remató
El guardaespaldas se asombró por el ímpetu del pequeño -¿Qué?- cuestionó
-¿Qué, no quieres ir?- preguntó el príncipe
-no, al contrario- decía el saiyajin a su protegido.
************************************** NAVE DE FREEZER *******************************
Dodoria y Zabon se encontraban con el tirano galáctico, un soldado entregó un documento al guerrero de cabello verde, quien analizó aquella información
-Gran Freezer, acaba de llegar el informe de que ha sido conquistado el planeta Kanassa- dijo Zabon
-bien- dijo el lagarto indiferente
-La operación se pudo realizar con un mes de anticipación- complementó el peliverde
-¿Y quiénes fueron los que invadieron el planeta Kanassa?- preguntó Dodoria
-Un escuadrón de saiyajin de clase baja y sin ninguna remembranza- dijo el peliverde con desprecio
-saiyajin- dijo el lagarto
-últimamente esos infelices han estado trabajando bastante- dijo Dodoria despectivamente
-si, esque ha habido muchos guerreros notables- explicaba Zabon
-Especialmente esos saiyajin que están siendo cuidados por el gran Freezer, Los príncipes Vegeta y Odette, y la emperatriz Vilandra, poseen un poder de pelea, que no es común en los niños de su misma clase- dijo el guerrero de piel rosada
-Y no sólo eso- dijo el peliverde –sujetos que no poseen poderes sorprendentes unen sus fuerzas expulsan un poder realmente sorprendente capaz de destruir a cualquiera- indicó Zabon
-¡Ja!- exclamó Dodoria -¿pues a qué le tienes miedo Zabon?- dijo en tono retador
El peliverde se indignó por el comentario -¡A nada absolutamente!- reclamó –Solamente estoy pensando en que si dejamos que los saiyajin incrementen sus poderes entonces podemos meternos en grandes problemas. Existe la posibilidad de que un saiyajin parecido a Vegeta aparezca, y si en determinado momento ellos se unen en contra nuestra…- fue interrumpido por el tirano
-te refieres a que se convertirán en una molestia ¿verdad?- dijo Freezer
-Eh…. Si- dijo el peliverde
En ese momento, la puerta de aquella sala donde el tirano y sus esbirros se encontraban se abrió, dando paso al heredero al trono saiyajin
-¿Qué quieres mocoso?- dijo Zabon
-¿Qué demonios estás haciendo aquí? En este lugar no está permitido que entren los infantes- reclamó Dodoria al chibi
El pequeño no se dejó amedrentar –Señor Freezer- dijo el príncipe –solamente vine a despedirme porque me iré a otro planeta- indicó el pequeño
-No necesitas hacer eso- dijo Zabon cruzándose de brazos –Ya nos avisaste, puedes largarte a ese planeta- dijo el peliverde con desprecio por el pequeño heredero al trono
-Déjalo que pase- indicó el tirano
-Gran Freezer, cómo es posible…- reclamó el peliverde, cayándose al ver que el tirano diría unas palabras
-Vegeta, por favor, quiero que trabajes como debe ser- indicó el lagarto
El pequeño hizo una reverencia –Muchas gracias señor- dijo el príncipe
-No tienes porqué darme las gracias- dijo el tirano
********************************** SALA DE RECIÉN NACIDOS *********************************
El verdadero amor hace latir el corazón con tan sólo escuchar su voz
Zorn y las gemelas se encontraban observando a los bebés en sus incubadoras. Los doctores les guiaban indicándoles el proceso de medición de poder, la procedencia de cada niño, y el destino de cada uno.
La pequeña emperatriz se separó del grupo al escuchar al bebé más escandaloso de aquel lugar -¡Cómo llora ese mocoso!- dijo con fastidio. Y si, los pulmones de aquel chibi eran impresionantes. Caminó hasta llegar a la incubadora de donde los llantos provenían, se detuvo a ver al pequeño saiyajin que ahí se encontraba –Kakarotto- dijo al leer la leyenda que indicaba el nombre del pequeño –Hijo del soldado Bardock- dijo al leer de quién era hijo ese bebé
-Sagrada Emperatriz- dijo un médico de aspecto reptiláceo
-¿Quién es este niño?- preguntó la emperatriz
-Es Kakarotto, hijo de Bardock, un guerrero de la clase más baja- indicó el médico –si necesita algo majestad, aquí estoy- dijo, volviendo a sus labores
La pequeña se acercó a la incubadora, algo en ese bebé en específico le llamó la atención, así que se impulsó para subir al cunero a ver al pequeño más de cerca –Así que tú eres Kakarotto- dijo la niña
El bebé abrió los ojos, encontrándose con los ojos azabache de la coliblanca, fue como si ambos se conectaran en ese instante. Vilandra tuvo una sensación cálida en el corazón mientras que el hijo menor de Bardock paró de llorar por primera vez desde que nació.
-Vaya que si tienes agallas, más que muchos que conozco- dijo la coliblanca refiriéndose al sonoro llanto que hasta hacía unos segundos, salía de la boca de ese pequeño -pero al menos sabes bien ante quien te encuentras, Kakarotto- decía la pequeña, bastante intrigada por aquel bebé. La emperatriz accionó su rastreador –pero si tan sólo tienes 2 unidades de poder- dijo frunciendo el ceño –Es una lástima que tengas que irte Kakarotto, insisto, tienes más agallas que el resto de estos chiquillos- dicho esto, acercó su rostro al pequeño, dándole un inocente beso en la mejilla –buena suerte conquistando el planeta que te asignen- bajó de la incubadora, alejándose del pequeño que volvió nuevamente a llorar a todo pulmón, mientras que la emperatriz regresaba con Zorn y su gemela.
Momentos después, ese pequeño que llamó tanto la atención de la emperatriz saiyajin fué enviado al espacio en una nave esférica con destino al Planeta Tierra.
******************************* AL MEDIO DIA, EN EL PALACIO *******************************
Un pequeño príncipe se encontraba en sus habitaciones en el palacio de Vejitasein, había terminado de vestirse –espero que en ese planeta que me dijo el Gran Freezer haya sujetos realmente fuertes- decía con emoción. Salió de sus aposentos con rumbo a la plataforma de despegue de naves donde su guardaespaldas, Nappa, le esperaba. Iba caminando cuando 2 pequeñas siluetas se acercaron a él
-¿A dónde vas Vegeta?- preguntó una de las niñas
El principito volteó a ver a sus hermanas –Conquistaré un planeta para el Gran Freezer, Odette- dijo emocionado
Su pequeña hermana sonrió -¡QUE BIEN!- dijo emocionada -¡VAMOS ENTONCES!
-¡ESO NO! ¡IRÉ SOLO!- dijo el pequeño irritado
-¡NO ES JUSTO QUE TÚ SÓLO TE DIVIERTAS VEGETA!- dijo una pequeñita de cola blanca -¡NOSOTRAS TAMBIÉN QUEREMOS PELEAR!- reclamaba a su hermano
-¡JAJAJJAJAAJJAA!- reía el príncipe –No insistas Vilandra- reprendió a su hermanita –Ustedes dos son muy pequeñas y no podrían hacer esto, iré sólo- dijo a sus hermanas
-¡LLÉVANOS CONTIGO VEGETA!- reclamaba la otra pequeña de cola marrón
-¡DE NINGUNA MANERA ODETTE!- reclamó el pequeño –El Gran Freezer me encargó A MI este planeta y seré yo quien lo conquiste- dijo en tono soberbio
-Entonces yo también le pediré al Gran Freezer que nos asigne un planeta con sujetos más fuertes que a donde tú vas- decía la pequeña Vilandra
-¡SI!- dijo Odette -¡Y NO VAMOS A INVITARTE VEGETAAAA!
-Ustedes no sobrevivirían sin mi mocosas- dijo el príncipe, dándoles la espalda –Ahora me voy, pero prometo llevarlas a la siguiente misión- dijo el chibi, continuando con su camino
-¡NOS LAS VAS A PAGAR VEGETA!- reclamaba la princesa
-¡Nosotras iremos a un planeta mejor que el tuyo, VAS A VEEEER!- dijo la coliblanca a su hermano
El príncipe siguió su camino para abordar la nave que le llevaría, junto a su guardaespaldas, fuera de su planeta de origen, y lejos del destino que les aguardaba a sus padres, hermanas, y a toda su raza.
Unas horas después de aquella última pelea entre hermanos, el rey acudió con algunos de sus hombres a retar a Freezer, siendo asesinados con bastante facilidad por el tirano galáctico.
Por su parte, el padre de aquel saiyajin recién nacido de tan sólo 2 unidades de poder, intentó, sin éxito, convocar a una rebelión contra del lagarto al ver en una premonición el fatídico destino que se avecinaba a los saiyajin, siendo ignorado por sus compañeros. Al igual que el rey, intentó evitarlo, acudiendo a pelear contra el tirano, sin embargo, sus esfuerzos fueron en vano, pues Freezer utilizó su técnica más poderosa: Una esfera enorme de energía anaranjada que lanzó en contra del planeta Vegeta y sus habitantes. El guerrero Bardock falleció, junto con el planeta Vegeta y su población entera que ahí se encontraba, así como unos cuantos soldados que había enviado Freezer a contener alguna posible rebelión. El tirano se regodeaba ante el macabro espectáculo provocado por la explosión del planeta de los saiyajin, divirtiéndose por lo que él decían, eran unos bellos fuegos artificiales.
Por su parte, Bardock, antes de fallecer junto con el resto de los saiyajin y su planeta, tuvo una última premonición, donde observó a su hijo menor, aquel al que despreció por su bajo poder de pelea, enfrentándose y derrotando al tirano galáctico que, el día de hoy, les arrebataba la vida a él y a los suyos. –K… Kakarotto- fue la útlima palabra que el soldado pronunció antes de morir ante aquella mortífera y gigantesca esfera de energía.
********************************** EN ALGÚN PLANETA *********************************
El pequeño príncipe había completado con éxito la conquista del planeta que solicitó a Freezer, se encontraba rodeado de los cadáveres de los habitantes de aquel lugar, cuando en el Scooter de Vegeta se escuchó la voz de Nappa:
-Príncipe Vegeta ¿puede escucharme?– preguntó Nappa
-¿Qué quieres?- dijo el pequeño con fastidio
-El Gran Freezer nos ha informado que el Planeta Vegeta ha sido destruido por causa de un fenómeno natural- dijo el saiyajin mayor a su protegido
El pequeño sintió un gran vacío "Odette, Vilandra" pensó en sus hermanas "¿Porqué diablos no las traje conmigo?" se preguntaba, recordando que las últimas palabras que cruzó con las pequeñas, fue una acalorada pelea para evitar que lo acompañaran. Ya no importaba nada, estaba solo en el universo, solo ante Freezer, ante un desolador e incierto destino y solo Nappa de su lado, compostura, ante todo compostura, nadie debe notarlo triste, no, era el momento de ser El Príncipe Saiyajin, así lo habría querido su padre, así lo harían también sus hermanas. Respiró -Aaaaaaaaa ¿si? Y ¿Qué más?- respondió el pequeño a su interlocutor
Nappa prosiguió -Dice que un meteorito se estrelló contra el planeta, los sayajin que sobrevivimos fuimos muy pocos- dijo complementando la información
-¿A si? ¿Y qué más?- preguntaba el pequeño, quería sonar indiferente, sin embargo, por dentro, su pequeño corazón estaba hecho pedazos, tenía que ser fuerte, debía sobrevivir
-Nadamás quería informarle eso- concluyó Nappa
-Mmmjjh, PUES LOS SERES DE ESTE PLANETA TAMBIEN FUERON EXTERMINADOS!- dijo el pequeño con tono de victoria, intentando no darle importancia, al menos superficialmente, al macabro episodio que acababa de ocurrir en su planeta de origen -Creo que mejor le pediré al Gran Freezer que me dé un planeta que valga la pena!- cortó la comunicación
FLASHBACK
Vegeta, siendo un pequeño niño de unos 3 añitos, se encontraba en el suelo alfombrado de alguna habitación junto con sus 2 hermanas que eran apenas unas bebés, cuando alguien entró en aquella recámara
-¡MADRE!- dijo el pequeño príncipe en actitud de un pequeño que es sorprendido haciendo travesuras
La Reina vió a sus hijos -¿Vegeta, qué sucede aquí?- preguntó a su primogénito
Se levantó el pequeño –Yo… las mocosas estaban llorando y nadie venía y…. empecé a entrenarlas- trataba de explicar el chibi
Ella se enterneció ante la actitud de su hijo, se arrodilló para hablar con él –Me da gusto que entrenes a tus hermanas, porque ellas deben ser tan fuertes como tú príncipe
Él frunció el ceño -¡nadie será tan fuerte como yo madre!- exclamó orgulloso
Ella sonrió –lo sé Vegeta, pero ellas deben seguirte el ritmo, así que tendrás que entrenarlas- le indicó
-¿crees que realmente ellas puedan ser buenas oponentes para entrenar?- dudó el chibi
-Si tú las entrenas, serán las hembras más fuertes en el universo, y creo que sí te darán batalla- dijo la reina
El pequeño se emocionó al pensar que tendría alguien digno con quien entrenar y combatir -¡LAS ENTRENARÉ MUY FUERTE!- dijo sonriente
-Prométeme que siempre estarán ustedes 3 juntos, entrena a tus hermanas y protégelas siempre Vegeta, ¡júramelo!- dijo la reina
El chibi puso su puño derecho en el corazón -¡Lo juro por mi honor saiyajin!- respondió
FIN DEL FLASHBACK
-¡TE FALLÉ MADREEEEE!- gritó desesperadamente el príncipe, una vez que desactivó la comunicación de su rastreador, estaba enojado, se odiaba a si mismo, se odiaba por haber faltado a su juramento, se odiaba por haber peleado con sus hermanas, por no haberlas llevado a esa misión con él –Si tan sólo las hubiera traído- decía con impotencia, con dolor, con rabia, y con culpa -¡VILANDRAAAAAAAAAAAAAAA! ¡ODETTEEEEEEEEEEEEE!- gritó desesperadamente el nombre de aquellas pequeñas con quienes creció, con quienes entrenó, a quienes protegía todo el tiempo y con quienes se divertía al jugar y sobretodo, al discutir por cualquier tontería, ¿Ahora quiénes le llevarían la contra? ¿A quiénes molestaría con comentarios mordaces? ¿Quiénes iban ahora a retarle sino ese par de niñas idénticas entre sí, salvo por el color de sus colas? Jamás se había sentido solo hasta en ese preciso momento, en que tuvo que endurecer su corazón para enfrentar lo que sería su vida a las órdenes de Freezer de ahora en adelante.
-FIN NÚMERO 1-
¿Qué dijeron? ¿Aquí se acabó? Obvio que tengo que escribir el final acorde al universo alterno de "La Edad de Oro Saiyajin, Profecías cumplidas", pero ese tendrá que esperar. Este es el final del mundo regular de la serie, obviamente, un final trágico y emotivo. Espero y les haya gustado.
Varias escenas están inspiradas en capítulos de la serie y también en la película de Bardock, obviamente, con algunas modificaciones.
Y para quienes han leído "La edad de Oro Saiyajin, Profecías cumplidas" así como "Confusión entre dimensiones", sabrán el porqué expongo esas escenas de Vilandra con el pequeño Kakarotto, y la de Odette con Zorn. Y si no han leído las otras historias, tendrán que hacerlo si quieren entender esas escenas, jejejeje!
Saludos!
Por cierto, no olviden dejar review ;)
