Inuyasha y sus personajes no me pertenecen, son de Rumiko Takahashi
ACLARACIONES:
—lo que esta entre guiones son diálogos —
"lo que esta entre comillas son pensamientos de los personajes"
y lo que esta sin ningún signo son solo narraciones mías.
-"Esa voz, yo la he escuchado antes, es la sacerdotisa, la mujer de Inuyasha, viene por sus fragmentos"-Bankotsu estaba en estado de shock y a punto de quedar inconsciente a causa del dolor.
- ¡Qué lo suelten les digo!, ó...-
-Kagome-sama ¡¿Qué hace?-
- ¡Tengo muy buena puntería!-La mano de Kagome temblaba un poco, pues nunca antes le había disparado un humano. -confíe en mi, Miroku. No puedo permitir que lo torturen, eso no está bien- Ella estaba molesta por lo que acababan de presenciar -Ayúdeme Miroku-
-Sí, ¡Ya oyeron a la señorita, suéltenlo!-
- ¿Quién te crees tú para ordenarme?-Aquel hombre los miraba con odio por la flecha que aún estaba atravesada en su mano.
-Soy el monje Miroku, pueden confiar en mí, les aseguro que este hombre tendrá su castigo.-
- ¿El monje que tiene un agujero en su mano?-Preguntó uno de los hombres, con un poco de miedo.
-Así es-contestó muy orgulloso
- ¡No me interesa, mátenlos a ellos primero!- contesto el líder e hizo una señal a sus hombres para que dispararan sus arco, pero justo en ese momento fueron derribados los arcos de sus manos por un gigantesco boomerang.
- ¡Hiraikotsu!, excelencia... ¿Necesita una mano?- Decía muy coquetamente Sango.
-Tardaste mucho Sango- le decía mientras esta se paraba a su lado, lista para el siguiente ataque.
-"Sí, estoy seguro, son los amigos de Inuyasha, vienen por los fragmentos"-Bankotsu, estaba semi inconsciente, se dio cuenta que los tipejos que minutos antes lo torturaban, huían como cobardes cuando levantó la vista para ver si estaba en lo cierto que eran los compañeros de Inuyasha; notó que Kagome lo miraba-"¿Por qué? ¿Por qué me mira así? con lástima, si de todos modos, voy a morir, no le permitiré a nadie, a nadie...que me mire así, soy un asesino, tengo el coraje de un asesino"- con estos pensamientos Bankotsu se levantó para tratar de defender su orgullo, pero se olvidó de las flechas en sus piernas y volvió a caer de rodillas; sintió unos brazos al rededor de su cintura, los cuales trataron de sostenerlo, miró hacia arriba para ver quién era.
-Oye ¿Estás bien?-pregunto Kagome muy preocupada, ella lo miraba a los ojos tratando de adivinar lo que pensaba.
-"Otra vez esa mirada, me repugna..." ¡Suéltame!-dijo muy molesto haciendo un movimiento brusco para soltarse de su agarre, si tan sólo no hubiera tenido las manos atadas, él la hubiera empujado, pero... por mala suerte, estaba literalmente atado de manos y pronto cayó inconsciente.
-¡Ayúdenme! está muy pesado-Sango corto rápidamente las cuerdas de las manos de Bankotsu para que el monje pudiera tomar uno de los brazos y pasarlo al rededor de su cuello y así poder cargarlo hasta llegar a Kirara, quien lo llevó en su espalda hasta llegar a un lugar seguro en donde pasar la noche.
Horas después Bankotsu regresaba en sí.
- "Cielos, me duele todo, me duele hasta abrir mis ojos, ya recuerdo, estuve a punto de morir o... ¿Ya estaré muerto? No, si lo estuviera no dolería, siento que alguien me está tocando, ¡Rayos! no sólo está tocando, me arde en donde me toca, ¿Quién será? Si pudiera lo tomaría ahora mismo del cuello y se rompería, pero ni siquiera me puedo mover, ja, lo que son las cosas, escucho pasos alguien se acerca..." -
- ¿Kagome?-"es la voz de una mujer...dijo ¿Kagome? Es la mujer esa de ropas raras"
- ¿Qué pasa Sango?-
-Te traje algo de cenar-
- "¡Cielos que bien huele! abro los ojos y ellas me miran, la sacerdotisa sigue viéndome con esa maldita mirada, me da asco, pero la exterminadora me mira con precaución, no confía en mi" -
- ¿Cómo te sientes? haz dormido casi 36 horas, debes tener hambre -él no contestó.
- "¿36 horas?...quisiera dormir un poco más pero tengo hambre"- de repente sintió como una mano lo sostuvo por la nuca, era Kagome, ella le levantó la cabeza y la apoyó contra su pecho para que beba algo.
- ¡Horror, es asqueroso!- comenzó a toser ya que se había atragantado con ese brebaje algo desagradable y retiró el brazo de ella con las pocas fuerzas que tenía y volvió a cerrar los ojos para intentar dormir otra vez, para que así no le dieran a beber esa cosa de nuevo.
-Vamos Bankotsu, son sólo hierbas medicinales para que te cures pronto.-
-Kagome ¿Qué crees que haga Inuyasha si encuentra aquí a Bankotsu? Recuerda que él y sus guerreros estuvieron a punto de matarnos. -
- "¡Muy buena pregunta hizo la exterminadora! ¿Qué hará si me encuentra aquí? Y no sólo aquí, sino que su mujer esta cuidándome." - Pensó Bankotsu al escuchar lo que Sango dijo.
-No lo sé, Sango espero que el recupere pronto sus fuerzas para que se vaya, por lo pronto le daré algo de comer y lo dejaré descansar, los fragmentos que lleva con él le ayudarán. -
-No lo sé, no confío en él, ¿Por qué no se los retiras y nos evitamos problemas?-
- "¡Buen punto! me interesa saberlo a mi también, si en estos momentos soy presa fácil"-
-No puedo hacerlo Sango, el también es humano y no tengo las suficientes agallas para hacerlo-
- "¡Otra vez su maldita lástima, esta mujer es odiosa!". -
-Bien, voy con los chicos, si este tipo intenta algo sólo grita-
-Lo haré-Sango salió de la habitación dejándolos a solas.
- "¡ja!, gritar, si yo quisiera hacer algo, ni siquiera le daría tiempo de gritar. - abre nuevamente los ojos y encontró nuevamente esa mirada.
- "¡Dios! ¡No me mires así! me hace sentir más humillado de lo que ya me siento" ¿En dónde estoy?-
-Estamos en una cabaña deshabitada, parece que las personas que estaban aquí se fueron al ver todo el desastre del monte de las ánimas, me puedes decir ¿Qué querían esas personas contigo?-
- ¿Qué? ¿No lo adivinas?-pregunto con sorna.
-No. -
- ¿En serio?, eso es porque soy un asesino y mate a su amo-Quito esa mirada de lástima para darle una mirada molesta y de desaprobación"
-Y ¿Por qué lo hiciste?-
- "¡Vaya que es curiosa"!... Creo que haces demasiadas preguntas, pero te responderé...él fue quien nos asesinó la primera vez-sonrió satisfecho por su acción, pero ella parecía triste y molesta a la vez.
-Lo siento-
- ¿Por qué?-
-Porque las personas como tú...que...-Esa reacción de verdad llamo la atención del chico
- "¿Qué es lo que va decir? ¿Por qué se queda callada? Sus manos están apretando mi haori, ¿Estará molesta? ¡Bien, eso me gusta!"-
-Las personas que son como tú... que se la pasan haciendo enemigos por todos lados, siempre estarán solos y eso me hace sentir ¡Lástima por ti!-Kagome abofeteó fuertemente la mejilla del guerrero y el solamente se quedó boquiabierto, pues no esperaba esta reacción por parte de ella.
- "¡¿Se atrevió a abofetearme? ¡Maldita!" - Estaba sorprendido.
- ¡Eres un ser despreciable, debí dejar que te mataran y así tomar tus fragmentos!- apretaba sus puños con coraje.
-Y ¿Por qué no lo hiciste? ¡Yo jamás pedí tu maldita ayuda, mucho menos tu lástima!- le gritó molesto.
-¡Un simple gracias hubiera bastado!-
- ¿Eso es todo lo que quieres? -Sonrió demasiado irónico- ¡Pues muchas gracias! y en cuanto a tus malditos fragmentos ¿Por qué no los tomas y ya? ¡Tómalos! ¿Qué esperas? ¡Tómalos!-molesto estiró fuertemente la frágil mano de la chica hacia su cuello esta acción solamente hizo que ella cayera encima de él y por lo tanto solamente logró lastimarlo más, su rostros estaban tan cerca con su mano aún sujetada logró observar detenidamente sus ojos cafés.
- "Aún con todo y su enojo, aun veo compasión en ellos ¿Por qué? ¿Por qué lo hace?, pero... ¿Qué es esto? ¿Se ha sonrojado? Pero si sólo he tomado su mano... ¡su mano!" - la soltó y ella se levantó muy molesta-"Su ropa esta manchada con sangre... ¡Mi sangre!" -
-Es sólo porque eres un simple humano como yo y no puedo matarte, pero no tientes a tu suerte Bankotsu o se me olvidará que alguna vez lo fuiste-
-"¿Un simple humano? Esto lo pagará caro, lo juro"-
- ¿Acaso eso fue una amenaza?-Trató de burlarse de ella para que lo odiara -"Su lástima y toda esa basura acerca de ser un humano me enferma" -
-No...es una advertencia-se fue dejándolo solo.
-"En verdad logre enfadarla" - y él sonrió.
Continuará...
