Disclaimer: Soru Ita (mejor conocida como Soul Eater) es propiedad intelectual de Atsushi Okubo y sus respectivos autores y distribuidores. Yo no poseo ningún derecho sobre la serie, por lo que no me pagan haciendo esto.

Advertencia:

Este es el final del FanFiction y quisiera comentar que los personajes no me permitieron forzar la relación. Las relaciones evolucionan como mejor se adaptan y gustan, no pude contra eso. Además, no me hallaría a mí misma saliéndome demasiado del OC. Pero bueno, espero que cubra sus expectativas.

Sin más, os invito a leer.

*ESTE CAPÍTULO TIENE UN USO SOBREEXCESIVO DE LA PALABRA COOL*

Orgullo y Prejuicio.

Original e inédito

Por Hidari Kiyota.

Virtud.

Solo. Esa era la real condición de la guadaña Soul Eater Evans en cuando despertó esa mañana de domingo y se encontró completamente sólo... otro día más. Le sorprendió ver que la habitación de Maka estaba intocable, justo como la había dejado su shokunin el último día que pisó el pequeño departamento.

Soul suspiró y se llevó una mano a la cara, en vista del evidente desorden que se hacía en la casa. Aún no podía creer que Maka hubiese huido tan cobardemente... sólo porque él ya sabía quién era la persona que le gustaba. No tenía idea de dónde estaba o con quién, tampoco de si seguía perdida en Death City o algo así. Sólo sabía que tenía la casa para él solo y que Blair apenas se había quedado a dormir. No estaba Maka para alimentarle ni para lavar la ropa, ni para ordenarle que se levantara y le ayudara con el quehacer.

Estaba solo, soltero, feliz y cool.

Se sentía tan feliz que tenía ganas de tocar el piano. ¿Por qué no tenían un pia...? ¡Ah! Cierto, porque estaba compartiendo con Maka un pequeño apartamento en el que no cabría jamás un piano.

Sin querer, vino a su mente el último día que había podido hablar con Maka: el mismo día que él se enteró de que Maka estaba enam-...

Pertinentemente, evitó la palabra y dejó que su mente vagara un poco sobre el asunto, completamente ajeno a la realidad actual.

Pero no pudo negar que le embargó esa extraña sensación de culpa, la misma que ahora le pateaba el trasero y le reclamaba que, realmente, había hecho mal en dejarla huir. Le preocupaba. Tenía varios días sin compañero, sin shokunin, sin Maka. La casa era un asco, no había nada comestible en la nevera y la ropa ahora siempre estaba sucia.

Peor aún, no había misiones para cazar kishin no tamago para una guadaña que no puede andar por ahí por la vida sin un shokunin que lo maneje. No era lo suficientemente talentoso como para sobrevivir sin uno... como el desertor, Justin Law.

Bueno, tal vez su cool vida de soltero no era tan cool como creía.

Podía sonar ridículo y poco cool, pero estaba necesitando a Maka para resolver estos problemas pronto... porque no sabía por dónde empezar su tarea doméstica (la cual le causaba nauseas) y la casa era realmente todo un chiquero. Había cosas tiradas por ahí que parecía que eran parte de la naturaleza muerta del departamento.

Tal vez... estar cerca de Maka no era tan malo como él creía.

"Qué cursi y poco cool se oye eso." Se dijo Soul a sí mismo mientras recogía la ropa sucia que había dejado tirada la tarde anterior. No, no. Es que era demasiado... dependiente de una niña plana como tabla de planchar, tan nerd y tan infantil que sólo ella usaría un par de coletas.

¡Aaaah! ¡Pensar en Maka no estaba siendo para nada cool!

Pero tampoco podía decir que no necesitaba a la susodicha. Estaría mintiendo y los chicos cool como él no se daban el lujo de mentir.

Para empezar... ¿Dónde rayos estaba Maka? Quiso alejar la pregunta de su mente para no tener que torturarse a sí mismo pensando que era su culpa la huída de Maka (aunque lo fuera), pero no pudo hacerlo. A cambio, una sarta de pensamientos de lo más funestos, fueron a plantarse en su cabeza y le quitaron la concentración (también la inspiración) de seguir limpiando (de cualquier forma, no tenía tantos deseos de limpiar y la casa no estaba tan mal).

Analizó las posibilidades sobre dónde rayos podía estar su shokunin en los 4 días y un fin de semana y analizó. No podía haberse quedado en casa de Tsubaki y Black Star; tampoco en casa de Death the Kid. Maka no sería tan estúpida... o tal vez sí.

Quiso pensar que estaba con su papá, la actual Death Scythe, pero Maka no lo soportaba de verdad. ¿Dónde rayos estaba Maka?

¿Y si le había pasado algo malo?

Ese trastorno crónico-emocional no le estaba haciendo bien a Soul.

Tal vez sería buena idea ir a buscarla. No fuera de mala suerte y Maka hubiese tenido alguna clase de accidente. ¡Menudo momento para que Maka no estuviese en casa!

Quiso ocuparse en algo de valor pero entonces le fue imposible. Posiblemente se debiera a que su mente ya manipulaba toda clase de infortunios que pudiesen sucederle a Maka mientras no estaba en casa.

Pensar en Maka lo estaba volviendo paranoico.

Decidió que sería sano para su psique ponerse a limpiar la casa en tanto se olvidaba de aquellos recurrentes y funestos pensamientos que revolotearon en su cabeza. Recogió cada prenda en el suelo, una por una y con cuidado aplicado a cada cosa. Incluso se tomó la molestia de revisar si estaban sucias o no y las llevó hacia el pequeño cuarto de lavado y las metió en la lavadora...

... ¿Y si Maka había estado vagando por algún callejón oscuro y había caído dentro de algún depósito de basura y estaba ahora atrapada en medio de la pestilencia? Soul paró en seco antes de vaciar una descuidada cantidad de detergente en la lavadora para sacudir los pensamientos que le llenaban la cabeza.

¡Por favor! Maka no era tan estúpida.

...

...

¡Quién sabe!

¿Y qué tal si Maka había sido secuestrada por algún fanático de las chicas con dos trenzas y ahora tenía a su shokunin en cualidad de rehén, metiéndola en los más ridículos trajes de lolita jamás creados para tomarle fotografías en poses sugerentes y luego venderlas por Internet?

...

¡Pero Maka no era tan estúpida! ¡Por Shinigami-sama!

Y cuando tomó un paño limpio y comenzó a limpiar el polvo de todas las superficies planas a su alrededor, se dio cuenta de que estaba actuando como si fuera un neurótico hijo perdido de Stein-hakase.

¿Por qué tenía qué preocuparse así? ¡Maka sabía cuidarse bastante bien ella sola!

Pero era Maka la única que lo conocía bien. Ella era como su mejor amiga (Y es que Black Star no era una fémina, ¿Verdad?) y le preocupaba que algo malo le sucediera a su shokunin. Era la única persona con quien mantenía una sincronía decente en todo Death City (Y Shinigami-sama era punto y aparte, porque aún no podía ser utilizado por él)... y era la única que le conocía realmente.

Dejando el paño en la mesa, justo como estaba, caminó hasta la cocina y se detuvo ahí, listo para ir por una escoba o un trapeador y ponerse a limpiar. Pero lo reconsideró. No. Tenía que ir allá afuera y buscar a Maka antes de que...

En medio de su desvarío estúpido, tan similar a la locura que te trae el Kishin, Soul se detuvo al escuchar la puerta abrirse de repente. Sin hacer ni un solo ruido (y sin creer que estaba adoptando posturas tan similares a las de Stein-hakase sin que este fuera su profesor favorito), alzó la vista lentamente al escuchar la puerta y luego una cantarina voz que hablaba más feliz de lo que él quería escuchar.

"¡Tadaima...!" Y reconoció la voz de inmediato.

Maka estaba de regreso en casa.

Con una actitud llena de demencia, caminó lo suficiente como para ver la puerta de entrada al departamento y ver a una Maka Albarn en perfecto estado entrando en la casa. "Ohayou, Soul." Dijo ella, descuidada y sin molestarse en notar que él no la había estado pasando muy bien que digamos.

Maka... Maka estaba bien.

¡Había desperdiciado toda su mañana pensando en que Maka estuviera bien y ella sólo...! ¡Maka estaba bien! ¡Oh, por Shinigami-sama! ¡Había estado delirando como un idiota poco cool!

Pero tenía qué reconocer que ese... ese era como un respiro para su alma en medio del desvarío tan similar al Kyouki.

Estaba... contento de que Maka estuviera de vuelta a casa.

"¡Qué desorden es este lugar! ¿Seguro que no puedo descuidar esta casa por ningún momento antes de que tú y Blair hagan todo un desorden de ell...? ¡¿Soul?!" Gritó Maka completamente azorada mientras veía a su compañero acercarse a ella y estrecharla en un abrazo que la dejó consternada.

"¿Dónde rayos has estado? ¡No es nada cool morir de preocupación por ti!" Exclamó un frustrado Soul mientras la apretaba fuertemente en su abrazo. Maka se sonrojó con el tacto justo antes de tartamudear, buscando una forma de hablar correctamente y defenderse.

"No quería venir a casa y me quedé en casa de papá." Confesó ella, sin molestarse en dar más explicaciones, trató de zafarse del abrazo, pero entonces Soul se movió para chocar una de sus mejillas contra la de ella.

Si ella hubiese visto el rostro de Soul, se hubiera percatado de que sonreía.

"Okaeri... baka." Dijo Soul de repente, antes de soltarla y caminar resueltamente hacia su habitación, sin hacer ni un ruido más.

Y luego cerró la puerta de su cuarto, de sopetón y casi azotándola, haciendo evidente que no quería ser molestado... ni siquiera por Maka. Al menos no hasta que le entrara en la cabeza que era más virtuoso de lo que creía, el hecho de preocuparse por Maka. Y que poco a poco, eso iba a convertirse más que en una amistad buki-shokunin.

¡Después de todo...! ¡Maka había dejado todo su orgullo y prejuicio para tener cara para hablarle de nuevo...! ¿Por qué él no podía hacer que su lado poco cool y el cool congeniaran hasta convertirse en algo realmente cool...?

Sólo el tiempo le diría la respuesta.

¿Owari?

PS. Bueno, espero que hayan disfrutado Orgullo y Prejuicio tanto como yo disfruté escribirlo :) cualquier comentario, duda o sugerencia, siempre serán bienvenidas :D

Por cierto, aún sigue activo mi otro FanFiction de Soul Eater, Vermillion and Viridian, por si quieren leerlo :) (sí, me hago algo de publicidad, y qué y qué y qué xD)

¡Nos leemos en un review!

Onmyuji.