La idea me pertenece, los nombres a Stephanie Meyer
Otra loca idea.. jaja las dejare picadas con otra... don't worry esta esta casi lista...
.
Conquistando a... ¿yo?
.
.
Desperté y rápido me alisté para terminar con toda esta farsa… tenía que terminar pronto con todo y olvidar a Edward Cullen y sacarlo de mi corazón o sacarme el corazón.
Comencé buscando un lugar apartado dónde ellos pudieran ver tranquilos sin temor a interrupción un bello atardecer. Encontré un lugar que era una especia de mirador a la orilla de la carretera, se ocultaba por una cortina de follaje y las mismas ramas de los árboles habían formado un arco lleno de flores y hojas verdes, había un banca desde la que se podrían sentar y observar en completa calma ese instante.
Ahora… ¿cena o comida? ¿Antes o después?
Definitivamente sería cena, después de ver la puesta de sol… conduje de nuevo hasta Port Angels y busqué un restaurant que fuera encantador. Hallé uno a las afueras. Era bonito, nada ostentoso, tenía una sección de reservados que podían iluminarse con velas o unas lamparitas o de plano toda la luz. Pedí que lo reservaran y que fuera para la siguiente tarde, jueves a las 8:00 pm.
Ya estaba casi todo listo… sólo tenía que confirmar las flores y recoger la joyería. Así que de nuevo necesitaba llamarle a Edward.
-¿Qué pasó Bella?
-Ya está todo casi listo. Me falta confirmar las flores, pero no tengo el nombre de…
-Entiendo, mira, me acabo de desocupar… ¿podrías verme en mi casa? Vivo en la antigua casa de los Hale, ¿recuerdas? Te espero.
Y colgó. Otra vez.
Suspiré y conduje hasta su casa. ¿Qué pretendía este hombre?
Llegué a su casa y me estacione al frente. Baje del carro y ya me esperaba en la entrada. Sonrió con un brillo raro, como ansias de algo, seguro de saber cómo iba todo.
-Bien Edward, aquí me tienes. Con todo lo que he hecho si ella te rechaza esta loca y no sabe lo que pierde.
-¿Eso crees Bella?
-Ahmm si-tonta casi le dices: si no cae yo me ofrezco como remplazo, Edward te amo-esta quedando muy bien.
-¡Que bien! Sabia que podía contar contigo para esto. Pasa.
Entramos a su casa. Estaba muy diferente a cómo la recordaba. Antes tenía un toque muy sofisticado que daban ñañaras entrar y respirar mal en ése lugar. Ahora, estaba despejado y se veía que un músico vivía ahí.
En el recibidor habían trofeos, condecoraciones y reconocimientos por sus logros, un pequeño piano eléctrico y sillones que se veían cómodos. En la sala alcancé a ver a lo lejos un enorme piano negro de cola.
Me llevó a su estudio, donde había otro piano de cola más pequeño, guitarras, flautas, violines, discos, en fin, muchas cosas de música. Me senté en los sillones puf que tenía y él se sentó en otro frente a mí.
-Bueno, a ver dime que haz hecho.
-Pues, te reservé para mañana a las 8:00 pm una cena privada en el Restauran Italliani's. Encontré un hermoso lugar donde puedes llevarla a ver una atardecer, si es de esas, como 330 mts adelante del km 40 saliendo de Port Angels rumbo contrario a Forks.
-Mmmm, suena bien, buen trabajo… ¿eso es todo?
-No, te conseguí un ramo de rosas muy bonito y unas orquídeas, esas le pedí en una linda maceta para que las pueda conservar por mucho tiempo. Sólo falta confirmar a nombre de quien y si quieres puedes ponerle una dedicatoria, un pensamiento, o lo que quieras. Es de la floristería Rosalinda's Garden. Hay un collar muy bello, lo conseguí en Princess Sweet Dream, no te lo describo para no arruinarlo, tiene un significado especial, falta recogerlo. Cosas que hoy iba a hacer pero me pediste venir acá. Aún no sé cómo podrías comenzar.
-De eso yo me encargo. Me encanta la idea-me miraba y tenía un brillo de felicidad en sus ojos que no le había visto, en verdad estaba enamorado de… esa-Yo lo arreglaré. Por ahora quiero que me ayudes a escribir un poema para ponerle esa letra a una melodía muy especial que escribí para ella.
-Claro-nudo en la garganta. Esto me iba a matar.
-¿Qué piensas que debería decirle?
-Lo mucho que significa para ti, que desde no se cuanto no te la sacas de la cabeza…
-Cierto… pero eso es lógico… quiero algo muy especial… si una hombre, chico, te escribiera algo, ¿qué te gustaría que te dijeran?
-Creo… que me gustaría… que me dijera… lo que significo… en él… y para él… ¿Te gustan sus ojos? Me gustaría que me dijera que siente… cuando… le miro… y cuando él me mira. Qué siente si me llega a tocar. Qué daría por mí. Desde cuando me ama. Si piensa en mí al ver las estrellas. Si daría lo que fuera por tan sólo verme, oírme reír, verme feliz, pues reír y ser feliz no es siempre lo mismo… que me ama a pesar de mis defectos y cero virtudes y que jamás desearía alejarse de mí.
-…
Voltee a verlo, había empezado a escribir, quise echarle un vistazo pero me aguante. Se veía muy concentrado, escribía seguro y firme. Yo sólo pensaba que esa mujer a la que amaba sería muy afortunada si le correspondía por amor y no sólo por su dinero.
Paso media hora entre reflexiones y anotaciones hasta que satisfecho alzó la hoja y en un gesto que me tomó por sorpresa le depositó un tierno beso y la abrazó con los ojos cerrados.
Me levanté y fui por agua, al cabo de un rato él llegó buscándome y me dio las gracias por todo.
-No es nada-¡te amo! Por eso lo hice, ¡para verte feliz!-para eso son las amigas ¿no?
-En serio Bella, muchas gracias. No podré pagarte este favor nunca. Me haz hecho el hombre más feliz de la tierra. Gracias.
-No hay de qué.
-por favor. Una última cosa. Quiero, se me acaba de ocurrir antes de que llegaras, quiero que tomes esto-me entrego un sobre blanco y grueso-es para agradecerte, no quiero que lo rechaces, sólo hazlo por mí, si lo haces, sentiré que te he podido devolver un poco de lo mucho que haz hecho por mi.
-Pero si no he hacho nada, ere tú quien siempre me ayuda y esta para mi…-estoy hablando demás, rayos, me mordí el labio-yo sólo he organizado tu "cita perfecta" para… ella.
-Como digas, solo acepta este regalo de parte mío.
-Está bien-tomé el sobre y lo intente abrir-¿qué es?
-Ah, ah, no lo abras aún. Hazlo cuando llegues a tu casa.
-Ok, entonces me voy, te dejé en tu escritorio las notas y tarjetas para que recojas todo y las indicaciones para el lugar que te conté. Cuídate y… suerte, ojalá salga bien.
-De eso puedes estar segura.
-¿Cómo puedes asegurarlo?
-Por qué tu lo preparaste y lo viste perfecto.
Me volví para que no viera mi sonrojo. Conduje hasta mi casa y rápido sin más que un: Hola a todos, corrí hasta mi cuarto y abrí el sobre y saqué el contenido.
Me quedé con la boca abierta.
Había una carta, tres tarjetas de diferente tamaño. Cada una era un vale por algo. La más grande era para que recogiera un vestido y zapatos en una boutique muy fina. La mediana para joyería y la más pequeña un reservado en un restaurant.
Desdoblé la carta ansiosa por saber qué significaba todo eso y la leí.
Bella:
En serio no sé cómo agradecerte que hayas sido mi mejor amiga e incondicional todos estos años. Y aún más que hicieras todo estos por mí, lo de la cita.
Para agradecértelo o hacer el intento, te he obsequiado estos presentes.
Te conozco y dirás que no es necesario y que no lo vales. Para mí si.
No me lo regreses.
Te reservé un lugar en tu restaurant favorito, el Venencitty, sé que lo es a pesar de que te quejabas de ser muy fino y caro. ¿Recuerdas las veces que te llevé ahí con tu hermana y lo chicos? Yo sí.
El vestido no es ostentoso, tranquila, tu hermana, Alice me ayudó para elegirlo para que te gustara, es sencillo. No se nota que es de marca ¡ehh!
Y tampoco me excedí con la joyería.
Si no me crees sólo abre tu armario y lo verás.
La reservación es mañana a las 5.30 pm. No faltes, te espera una sorpresa que espero te agrade.
Tu incondicional amigo
Edward A. Cullen
Abrí mi armario y ahí efectivamente había un vestido. Era lo más sencillo y hermoso. De color turquesa pero no brilloso. Era de tirantes y la falda caía un poco amplia y como en tres capas diagonales, ajustado a la cintura, venía con un lindo chal del mismo tono. Había unas zapatillas a juego, de tacón mediano y tiras. A un lado, unos aretes de un pequeño zafiro rodeado de un delgadísimo hilo de oro blanco.
Tenía que aceptarlo. Eran hermosos.
Me dormí pensando en la razón que tendría Edward, a parte de agradecer para darme algo así. De algo estaba segura… no lo defraudaría, iría a lo que me había regalado.
. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
Me desperté y los recuerdos se agolparon una vez más en mi mente.
Hoy sería el día en que Edward se declararía a esa y yo estaría un momento antes comiendo sola y llorando mi suerte.
Pase el día en ocio. Al dar las 3:00 mi hermana Alice irrumpió sorpresivamente en la casa y me jaló al baño para arreglarme. Por más que insistí en que no era para tanto ir a cenar sola, ella insistió diciendo que Edward no estaría contento si no iba como debía.
Así que me resigné y dejé que me cambiara.
Al fin quedé lista, la había logrado convencer de algo sencillo, el cabello suelto y sólo moldeando las ondulaciones para que no se vieran terribles. Me había vuelto a crecer largo y Alice había logrado hacer que me lo cortara en capas. Unas suave sombras en los ojos y un brillo natural en los labios. Yo seguía diciendo en mi mente que era mucho para una ilusa que cenaría sola con su dolor.
En fin, estaba listo a tiempo y ella me presto su carro por que dijo que el mío se vería mal en ése restaurant.
Conduje hasta el lugar y dejé estacionado el auto cerca de la entrada. Fui con el encargado para preguntar por la reservación. Me hizo firmarle y me condujo hasta un área privada.
Bueno, al menos así no me vería todos llorando.
Cuando me acerqué sentí de pronto mi corazón desbocarse y más cuando el hombre me habló.
-Aquí es señorita. Su acompañante la espera.
-No disculpe es u error, yo no espero a nadie y nadie me está esperando.
-No, no es un error, la reservación decía para dos. Permiso-hizo una reverencia y se alejó sin darme tiempo de réplica. Temerosa volteé y tomando aire abrí la puerta corrediza.
Casi me caigo al suelo.
Ahí, tranquilo y sonriente estaba sentado, y ahora parado, Edward Cullen en un caro traje negro. Casi se me salían los ojos y las lágrimas junto a ellos. Me llevé la mano a la boca.
-Te ves hermosa. Sabía que Alice haría un buen trabajo.
-¿Alice? ¿Trabajo?
-Si, ella, estuvo ayudándome a planear todo esto, y yo le pagaría su matrícula y tres meses de la universidad.
-Pero… pero… ¿qué haces tú aquí? Tienes que irte… o si no la… la chica que querías conquistar puede enojarse, perderás la reservación y todo lo demás…
-Ven siéntate.
-No tenías que venir para asegurarte que vendría.
-No vine por eso, ven-me tomó de la mano y me guió a la mesa-siéntate. Quiero decirte algo.
-Está bien.
-Mira esto, lo escribí ayer… ¿tú que opinas?
Así que me hizo venir sólo para aprobar su poema para esa. Qué descarado.
Tome la hoja de sus manos y comencé a leer el poema.
Mírame
Mírame una vez y verás quien soy,
podrás saber quien suspira por ti.
Mírame dos veces y sabrás que soy,
sabrás que soy un hombre que te quiere.
Mírame una tercera vez, sabrás como soy,
podrás conocerme y ser mi amiga.
Mírame otra vez, y sabrás apreciarme,
conocerás que te quiero y que vales mucho para mí.
Mírame de nuevo... por favor...
Mírame de nuevo, por favor, por que sabrás algo,
y ese algo es que te quiero más de lo que crees,
también sabrás que mientras más me vez
llego a ser más importante para ti,
y que cuando yo te veo te empiezo a amar,
que desde la primera vez que te vi, te quise,
y cuando te quise, temí no tenerte conmigo,
y que al tenerte me enamoré...
y al enamorarme te llegué a amar...
y que ahora temo perderte y que no me vuelvas a ver.
Por eso hoy y siempre te lo pediré...
Mírame una y otra vez, por que así,
si me miras bien me llegarás a amar.
Edward Cullen
-Valla, es muy lindo.
-¿Te gusta?
-Si, creo que a ella le encantará.
-Eso veo. Le encanta.
-¿Qué dice?
-Nada… escribí otros, por favor lee este también.
-Claro-si seguía así terminaría llorando de angustia. ¿Disfrutaba torturarme?
Si te digo
Si te digo que te amo,
Mis alas se abrirían,
Volaría por el cielo,
Las estrellas bajarían,
Y me dirías yo te amo…
Pero después te alejarías.
Si te digo que te amo,
Mi corazón palpitaría
Al ritmo de melodiosa canción,
Y mi mente abrazaría
La más dulce poesía,
Para demostrarte que te amo.
Si te digo que te amo,
Las barreras caerían,
Nos acercaríamos los dos,
Las estrellas juntos nos verían
Y los cielos muy celosos,
Por que saben que te amo.
Si te digo que te amo,
Y tú fueras una mentira,
Y nada sucediera,
Mi corazón morirá
Al no tener por quién palpitar,
Por que no me dices te amo.
Si te digo que te amo,
Y tu amor no me corresponde,
Si mi amor se queda solo
Y tú no estas conmigo, por ende
Encontraré el silencio más solo,
Por haberte dicho que te amo.
Si te digo que te amo,
Y tú ríes de mi ocurrencia,
Será mi último día;
Yo ya no tendría existencia;
Te vería cada día,
Deseando no haber dicho que te amo.
Si te digo que te amo,
Y resultas una farsante
Y jamás fuiste mi amiga,
Si sólo de mí te aprovechaste,
Y ya no me quisieras contigo,
Desearía no haber descubierto que te amo.
Pero… Si te digo que te amo,
Y tu sintieras lo mismo
Yo volaría al espacio,
Tú y yo en el mismo camino
Viviendo muy despacio,
Por que un día te dije te amo.
Si te digo que te amo,
Y tú también me amas,
Me sentiría muy dichoso,
Por que no lo escondería más,
Me sentiría muy gozosa
De que sepas que te amo.
Si te digo que te amo,
Y resultas lo mejor,
Mis días ya no serían de agonía
Por desear siempre tu amor;
Contigo andaría cada día
Sabiendo que te amo.
Si te digo que te amo,
Me abrazarías muy fuerte,
Y en tu corazón me llevarías
Como yo he podido llevarte;
Y con tu amor yo viviría
Por que sabes que te amo.
Si te digo que te amo,
Tendría una existencia contigo,
Toda una vida por delante;
El amor nuestro estandarte
Por la eternidad, querido amiga.
Si tan sólo te digo que te amo.
Si tan sólo te digo que te amo… Bella. Mi Isabella.
Terminé de leerlo estupefacta ¿Había leído bien?
Atisbe que sonreía tímidamente y cuando lo voltee a ver vi que hacía una seña y me entregaron un ramo de rosas roja, durazno y blancas… ¡Eran mi rosas! La que había elegido para ella. Traían un nota, la tomé y la leí… las sorpresas continuaban.
Bella:
Tal vez te sorprenda todo esto, si no, sólo mírate a un espejo y verás de qué hablo.
La razón es simple, estos días te lo dije, tengo desde hace años este sentimiento reprimido y ya no puedo más.
Desde hace tiempo que he querido decirte que te quiero que te amo.
Acepta estos humildes regalos. Y si no me correspondes, lo entenderé.
Tuyo
Edward
Voltee a verlo pero no podía. Mis ojos estaban llenándose de lágrimas.
Y sentí su roce.
Con delicadeza me levantó de mi silla y me acercó a él, siempre tocando mi mejilla, hasta dejarme a escasos centímetros de él. Con cuidado posó su otra mano en mi frente y la bajó hasta mis ojos para limpiarlos. Me miró a los ojos y yo no pude despegar mi viste de él.
-Bella, puede que no me creas, o que no sientas lo mismo, pero yo te amo, te he amado desde que tengo 15 años y desde antes te quería como amiga, por eso siempre te protegí y te defendí, de todos, por eso me angustia cuando no sonríes, cuando lloras, cuando te sientes vacía. Dime, ¿de verdad crees que eres fea y no vales la pena? A mi no me importa, por que eres lo que más deseo en esta vida.
-Pero, y la cita que te arreglé, ella te debe estar esperando.
-¿Qué no entiendes? Es a ti a quien amo. Te pedí que hicieras todo eso por que quería que tuvieras la cita perfecta, por eso insistí tanto en que tú lo organizaras, no sabes lo que me ha costado esperar y sólo hacer esta reservación y lograr que Alice te convenciera de arreglarte. Bella, Isabella, te amo y no puedo evitarlo ni quiero. ¿Crees que podría tener una oportunidad contigo?
-Edward yo-¡vamos! Sólo di que sí-yo…
-Entiendo… no debí presionarte con todo esto, discúlpame-me comenzó a soltar y yo desesperada alcancé a detener sus manos antes de abandonar mi rostro.
-Edward, no sabes lo que has causado en mí tantos años. Y no sabe lo feliz que me ha hecho oírte decir que me amas. Edward, te amo, desde no se cuanto, sólo sé que hace cuatro años cuando defendiste a una pobre tonta comencé a darme cuenta de lo mucho que vales para mi. Yo también te amo-Rompí a llorar y escondí el rostro en su pecho, podía sentir su corazón latir con fuerza como el mío.
Levantó mi rostro y me miró a los ojos antes de cerrarlos al igual que yo y besarme.
Fue lo más lindo y dulce que pude imaginar. Me sentía dichosa de estar así con él, con mi amor, con mi Edward, por que ahora ya podía decir que era mío.
-Bella, ¿dejarás de ser mi mejor amiga para ser mi novia?
-No, seré tu novia y seguiré siendo tu amiga. Al igual que tú.
Salimos del lugar y me llevó al lugar donde había planeado ver una puesta de sol. En verdad era mágico el efecto de ése lugar. En verdad el plan de Edward para conquistarme había sido un éxito, era la cita perfecta.
-Bella.
-Si Edward.
-No sabes lo feliz que me haces.
-¿Yo a ti? No, estás equivocado, eres tú quien me hace feliz, y por eso es que deseo hacerte feliz ahora que sé que puedo y cómo.
-Eres la mejor-me besó, una vez más-tengo algo para ti, aunque ya debes saber qué es.
-Mmmm… me pregunto qué será… jeje
-Tontita… claro que sabes, pero no sabes lo que hice. Toma.
Me dio una cajita larga y delgada. Yo sabía que habría adentro, el collar que tanto me había gustado y elegí para él. Sólo que al sacarlo había junto a él un corazón de plata y en él estaba grabada una E y una B. En el dije había grabado: Mi Bella. Mi amor.
Salté a sus brazos y le di un beso. Era un hermoso detalle.
-Gracias Edward, de verdad que es lindo, sé que yo lo elegí, pero el detalle de grabarle esa inscripción es algo muy hermoso.
-Que bueno que te gusto. Vamos, se ha oscurecido y aún tenemos que cenar en el lugar que elegiste.
-Lo único malo, es que ya sé todo lo que hay a partir de ahora. Pero no importa, por que sigue siendo sorpresa la manera en que planeaste esta cita conmigo.
-Si, no sabía si funcionaría, pero Alice insistió en que sería muy original y que te gustaría mucho. A parte, no sabía por que hace mucho que no te veo.
-Edward, sólo han sido dos años en los que venías casi cada dos meses si había algo libre, menos cuando te fuiste a Rusia.
-Pero para un enamorado, eso es bastante. Vamos.
Me llevó al restaurant que tanto me había gustado para él. Era extraño, todo lo había planeado para que él tuviera una noche perfecta con alguien que pensaba no era yo y ahora disfrutaba de mi esfuerzo.
Cenamos una deliciosa comida, a la luz de un lamparita que iluminaba el ambiente. Estaba perfecto, era sin duda alguna una noche especial.
-Bella, hay algo que te quiero preguntar.
-Dime Edward. Te escucho.
-Dirás que… que es muy pronto… pero…-que lindo se veía hablando nervioso-quisiera saber… si tu… si considerarías alguna vez… la posibilidad… no sé, en un futuro cercano… o lejano… el…
-Edward sólo dilo, me estas haciendo bolas.
-Si tú considerarías que tengo oportunidad de ser tu esposo y tu mi esposa.
-…-me quedé con el tenedor a mitad de camino y la boca abierta ¿Hablaba en serio?
-Creo que fui muy lejos. Disculpa, olvida que lo dije.
-No… no…es sólo que me sorprendió, claro que tienes oportunidad. Esto, esto que me has dicho es lo mejor de este día.
-Bien, no estoy diciendo que nos casemos ya, sólo quiero saber si me esperarás. Yo, quiero que termines tus estudios, la carrera que estás pensando estudiar, y yo quiero tener algo seguro que ofrecerte, ¿me esperarás?-¿algo seguro? Si no mal entiendo, alguien que puede disponer 10000 dólares para una cita esta más que seguro.
-Claro que sí Edward. Mi carrera es de sólo tres años… ahora yo te lo pregunto, ¿me esperarás?
-Tenlo por seguro, si he podido aguantar cinco años en el anonimato y sin saber si tú me amarías alguna vez, ten por seguro que podré esperar tres años sabiendo que tú también me amas. Y para que nunca olvides mi promesa… quiero darte esto.
-¿Otro regalo? ¿No crees que ya es mucho?-¿estaba loco, pensaba gastar todo en un día?
-Si, otro regalo y muy especial-sacó una cajita de terciopelo azul como la noche y la abrió dejando ver un anillo de oro blanco con un zafiro encima-No te asuste, no es de compromiso, es para recordarte que prometiste que algún día te casarás conmigo y seremos felices y aunque tengamos problemas sabremos superarlos tomados de la mano.
-Edward… es precioso-lo sacó y tomando mi mano lo colocó en mi dedo y lo observó.
-Pero más hermosa es la que lo lleva. Te amo Bella y no me cansaré de decírtelo nunca. Espérame mi amor y yo te esperaré, que nuestro amor nunca se apague y siempre arda en nuestro ser.
-Por siempre Edward, por siempre, hasta la eternidad.
-Hasta que siempre deje de serlo y más allá.
-Hagamos una promesa, sin importar que pase, en tres años nos casaremos, en este mismo día, un 3 de junio… ¿te parece?
-Claro, será nuestra promesa de amor.
Noté que mis ojos comenzaban a lagrimear y él me tomó de la mano, pagó la cuenta y salimos del lugar. Me llevó a casa y tras despedirse se fue en su carro. Mi hermana había ido por el suyo al primer restaurant donde cenamos.
Entré en casa y ahí estaba mi madre y su esposo. Papá había muerto hacía tres años y ella había encontrado un hombre que la amaba tanto o más que mi padre.
-Y bien, ¿Cómo te fue querida?
-Muy bien, divino, fue la mejor noche. Todos ustedes lo sabían y nunca me dijeron nada… gracias…
-Lo siento, Edward nos pidió completa discreción-mi madre sonrió a mi hermana-y Alice dijo que si decíamos una sola palabra o insinuábamos algo de esto dejaría de ser mi hija… sé que era broma, pero decidimos mejor no tentar la suerte… Bella, ¿qué es eso que tienes en tu mano?
-¡Ah! Esto… mmm… cómo te digo… es una promesa entre él y yo…
-¿Una promesa Bella?
-Si Phil, de que un día, cuando yo termine mi universidad y él tenga algo seguro para mí, él me pedirá que me case con él… sólo somos novios.
-¡Ah! Que buena noticia ¿no creen mamá, Phil?
-Si Alice. Bella, me alegro de que hayas encontrado tu felicidad otra vez. Hacía mucho que no te veía sonreír así. Estoy muy contenta por ti.
-Si mamá, siento que al fin tengo algo por qué ser feliz. Me iré a dormir, recuerda que en una semana me iré a estudiar a Londres Literatura. Los quiero.
-¿Edward sabe que vas a estudiar hasta allá?
-Claro, lo sabe desde que me dieron la beca. Cuídense, los veo mañana.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
Hola!!!
Esta bonita?? Pbre Bella, sufriendo celos de sí misma jeje soy cruel
me despido
cdnc y nunca dejen de soñar...
los kero muxo
ByeBye*!°
............................
...ÄttË:.................
.....Betsy-Pop*.....
............................
.
