Hola de nuevo y seguimos con la maratón de traducción de este gran fic...
Capítulo 3
"Reparte multas esposados"
Escrito por Blenderguy15
"Cielos, Zanahorias. Este móvil de juguete es bastante apretado," dijo Nick hablando lentamente. Él estaba apretando a su compañera, su cuello se estiraba hacia adelante justo para entrar adentro del móvil. "Sería muy fácil para mí solo inclinarme y – ¡mmph!"
Nick trató de moverse, pero su hocico estaba enganchado en la empuñadura de su compañera. Ella estaba refunfuñando, y no estaba de humor para sus sarcasmos, mientras manejaba el pequeño vehículo a través de las calles congestionadas de Zootopia. "Trata de besarme hoy de nuevo, y te sacaré a golpes tus lindos dientes. Uno… por… uno."
En todo el tiempo que ellos estuvieron trabajando en la fuerza, Nick había aprendido bastante sobre Judy. La única cosa que él había aprendido que era más importante que el resto; que era no provocar la furia de esa coneja. Eso era algo que lo asustaba.
Nick incoherentemente balbuceó con su hocico cerrado y sus brazos hacían mímica como si estuviera jugando charadas. Judy rodeó sus ojos y soltó su empuñadura, enviándole una mirada de advertencia antes de concentrarse en el camino una vez más.
Nick tomó un jadeo exagerado. "¡Cielos, Zanahorias, pudiste haberme matado!" dijo él dramáticamente. Su actitud cambió en un instante mientras le daba a la coneja una mirada presumida. "Pero ya son 3," dijo él cantando.
Judy abrió los ojos grandemente en forma de sorpresa. "¡No, no es así!" ella dijo incrédulamente. "Tú no… me has… besado…" ella miró la pata que estuvo sosteniendo el hocico de Nick. La sonrisa de Nick creció a una más grande.
Nick se recostó con los brazo detrás de su cabeza. "¡Dulce, dulce, dulce victoria!" Judy se limpiaba su pata en su uniforme, gruñendo.
Él ciertamente era un zorro astuto. Cien besos eran aún un largo camino por recorrer y ella aún tenía su arma secreta. Todo lo que tenía que hacer al final era decir que no disfrutó ninguno de esos besos y él estaría vistiendo su chaleco y su sombrero por un largo tiempo. Sus pensamientos fueron interrumpidos por el distinguido sonido del parquímetro vencido. Ella aplastó con su pata el freno, tirando al reclinado zorro hacia delante. Nick refunfuño ya que su cabeza golpeó contra luna del pequeño vehículo, pero Judy lo ignoró; ella ya estaba en digitando la papeleta para el carro.
"Vamos Nick, tenemos trabajo que hacer" ella llamaba a Nick quien estaba sobando su adolorida cabeza. "Perezoso," ella murmuró entre dientes con una astuta sonrisa.
"¡Oí eso, Zanahorias!" dijo él, realmente no lo hoyó, pero asumió que ella haría un comentario sarcástico. Además, ella probablemente lo llamaba "perezoso" desde un principio.
Judy rodó sus ojos antes que sus orejas se espabilaran ante el sonido de otro parquímetro vencido. Ella cruzó la calle apresuradamente, que todo lo que vio Nick de ella fue una raya ploma y borrosa. De repente una idea se le cruzó por la mente.
Nick se acercó hacia la pequeña ploma coneja, mientras Judy terminaba de digitar la papeleta. "Muy bien, Zanahorias, tengo una idea."
"Si tiene algo que ver con tu apuesta, entonces no gracias," dijo Judy; ya se estaba cansando de las jugarretas de Nick, y no habían almorzado todavía.
"Escúchame, Zanahorias," dijo Nick. "Cada vez que te venza en los parquímetros, tendré que besarte. Fácil."
Judy lo pensó por un momento, y un plan se formuló en su cabeza. Todavía había esperanza para ella; ella era la coneja que logró hacer 200 multas antes del mediodía, ¡después de todo! Aunque una voz fastidiosa en su cabeza le decía que él estaba tramando algo.
Nick se inclinó hacia adelante. "Entonces, ¿tenemos un trato, Zanahorias?" él tendió su pata.
Judy ignoró la voz de advertencia en su cabeza, mientras le daba a Nick una mirada presumida. "Trato," ella dijo dándole la pata.
CLICK
"¿Qué?"
Judy miró detrás de ella. Su otra pata estaba ahora esposada al parquímetro. Judy enseguida se volteó, sus ojos estaban llenos de furia.
"¡NICK!" ella gritó; al otro lado de la ciudad, el jefe Bogo sintió un pequeño escalofrío por la parte baja de la columna.
Nick le dio una sonrisa astuta a la coneja. " ¿Qué? ¡Estuviste de acuerdo con esto!"
Judy se quedó allí, su furia estaba echando humo en niveles incontables. Un distintivo timbre llamó la atención de ambos. Las orejas de Judy se bajaron, mientras le dio un vuelco el corazón.
"¡Esa es mi señal, Zanahorias!" Nos vemos en un minuto," dijo Nick con un guiño y saludo, dejando a Judy tratando de forcejear las esposas.
Sus orejas se espabilaban constantemente mientras sonaban múltiples parquímetros, y su corazón disminuía su ritmo más con cada uno.
"Cinco, seis, siete," ella contaba, estremeciéndose con cada número. "De nuevo, ¿Por qué me metí en esto?"
Judy solo podía mirar, como Nick alardeaba su victoria en su cara. Se tomó su preciado tiempo para caminar de parquímetro en parquímetro, mientras trataba de abrir las esposas; se tomó su preciado tiempo cuando digitaba la multa con velocidad de perezoso. Con cada multa, Judy deseaba silenciosamente que el zorro se detuviera. No lo hizo. Ella deseaba haber tenido la llave.
Sus ojos se ensancharon. Solo necesito la llave. Ella abrió su bolsillo, sacando ahora el objeto preciado y usándolo para liberarse de las esposas de metal.
Nick se rio mientras caminaba hacia otro parquímetro. Ocho besos más para mí… pensó Nick. Estaba a punto de poner la información en la multa cuando de repente una tarjeta roja fue pegada sobre el carro. Miró hacia abajo, él vio a una muy irritada Judy observándolo, golpeando con su pata el suelo.
"Bueno, miren quien se las arregló para liberarse," se río él. "Al menos ya tengo otros ocho besos fuera de este."
En ese momento, Judy pensó en darle un golpe en el estómago a Nick. Sin embargo, otra idea más siniestra se formó en su mente. Se mantuvo calmada mientras Nick la besaba en su cabeza y en su cara; ella se lo regresaría muy pronto.
Chink
Nick se detuvo en el último beso, sus ojos se movieron abajo lentamente hacia su pata…
… la cual estaba esposada a un poste cercano. Judy le sonrió astutamente, antes de voltearse y alejarse, silbando mientras caminaba lentamente hacia otro parquímetro expirado.
La venganza es dulce.
Contador de besos
Nick: 11
Espero que les haya gustado y no se olviden de suscribirse a mi canal xD
Se despide
R4
"Van 3 faltan 97"
