Capitulo III, espero que les guste! Digamos que esta subidito de tono... un poco
Todos los personajes de este fanfiction pertenecen a Shinobu Ohtaka de su manga Magi: The Labyrinth of Magic!
Al verte a los ojos esta vez sentí miedo. Miedo de ser mala, de no poder ser lo suficiente para alguien como tú, pero estabas ahí esperando que te dijera que
estaba bien, podías seguir. Sin embargo los nervios me estaban comiendo viva. Ni entendía como habíamos llegado a esta situación. Me declaró culpable de que tu habitación sea más cómoda que la mía y que me haya tomado la libertad de quedarme a esperarte en tu cama mientras estabas estudiando en la biblioteca. Tampoco soy inocente, yo en mi interior quería esto. Ahora he de retractarme, sí entendía porque estabas sobre mí y yo trataba de no llorar porque de verdad me dolía mucho. Estabas bastante calmo, con esa mirada fiera. Solos nos cubría una sabana de las tantas que tienes en la cama. Se supone que era invierno pero entre nuestros cuerpos había mucho calor, y esa sabana nos estaba estorbando. Pensaste lo mismo, lo sé te conozco. Me besas y sabes que me derrito por ti, no hay duda de que eres mi universo entero y he de seguirte hasta el fin de mi existencia.
-Solomon- te llamé. Hacia un rato que no movías un solo músculo
-¿Estas mejor?- no había dudas de que era un hombre maravilloso. Aparto esa sabana de su cuerpo, la que nos impide vernos tal y cómo hemos llegado a este mundo. Sólo una vela nos entrega algo de visibilidad ante los dos. La vergüenza se esfumó por completo. Quiero ser tuya
-Sí, continúa- contení la respiración, ahora sabía que no había una vuelta atrás. Volviste a besarme con delicadeza, a mover tus manos por mi cuerpo, perdiéndose entre las caricias que yo te estoy dando. Siento más calor que de costumbre, el sudor se está haciendo presente en nuestros cuerpos. El vaivén se hace eterno, me cuesta creer las sensaciones que estoy experimentado. Me tiembla la voz, los sonidos que existen en la habitación son indescriptibles. En un momento, tu cuerpo se paraliza, dándome cuenta que has terminado. Recuestas tu cabeza sobre mi hombro, respirando entrecortadamente, pidiéndome perdón. No entiendo la razón fue increíble pensé. Te sientas en la cama para mirarme, volviéndome a besar. Parece que estas ardiendo en fiebre de lo caliente que te siento.
-Sheba...¿no quieres intentarlo otra vez?- Seriamente me preguntaste si quería estar contigo de nuevo. Sólo me bastó besarte, esa era una aceptación rotunda. Amo ser tuya
Les gustó? Diganme que sí!
Dejen una rev please!
Saludos
