Sangre y Amor

Por Pryre-chan

Los personajes de Naruto no me pertenecen

Capitulo 3

Habia visto a la joven salir muy temprano de su casa y ahora caminaba tranquilamente por su aldea sin siquiera sospechar que él la seguía.

Se acomodo en un árbol cerca de ella para verla mejor, era una distancia prudente ella ni nadie detectaría su presencia.

-Kiba –kun buenos días- saludo con una fresca sonrisa girándose a ver al que venía con una chamarra y marcas en la cara, le dio la impresión de que aquel chico tenía una apariencia salvaje.

-Hola Hinata- el recién llegado respondió al saludo de la joven esbozando una gran sonrisa mostrando algunos de sus afilados dientes en el proceso.

Caminaban despreocupados por las calles sin percatarse de él, escuchaba de vez en cuando la risa de la pelinegra seguramente por algún comentario del otro chico, varias veces vio que el deliberadamente intentaba rozar sus manos al caminar tratando de que parezca natural.

Por alguna razón esa acción le dio una sensación de molestia casi rozaba con el odio hacia el otro, su arena se agitaba en su tinaja ansiosa por tomar acción, de pronto se dio cuenta que apretaba los puños tan fuerte que le dolió al aflojarlos.

Siguió mirando a la pareja caminar un tiempo más hasta que el chico de apariencia salvaje parecía despedirse y alejarse de la chica que continuaba su camino por el contrario del otro.

La noto distraída más de una vez, tropezaba con pequeñas piedras en su camino y suspiraba en pose reflexivo pero ¿Qué pensaría?, su pequeño cuerpo se movía con lentitud demostrando su cansancio, casi arrastraba los pies al caminar.

Decidió dejarla no encontrando una razón para seguirla desde un principio, debía volver con sus hermanos y planear algunos detalles de la invasión dentro de unos días.

Oooxooo

Había visto a su compañero de equipo en la mañana y no le había preguntado la razón de que sus manos se encontraran vendadas acostumbrado a verla así y consciente de su duro entrenamiento.

Se sintió cansada, la otra noche había entrado en la necesidad de evitar que sus heridas se cierren perdiendo más sangre de la que debería.

Un sentimiento de culpa la invadió, había utilizado su sangre en el pelirrojo de manera que satisfaga sus más bajos instintos, sintió que lo utilizaba de forma deliberada y reprochable.

Decidió dejarlo hasta allí, de todas formas el pelirrojo solo la seguía por su "sabor" no sentía una pisca de sentimiento en sus acciones, aunque ella tampoco había llegado a "amarlo" solo sentía una atracción física por el y había desatado en ella los mas impensables pensamientos.

Suspiro, porque pensaba que iba a ser difícil dejarle, tanto así estaba "necesitada"?, cerró los ojos no se imaginaba con nadie más que con él, ni siquiera el rubio ocupaba un cuadro en su mente que lo juntara a esas circunstancias.

Esa noche simplemente se dormiría temprano.

oooxooo

Había estado rastreando su olor por toda la aldea y no la encontraba, sentado en la cumbre de un edificio esperaba que solo el olor de esa sangre dulce apareciera, ansioso, "hambriento".

Seria fácil penetrar en la habitación de la chica pero el no se permitiría ir a buscarla, su orgullo lo detenía, esa frágil chica no podía ver su deseo por ella.

Algo en su interior se revolvió -bendito animal- pensó con enojo no dejaría de incomodarlo hasta que le escuchase.

Deberías escuchar cuando te hablo-reprocho el demonio

-No me interesa nada que tengas que decirme

Créeme que esta vez si

-Que quieres-demando molesto

La presa de la otra noche…

-No quiero oírlo-corto el pelirrojo si volvía a escuchar los planes del demonio estaba dispuesto a matarse para callar al animal dentro de sí, las situaciones que formaba en su mente de ella lo desesperaban, especialmente sabiendo que él no podría hacer ese tipo de cosas.

Te dire una forma para que nadie más pueda tenerla- el shukaku invoco las memorias de la pelinegra y el otro chico, su paso por su aldea y la forma en que trataba de tocarla, sabia que estas molestaban de sobremanera a su médium.

-Te escucho- respondió casi sin pensarlo la idea de que nadie más toque a la joven se le hiso más que atractiva.

El demonio soltó una risa

Es simple como haces que algo te pertenezca…la marcas como tu propiedad-murmuro con perversidad el demonio en el oído del pelirrojo.

-Como hare eso?-demando

Déjamelo a mí y lo veras

-No te dejare libre Shukaku

No es necesario, solo dame el control parcial de tu cuerpo un tiempo…

El pelirrojo se erguió decidiendo rechazar la absurda propuesta de su demonio, pero…

Cuando vuelvas a tomar el control ella nos pertenecerá.

Tal vez solo esta vez lo considere.

oooxooo

Se sentía caliente y mucho, este año el calor en la aldea había aumentado considerablemente, apenas y dormía con una blusa y un corto y las sabanas habían quedado en el olvido hace unos días.

-ya mañana son los exámenes- susurraba entre su almohada-Que hare?, como enfrentare a gaara-kun.

Gimió estaba aterrada de enfrentar al pelirrojo después de las cosas que habían pasado entre ellos e incluso en un rincón de su mente imaginaba al pelirrojo acercarse a ella para hablarle o reclamarle por el cese de su extraña invitación, gimió otra vez, solo a ella se le ocurriría desmayase en momentos así.

Pero el no había vuelto a buscarla.

Su pecho se oprimió.

Eso también significaba que a el no le interesaba verla- o en términos de la relación tan extraña que tenían "saborearla" – tenía razón, quizá ella hubiera reconsiderado volver a ser su platillo y a estar con el si hubiera vuelto a buscarla, de todas formas sabia donde vivía y una ventana cerrada no hubiera ahogado ninguna acción determinada del pelirrojo estaba segura.

Se sintió utilizada y vacía consiente que ella también lo había utilizado.

Hundió su cara con fuerza en su almohada, no quería rememorar sus momentos con el pelirrojo.

-Si no me refresco no podre dormir- perezosamente se levanto de la cama y camino desganada el corto espacio entre su cama y el cuarto de baño, sin ser consciente que era observada.

oooxooo

La vio levantarse de su lecho y caminar a lo que el sabia era el cuarto de baño.

Aprovecho el momento y abrió la ventana frente a él con un sencillo movimiento con su arena, recorrió el conocido cuarto y por primera vez le tomo atención, no habían muchos muebles ni cosas llamativas ni peluches rosas como en el cuarto de su hermana Temari, lo único que capto su atención era un marco con la foto de lo que descifraba era el equipo de la pelinegra, ella sonreía tímidamente en la foto, luego una mujer mayor que la sostenía de los hombros, un chico cruzado de brazos pareciendo falto de interés quizá y luego….

Y ahí estaba de nuevo el chico de apariencia salvaje tratando de estar cerca de la pelinegra.

Quiso destrozar la foto para conformarse, sus manos se volvieron puños para ahogar el deseo de ir tras él para matarlo.

El sonido de la ducha lo detuvo, casi había olvidado a que había venido.

-Listo

Siempre

-Con que hagas algo…-amenazo

No hace falta que lo digas

Hiso unos sellos con las manos y su cuerpo se quedo inmóvil unos instantes.

Donde estaban sus ojos verdes quedaba unos amarillos con un brillo demoniaco en ellos.

-listo, que bien se siente tener un cuerpo- celebro el demonio mientras movía las manos y los dedos para confirmar su control- bien…donde esta mi presa.

oooxooo

Se quito la ropa lentamente y se metió a la ducha con agua tibia, cerró los ojos, el agua siempre la relajaba cuando estaba preocupada, apoyo su cabeza contra el muro de azulejos y suspiro.

Se sintió culpable por no tener muchas amistades quizá el consejo de una amiga hubiera aclarado la bruma de su mente.

Sintió que el agua de la ducha dejaba de caer enfriando su cuerpo, elevo su mirada para ver que obstruía el agua, grande fue su sorpresa al ver el pelirrojo que la cubria con su cuerpo.

-Gaara-kun que…!- exclamo asustada, que hacia el hombre que le robaba el sueño con ella en la ducha.

El la giro hacia el de manera brusca y apoyo su espalda en la fría pared sosteniendo sus muñecas a sus costados.

-Hola preciosa- saludo con voz ronca

Por un momento no sabia quien había hablado, la voz del pelirrojo era completamente distinta, pero sin embargo era él, estaba frente a ella como siempre, su ropa estaba mojada y se pegaba a su piel, su pelo rojo caia en su rostro blanco y la marca en su frente lo delataban.

Pero porque sentía que no era el?, nunca la había tratado de esa manera tan brusca y ahora los labios que subían por su cuello se sentían distintos.

-De..déjame- susurro apenas tratando de alejarse pero sus manos estaban fuertemente sujetadas.

-Tranquila- respondió pasando de forma suave su lengua por su rostro- pronto serás nuestra.

Vio sus ojos esos ojos amarillo desconocidos para ella, sintió miedo, quien era esa persona y porque había asumido la forma del pelirrojo.

-No…suéltame, quien eres?-

-Eres lista…pocas hembras lo son, vales la pena-se acerco peligrosamente a su rostro intentando besarla pero ella desvió su rostro cuando lo intento.

-No eres Gaara, quien eres?- pregunto decidida mientras tomaba aire y el agua que le llegaba evitada que temblara.

-Ahh…supongo que debo decirte todo, sino no será divertido-lanzo una risa por lo bajo y acomodo su rostro frente de la joven- Dime quien soy?-pregunto divertido-Soy Gaara por supuesto, pero solo una parte de el mas o menos.

-Que… tratas de decir-

La risa del demonio sacudió el cuarto por un instante, ella se limitaba a verle tratando de verse firme sin quitar su vista de el.

-Veras, querida, el gaara que esta frente a ti y el que atraes a tu cuarto en las noches están frente a ti-la joven abrió sorprendida los ojos sin entender nada-Cuando este niño nació fue destinado a albergar en su interior un demonio, en otras palabras yo.

-E…eres un demonio-tartamudea el agua caliente deja de caer en ella y empieza a temblar, el parece notarlo y la sujeta aun mas fuerte.

-Ah, es cierto-comento ocurrente-no me he presentado, soy shukaku un demonio de la arena-beso los labios de la pelinegra en un movimiento profundo y asfixiante, cuando pudo introdujo su lengua en la boca de la joven explorándola sin pudor y enredándose en ella.

-No…-su voz perdía fuerza y las piernas empezaban a fallarle, el aire en sus pulmones le era arrebatado en movimientos profundos, cuando al fin se separo de el sus fuerzas fallaron y estuvo a punto de desplomarse pero el la sujeto de la cintura afirmándolo a el.

-He estado toda la vida con este niño, torturándolo, haciéndole hacer cosas y enseñándole el placer de la sangre y la matanza…pero tu le has enseñado algo mas-sonrio recordando los momentos que habían compartido esos dos en la cual había estado presente - por eso estoy controlando su cuerpo por ahora, el no sabe como actuar y me lo ha dejado a mi, en otras circunstancias hubiera preferido matarte que cederme el control, pero esta atado a ti de manera muy extraña- el demonio bajo la vista como examinando a la mujer que sostenía, no le parecía nada especial, pero de seguro tenia algo que su mediun disfrutaba, algo mas que su sangre, lo veía en su mente –quiza el placer- susurro pero su voz llego a la pelinegra que no alcanzo a objetar nada su cuerpo empezaba a temblar violentamente.

-El ha empezado a sentir cosas nuevas por ti incluso celos y por eso estoy aquí para marcarte como nuestra-

-Q…que- su voz se perdía ante ese descubrimiento, que le haría ese demonio.

-Solo te dolerá un poco, prometo ser cuidadoso- inclino su cabeza al arco del cuello de la chica, lo olio primero sintiendo su aroma –quizá no sea tan malo que nos pertenezca-dio un corto beso y lo sintió.

oooxooo

Clavo su afilados dientes en el cuello de la pelinegra dejando que al instante hilos de sangre colorearan la blanca piel de su presa, ella se estremecía y parecía decirle algo.

El no escucho.

Cuando la solto la zona donde la había marcado estaba roja y remarcada con filos hilos de sangre, los quito con su lengua.

-Ahora eres nuestra-

La soltó de su agarre con cuidado, su cuerpo débil busco sostenerse en el.

El demonio complacido la tomo en brazos y la llevo a su cama recostándose suavemente sobre ella.

Empezó a besar suavemente la marca en su cuello mientras sus manos se entretenían con los jóvenes senos de la chica, estrujando y masajeando sus pezones.

Ella parecía resistirse poniendo sus manos en sus brazos, pero estaban tan débiles que apenas lo noto.

-Tu sangre es deliciosa- la voz del demonio se ahogaba-quiero tenerte para mi, este niño no sabe cómo hacerlo pero yo sí, te hare mía en más de una manera.

El demonio se movio rápidamente quitándose la ropa mojada del cuerpo y acomodándose de nuevo frente a la chica.

-No…espera, tu…-

El demonio no hiso caso a las suplicas de su presa y se acomodo entre sus piernas en Angulo perfecto para completar su unión, estaba listo desde hace mucho, al probar la sangre de esa humana había hecho que mas de una fibra de su ser empezara a arder.

La tomo de las caderas con ambas manos rozando su hombría con la entrada de la inexperta pelinegra en un movimiento enloquecedor, sintió la punta de su miembro se mojaba con la femenina, sabiendo así que ella también estaba lista.

Empezaba a entrar cuando unos sollozos lo alarmaron, vio el rostro de la joven empapado en lágrimas silenciosas que caian por su blanco rostro cerrando los ojos fuertemente y mordiendo sus labios en clara muestra de desacuerdo.

Por alguna razón sus deseos de poseerla disminuyeron ante la imagen, se acerco a ella y la tomo del rostro para limpiar las lagrimas que aun caian.

-Mirame-suplico

Ella renuente abrió los ojos y los enfoco en el rostro del pelirrojo

-Quiza no sea yo el correcto para estar contigo- el demonio esbozo una sonrisa triste y cerro los ojos.

oooxooo

Cuando el demonio volvió a abrir los ojos pudo verlo, sus pupilas volvían hacer verdes los verdes originales del Gaara verdadero se sintió feliz y sus lagrimas disminuyeron.

-Gaara-kun?- pregunto en un hilo de voz

-Lo siento- murmuro este-vi todo lo que te hizo, no pensé que fuera tan lejos.

Ella elevo sus brazos y los enredo en el cuello del pelirrojo, lo atrajo donde ella en un abrazo que a ella le supo a reencuentro.

-Eres tu-

-Si soy yo, Hinata -sonrió nunca se había sentido tan bien recibido en ningún lugar

Se separaron lentamente uno del otro y se vieron fijamente por un largo instante.

El se acerco lentamente a besarla pero cuando casi rozaban sus labios ella gimió.

-Gaara…aun…aun estamos unidos-la pelinegra hablaba en bajos susurros que a el le costó escuchar, pero al igual que ella sintió que una parte de el estaba dentro de ella, se movio un poco para verlo mejor ya que realmente no entendía muy bien de ese tipo de cosas solo las que le susurraba el demonio.

-Ah!...no te muevas-gimió ella llenado la habitación y sus sentidos de un calor que no sentía mas que cuando probaba su sangre.

El no hizo caso y empezó a empujar mas fuerte dentro de ella hasta que llego a una especie de barrera que impedía que siguiera

.

Cuando atravieses esa barrera ella te pertenecerá

El shukaku le susurraba en el oído y sintió desconfianza, que haría si le hacía daño.

No deseaba que la chica bajo el sufriera de alguna manera, un deseo que no le habría desaeado a nadie.

Era la primera vez desde hace mucho que se resistía a dañar a alguien.

-¿Porque?

No dudes ella será solo para ti

Su cuerpo y su mente respondieron, quería verse dueño de la pelinegra, que respondiera solamente a él, que lo mirara solamente a él, que solo él la tocara.

Miro su rostro y vio que ella le miraba con los ojos entrecerrados y un dedo cerca de su boca.

Se inclino hacia ella y la beso mientras la penetraba de una sola estocada.

-Ahh…-ella se quejaba y solitarias lagrimas recorrían su rostro, probo a salir de ella pero no pudo alejarse mucho la joven había enredado sus piernas firmemente a sus alrededor.

-No…ya paso el dolor- respondió ella entre la oscuridad y movia sus caderas en contra el pelirrojo que gimio también al sentirlo.

No espero mucho y su cuerpo guiado por el placer empezó a embestirla fuertemente mientras los dos gemían y se hundían el uno en el otro.

oooxooo

Empezaba a amanecer algunos rayos de luz se colaron entre su ventana y le dieron en los ojos.

Parpadeo confundida mientras movia los brazos y se acomodaba en su suave y tibia almohada.

Almohada?

Abrió los ojos de golpe y vio frente a ella ni mas ni menos al pelirrojo que le miraba fijamente sin moverse, como una estatua de algún tipo que rememoraba al tiempo.

-Gaara-kun-

-Es tarde, debo ir a prepararme para los exámenes-sin decir más el pelirrojo quito una manta delgada que cubría su cuerpo y empezó a vestirse sin darse cuenta de una sorprendida y avergonzada pelinegra lo veía.

Hinata solamente trato de taparse los ojos pero no pudo, su cuerpo no le respondía tan solo seguía al cuerpo desnudo del pelirrojo a través de su habitación.

Si era verdad que eran aun eran jóvenes el cuerpo del pelirrojo se marcaba perfectamente y parecía brillar con la poca luz del cuarto, sus músculos sobresalían entre su clara piel no de manera exagerada sino -justa para el-penso

Cuando acabo se acerco a la cama y se sentó en ella mientras miraba significativamente cada aspecto visible de la pelinegra.

Ella trato de apoyarse para quedar a la altura del pelirrojo pero un dolor punzante la hiso detenerse.

-Sanara pronto-dijo y se acerco al cuello de la joven para depositar un beso en su marca oscura.

-Gaara-kun yo…ire a apoyarte en los exámenes-hablo rápidamente antes que su lengua se seque.

-No hacer falta…solo cuídate-

Una sombra de preocupación cubrió sus ojos mientras se deslizaba hacia la ventana para irse.

-Nos veremos pronto-

El pelirrojo se despidió sin ningún matiz en su voz, pero a la pelinegra le pareció que decía.

-Tal vez no volvamos a vernos-

Un escalofrió le recorrió el cuerpo, tenía un mal presentimiento.

Salió de la cama debería vestirse, tenía que encontrarse con Kiba para ir a ver los exámenes, su blusa azul se encargaría de cubrir su marca.

oooxooo

Qué tal?

Nos Leemos

Pryre-chan