Naruto © Masashi Kishimoto

En el subterraneo 3


Las hojas se habían tornado marchitas; empezando a caer cada día con más frecuencia. Y el frío muy pronto llegaría, siendo así como terminaría dentro de unas semanas, un semestre más. Solo unas cuantas semanas más y podría tener ese tan anhelado descanso. No teniendo intenciones de regresar a casa durante las vacaciones, había decidido que pasaría su descanso en las playas de Okinawa. Suigetsu había hecho la reservación en el hostal esa misma mañana e incluso tenían ya los pasajes de avión. Y no solo eso, también llevarían compañía, a dos chicas que habían conocido en el subterráneo 16 unos días atrás. Una de ellas le agradaba bastante al menos físicamente, además ella le había asegurado que solo quería divertirse así que suponía que todo estaría bien. Si, sin duda sus planes le darían el pretexto perfecto para no ver a su padre. Aunque era probable que se lo topara en el hospital pues, antes de irse visitaría a su hermano todos los días. –Escuchar una voz pedir lo mismo una y otra vez lo hizo salir lentamente de su ensimismamiento –.

- Hey Sakura… Sakura –susurraba la voz muy por lo bajo – Sakura pásame mi bolígrafo… cayó bajo tu pie… Sakura…

- Lo siento Chouji no te escuchaba –se disculpó al tiempo que levantaba el bolígrafo y se lo entregaba –.

- No te lo pedí más fuerte porque no quería interrumpir la clase… te ves muy distraída –.

- Todo bien no te preocupes…

Sasuke había observado el intercambio entra ambos amigos, pues no le había quedado otro remedio. Tenía cinco meses sentándose detrás de Chouji, quien a su vez se sentaba detrás de Sakura. Era la única clase en donde él y la pelirrosa coincidían. Historia del arte avanzado II. Clase que Sakura no tendría por qué estar tomando, ya que estaba seguro que ella aun ni siquiera había tomado la primera parte. Si mal no recordaba él y Chouji habían tomado juntos la primera parte en el periodo donde la pelirrosa desapareció. Quizás aún seguía utilizando el dinero de su padre para costearse esos privilegios. Sin duda era lo más probable… podía hacerlo. Con ese dinero podía hacerlo.

Durante todo ese tiempo no le había dirigido la palabra, aunque ocasionalmente lo saludaba ondeando su mano si se topaban saliendo de sus respectivos estudios. De igual forma una que otra vez caminando por la academia. En momentos donde era inevitable fingir que no lo había visto. A pesar de su cambio de imagen aún conservaba ciertas tendencias en cuanto a lo que solía vestir antes de desaparecer. Como ejemplo estaba el día de hoy. Llevaba un vestido corto y blanco de tirantes a pesar de que no hacía calor. Tenis negros y un collar con una cruz de aires góticos. Los labios rosados y esmalte azul marino en las uñas de sus manos.

O al menos eso le pareció al verla moviendo su pluma de lado a lado por los aires mientras observaba a la maestra. Sin duda esperando a que diera su lección por terminada. Era como si aún quedara una pizca de ese look de niña buena que tanto le había causado… ¿Qué le había causado? No estaba seguro si fastidio era la palabra que buscaba. Pensándolo bien no había sido su forma de vestir…si no toda su persona lo que lo…lo hacía sentir ese especie de cautela. Si, cautela, precaución todo eso que había disfrazado de rechazo sin fundamentos.

Al ver que Sakura dejaba la pluma, subía sus brazos y se estiraba, recordó la exposición que había presentado unos días atrás. Sus pinturas aún seguían igual de impresionantes. Igual de oscuras, crudas y con bastante inmundicia en algunas de ellas. De las 10 piezas que había presentado, una de ellas era aquella con los cuerpos putrefactos entrelazados en un infinito abrazo. Cuadro cuyo título no era el que ella había dicho que le pondría. Título que ahora se leía en la placa como "Un futuro no muy prometedor, aseguro él, pero aun así ella nunca lo soltó".

¿Acaso había sido un tipo de mensaje? Se olvidó de responder su pregunta al toparse con otra pintura llamada "Genética" Eran dos mujeres desnudas, su piel desmoronándose como si fueran cenizas. Una de ellas era Sakura, lo supo por el color de su cabello. La otra quizás era su madre, pues la diferencia de edad era aparente. Todo en ellas era tan diferente. Incluso las pinceladas de cada figura estaban hechas con diferentes pinceles, noto al observar la textura de la pintura seca. Lo único que compartían era el corazón que ambas llevaban en el pecho. Ambos corazones eran idénticos y al parecer estos si habían sido plasmados utilizado el mismo pincel. Tratando de no darle mucha importancia salió bastante motivado de su exposición. Motivado a de nuevo montar una propia. Si, el próximo semestre comenzaría a planear su exposición. Dejando de recordar, se enfocó de nuevo en la clase.

- Bueno ya para dar por terminado el tema del expresionismo, hablaremos de tres corrientes que formaron parte de ese movimiento –anuncio la profesora – umm señorita Haruno… Sakura…

- Hey Sakura te habla la maestra –le susurro Chouji –

- Ahhh si lo siento … dígame

- Puede decirme por que nacieron estos movimientos, claro y si también puede nombrarlos por favor.

- Si… los movimientos son Die Brucke, Der Blaue Reiter y Neue Sachlichkeit… estos movimientos aunque muy diferentes nacieron como un tipo de reacción en contra del impresionismo y el realismo.

- ¿Algo importante que mencionar?

- Quizás que buscaban comunicar los sentimientos y emociones internas, la mayoría provenientes del subconsciente de cada artista… de su psique –contesto distraída –

- Ummm eso suena bastante común y general… algo que todo artista desea hacer… pero entiendo a lo que se refiere ¿algún artista importante que mencionar?

- Para el movimiento Die Brucke… Emil Nolde…

- Bien busquemos una de sus obras. Aquí la tiene. Elabore un poco sobre su técnica en la pintura "Golden Calf" proyectada en la pantalla.

- Los movimientos de su pincel son algo desordenados, frenéticos. Parece que los colores que chocan entre sí fueron aplicados con pinceladas bastante frondosas.

- Bien ¿Crees que podemos inferir algo por los rostros de las figuras a pesar de no ser tan humanas? ¿O, quizás de los colores?

- Éxtasis y angustia… - al contestar esto Sasuke se volvió a mirarla o al menos a su nuca que es todo lo que podía ver. Recordó en una ocasión haber tenido una discusión sobre esa pintura. Precisamente en sobre como él percibía una especie de angustia que apenas si se asomaba, pero presente. Le habían dado la contra en esa discusión, pero ahora Sakura decía percibir lo mismo –

- Solo si me explica como llego a esta conclusión le perdonare que toda la clase haya estado distraída y bastante ausente señorita Haruno –

- Creo que los colores son una pantalla para cubrir, para distraer. Los colores brillantes hacen que no prestemos mucha atención a las expresiones. Más siento que los azulaceos… el tono grisáceo evidencian esa angustia. Quien se ha topado con esta escena de adoración siente angustia al verla… o quizás son las mismísimas danzantes quienes las sienten, pues después de todo participar en una celebración de paganismo, algo que siempre fue visto como negativo, sin duda es angustiante y más si es a escondidas. El miedo a ser descubiertas… bueno al menos eso es lo que siento al ver esta obra de Nolde. Pero ese es solo mi punto de vista.

- Excelente señorita Haruno… estamos en las últimas semanas de clase y debemos cubrir estos temas para el examen. Por favor evite estar distraída durante mi clase.

- Si lo siento.

- Bien en cuanto al otro movimiento... umm… joven Uchiha sé que usted tiene a Kandinsky como uno de sus favoritos. ¿podría explicarme por qué hablaremos de él?

- Por qué Kandinsky fue sin duda quien mas contribuyo al movimiento del Der Blaue Reiter que además este movimiento tomo su nombre por una obra del mismo Kandinsky.

- ¿Algo importante que mencionar señorita Sakura? –le pregunto de nuevo al verla distraída –

- Ahhh… las obras dependían menos de los contenidos que deseaban comunicar sentimientos. Contrariamente su objetivo era evocar una respuesta emocional en el espectador. Su trabajo se enfocaba más en los contrastes y combinaciones de colores puros y formas abstractas.

- Bien permita que su compañero continúe… de nuevo le cedo la palabra joven Uchiha.

- Sobre la mayoría de las obras de arte de este movimiento podría decirse que no tenían una temática en particular. Tampoco podrían ser descritas como objetos o enteramente abstractas.

- Viendo que Kandinsky goza de su favoritismo háblenos más acerca de él y como se inició en el movimiento del Der Blaue Reiter.

- Tomo grande inspiración en Gauguin y el fauvismo. Esa experiencia con el movimiento francés abrió sus ojos y pudo percibir la capacidad que tienen los colores de comunicar lo psicológico y espiritual… lo más profundo de uno mismo. Al darse cuenta de esto examino tambien los efectos psicológicos que el color puede tener sobre el espectador. También analizo más a fondo la relación entre el arte y la música. Experimentos sobre estas teorías pueden hacerse ver, como ejemplo en su sketch para la composición VII…

- Espere joven Uchiha… veo que la señorita Haruno aún sigue distraída. Permita que ella continúe explicando, pero primero le proyectare la imagen que su compañero ha sugerido.

- Lo siento… en verdad el día de hoy…

- Sin excusas… en unos segundos aparecerá la imagen frente a usted y quiero que me hable de ella –Sasuke se volvió de nuevo a mirar la nuca de Sakura, pues no estaba seguro de si ella podría responder. Si había algo que sabía con certeza sobre Sakura, es que ella nunca había sentido mucho interés por lo abstracto, o al menos eso le había asegurado tiempo atrás. Y si algo entendía o creía entender era que Sakura era de esas personas que si no tenían interés en algo, no se molestarían en aprenderlo u entenderlo. Le divertía pensar en la respuesta que ella ofrecería y la estaba esperando con mucha expectativa.

- Bien ya está proyectada la imagen señorita Haruno… puede comenzar. ¿Qué puede decirnos de ella? Claro detalles que nos digan porque esta obra se apega al movimiento del Der Blaue Reiter.

- Los colores atrevidos, líneas y figuras, todas atraviesan el canvas con movimientos un tanto al azar. Definitivamente sus pinceladas no estaban premeditadas. Los elementos pictóricos fluyen libre e independientemente a través de la pintura… un tanto con reflejos y supongo que esto encaja en lo que decía Kandinsky. Quien decía creer firmemente en la fluidez. La habilidad del pensamiento subconsciente de fluir con libertad, plasmando el mismo sobre el canvas. Los colores tan brillantes en la paleta que utilizaba en sus pinturas estaban influenciados, en su mayoría, al contacto que tuvo con el movimiento fauvista en sus comienzos. A pesar de querer plasmar sobre el canvas, la proyección del pensamiento subconsciente, no pudo hacerlo sin plasmar movimiento y dinamismo. Esto se aprecia en que usualmente los rastros que dejo con su pincel en esta obra eran gruesos. Para Kandinsky el color, la línea y forma eran todo un tema por si solos. Siendo sus obras expresadas con frecuente espontaneidad. Espontaneidad nacida de la asociación libre como proceso psicológico. Quiero pensar que es interesante como él analizaba el subconsciente por medio de pinturas al mismo tiempo que Freud lo hacía a su manera.

- Bien señorita Haruno… de nuevo se ha salvado. –Sasuke aun veía su nuca, como si esto fuera lo equivalente a mirar su rostro. Aunque no era la explicación que él hubiese dado, esta no era para nada errónea –

- ¿puede decirnos el último movimiento joven Uchiha? Con esto daremos por terminada la clase…

- El último movimiento es el Sachlichkeit… lo más importante a lo que refiere, es que se originó entre la primera y segunda guerra mundial. De igual manera rechazaba al expresionismo. Su objetivo principal era reaccionar y plasmar el horror sin sentido de los sufrimientos vividos en la guerra. De igual manera era una burla a la burocracia y el sector militar, la tortura humana.

- Excelente señor Uchiha… bueno ya no hay tiempo para mas así que debo interrumpirlo. La clase ha terminado –tan pronto la profesora hubo dicho esto, todos se apresuraron a salir del aula y con prisas tomaron rumbos diferentes. No lo había planeado pero para su desgracia había resultado así. Chouji y Sakura caminaban frente a él en el estrecho pasillo y no podía hacer nada para adelantarlos. Irremediablemente del mismo modo y como le sucedía de vez en vez, tuvo que escuchar esas platicas ajenas que para nada le interesaban.

- Sakura ¿Por qué tan distraída? –le pregunto Chouji –

- Nada es solo que esta mañana desperté algo ausente…

- ¿Es por qué pronto serán dos años?

- Quizás… pero no fue solo eso…esta mañana rompí mi taza favorita. Eso me distrajo…

- ¿Por qué tal cosa te dejaría tan perdida?

- Solo reflexionaba… hoy mientras la tomaba para servirme café, pensé y dije "como amo esta taza". Estaré muy triste el día que la rompa. ¿Qué hare el día que la rompa? ¿Qué haré? Diez minutos después se rompió… y yo la recogí, barrí y limpie. Ni siquiera supe si estaba triste… mi taza favorita. No sentí lo que pensé que sentiría y eso me ha hecho pensar en que tal vez me he vuelto insensible. Todo esto también me hizo pensar en lo que Kou me dijo hace unas semanas… que a veces soy insensible y que antes también lo fui.

- Lo de Kou… lo tuyo y lo de Kou fue muy complicado… pero en gran parte también fue su culpa. Tu solo le diste prioridad a uno de tus dos dilemas. Y según mi opinión, pienso que tu desicion fue la mejor. Porque si no la hubieras tomado creo que estarías muy arrepentida y al menos ahorita sé que no lo estas. Kou el… el tarde o temprano te perdonara.

- Me ha pedido algo bastante difícil como condición para perdonarme… pero no tengo otra opción… se lo debo.

- Es tu desicion aunque no creo que le debas nada…

- Necesito que me perdone… eso me dejara más tranquila… en fin será mejor que apuremos el paso. Solo una clase más y podremos acompañar a Ino al hospital… me preocupa mucho que se vean afectadas sus cuerdas vocales.

- No creo que sea tan grave –le aseguro su amigo al tiempo que ambos daban vuelta hacia uno de los salones. Sasuke por su parte suspiro aliviado de no tener que seguir caminando despacio detrás de ellos. Apresurándose se dirigió a su otra clase, mas con la conversación de Sakura presente. Le había desesperado tener que caminar detrás de ellos, pues si algo detestaba era enterarse de cosas que realmente no deseaba saber y menos si se trataba de Sakura. ¿De Sakura? – se cuestionó así mismo – ¿Por qué seguía sintiendo esa indiferencia hacia ella? ¿Indiferencia, o era simplemente otra cosa? La cercanía y estrechez del pasillo le habían hecho imposible no escucharlos… que fastidio tener que enterarse de detalles irrelevantes para su vida. ¿sería el tal Kou a quien no le permitían ver con frecuencia? ¿Aquel con el que había charlado por teléfono frente a él? ¿sería la figura encapuchada que la había abrazado bajo la lluvia? Y a él ¿Qué demonios le importaba?


Finalmente cruzaron palabras un tiempo después, siendo en una tienda departamental. Al verle allí Sakura le había sonreído y se había formado detrás de el para también pagar.

- ¿iras a la playa? –le pregunto al observar las cosas que cargaba –

- Si… – contesto de forma cortante –.

- Seguro será muy divertido. Me hubiera gustado ir al mar. No es algo que hago con frecuencia. Tengo como 5 años que no camino junto a la playa. Yo vine a comprar regalos para mi familia –viendo que Sasuke la ignoraba se volvió a sus manos, observando que este llevaba una bolsa de la tienda de arte. En su interior alcanzo a ver varios cinceles. –Veo que compraste cinceles. Te deseo suerte, si es que empezaras alguna escultura. –Al dejar de escuchar su voz, Sasuke se volvió hacia ella, pero no le vio. Al buscarla con su mirada le encontró haciendo fila en otra caja registradora. Quizás se había marchado al sentir el rechazo tan evidente con el que él fingía ignorar y no escuchar lo que le decía.

Al ver que se marchaba mientras él aun esperaba para pagar, comenzó a recordar aquellas esculturas de Dafne y Apolo. El curador del museo le explicaba la gran admiración que sentía por esas piezas tan bellas y perfectas. Asegurándole que eran contadas aquellas piezas que tenían una mirada tan expresiva como la de Apolo. Lleno de arrepentimiento tan humano y no como dios. Solo por ese hecho le habían ofrecido esa cantidad tan fuerte de dinero. Ese detalle y la belleza tan irreal y etérea en el cuerpo de Dafne. Una mirada que él no produjo… una Dafne perfeccionada por alguien más. Ese hecho lo perseguiría siempre. No podía olvidarlo. Saber que no fue él mismo quien afino esos detalles… eso jamás lo superaría del todo. De alguna forma u otra sentía que estaba engañándolos a todos.

El enojo le había durado varias semanas, pero eventualmente se disipo, entendiendo que las intenciones de Sakura no habían sido malas. Pero su orgullo y dignidad como artista habían sido lastimados. Dejando esto a un lado no podía negar que gracias a ella había recibido múltiples beneficios. Gratificaciones que no había imaginado. Su obra ahora expuesta en el museo de arte de Tokio. Todo ello le había dado renombre, cosa que pocos habían logrado antes de graduarse. O varios años después… o nunca en su vida.

Muchas veces había sentido que debía agradecerle, pero su desaparición lo hizo imposible. Y ahora que ella había regresado aun le parecía difícil. Sentía que si lo hacía crearía un puente que le permitiría a ella llegar hasta él, acercándose. Y como había dicho antes, no quería tener ningún tipo de cercanía con ella.

Más aun así sabía que debía hacerlo. No podía seguir recibiendo tanto a costa de lo que había hecho. Y menos si no se lo había agradecido nunca. Había algo de calidad moral en ese asunto. Algo en su persona que le decía que no era correcto seguir así… así sin darle ningún tipo de agradecimiento. Un día de esos encontraría la forma de hacerlo. Al menos le reconfortaba saber que la intención existía en él. La intención la tenía… la voluntad… esperaba que llegara pronto.


Los días en Okinawa habían sido lo que había esperado. Sus niveles de estrés habían bajado y su inspiración se había regenerado. Suigetsu ahora salía con una de las chicas que los habían acompañado, mientras que la otra chica ahora se dedicaba a guardarle algo de rencor. Aunque siendo sinceros quizás lo merecía. Había conocido a otra chica, un día de esos que decidieron ir a la playa, abandonando por completo a su acompañante. Había dejado de parecerle interesante y siguiendo el típico cliché que había adoptado desde hace tiempo simplemente se fue con otra chica. No es que las viera como objetos intercambiables. Pero los tiempos habían cambiado y las chicas también deseaban divertirse con libertad. Sin compromisos. Y ella le había dicho que solo buscaba diversión ¿entonces por qué molestarse?

Suigetsu lo había regañado bastante, pues su acompañante casi lo había dejado por seguir a su dolida amiga. De pronto la única novia que había tenido le vino a la mente y pensando en cómo habían sido las cosas entre ambos concluyo, que esa tampoco podía considerarse una relación al menos del todo verdadera. Ella de cierta forma lo había utilizado y él quizás también lo había hecho. Esa relación había sido experimental, pues había querido salir de su zona de confort, al final obteniendo el resultado opuesto. Con nada más claro que la idea del amor como un grillete emocional. Quizás funcionara para muchos no lo dudaba, pero al menos sabía que era algo que no quería para él. Tenía muchos motivos para no querer ese tipo de amor en su vida.

Venia de visitar a Itachi, quien se veía bastante alegre y dentro lo que cabía sano. Más al llegar su padre, se marchó de inmediato. No quería escuchar sus reclamos por no haber puesto pie en la casa durante las vacaciones. Su hermano de nuevo le había pedido que hiciera las paces con su padre. No es como que entre ellos había un gran enfrentamiento. Era algo más parecido a la guerra fría, sin embargo aún no estaba preparado para una reconciliación. ¿Aprobaría su madre ese comportamiento? ¿O, quizás se sentiría decepcionada al verle comportarse de esa forma con su padre?

Caminando entre la academia logro percibir a lo lejos una figura familiar. Era Sakura saliendo del dormitorio de los hombres, no dándose cuenta de que él se aproximaba. Se veía ausente como aquel día en la clase de historia del arte. Pasó muy cercas de él, sin embargo no lo vio. Incrédulo de que no le hubiera visto se detuvo y se volvió hasta ella. Recorrió su figura de arriba abajo mientras esta se alejaba. Leggins negros, suéter negro, botas de combate negras. Una mancha negra caminando hacia el atardecer. Seguramente había estado visitando a Chouji, cosa que hacía con frecuencia.

Llego a su dormitorio y se cambió, pues empezaría a trazar algunos sketches y experimentaría con algunos materiales, para escoger cual sería el más conveniente para su escultura. Tras pasar varias horas en su estudio, se marchó al recibir una invitación de Suigetsu. A pesar de que a la siguiente mañana iniciaba el nuevo semestre había aceptado, pues se presentaría su banda favorita. Tan pronto se hubo cambiado, se dirigió hasta allá. La amiga de la chica que había abandonado lo miraba furiosa mientras se hacían camino entre la multitud. Por fortuna llegó lo suficientemente temprano para alcanzar lugares muy cerca del escenario. Una vez que la música comenzó, su cuerpo comenzó a moverse con lentitud, mientras que sus labios entonaban la canción aunque no pudiera escucharse a sí mismo. De pronto algo llamo su atención, sacándolo del trance en el que estaba.

Era Sakura moviéndose tal y como él lo había estado haciendo antes de notar su presencia. Entonando la canción tal y como él lo había estado haciendo segundos atrás. Sus ojos se cerraban en ciertas partes de la canción, dejándose envolver por la voz del vocalista. Sus brazos en el aire y su cuello meciéndose de lado a lado con lentitud, definitivamente pérdida en la música. Ya no llevaba la misma ropa con la que la había visto unas horas atrás. Ahora parecía que llevaba un overol negro sobre lo que parecía un sostén. Sus botas de combate estaban ahí y su cabello recogido en un chongo despeinado, su cuello cubierto de sudor. ¿Cómo es que podía verla tan claro entre la multitud? Respuesta muy simple, concluyo al ver que era su amigo Chouji quien la cargaba sobre sus hombros. Algo que no parecía causar mucha molestia para su amigo, pues también parecía estar cantando al igual que movía su cuerpo de lado a lado aunque más despacio que los demás. Sakura definitivamente disfrutaba absorta, no temiendo que su amigo la dejase caer.

Ver a la pelirrosa disfrutando la que era una de sus canciones favoritas le causo una sensación extraña. Había algo en esa situación que lo inquietaba. El nombre de la canción era tempestad, un especie de augurio, pensó. ¿Se aproximaría algo tempestuoso? En aquellos días no podía imaginarla en un lugar así, pero ahora era distinto. Aunque si recordaba bien ya la había visto en un lugar así. Aquella noche que la había visto por última vez. Quizás ese día después de todo había ido a escuchar a uno de los grupos. Pero ella le había dicho que la persona que había ido a buscar no estaba allí… ¿A quién había ido a buscar?... Dándose cuenta que por pensar en todas esas cosas que no tenía ni por qué pensar, había dejado de prestar atención. Atención a su banda favorita. Entendiendo lo inútil que era dedicarle parte de su pensamiento a la chica, de nuevo se concentró en el concierto.

- No dejan de impresionarme –le susurro Suigetsu al oído –

- Lo se… cada nueva canción….estoy seguro que pronto les ofrecerán un contrato en alguna disquera.

- Oye ya no te sientas tan mal por lo que hiciste en Okinawa con la amiga de Mei…

- La verdad es que no me sentí muy mal…

- Mmm… bueno solo lo comentaba porque al parecer ya está saliendo con el baterista de la banda…

- Bueno pues esperemos que tenga la mejor de las suertes…

- ¿Ya no has hablado con la chica de Okinawa?

- Nunca intercambiamos nuestros números….

- Si sigues así yo al igual que Itachi, comenzare a insistir en que ya dejes tus relaciones casuales a un lado…

- Jajaja vamos Suigetsu… si no hubieras conocido a Mei… creo que los dos hubiéramos venido a este concierto con la intención de llevarnos alguna chica a la cama.

- Quizás… pero créeme que no es tan malo tener una novia formal…

- Nunca he dicho que sea malo… solo es algo que no va conmigo… además solo duermo con aquellas que piensan igual que yo…y tu bien sabes que hoy en día muchas chicas piensa así. Dormir sin compromisos… vaya tú has dormido con varias de ellas. Pasando un buen rato…con alguien a quien le dará igual si desaparecemos o no.

- En fin mejor disfrutemos que en quince minutos terminaran el show y saldrá otra banda para hacer su debut… es imposible hablar de relaciones serias contigo.

- Tu primer novia en años… ya eres todo un monógamo ejemplo a seguir Jajaja Suigetsu había olvidado que podías ser tan divertido –se burló de su amigo –.

Aprovechó que la última banda no era del todo entretenida para ir al baño. Ese era uno de sus subterráneos favoritos. Tenía muchos detalles que le gustaban bastante. Y el principal era el camino que debía seguir para ir al baño. Ese subterráneo había sido antes un lugar que se dedicaba a dar color a textiles y telas. Por eso era el subterráneo perfecto, muy grande, podía albergar grandes multitudes y la acústica permitía que la música se escuchara como si fuera de otro mundo. Al haber sido una textilera necesitaban agua hirviendo para algunos procesos. Por eso había un cuarto grande con múltiples boilers.

Boilers que ahora tenían tiempo sin funcionar, dedicándose solo a ser una especie de decoración a lo largo de ese enorme pasillo que terminaba donde estaban los baños. Pasar por ahí siempre le estimulaba su imaginación, haciéndole creer que se encontraba en un especie de mundo distópico. Había algo en el fatalismo que siempre le había atraído… calamidad…algo en el fin existencial de la humanidad. De pronto algunas pinturas de Sakura vinieron a su cabeza… algunas de ellas tenían todo eso que a él le gustaba. Una escena distopica. Haciendo lo que era su vieja costumbre, comenzó a caminar entre los boilers en vez de seguir el camino directo. La música aún se escuchaba, pero no con fuerza. A pesar de esto las vibraciones del ruido se manifestaban en el metal de los boilers.

Justo cuando giraba se topó con una escena inesperada. Sakura abofeteaba a dos chicas con fuerza y comenzaba a regañarlas.

- ¿Acaso son unas idiotas? ¿En verdad creen que necesitan meterse esta porquería por la nariz para disfrutar de la música? –les gritaba muy molesta –

- Nosotras…

- En el subterráneo esto es lo que menos necesitan… con la música basta… las drogas no harán que disfruten más la música. La música no lo merece… y tampoco sus cuerpos ni su mente…Sé que quizás mis palabras sean en vano. Y que seguirán metiéndose cuanto se les pegue en gana en la nariz o en las venas, pero al menos esta noche no lo permitiré –les aseguro al tiempo que les arrebataba el sobre que llevaba una de ellas en la mano. Lo abrió y comenzó a ondearlo por los aires, disipando el polvo blanquecino por el suelo –aunque consigan una escoba no podrán juntar lo suficiente para matar algunas de sus neuronas esta noche. ¡Lárguense! Y créanme que las estaré vigilando… sé muy bien que también estudian en la academia. –Las chicas se fueron corriendo asustadas, mientras que Sakura se quedó sola entre los boilers – ¡chicas estúpidas! –vocifero a pesar de encontrarse sola – A penas si lo puedo creer… esta música es sin duda mejor que las drogas ¿Por qué tienen que andar respirando esa basura? –al decir esto último siguió caminando y se alejó de allí. Sasuke continúo su camino al baño, pensativo. Era inútil que Sakura se tomara esas molestias. Eran muchos los que consumían drogas en ese tipo de eventos. No es que los justificara, por el contrario al igual que ella pensaba que era una estupidez. Pero las personas tienen su libre albedrío y aunque muchas veces quieras ayudarlas no dejaran que lo hagas. Por eso desde hace tiempo había cambiado su mentalidad. Si alguien quería freírse los sesos era su problema. Era su vida…

- Oye ¿A que no sabes a quien acabo de ver? –le pregunto Suigetsu, mientras salían del subterráneo –

- Déjame adivinar….

- A Sakura…

- ¿Y?...

- Ah pues… no se… creí que se te haría extraño.

- No veo por qué tenga que tener algún tipo de reacción… después de todo una vez la habíamos visto en este lugar…

- Ah sí es cierto… bueno… sé que ya te lo he comentado antes, pero me sigue pareciendo muy bonita. Aunque el cambio de look la hace ver aún más atractiva… insisto en que…

- No hablemos de ella por favor…

- ¡Oh mira! Allá va… -la pelirrosa caminaba junto a Chouji y otra figura. Esta lleva su cabeza cubierta con la gorra de una sudadera. Al obsérvala caminar sintió una familiaridad. Sin duda esa figura había sido la que se le había acercado para abrazarla bajo la lluvia. Sí, no había duda –

- Ya les dije que no tengo frio –les aseguró Sakura a sus acompañantes –.

- Claro que lo tienes… es enero y llevas un overol corto – le regano la figura –

- Pero traigo puesta mi chamarra…

- Sera mejor dejarla ser… eso sí, si terminas con un resfriado ninguno de los dos te consentirá ni cuidara–le aseguro Chouji –

- No me enfermare –les aseguro al tiempo que pasaba cada uno de sus brazos por sus acompañantes para caminar los tres abrazados –

- ¿crees que el de la capucha sea su novio? –le cuestiono Suigetsu, tratando de que su novia no lo escuchara –.

- No me interesa –le contesto el pelinegro mientras se adelantaba, dejando a Suigetsu y su novia solos –.

- Buenos días –saludo el profesor –veo que a varios de ustedes los acompañan un par de ojeras bajo los ojos. La verdad es que hoy amanecí de muy buen humor. Tan pronto les explique en qué consistirá la clase los dejare marcharse. En caso de que alguno se encuentre en la clase equivocada… esto es una clase electiva y es tomada en conjunto con otra de mis clases. Una clase que fue diseñada para estudiantes que manejan técnicas de pintura y escultura. Por eso se llama temas y técnicas selectas de pintura y escultura. Esta será la clase de los lunes y miércoles. Los viernes solo nos veremos para supervisar sus proyectos. Este es el primer semestre en que se implementa esta clase así que es un tanto experimental. Y como es experimental la otra maestra que imparte este curso durante las tardes y yo, decidimos que queríamos probar algo. Hace unos meses nos encontrábamos discutiendo en si el hecho de que dos pintores, dos escultores, o bien dos artistas convivan diario a diario puede llegar a crear una situación en donde uno adopte técnicas del otro o viceversa. Y que tan grande puede ser la influencia entre ambos. Si es para bien o para mal. Y si un artista con un estilo bien definido puede verse afectado por esa convivencia y creatividad ajena. Así que uno de los requisitos para pasar esta clase es que presentaran cuatro proyectos en equipo y dos individuales. En equipo dos serán esculturas y dos pinturas. Los equipos fueron formados por la profesora Mito y yo. Y fueron seleccionados tomando en cuenta que ambos integrantes tuvieran el mismo nivel de habilidad artística. Aquí en la puerta les pegare la lista, puede que su compañero sea alumno de la clase de la tarde así que deberán contactarlos, los correos electrónicos de cada uno también están listados. Bueno me retiro. Pasen a revisar la lista de manera ordena por favor. Espero que el miércoles esas ojeras sean menos evidentes.

- A mí me ha gustado la idea –le confió Sakura a Chouji, al tiempo que Sasuke pasaba junto a ellos para revisar la lista. Al encontrar su nombre en la lista un leve escalofrió recorrió toda su espalda. ¿Acaso era una especie de broma, o tan solo una coincidencia? ¿Era esa la tempestad que tanto temía? Sakura Haruno, Sasuke Uchiha equipo 7 – leyó de nuevo con incredulidad –

- Le pediste que nos pusiera juntos ¿No es así? –se acercó a la pelirrosa molesto –

- ¿Cómo dices? –le pregunto confundida –

- Sabes bien de lo que hablo.

- No entiendo –Sakura camino hasta la lista y vio su nombre junto al de Sasuke – vaya así que nos ha tocado juntos –contesto un tanto sorprendida –

- Ya lo sabias… por eso ni siquiera te habías parado a leer la lista ¿Decidiste que era momento de retomar tu vieja rutina de seguirme a todos lados? Creí que finalmente lo habías superado. Seguramente le pediste al señor Shinomoto que intercediera así como lo hiciste para que te dejaran entrar a la segunda parte de la clase de historia del arte.

- ¿Qué hice qué? –le contesto un poco molesta –

- ¿vas a negarlo también?

- Sigues siendo el mismo imbécil de hace dos años.

- Eso es todo lo que puedes decir… que soy un imbécil. Sabes que tengo razón por que ni siquiera haces el esfuerzo de negarlo –

- Si tanto te molesta con un carajo –le grito con firmeza, haciendo que todos se volviesen a verlos –ve y dile al profesor que te ponga en otro equipo. Hazlo que te pegue en gana, pero déjame tranquila. No necesito tener discusiones estúpidas y fútiles con un idiota como tú. Me alegraba pensar que ya no eras el ególatra de siempre, pero vaya decepción, me he equivocado. ¡Chouji! –llamo a su amigo que sentado los había estado observando discutiendo – Vámonos llegaremos tarde a la clase de materiales. –la pelirrosa se marchó sin siquiera volverse a mirarlo. Aún seguía teniendo ese efecto en él. Dejándolo perplejo de cada vez que discutían. Aunque por el contrario de muchas. Esta había sido la pelea más corta que habían tenido de todos sus enfrentamientos. No entendía por qué, aun después de tanto tiempo, le agobiaba saber que la tendría cerca. No la quería cerca, si en verdad tenia razones válidas para detestarla o no, poco le importaba, tan solo con que estuviera lejos. Muy lejos de él. –


Aquí la continuación.

Quizás encuentren varios errores prometo corregirlos durante la semana.
es solo que y no recuerdo si este fue el archivo que edite o no. Según yo sí, pero el sueño me tiene algo confundida.

Todo mi sermón sobre las pintura fue un intento de hacer este fic menos sexoso.

Como les dije aquí el lemon estará intenso. Pero me siento mal solo escribiendo solo ese tipo de escenas asi que me tome la libertad de escribir un poco de arte. Durante mi segundo semestre en la universidad tome una materia llamada apreciación del arte. Y se nos habló de estos movimientos, los cuales se me quedaron grabados en la cabeza.

Les recomiendo que busquen las pinturas mencionadas.

Ahhhh y la música también.

La canción que menciona Sasuke se llama Tempest y es tocada por los Deftones. Chino Moreno otro vocalista que me derrite con su voz... más bien con sus gritos. Bien podría tenerlo todo el dia gritándome al oído y pensaría que es romántico.

Todo el capi lo escribí tocando música de su nuevo disco... muy recomendado... entre mis favoritas y la cual escucho a diario esta Prayers and triangles, Phantom bride y hearts and wires.
Se las recomiendo para que sientan un poco del ambiente del fic.

Mas canciones de ellos serán mencionadas más adelante en la historia.

De nuevo les recuerdo que los reviews son bienvenidos y muy apreciados... son fuente de inspiración.

Gracias por su tiempo.