Hola de nuevo! aquí otro capítulo. Quizá se pregunten donde entra Edward en todo esto, pero ya está por venir esa parte. ¡Saludos!

Disclaimer: Los personajes son de Stephenie Meyer. Solo los tomé prestados para esta historia.

Nota: posiblemente hay un tipo de lemmon en este capítulo,es muy corto en realidad, mis disculpas por lo raro de él, es la primera vez que escribo algo así y lo publico, así que disculpen mi inexperiencia. saludos


Capítulo 3: Conociendo a los Cullen

BPOV

Conocí a los Cullen dos años atrás, cuando llegué a Forks para vivir con mi padre que es el jefe del departamento de policía del pueblo. Los conocí en el colegio, al primero que conocí fue a Edward, el lindo y encantador, pero no por eso menos bromista Edward. Nos hicimos amigos en el primer día de clases, ya que tomábamos clase de biología juntos y era mi compañero de laboratorio, teníamos muchas cosas en común y eso hizo que nos conectáramos, me acompañó a mi clase siguiente, y me lo topé de nuevo en la clase de literatura, pero el maestro no llegó así que hicimos novillos y platicamos de nuestras vidas, yo de mi vida en Phoenix con mi madre, le platiqué que ella se había casado de nuevo y quería irse a vivir a Europa, pero su esposo no era de lo más agradable para mí, así que decidí venir a vivir con mi padre, con el que me llevaba bastante bien ya que ninguno molestaba al otro pero siempre nos preocupábamos el uno del otro.

Edward me platicó de su familia, vivía con sus padres, su hermano Emmet y su hermana pequeña Alice, que al parecer estaba en el mismo curso que nosotros, ya que era una pequeña genio que estaba adelantada un curso. A Alice la conocí en mi clase de trigonometría, esa niña sí que me impresionó, era como un mini tornado, con mucha energía y vibra positiva, la reconocí de inmediato por la descripción que Edward me hizo de ella, pequeña, cabello negro corto y alborotado, casi como el de él pero más estilizado, piel blanca y unos ojos azules impresionantes. No me presenté en ese momento, ya que lo vi como algo un poco desesperado "la chica nueva que quiere hacer amigos", así que decidí que ya la conocería con el tiempo, además de que era una persona algo tímida para conocer gente nueva. Llegó la hora del descanso y me dirigí a la cafetería de la escuela y ahí lo vi, terriblemente lindo, unos ojos azules penetrantes y una sonrisa con hoyuelos que me dejó pasmada, cabello negro ondulado, y estaba diciendo unas palabra que no lograba comprender ya que estaba parada como tonta observando su boca. Hasta que alguien llamó mi nombre seguido de una risa y reaccioné.

-Bella, hey Bella, ¿estás bien?- ok, Edward estaba al lado de este tipo que me tenía pasmada, quizá él sepa quién era.

-Hola Edward-

-Bella te presentó a mi hermano Emmet, Emmet esta es Bella- demonios, sí que esta familia tiene buena genética.

-Ho hola- gracias tartamudeo por aparecer en este momento, mi cabeza no sabía ni en qué pensar, seguía atontada por esa sonrisa tan linda que me estaba dando Emmet.

-Bella, lindo nombre, al parecer tú eres la persona de la que mi hermanito no ha dejado de hablar, al parecer lo impresionaste con tus gustos literarios- Edward se sonrojó de lo más tierno cuando Emmet dijo esto, y solo pude reírme de la situación, una sonrisa nerviosa claro está.

-Bella, ¿nos acompañas a comer? Creo que Alice ya apartó una mesa para nosotros y también quiere platicar contigo-

-Claro Ed, también quisiera conocerla- y ahí estaba yo, caminando detrás de Emmet y siguiendo embelesada de cómo saludaba a la gente, le sonreía a sus amigos y como caminaba de esa manera varonil que solo vez en algunos modelos, uff, creo que me gusta.

Al llegar a la mesa, estaba Alice esperando, con una gran sonrisa en el rostro y más que dispuesta a conocerme. Nos presentaron formalmente, compartimos una que otra frase y opinión de la clase de trigonometría, y seguimos platicando, Emmet me ponía atención, ya que hablábamos de películas de acción que sus hermanos no gustaban de ver pero que a mí me encantaba y a él también.

Desde ese día seguí comiendo con ellos, poco a poco fui metiéndome en la vida de los Cullen de una buena manera, un mes después Emmet y yo éramos inseparables, comenzamos a salir solo nosotros dos ya sin Edward y Alice, con Alice seguí siendo inseparable, me llevaba de maratón de compras cada que la dejaba, y con Edward desde que comencé a salir más con Emmet y le dije que me gustaba su hermano, se alejó un poco de mí, pero aún seguíamos platicando de libros cada que nos topábamos en su casa.

Emmet me pidió ser su novia dos meses después de conocernos y no pude ser más feliz. Éramos inseparables, éramos honestos el uno con el otro y eso hacia marchar bien la relación, pero mientras mejor iba nuestra relación más se deterioraba mi relación con Edward, no sabía que le sucedía, ya no platicábamos tanto, solo me saludaba con un asentimiento de cabeza y pasaba más tiempo encerrado en su habitación cuando yo estaba en su casa.

Nunca podía hablar con él, porque no me lo permitía, hasta que un día lo encontré en el patio sentado en la banca mirando al jardín de su madre y me senté a su lado. Solo lo miré y le tomé de la mano, se veía decaído pero cuando se giró para verme, me dio una mirada muy decidida y me sonrió, me devolvió el apretón de mano y al parecer todo estaba como antes, comenzamos a platicar, pero sin tocar el tema de que él estaba distinto, con una mirada más sombría y ese aire misterioso que traía a todas mis amigas enamoradas de él, sobre todo a és de ese día nos encontrábamos en su casa a la misma hora, cuando Emmet se iba al gimnasio y Alice a su clase de teatro. Éramos solo nosotros dos, y Edward poco a poco recobró esa vitalidad y personalidad juguetona que tenía cuando lo conocí, pero solo era así conmigo y cuando estábamos a solas, con su hermano era frío y solo contestaba con sí o no, y muy pocas veces platicaba de verdad con él, la mayoría solo lo escuchaba sin dar su opinión, después de todo era su hermano. No sabía que sucedía entre ellos, pero no quise entrometerme mucho en sus problemas de hermanos, y tampoco Emmet supo decirme por qué de la actitud de Edward hacia él.

Los meses pasaron y los cuatros seguíamos siendo amigos. Emmet y yo avanzamos en nuestra relación y cada vez los besos se hacían más fuertes y pasionales cuando estábamos solos, un día solo decidí que era hora de entregarme a él y mandar a mi mente a volar, me dejé llevar una noche en mi casa, estábamos solos, Charlie había salido a su turno de la noche y Emmet iba a pasar la noche conmigo. Todo comenzó con pequeños besos en el sillón donde veíamos una película, pero se volvió diferente cuando él me apretó a su cuerpo y comenzó a besar mi cuello, lo tomé del cabello y lo insté a que siga besándome, nos seguimos besando y nuestra respiración se volvió entrecortada, lanzaba pequeños gemido cuando él me mordía el labio o el cuello. Me desprendió de la blusa que llevaba y me miró como siempre me miraba como admirándome, y me prendí, su mirada era fuego en la mía, lo besé y le susurré al oído.

-Hazme tuya-

Con esto me miró gratamente sorprendido, me cargó en sus brazos, enredé mis piernas en su cadera y subimos a mi cuarto, ahí terminamos de deshacernos de la ropa, nos tocamos explorando partes del otro que nunca había tocado, al llegar al momento que estaba esperando, me dio una mirada preguntándome si estaba segura, yo solo asentí y él me penetró.

Fue una noche maravillosa, rara, pero maravillosa, estaba con la persona que amaba y a pesar de que el sexo no fue de lo mejor ya que fue mi primera vez y la de él también, lo disfrutamos igualmente.

Después de esa noche nuestra relación creció aún más. Nos cuidábamos porque éramos muy jóvenes como para que yo quedara embarazada así que siempre usábamos protección y yo tomaba la píldora.

Actualidad

Después de que le confesara que creía que estaba embarazada, Emmet se quedó pasmado, quieto, como en estado de shock, se giró para verme hecha un manojo de nervios, no podía mirarlo a los ojos, me sentía culpable no sé porqué. Así que no pude ver toda la reacción en cadena que tuvo como consecuencia mi confesión. Emmet cayó de rodillas al suelo.

-No puede ser, no puede ser, no puede ser- repetía bajito y estuvo varios minutos diciendo eso, nunca pensé que reaccionaría así, pero al parecer no lo conocía tan bien. De repente alzó la mirada y vi enojo en sus ojos, no sabía si hacia mí o hacia la situación.

-¿Cómo pude ser?, nos cuidamos, tú te cuidabas. ¡¿Cómo sucedió?-

-No sé-

-Ya te hiciste una prueba, ¿estás completamente segura?-

-No Emmet, no me he hecho ninguna prueba, solo es la sospecha, tengo apenas retraso de una semana- Desde que comenzamos a tener relaciones, estaba muy pendiente de esas fechas, de eso ya había pasado un año. Así que fue muy extraño que tuviera un retraso, no había querido hacerme la prueba porque quería esperar, quizá solo fuera unos días. Pero ahora que le decía a Em tenía que hacerla para poder estar seguros.

-¡cómo que no te la has hecho!, vamos, tenemos que ir a la farmacia- diciendo esto se levantó del suelo y me tomó de la mano y literalmente me llevó caminando a la farmacia que teníamos a dos cuadras, mientras yo intentaba zafarme de su agarre, pero no podía, él estaba totalmente cegado por la urgencia.

En el camino nos topamos con Edward, que al ver mi expresión de angustia se acercó a nosotros corriendo, preguntando qué había pasado.

-Cree que está embarazada, vamos a la farmacia- al escuchar esto, Edward miró a su hermano con furia y le propinó un golpe, maldiciéndolo. Al reaccionar por lo que había hecho, me miró con una disculpa y dolor en su mirada y se fue de ahí.


¿Cómo ven? para el próximo quizá sea un Edward POV así nos enteraremos de que sucede en su cabeza. ¿Me dejan un review? ¿sí? ¡saludos!