-¿Eso es… un oso?-
-Un oso con ropa- dijo Katrina sin salir de su asombro.
-¿Por eso querías que te acompañara?- sin despegar la vista ni un segundo de los dos extraños personajes que se acercaban lentamente.
-No, en realidad nunca había visto un oso como ese-
Del otro lado se encontraba Trafalgar Law caminando sin preocupaciones hacia la dirección que le habían dado en el pueblo, la dirección de la persona que le iba a ayudar a construir su nueva embarcación, sin percatarse aún de las dos personas a varios metros enfrente de él que miraban a su excéntrico compañero con curiosidad infinita.
-Ca…Capitán?-
-Dime Bepo-
-¿Es esa la casa donde encontraremos a la persona que necesitamos?- dijo el animal apuntando la casa con el garaje a pocos metros de ella.
-Si esa debe ser, es la única con un taller.- Dijo el joven mirando a la dirección que Bepo señalaba. Pero abruptamente Trafalgar Law detuvo su marcha.
-No puede ser…- murmuró con desagrado.
-¿Pasa algo capitán?.
-Esa es la chica que me estuvo molestando hoy en el bar.-
-¿Prefiere que nos devolvamos señor?.
-No, sigamos caminando, tenemos que hablar con el tal Shachi- dijo con evidente molestia.
Con el paso aún mas lento, Trafalgar y su nakama se acercaron a los dos jóvenes, uno completamente asombrado por los extraños visitantes y la otra con una curiosa sonrisa en su rostro.
Pasaron varios segundos en los cuales nadie dijo nada, solo se estudiaban con la mirada esperando que alguno de los cuatro pronunciara la primera palabra.
Shachi fue quien habló primero.
-¿Les podemos ayudar en algo?- dijo con una renovada compostura e indiferencia.
Trafalgar lo miró atentamente como queriendo intimidar al chico, que lo miraba sin retroceder, Trafalgar sonrió conforme.
-Tú eres Shachi- no era una pregunta, era una afirmación.- nos dijeron en el pueblo que eres un experto en maquinarias.
-Te informaron bien- dijo con altanería que hizo sonreír aún mas a Trafalgar.
-Vengo a negociar-
Shachi lo miró unos segundos y luego su mirada se enfocó en su amiga, quien se mantenía inmóvil y con una sonrisa altanera.
-Mi nombre es Trafalgar Law y el es mi nakama Bepo- Al ver como el chico no le decía nada más.
-Mi nombre ya lo sabes, ella es Katrina, mi asesora de negocios- dijo Shachi presentando a la chica.
-Ya nos habíamos topado- dijo Katrina mirando fijamente a Trafalgar Law quien rápidamente desvió su mirada al otro joven.
-¿Te parece si discutimos el proyecto?-
-Muy bien, pasemos a mi taller y me explicas el negocio- dijo Shachi con todo el autocontrol que su amiga le había enseñado para tratar con piratas.
Los cuatro entraron al taller, Katrina fue la última. A pesar del caos que había en el lugar, existía una esquina en la cual habían unos cuantos sillones con una mesa central, especial para casos como este.
-De acuerdo, dime para qué me necesitas.- dijo Shachi mirando fijamente a Trafalgar.
-Escuché que eres bueno con los medios de transporte vanguardistas.- Shachi asintió con la cabeza.
-Necesito que fabriques uno para mi.
-¿En que estas pensando específicamente?-
-Un submarino.- dice el joven pirata.
-Eso realmente no es muy complicado, si viniste a mi taller debes tener algo más en mente- dijo Shachi con suspicacia, logrando que Katrina sonriera con orgullo.
-Así es, no necesito cualquier submarino, debe ser resistente a monstruos marinos, ataques de guerra, cambios climáticos extremos y con herramientas de experimentación médica.- Trafalgar sabía que no iba a ser una construcción fácil pero adonde se dirigía debía estar preparado para todo.
-Ya veo- dijo Shachi mirándolo atentamente, luego se levantó en busca de unos papeles.- tomará un poco de tiempo y no saldrá barato, muchos de los materiales los puedo conseguir en la isla, sin embargo, hay unos cuantos mas que requerirá viajar a otros lugares.
-Tengo el tiempo y el dinero, dime cuanto se demorará y cuanto necesitas.
-Primero que todo tengo que hacer el presupuesto completo de los materiales y las herramientas, será un informe detallado, incluyendo el gasto de los viajes, eso me tomará un par de días, una vez listo ese presupuesto, realizo otro que incluye el tiempo de trabajo y la complejidad del mismo, a mayor complejidad mayor el costo, es decir, si los materiales salen un millón de berries, mi trabajo cuesta 3 millones de berries, dando como cobro final 4 millones de berries, los que se pagan la mitad al comienzo del trabajo y la otra mitad concluido todo. ¿Le parece bien?-
-No hay problema, ahora dame unas referencias de tiempo y de costo, dudo que 4 millones sea realmente el precio-
-Tienes mucha razón, los materiales de primera calidad costarán unos 100 millones de berries, quizás más y terminaría el trabajo en unos tres meses mas o menos, quizás más que menos.
-Muy bien, espero tus primeros presupuestos.-
-Otro punto, yo estaré ocupado con el proyecto y es ahí donde entra Katrina, ella manejara el dinero y tus dudas, cualquier información o negociación acércate directamente a ella- dijo Shachi mirando a la chica a su lado logrando una extraña mueca en el rostro de Trafalgar, que fue percibido por Shachi.- ¿Algún problema con eso?- dice mirándolo fijamente.
-No, ninguno- dice resignado, algo había en ella que no le daba confianza.
-Muy bien, comenzaré de inmediato, te contactaremos en un par de días- dijo Shachi levantándose del asiento para dar por concluida la reunión-
-Cómo me encontrarás?- pregunta Trafalgar curioso ya que no le había preguntado nada sobre el.
-No te preocupes por eso, lo haremos- dice mirando con una sonrisa ladeada al Pirata.
Una vez que Trafalgar y Bepo se marcharon, Shachi agarro un cuaderno y comenzó a hacer cuentas.
-Shachi- lo llama Katrina con un tono de suprema curiosidad.
-Katrina?- le responde sin mirarla.
-¿un submarino?
-si, un submarino.
-Para un pirata.
-Eso creo.
-Es muy extraño-
-Realmente es una excelente idea.
-Lo sé, tú siempre tuviste esa idea- Dice Katrina mirando a Shachi con un dejo de preocupación sin saber por qué.
-Es la mejor forma de viajar por los mares.
-Ha sido tu sueño…
Shachi la mira con una sonrisa y brillo en los ojos, era verdad. Antes de que su padre muriera, Shachi soñaba con construir un submarino tan potente que podría ser capaz de adentrarse en cualquier mar, evitaría los tornados y los vientos fuertes, la lluvia no sería un problema ni tampoco la marea y con una buena cubierta de Kairouseki sería inmune hasta de los monstruos marinos, era sencillamente perfecto.
-Lo es, así que está en tus manos descubrir quien es el sujeto y si merece llevarse mi sueño consigo-
Katrina salió del taller dispuesta a averiguar todo sobre Trafalgar Law, tenía que hacerlo antes de que Shachi terminara el presupuesto y comenzara el submarino, si el tipo no valía la pena, no permitiría que Shachi gastara su tiempo en él.
Trafalgar Law estaba conforme, tenía la seguridad de que ese tal Shachi haría un excelente trabajo.
Lo único que lo tenía un poco irritado era que tendría que tratar con esa chica…"Por que puedo matarte en el momento que yo quiera…" eso le había dicho y algo en su interior le decía que no estaba mintiendo, fue en ese momento cuando un escalofrío recorrió su espalda y aunque lo negara, sintió miedo.
Dos días habían pasado desde la visita de Trafalgar al taller de Shachi y Katrina aún no se aventuraba a averiguar nada del pirata, poco faltaba para el presupuesto, de hecho, Shachi había partido esa misma mañana a las islas vecinas para conseguir los precios de los últimos materiales, así que era ahora o ahora, no había mas plazo, la razón mayor de su inoperancia en la "investigación" fue que Shachi le pedía ayuda constantemente y no le había dejado tiempo para nada, ahora que se había ido, podía comenzar su "trabajo".
-Francis- Dijo Katrina saludando al anciano del bar con una amplia sonrisa y sentándose en un banquillo de la barra.
-Katrina querida, que se te ofrece- dispuesto a servirle la típica copa de vino que siempre pedía.
-Púes el regalo de Dionisio a los mortales e información- refiriéndose al vino.
-Aquí tienes, ahora dime que información buscas- entregándole la copa de vino.
-El joven del otro día, el de los tatuajes y la larga espada, quiero información…
Francis la miró con sospecha – ¿Vienes por encargo de Shachi?
-Claro que sí, me imagino que tú le diste el dato-
-No fui yo, no llevaría a piratas a la casa de Kara, Sin embargo, le dije que, Arthur, le podría ayudar.-
-Bueno ese herrero conoce muy bien la reputación de nuestro Shachi-
-En fin, ¿qué era lo que quería?-
-Dime si lo viste y donde lo encuentro y te digo que quiere…
-Pfffffff, de acuerdo pequeña manipuladora-
-Quid pro quo-
-Esta al otro lado del cerro, en el Hotel de Lara, habitación 806, octavo piso- dijo Francis sin titubear.
Katrina quedó impactada con tanta información, no esperaba que fuera tan simple, pero luego su mirada confundida pasó a una incrédula.
-Francis… dime como sabes todo eso- El anciano la miró y sonrió, saco un papel y lo puso sobre la mesa.
-Lo escribió todo para que lo contactaras rápido y me lo dejó a mi, también anotó una contraseña.
Katrina agarró el papel pero Francis no lo soltaba- un momento jovencita, se te olvida algo, Quid pro Quo-
Katrina sin soltar el papel, termina su copa de un sorbo y con una sonrisa le dice- Quiere un submarino-
-¿un submarino?
Katrina manteniendo la sonrisa tira el papel y se lo quita al anciano para luego dirigirse a la puerta.
-Adiós Francis- y se marcha sin esperar respuesta
Le llevo unos treinta minutos llegar al hotel, era un lugar lindo y acogedor, cuando entró, se encontró con la recepcionista.
-Hola vengo a visitar a un amigo, se está alojando en la habitación 806-
La recepcionista la miro interrogante, pero no dijo nada, Katrina comprendió de inmediato.
-Tengo un papel- dijo mientras buscaba entre su largo abrigo burdeo el diminuto papel que parecía haberse desvanecido, la recepcionista alarga el brazo para recibirlo
-Un momento debe estar por acá, juro que lo tengo por algún lado- decía cada vez mas alterada mientras buscaba por cada uno de los bolsillos, la recepcionista suspira cansadamente.
-Aquí está- dice radiante mientras le entrega el papel arrugado.
Luego de leerlo la recepcionista asiente con la cabeza –Muy bien le avisare que está acá-
-Gracias-
Luego de unos segundos la recepcionista la mira y con una sonrisa le dice- Octavo piso y a la derecha
Con paso decidido y rápido, se paró frente a la puerta de la habitación 806 y tocó un par de veces, unos segundos pasaron y la puerta se abrió frente a ella, dando paso a un oso blanco que amablemente la invitaba a pasar.
La habitación era bastante grande, tenía dos camas, y una pequeña sala con tres sillones, dos de un cuerpo y el tercero era mas largo, podrían caber unas tres personas sentadas, o una durmiendo tranquilamente, al medio de estos, una mesa de centro.
Trafalgar Law estaba sentado en uno de los sillones individuales y se levantó brevemente para darle la mano a la recién llegada e invitarla a sentarse, a pesar de todo era un caballero.
-¿Algo de beber?- pregunta el joven pirata.
-¿Qué tienes?
-Que quieres, el servicio del hotel es bueno, te pueden traer lo que quieras.
-Vino, entonces, que sea tinto.
Trafalgar asintió y con el Den den mushi, pidió una botella de Vino y dos de Sake.
-¿No es mucho para una charla de negocios?- preguntó divertida.
Trafalgar solo se encogió de hombros.
-Te demoraste en encontrarnos- dijo Trafalgar
-No te estuve buscando mucho, estaba ayudando a Shachi con el presupuesto, hoy se fue a la siguiente isla a completarlo.
-¿Cómo va eso?.
-Hasta ahora va en los 60 millones, sin embargo, creemos que esa cifra puede doblarse con los materiales que faltan.
Trafalgar se quedó un momento pensativo…-Ya veo…
-¿Tienes problemas de dinero?- preguntó burlona.
El joven pirata solo ladeó una sonrisa soberbia
Katrina que se caracterizaba por ser una ávida conversadora se sentía cada vez mas irritada por este hombre de pocas palabras.
El servicio a la habitación había llegado y Bepo sirvió los vasos.
-Perdona mi descortesía ¿quieres algo de comer?- Pregunta Trafalgar,
-No, gracias, no tengo hambre-
Trafalgar comenzó a beber de su sake al igual que Bepo.
Katrina en silencio bebe de su copa y al minuto mira a Trafalgar.
-Te molesta si fumo-
-No-
-La verdad estoy intentando dejarlo- decía mientras sacaba un cigarrillo de uno de los bolsillos de su abrigo- Sin embargo en momentos como estos me resulta muy difícil- lo último lo menciona con un tono de voz reprobatorio, Trafalgar la miró curioso.
-¿Estas insinuando algo?-
-Esta bien, iré al grano- mientras daba una calada al cigarrillo y se acomodaba en el asiento.- Necesito que me cuentes de ti, no por interés, si no por negocios, Shachi va a construir quizás una de sus mayores maquinarias, por ende yo soy la encargada de saber si mereces o no todo su esfuerzo.
-No necesito demostrar nada, le pagaré-
-No se trata de dinero, si yo quiero, puedo ir ahora mismo a decirle a Shachi que no pierda mas su tiempo, como sé que no quieres eso, mejor ponte a hablar-
Trafalgar la miró con esa ya tan común sonrisa ladeada cargada de arrogancia y suspiró falsamente derrotado, cosa que no pasó desapercibido por la chica.
-Que quieres saber.
Katrina lo miro y se dio cuenta que no tenía idea que debía preguntarle miró al suelo para ver si encontraba la pregunta ahí.
- ¿Invierno o verano? Y no puedes decir primavera u otoño, esas no juegan- dice mirando atentamente al muchacho, quien se esperaba una serie de preguntas personales relacionadas con cualquier cosa menos con su apreciación climática.
-¿Que dijiste?
-Eso, si prefieres invierno o verano- dijo encogiendo los hombros mientras le daba otro sorbo a su copa.
-Ehhh, invierno. Contestó inseguro no por no poder elegir, si no por lo absurdo de la pregunta- ¿Y qué eso de que las otras no juegan?-
-ajá… dijo mirándolo atentamente. –"Antiguamente se pensaba que existía una diosa que manejaba la agricultura, hacía crecer las plantas y los cultivos, siempre había primavera.
La diosa tenía una hija, a la que amaba profundamente, pero un día sin aviso, el dios del inframundo decide secuestrarla por que se había enamorado de ella, La diosa desolada por lo ocurrido, cayó en una profunda depresión que hizo que la tierra quedase suspendida en un continuo invierno, destruyendo las cosechas y causando el hambre en los seres humanos, los demás dioses preocupados intentaron hablar con ella para que volviera a cuidar la tierra, sin embargo ella no pensaba en nada mas que en su hija, la cual tampoco era muy feliz que digamos, que te secuestren no es sinónimo de "vivir felices" al contrario, entonces entre todos llegaron a un acuerdo, la joven pasaría seis meses en el inframundo y seis meses con su madre, durante el tiempo que pasara la joven en el Inframundo, la diosa caería en la tristeza, por lo que la tierra también lo haría con ella, dando lugar al otoño y al frío invierno. Cuando regresaba con su madre, la alegría del rencuentro haría que esa depresión desapareciera y con su alegría todo volviese a florecer, dando lugar a la primavera y al caluroso verano."
El cigarro se había consumido por completo y la copa de vino estaba a medio beber, Katrina no dejó de mirar a Trafalgar ni un segundo mientras contaba la historia y este por su lado no salía de su asombro, no entendía el por qué de la historia, sin embargo le había gustado escucharla.
-¿Eso tiene alguna relación conmigo?- preguntó Trafalgar intentando recuperar la compostura,
-No lo sé, quizás,… fuiste tu el que prefirió el invierno, tu verás si tiene o no tiene relación- siguió bebiendo de su copa de vino, sin sentirse ofendida, ya se estaba acostumbrando a la hostilidad del hombre.
Katrina en el momento que decide sacar otro cigarrillo da vuelta la copa de vino, sobre su ropa, el suelo y la mesa, abrió los ojos lo más que pudo y se quedó inmóvil viendo el desastre cometido, una reacción parecida tuvo el pirata, nadie se movió, nadie dijo nada.
-¿Cómo se te cayó?- dijo Trafalgar, Katrina enrojeció hasta las orejas y comenzó a limpiar mas torpemente, alegando que no sabía como había pasado.
-Espera, Espera, lo estás empeorando- le alegaba él mientras veía como la chica inútilmente trataba de limpiar, ella misma tenía toda la ropa mojada, mas no se notaba mucho las manchas del vino ya que su abrigo burdeo no era tan distinto al tinto rojo del vino.
-Lo lamento.. se disculpó la chica.
-Te traeré unas toallas- dijo simplemente
Al rato Trafalgar se devolvía con un juego de toallas para su desgracia, Blancas.
-Se ensuciaran todas-
-No son mías, no me importa- algo que en vez de molestar a Katrina, le causó gracia.
Se sacó el abrigo que ni siquiera había desabotonado y debajo traía un chaleco negro que aunque no se veía manchado se apreciaba que se había mojado, con un suspiro resignado decide sacárselo también, quedando en una camiseta negra con tirantes, dejando al descubierto una importante cantidad de tatuajes en sus brazos.
Trafalgar que le había pedido a Bepo que fuera por una mucama para que limpiara el desastre regresó a la sala para decirle a Katrina que podía mandar a lavar su ropa, sin embargo, no se esperaba esa imagen.
-Tus tatuajes- fue lo único que dijo.
Katrina los miró y se toco ambos brazos entre escondiéndolos y acariciándolos.
-Mis Ilustraciones….
Hola! gracias por leer hasta acá, creo que quedó un poco pesado, Sin embargo, cada vez voy aclarando mas ideas!.
Otro punto, la leyenda que cuenta Katrina, es "el mito de las estaciones o el mito de Démeter y Perséfone" voy a poner varios mitos así a lo largo de la historia, sin embargo las haré pasar por leyendas, para que no quede muy fuera de lugar.
Lamento el retraso, no tenía mi computador a la mano.
Espero sus comentarios, sus aportes, sus críticas etc..
un abrazo, trataré de actualizar lo antes posible.
One piece le pertenece a Eiichiro Oda
