Notas de autora:Bueno ya esta el tercer cap ;D
Advertencias : Magi- Au - Universo Paralelo. Spoilers 214 manga. Sinju.
Desclaimer: Magi le pertenece a Shinobu Ohtaka, yo sólo uso sus personajes para mis escritos y el disfrute de los lectores...
Parallel Lines
by
zutte-chan
"Capítulo III"
Todos los presentes se alertaron al ver el extraño fenómeno en el cuerpo del Magi oscuro, Kougyoku tenía una expresión de desesperación en el rostro y Ka-Koubun trataba de calmar a la joven princesa, Sinbad saliendo de su asombro miró a Yamuraiha como si pudiera darle alguna explicación al respecto, pero ella parecía tan asombrada como los otros, salió por un momento de su conmoción para tratar de averiguar que era lo que realmente ocurría.
Todo de por sí era muy extraño, se preguntaba ¿qué estaba ocurriendo con Judal? La maga pidió un tiempo a solas para examinarle como era debido, no tuvieron más opción que esperar en una sala cercana los aposentos del Magi, Ka-Koubun les sugirió algo de té mientras esperaban, la princesa algo temblorosa aceptó la taza.
- No debe preocuparse estoy seguro de que Yamuraiha hallará la causa de su malestar - trató de parecer firme aunque no estaba seguro de que ella pudiera dar en el clavo, además de que supiera con lo que estaba tratando pero solo le quedaba confiar ciegamente en ella, después de todo era una de las magas más sabias y experimentadas que conocía.
- Gr-gracias, S-Sinbad - ella trataba de tomar un sorbo de té.
- Realmente aprecias mucho a Judal, ¿no? - trató de entablar conversación con ella, quizás ella pudiera darle alguna pista de algún comportamiento extraño en el Magi.
- Si, Judal es un gran amigo para mí - dejó la tasa sobre un pequeño plato de cerámica - Sé que le ha causado muchos problemas y no debería estar haciendo tanto por él, pero no quisiera que algo malo le sucediera - el rey le miró comprensivo, al parecer no todo el mundo odiaba a Judal.
Él mismo no fuese que sintiera desprecio hacia el Magi, pero los destrozos que solían causar era algo molesto de su parte pero parecía que había aprendido otra manera de expresarse, cuando le vio llorar aquel día creyó haber visto lo que ocultaba más allá de esa apariencia fría y altanera, algo en él quiso pensar que parte de eso era verdad, que como Kougyoku le platicaba no todo era tan malo en él.
Quería pensar que la organización le estaba presionando para mantener esa conducta, después de todo no estaba al tanto de los horrores que pudo haber vivido pero Ja'far quien había pertenecido a la misma desde temprana edad le había comentado de lo duro que era, no se permitía ningún vestigio de debilidad en sus hombres, aquellos débiles eran desechados por la organización y los castigos por su desobediencia muy crueles. Ahora que lo pensaba no había visto rastro alguno de los monjes de Al-Tharmen en el palacio o al menos cercano a la habitación de Judal, solo esos extraños objetos indicio de que habían estado allí, pero le parecía curioso que le dejasen acercarse al Magi oscuro, quizás estaba tan desesperados como para dejarle poner sus manos sobre él con la esperanza de que restauraran su salud, viéndolo así sonaba como si se aprovecharan de él pero sentía que no podía abandonar a Judal.
Kougyoku parecía haberse calmado y parecía algo impaciente como si se preguntara cuando obtendría alguna respuesta.
- ¿No has notado nada extraño antes?
- No... bueno si - puso especial atención a sus palabras - Solo le había notado algo distraido pero nada grave y desconozco si la organización ha tenido que ver pero lo dudo.
Sinbad dejó escapar un suspiro no era mucha información aunque tenía razón la organización no parecía tener la culpa en este caso, después de todo para ellos Judal era su preciado Magi, hacer algo que le dañara solo pondría en peligro sus planes, estaba seguro de que Judal era el pilar que sostenía sus planes.
Escucharon la puerta abrirse y no dudaron en mirar de manera automática, Yamuraiha entraba con una expresión algo confusa y algo seria.
- ¿Has logrado encontrar algo?
Yamuraiha negó con la cabeza y se acercó a la mesa.
- Nunca había visto algo como esto, parecería que el Ruhk blanco trata de protegerle manteniéndole en ese estado, después del todo el ruhk blanco no debería causar ningún daño, solo que no explico cómo ha ocurrido. Quizás debamos avisarle a Aladdin.
Esa era una buena idea pero en estos instantes no estaba seguro si eso era posible, Aladdin se encontraba con Yunan en un lugar que no podía alcanzar, totalmente ignorantes de lo que ocurría, tendrían que ellos solucionarlo por su cuenta, pero la falta de conocimientos acerca del extraño fenómeno podría ser crucial para salvarle.
- Entonces queda esperar, utilicé algo de mi magia para tratar de controlar el ruhk a su alrededor, de momento quisiera saber princesa si tienen alguna biblioteca que pueda usar.
- ¡Oh! ¡claro! aunque debería preguntarle a mi hermano primero, él suele estar allí mucho tiempo.
- Así que Kouen es un estudioso - dijo Sinbad con un tono de burla.
- S-si, es admirable pasa horas estudiando muy duro.
Sinbad sintió la mirada de Yamuraiha y Ja'far sobre él, claramente era lo opuesto a él, simplemente tosió disimuladamente.
Yamuraiha fue guiada por Ka-koubun a la biblioteca, estaban seguro de no habría problema de que revisara algunos documentos aunque debería estar bajo vigilancia del fiel sirviente de la princesa pro mero protocolo, aun no limaban asperezas entre los reinos y sería imprudente dejarle acceso a información clasificada.
- Ah, rey Sinbad - Kougyoku le llamó tímidamente - Sobre algún asunto con la emperatriz - ella se sentía extraña de llamar así a esa mujer - Ka-koubun me ha avisado que ella no se encuentra en palacio, lo siento - ocultó su rostro entre sus ropas.
- Ya veo, no pasa nada - fingió una sonrisa, aunque se sentía algo aliviado si ella no estaba, habían sido pocas las veces que le había visto pero la impresión que le dejaba era la misma, algo desagradable.
El día fue pasando lentamente, como mero protocolo se había organizado un banquete para dar la bienvenida a los invitados, los príncipes Kouha y koumei se encontraban allí sin prestarle mucha atención, Kouen tenía misma expresión de desagrado de siempre, trataba de no dejarse llevar y solo sonreír para mantener todo en calma.
Kouha había abierto su boca para preguntar acerca de Judal, después de todo parecía algo preocupado, más bien todos los príncipes lo parecía, Kouen aunque parecía distante estaba seguro de tenía las mismas razones que la organización para dejarle allí a la expectativa de tener a su Magi de vuelta.
Algunas doncellas le terminaron guiando a las que serian sus habitaciones, ya se había acostumbrado algunas veces que se había hospedado en el palacio, una habitación lujosa de gran tamaño solo para él, Ja'far ocuparía la habitación contigua y Yamuraiha había decidido volver a la biblioteca.
Se echó en la cama viendo fijamente al techo que apenas podía apreciar con la tenue luz de las velas, se preguntaba que estaba pasando con el Magi oscuro, que debía estar soñando en esos instantes, ¿acaso era capaz de soñar en ese estado? no estaba seguro del todo. Decidió descansar, había sido un día muy largo para él.
Se había quedado profundamente dormido, comenzaba a sentirse embriagado por un extraño aroma, algo dulce, ya no soñaba, no se atrevía a abrir sus ojos pero creía que el aroma era producto de su imaginación pero comenzaba a hacerse persistente y cada vez más intenso, luego sintió un suave roce en su mejilla, entonces se vio obligado a abrir sus ojos, totalmente alerta a cualquier amenaza se levantó entonces escuchó la cama crujir, había alguien allí, sus ojos se comenzaron a acostumbrar a la oscuridad y entonces puso distinguir una figura sobre él y un par de rubíes que le veían fijamente.
- J-Judal - no salía de su asombro.
- Lo siento, te he despertado - la figura se alejó suavemente de él, Sinbad se quedo totalmente sorprendido con lo que acababa de oír nada era normal, el tono de voz tan suave de Judal, esas palabras de disculpa y lo más extraño era que estaba despierto.
- ¿Acaso te has recuperado? La magia de Yamuraiha ya funcionado - dijo esto último como para si mismo. El chico de cabellos oscuros ladeó el rostro y sonrió tenuemente.
- Te equivocas - con esas palabras se encargó de confundirle aún más.
- ¿Me equivoco? - muchas interrogantes surgían en su mente.
- Así es te equivocas, la magia de la maga no ha hecho nada - explicó on simpleza.
- Pero ¿qué haces aquí? - era otra cosa que le agobiaba.
- Solo quería verte, ver al tú de este mundo.
Sinbad se sintió extraño de escuchar esas palabras, no alcanzaba a entenderlo del todo.
- ¿Por qué me miras así? - le preguntó curioso, pues la expresión de Sinbad le resultaba extraña hacia él.
- ¿Cómo quieres que te mire si se supone que estabas muy grave hasta hace un rato? y además vienes tan amable hasta acá mientras duermo.
- Jeje, creo que te asusté - esbozó una sonrisa. Sinbad no cabía en su asombro, no había mucha luz pero con la poca que se filtraba podía ver esa sonrisa que era muy diferente a la usual que solía tener, era dulce y sincera.
- ¿Qu-quién eres? - fue lo que pudo salir de sus labios, sentía que algo no encajaba del todo con él.
- vaya, he sido descubierto, no es tan fácil como creía. Soy Judal, pero tú Judal, no el Judal que tu conoces.
Ahora estaba más confundido.
- ¿Te has golpeado la cabeza?
- ¡ Claro que no! - infló sus mejillas y luego soltó una risita - Veo que sigues siendo el mismo, aunque soy el que ha cambiado entonces.
Realmente no era capaz de concebir la idea de tener una conversación civilizada con Judal como lo estaba haciendo ahora, se preguntaba si estaba actuando esperando que bajara la guardia.
- Solo quería verte para comprobar algo.
- ¿Comprobar qué?
- No pienso decírtelo, es algo personal, pero es muy triste. Mi actual Yo en este mundo sufre mucho - su expresión se tornó algo adolorida llevándose una mano a su pecho - Aunque tu seas el mismo mi destino ha sido cambiado.
No era capaz de entender del todo lo que decía.
Casi saltaba de la cama al ver el ruhk blanco a su alrededor, le era totalmente imposible ver que Judal pudiera manipularlo.
- Lo siento pero no hay nada que puedas hacer por mí.
- ¿A qué te refieres? te has curado ¿no? - negó con la cabeza.
- Solo venía despedirme, he decidido que yo cuidaré de mi mismo, así no sufrirá, su destino en este mundo esta sellado.
Sinbad comenzaba a unir cabos, "un otro yo" "otro mundo", le sonaba familiar, era lo que Aladdin le había dicho.
- ¿Tu eres el Judal de otro mundo? - el Magi sonrió, era una clara afirmación - ¿Pero cómo? se supone que los mundos paralelos no pueden tener contacto entre ellos.
- Dímelo a mí, este ha sido su deseo - se señaló a sí mismo.
¿Su deseo? el deseo de Judal.
- Espera que pasará entonces con Judal.
- Su alma y la mía se fundirán en una sola y seremos una sola existencia en el otro mundo.
- ¡Eso significa que su existencia aquí será borrada!
- Así es, pero yo no puedo hacer nada, su deseo es muy fuerte y no desea estar más en este mundo.
- Mientes.
No quería pensar en la idea de que Judal decidiera dejar todo atrás, sabía que Al-Tharmen no era una razón para querer permanecer allí, pero los príncipes Kou estaban allí a la expectativa, incluso él mismo. Algo dolía en su interior, si Judal desapareciera ¿qué pasaría con él?
- No lo hagas.
El Magi entrecerró sus ojos y con esa sonrisa solo hizo un gesto negativo sintiendo el Ruhk blanco aglomerarse a su alrededor.
- ¡Espera! - gritó estirando su mano buscando alcanzarle desesperadamente.
La luz brillante que producía el ruhk le cegó por completo.
Abrió sus ojos con la respiración completamente agitada con la mano extendida hacia el arriba.
Se fijó que ya era de día, su cabeza dolía como si tuviera resaca, no tardó en ver la habitación y reconocerla como suya, comenzó a ver a todos lados, no era para nada la habitación del palacio de Kou, era claramente su habitación en el palacio de Sindria.
Escuchó unos fuertes golpes a la puerta.
- ¿Qué rayos? - trató de levantarse.
La puerta fue abierta abruptamente.
- ¡Si no te has levantado te sacaré a patadas de la cama!
Se quedó con los ojos abiertos como platos y la boca entreabierta viendo la figura frente a él. Judal con una expresión algo molesta pero usaba el uniforme de los generales de Sindria.
- Bien al menos estás despierto, ¿pero qué haces allí sin moverte? ¡vístete de una vez hay trabajo pendiente!
Judal se acercó tomándole del brazo sacándole de la cama. Totalmente confundido le vio, era claramente Judal, pero ¿qué hacía en su palacio y vestido así?
Notas finales: Bien finalmente pude actualizar, disculpen la tardanza -como le decía a una de las chicas- he estado algo ocupada con mi tesis y por eso el retraso, aparte que ya tenía el capitulo escrito por la mitad y se me ha borrado, tengo una manía con escribir en el block de notas, no me pregunten porque pero me gusta más que el word-se siente a gusto allí u,u- así que he tenido que reescribir el capítulo de nuevo.
Ahora con el fic, bueno las cosas se complican y ahora Sin se ve en la misma situación que Judal ._.
