Disclaimer: One Piece y sus personajes no me pertenecen, son propiedad de Eichiro Oda

Anteriormente:

Luffy ha recibido su asignación y ha sido enviado a África junto con su nuevo equipo que consiste de la doctora Robin, cuya meta es investigar sobre unas plantas y hongos selváticos, el ex soldado Zoro quien ha recibido la misión de proteger y auxiliar a Robin y finalmente Usopp, un aprendiz que el mismo Luffy ha elegido.

Al mismo tiempo Nami ha encontrado transporte con sus camaradas, Jango y Fullbody, encontrándose muy segura de poder dar con el Poneglyph.

Sin embargo, el cruel Tenryubito Charloss ha contratado al sádico mercenario Eustass Kid, instruyéndole que atormente, viole y asesine a Nami.


Del odio al amor hay una aventura

Capitulo 3: ¡A explorar se ha dicho!

Estaba herido y sangrante, el extraño animal corría por su vida, pero este ser vivo era diferente a cualquiera que se hubiera visto en la selva, de hecho se le podría considerar que no era un animal sino una combinación de animal y hombre; su apariencia era la de un reno humanoide –"Debo de sobrevivir e informar al mundo de lo que nos están obligando a hacer"- pensaba preocupado esforzándose por correr lo mas rápido que podía.

Pero su escape resultó ser infructuoso, tras cruzar unos enormes arbustos se encontró con una pared de roca, estaba atrapado. El extraño ser se puso de espaldas contra la pared al escuchar con su sensible oído los pasos acelerados de sus perseguidores.

En menos de diez segundos, cuatro hombres armados con rifles AK-47 y vestidos con trajes militares lo rodeaban victoriosos

–Dr. Chopper, usted nos ha traicionado, por mas que sus habilidades nos resulten útiles, tendremos que acabar con su vida - le dijo el que lideraba al grupo apuntando su rifle al animal.

El doctor Tony Chopper cerró sus ojos esperando su muerte, no obstante una tremenda explosión ocurrió detrás de los hombres haciéndolos caer al suelo

-¿¡Pero que es esto!- habló el científico sorprendido al ver el humo provocado por esa explosión.

-Maldición ¿De donde vino eso?- preguntó uno de los soldados levantándose y apuntando su arma en distintas direcciones, apenas iba a caminar cuando una flecha llegó a incrustarse en su pecho matándolo al instante.

Los otros tres soldados se alarmaron y se acomodaron en circulo para poder ver en todas direcciones –Una flecha, no hay duda, es uno de esos aborígenes-

Otro de los hombres señaló a la rama de un árbol –¡Mírenlo allí esta!- exclamó para luego dispararle a una figura humana que esquivó.

El líder empezó a descargar sus cartuchos contra la figura que se movía entre la vegetación y se ocultaba detrás de los troncos con agilidad -¡Mátenlo!-

Los soldados empezaron a disparar, pero lo único que veían eran sombras. De repente uno cayó muerto al recibir un flechazo en su cráneo. Los dos restantes se desesperaron y empezaron a perder al objetivo, era rápido y engañoso, apenas disparaban una ráfaga y este ya estaba en otro lado

-¡Esta dando vueltas! ¿Pero como es que alcanza a disparar su arco tan rápidamente?- se preguntó el líder esquivando tres flechazos consecutivos provenientes de distintas direcciones, era casi como si el que los atacaba se transportara y atacara.

Este hombre armado no pudo esquivar la cuarta flecha por que esta le llegó desde arriba acabando con su vida.

El ultimo de los hombres armados dejó caer su rifle de la impresión, el había visto todo;

¡El arquero había dado un gran salto de longitud en el aire y justo estando a tres metros arriba del soldado se había volteado acrobáticamente para dispararle el proyectil con su arco!

No podía moverse, estaba aterrado de ver a un hombre moverse de manera sobrehumana.

El nativo era de piel morena, peinado mohicano y una expresión de rudeza en su rostro, traía un arco entre sus manos y en la espalda una especie de Bazooka

-Ustedes me quitaron lo que mas quería. No descansaré hasta exterminarlos de esta tierra sagrada- le dijo el aborigen al soldado para luego alzarlo con una mano sin darle oportunidad de coger su alma.

-No espere, tenga piedad- le suplicó el soldado, pero nada pudo evitar que el fornido hombre le rompiera el cuello a sangre fría.

Chopper estaba temblando, quería huir pero no podía, su cuerpo estaba muy inmóvil y sus heridas le estaban cobrando factura, ya sentía que perdía el conocimiento.

-¿Qué diablos eres tu?- le preguntó el hombre alzando su arco y apuntando al animal, mientras se le acercaba con cautela.

Chopper no pudo más y se desplomó inconsciente. El poderoso hombre se le acercó y guardó la flecha de vuelta en su aljaba –No parece ser uno de los malditos asesinos, lo llevaré a la aldea- dijo recogiéndolo con una mano, para luego salir corriendo a una velocidad increíble y perderse en la espesa vegetación selvática.


Tres horas después de ese evento en otra parte de la selva bastante alejada de allí.

El helicóptero ya había descendido al suelo, posándose sobre una pequeña meseta que era lo suficientemente amplia para aterrizarse sin muchas dificultades. Como era de esperarse, el primero en salir del helicóptero fue el hiperactivo Monkey D. Luffy quien para esta asignación venia vestido muy ligero y tropical; una camiseta hawaiana en tonos rojos y naranjas, la cual mantenía desabrochada por completo, una camiseta amarilla de manga larga amarrada a sus caderas la cual la hacia de cinturón y a la vez daba soporte a su Magnum. También vestía unos viejos pantalones de pescador color negro, unas sandalias simples y finalmente sobre la cabeza su fiel sombrero de paja.

-¡Sugoi! Tenias razón Robin, estar en medio de la selva es genial- exclamaba el simpático chico a la vez que admiraba todo el paradisiaco paisaje de lado a lado.

La científica fue la segunda en bajar con todo y equipaje y se sintió cómoda en el ambiente húmedo y caluroso. Ella traía puesto un sombrero vaquero azul, una camisa blanca de manga larga de la cual traía los primeros dos botones desabrochados, un cinturón de trabajo con muchas bolsas integradas sobre las cuales guardaba objetos diversos como un bloc de notas, plumas, brújulas y objetos de supervivencia, una navaja multiusos y bien oculta una pequeña pistola para casos extremos, finalmente traía unos pantalones de mezclilla comunes y unos resistentes tenis de montaña.

–Se lo dije Luffy-san, "estando abajo todo es mejor". Debo de admitir que contemplar este ecosistema me llena de nostalgia, uno de mis primeros trabajos de investigación fue en una selva, ah como olvidarlo-

Zoro se asomó primero antes de salir y a continuación salió. Al chico no pareció importarle mucho el cambio climático, ya que aun mantenía su larga túnica negra, pero ahora se había puesto un Haramaki verde donde traía sujetos una Katana, una pistola de mano de bajo calibre y un cuchillo de emergencia, en sus pies traía unos duros botines y sobre su cabeza una pañuelo verde. También cabe señalar que portaba con una Shotgun automática la cual apoyaba contra su hombro derecho.

-Mmh se ve muy tranquilo- comentó al notar que los únicos ruidos en la selva eran los chillidos producidos por las ruidosas aves que habitaban la jungla -Espero y pronto empiece la acción, no vaya a resultar que esta selva sea aburrida-

Sanji lanzó el equipaje de Zoro hacia afuera del helicóptero para luego regañarlo –Tu solo piensas en pelear con delincuentes y matar terroristas. No olvides que tu misión es proteger a Robin-san-

-Al menos no me la paso pensando en puras cosas pervertidas. Además yo voy a hacer lo que quiera en esta selva, a mi nadie me manda- respondió el peliverde lanzando de un mensaje indirecto a Robin.

Luffy volteó a ver al helicóptero y observó que su asistente estaba parado dentro, cargando una enorme mochila de equipaje –Anda Usopp, sal de allí-

El aprendiz venia muy preparado para su trabajo; un resistente pantalón de tirantes color café, una camisa blanca sencilla hecha de materiales absorbentes, unos zapatos de excursión con suela antiderrapante, en una muñeca un reloj de precisión, en la otra muñeca una brújula, un par de pistolas en su cinto, unos binoculares puestos como collar, un gorro de pescador y pues finalmente la grande y pesada mochila.

-V-Voy Lu-Luffy, me estoy pre-preparando mentalmente para la misión- le dijo el narizón con las piernas temblorosas.

No obstante, Sanji lo sacó de una patada en el trasero, haciendo que cayera al suelo de pura cara y fuera aplastado por su propio equipaje –Lo siento, pero no hay tiempo. Debo de llegar a la capital cuanto antes-.

Franky lanzó un mapa el cual cayó a un lado de Usopp –Escúchenme con atención, ese es un mapa de la zona, he marcado su posición con un punto rojo, también podrán ver unos puntos azules, esos representan los puntos por los que sabemos que Ace pasó. Finalmente la cruz verde indica una comunidad aborigen que según los informes de Ace, fue bastante amable. Sugiero que primero vayan a ese lugar-.

Robin fue y tomó el mapa y tras echarle un vistazo le hizo un comentario al piloto –Muy bien Franky, este mapa es bastante preciso, nos va a servir de mucho-.

-De nada preciosa- respondió el peliazul levantándose los lentes oscuros y guiñándole un ojo –En fin, es hora de que Sanji y yo partamos, si se meten en problemas no duden en llamarme, yo los localizaré y auxiliaré en cualquier situación-

-Entendido señor piloto-

Sanji no se quedó atrás y se dirigió a la investigadora-Y si el bruto Zoro te molesta, solo dímelo y le pondré una buena tunda, Robin-chan-

Franky encendió el helicóptero e hizo un saludo de despedida. Sin perder más tiempo se elevó por los aires dejando al equipo solo en medio de la espesa selva africana.

Luffy empezó a temblar de la emoción, pero logró controlarse. Enseguida fue y se paró en la orilla de la meseta e inhaló llenando sus pulmones de aire puro, entonces lo expulso lentamente –Ahh, pero que bien se siente estar aquí, este lugar es como un mundo salvaje por explorar-.

-Tienes razón Luffy, se presta a hacer descubrimientos- concordó Usopp perdiéndole un poco el miedo a la jungla.

-Bueno ¿Qué esperamos entonces? ¡Vamos a explorar!- gritó Luffy sintiendo la adrenalina recorrer todo su cuerpo.

No obstante Robin fue y le puso la mano en el hombro -Espere capitán Luffy-

-Aww ¿Qué pasa Robin?- preguntó Luffy poniendo una cara de perrito triste.

La doctora abrió el mapa y lo extendió sobre la superficie del suelo, entonces sacó un gis y trazó una trayectoria. Entonces volteo a ver a Usopp y a Zoro.

–Acérquense ustedes también-

Usopp fue rápidamente a ver en que se le requería, mientras que Zoro lo hizo a la fuerza.

-Muy bien, no podemos aventarnos a explorar la selva así como así, primero necesitamos asegurarnos de las cosas más importantes-

Luffy abrió los ojos bien grandes –Es cierto, necesitamos buscar comida, si no lo hacemos nos vamos a morir de hambre-

A Robin le causó gracia la manera de pensar tan simple del explorador -Concuerdo en que nuestras raciones son limitadas, afortunadamente en la selva hay mucho alimento silvestre. No obstante la necesidad de la que estoy hablando es la de encontrar un punto de refugio-

Usopp se impresionó con las habilidades de planeación de la científica –Es verdad, esta expedición nuestra puede durar días y vamos a necesitar un lugar seguro donde pasar la noche-.

-Luffy-san, usted es el capitán de esta cuadrilla, por eso requiero que ponga mucha atención a lo que voy a decir-

Luffy asintió con un movimiento de cabeza a la vez que se ponía serio y tranquilo.

Robin prosiguió esta vez utilizando el mapa para dar su explicación –Como dijo Franky, nosotros estamos en donde esta dibujado el punto rojo, ahora bien, observaran que el mapa abarca una zona grande, es posible que requiramos hacer varias excursiones durante algunos días, una manera de maximizar nuestro trabajo es dividiéndonos en equipos de dos -.

-Yo iré con Luffy –decidió Zoro adelantándoseles a todos.

-No se puede, ya que primeramente Luffy ha elegido a Usopp como su asistente y en segundo lugar, usted fue asignado como mi protector Zoro-san – le corrigió la de ojos azules haciéndolo enojar de nuevo

-En fin, la mejor opción que tenemos es ir a esa aldea indígena que Ace ya visitó antes. Si nos va bien puede que podamos conseguir alojamiento. Así que nuestro objetivo en lo que queda del día de hoy será acudir a ese lugar- dijo la mujer señalando la cruz verde en el mapa

Zoro a pesar de tener el orgullo herido por la científica, no tuvo otra opción mas que admitir que lo que ella decía era la mejor opción -Supongo que es lo mas razonable, aunque por mi no habría problema en dormir al aire libre en medio de la selva-

Usopp se sintió alivianado con el plan de Robin -Eso significa que no nos separaremos hoy, que bueno-

Robin con ayuda de un gis trazó una ruta que unía el punto donde estaban ahora con el punto que representaba esa comunidad indígena, luego moviendo su dedo por el mapa empezó a hablar con detalle el como se moverían –Esta decidido pues, seguiremos este camino; avanzaremos diez kilómetros al noroeste hasta llegar al rio, tras cruzarlo iremos directamente al norte hasta donde esta la montaña Rumba, a juzgar por las curvas de nivel del mapa, esta elevación tiene una altura considerable, por eso le rodearemos y prácticamente ya cruzándola estaremos llegando a nuestro destino ¿Alguna duda?-

-Creo que entendí- contestó Usopp.

-Es algo confuso, pero simplemente los seguiré a ustedes- respondió a continuación Zoro.

-Esta bien fácil, solo hay que encontrar la cruz verde- dijo Luffy tomándose las acotaciones del mapa de manera muy literal.

-Luffy, no es una cruz verde, es una aldea. Vamos a ir a una aldea- le explico Usopp

El explorador frunció en ceño y se aferró -Pero en el mapa aparece una cruz-

Robin recogió el mapa, lo enrolló y guardó en su ligera mochila de excursión. A continuación revisó su brújula de bolsillo, luego observó la posición del sol y la dirección del viento –Bien, parece que hoy el clima no nos dará muchos problemas. Nuestro único enemigo es el tiempo, movámonos cuanto antes-.

-Eso es lo que quería escuchar, vámonos- habló Zoro empezando a bajarse de la meseta.

-Zoro-san, el camino es por acá- le habló Robin indicándole con el dedo la dirección que seguirían.

-Amigo Zoro, sigues siendo el mismo de siempre- dijo Luffy empezando a reírse a la vez que el peliverde se ponía rojo de vergüenza.

En fin el Mugiwara se calmó y se paró a la orilla de la meseta y gritó con emoción – ¡Yosh, ha llegado la hora de explorar!-

El chico se sentía ilusionado, pero quería estar más motivado, eso le hizo recordar que Franky le había otorgado algo con que hacerlo. Sacó la foto de la ladrona y tras observarla por unos segundos le dijo –Esta vez yo voy a triunfar, por que soy mejor que tu-.

Usopp había pasado cercas del chico y había alcanzado a ver que Luffy traía una foto de una joven -Vaya Luffy, no sabia que te motivabas de la misma manera que yo-.

-¿Tienes una rival?- preguntó Luffy con interés.

Usopp sacó una pequeña foto recubierta de plástico, en esta estaba captada la imagen de una chica rubia –Su nombre es Kaya, yo vivo por ella, bueno aunque no somos mas que amigos, pero espero después de esta misión atreverme a decirle lo que siento- el chico sonrió y guardó la foto –En fin creo que no tenemos tiempo de distraernos con las chicas que nos gustan, creo que debemos avanzar-.

-Si- respondió Luffy observando por ultima vez la foto –"¿Gustarme la ladrona? No le encuentro sentido a eso, de hecho ella me disgusta, siempre esta fastidiándome la vida"-.

Y así el grupito inició su gran aventura en la enorme selva africana, cada uno con distintas metas, cada uno con sueños pero con un propósito en común; superarse a si mismos.


En esos momentos, en la aldea a la que se dirigían los cuatro exploradores.

Dentro de una choza, un hombre se encontraba sentado frente a un escritorio totalmente hecho de madera, tranquilamente escribía con tinta en un papiro mientras bebía un poco de té natural.

-Padre ¿Cómo puede estar tranquilo después de lo que esta pasando?- le preguntó una mujer en sus veintes, tomando lugar frente a el.

-Hija, quizás no lo aparente, pero en mi interior estoy sufriendo mucho con esto. Antes todo era tan sencillo, todos nosotros viviendo en armonía con la selva, descubriendo cosas nuevas, haciendo ciencia, protegiendo lo que queríamos, hasta que esos amantes de la violencia llegaron y arrasaron con todo- explicó el hombre apretando el vaso de té con fuerza.

-Te entiendo, yo también me encariñe con este modo de vida, llegue a amar a los amables aborígenes que nos recibieron con brazos abiertos-

-Veo que compartimos sentimientos, un día tú serás la líder de esta comunidad, pero eso será cuando primero dejes de llamar "aborígenes" a los que ahora son tus hermanos, y claro, también por tradición debes encontrar un hombre de tu agrado para que se convierta en tu marido- bromeó el padre encontrando las fuerzas para sonreír a pesar de las desgracias.

La mujer infló los cachetes y giró la cabeza a un lado en rechazo -Ningún hombre me interesa, todos son aburridos. Yo quiero un hombre divertido, que tenga una pasión y voluntad fuerte-

En ese instante un hombre alto y musculoso entró al a choza bastante alarmado – ¡Líder! ¡Wiper ha vuelto de reconocimiento y ha traído a alguien herido!-

-Urouge, dime que encontró a nuestro amigo explorador, Portgas D. Ace- dijo el que estaba sentado, tirando su taza al suelo.

El masivo sujeto de nombre Urouge dio respuesta –Lamentablemente no es Ace. Encontró un… No…no me va a creer si le describo que es lo que el encontró. Acompáñeme para que lo vea con sus propios ojos-.

-Esto me da mala espina, presiento que ese hombre fue herido por los mismos tipos que nos atacaron aquella vez ¡Hija quiero que organices dos escuadrones de defensa! Que uno cubra le entrada oeste y otro cubra el camino de la montaña Rumba, no quiero sorpresas- ordenó el líder de la aldea poniéndose muy alterado de repente.

La mujer asintió con la cabeza y agarró un arco que estaba-Si padre, enviare a un equipo para que cubra una ruta y yo personalmente me encargare de la otra. No permitiré que ningún ser humano ponga pie en la aldea-

-Hija, por favor les pido que si es posible no derramen sangre, el odio solo llevara a más odio- le dijo el líder de la aldea preocupado.

-Jefe, vamos con el shaman Law, el esta tratando de salvar a la vida de la criatura- le llamó Urouge desesperado.

-¿Criatura?- preguntó el hombre confundido ya que esa palabra parecía indicar que lo que habían encontrado no era humano.


Una hora después con "el equipo Luffy"

Los cuatro aventureros ya se habían adentrado bastante en la tupida selva Congolesa. Realmente era un lugar sin igual, era tanta su belleza que era difícil describirlo con palabras: en solo una hectárea cuadrada se podían encontrar decenas de plantas diferentes, así como había majestuosos arboles altos que acaparaban la mayoría de los rayos del sol, se encontraban pequeños helechos que luchaban entre si por quedarse con los pocos rayos de luz que los arboles gigantes dejaban pasar a través de las aberturas entre sus ramas. Así como se podían contemplar hermosas e inocentes orquídeas, era fácil encontrar una que otra planta carnívora en espera de su presa.

De la vida animal no se podía decir menos, su diversidad era maravillosa, en esta primer hora de trayecto los exploradores ya habían visto enormes serpientes enrolladas en arboles, aves multicolores volar por los cielos, ratas de campo salir de entre las rocas, ranas multicolores bañándose en charcos e incluso Usopp había jurado haber visto a un gran felino esconderse entre la maleza.

Cada quien tenia su manera de disfrutar del viaje; Usopp observaba nerviosamente sus alrededores a la vez que caminaba con dificultad cargando su enorme equipaje, Robin no dejaba de tomar notas en un cuadernillo sobre todo lo que veía fuera animal, planta o alguna formación geológica de interés, Zoro se entretenía abriéndose paso entre la maleza con ayuda de su katana, partiendo los helechos y lianas que obstaculizaban el paso y Luffy…bueno el era el mas activo, tan solo en un minuto era capaz de hacer muchas cosas como si fuera un niño hiperactivo.

-Uff ¿Siempre actúa de esa manera?- le preguntó Usopp observando como Luffy corría delante de ellos dando brincos y asegurando a gritos que había visto una rana que se parecía a Marco.

Zoro sonrió al recordar las tonterías que el chico había hecho cuando habían estudiado en Serbia juntos –Créeme que lo que ves ahorita no es nada- le respondió viendo ahora como el infantil e imparable explorador ahora intentaba subir a un árbol de unos treinta metros de altura que justo en su copa tenia unos frutos verdes bastante extraños.

Luffy resbaló de árbol y entonces se dio cuenta de que estaba lleno de una sustancia pegajosa y de olor desagradable –Ah pero que mala onda, el árbol me cagó-

Usopp no pudo evitar reírse tras el comentario del chico que se había llenado de resina por andar de antojado.

-Pero por alguna razón, el siempre termina cayéndole bien a todos los que lo tratan, esa es quizás su mayor virtud- comentó Zoro al notar que Usopp le iba perdiendo el miedo (y el respeto) a quien seria su superior y entrenador en la misión.

Luffy se dio cuenta de las risas de Usopp y de la sonrisa burlona de Zoro y frunciendo el ceño les reclamó -¿Hey de que se ríen? Estoy diciendo la verdad, ese árbol me lleno de excremento. Pero eso no detendrá mi exploración, encontraré pistas y si no las hallo al menos descubriré cosas geniales-

-¿En serio esta explorando? A mi me parece como si solo estuviera jugando- volvió a comentar el narizón dudando de la brillantez del mugiwara y es que este hacia cosas aparentemente estúpidas como agacharse y meter la mano entre las rocas, colgarse entre lianas solo para terminar estrellándose en troncos de los arboles e imitar a los animales a los que veía.

Robin volteó a ver al aprendiz y dejando de escribir habló –Si me permiten dar mi impresión personal de Luffy, les diré que estoy sorprendida con el, su curiosidad es la de un niño y eso es muy bueno para el trabajo que desempeña, podría decirse que la curiosidad es el motor que mueve a un explorador, la llama que mantiene viva su pasión por descubrir. Por eso puedo concluir que el ama su trabajo de todo corazón-

Usopp se maravilló con la poética explicación de Robin -No lo había pensado de esa manera, pero tienes mucha razón Robin-

Zoro en cambio gruño molesto, cada minuto que pasaba la mujer le desagrada mas y esto era debido a sus ideas preconcebidas sobre los científicos -"Esta Robin me harta tanto con su manera de hablar tan refinada y además se sorprende con cualquier estupidez. Para mí que es solo una niña rica hija de mami que al rato se va sentar a llorar diciendo que ya no soporta estar en la selva. En estas misiones de peligro y acción se necesitan verdaderos hombres de guerra y no una científica nerd que ama las plantitas"-

Robin continuó con su análisis del capitán –Y no solo es eso lo que destaca en el, esas ultimas palabras que acaba de decir tienen mucho significado-

–Te refieres a cuando dijo "Eso no detendrá mi exploración, encontrare pistas y si no las hallo al menos descubriré cosas geniales" – dijo Usopp imitando a Luffy con sus movimientos corporales.

-Exactamente, se puede ver que tiene una gran determinación al no dejar que nada detenga su propósito. Fíjate que el presenta una cualidad qua muchos nos a veces nos llega a faltar; una actitud positiva- terminó de explicar Nico Robin a la vez que se quitaba el sombrero para hacerse aire, ya que la selva era húmeda y caluroso.

-"Hasta que se calla"- suspiró Zoro caminando a un lado de ella y volteando a verla con disgusto

-¿Se siente bien señor espadachín?- preguntó Robin notando como este se daba con la mano contra la frente.

-"¿Señor espadachín? Ahora ya me llama de otra manera, que mujer mas loca"- pensó Zoro haciéndose como el que no la había oído, no quería hablar mucho con ella, era desconfiado por naturaleza y con las mujeres doblemente desconfiado.

Resultaba que cuando había estado en el entrenamiento militar había sido victima de mujeres que lo engañaban aprovechándose de que el no las entendía. En especial recordaba una cadete francesa; Tashigi Landeau, esa chica lo había hecho pasar por muchas situaciones vergonzosas y causado todo tipo de problemas. Ahora que era mas maduro y experimentando no se confiaría de Robin –"De seguro me quiere utilizar"-

El Roronoa por ir pensando no se fijó por donde estaba caminando y en un momento pisó mal y se tropezó. Robin alcanzó a reaccionar y con tal de evitarle la caída alcanzó a agarrarlo de una mano, pero ella era mucho mas ligera por lo que fue jalada, el momento de Zoro en caída, provocó que ella aterrizara sobre el pecho de el.

-Señor espadachín, esto es incomodo- le dijo Robin con calma –¿Me haría el favor de retirar sus manos de mis caderas?- le pidió con cortesía y es que Zoro con tal de controlar la caída de ella y evitar que se golpeara la había alcanzado a tomar de la cintura y el mismo movimiento de derrumbe había hecho que sus manos se deslizaran hasta sus caderas.

-¡Whaaa! ¡Zoro, Robin, domínense por favor!- les dijo Usopp a los dos a la vez que se le salían los ojos de orbita. Quien lo culpaba, Robin recostada arriba de Zoro y este agarrándola de las anchas caderas resultaba una imagen que daba mucho a malpensar.

Afortunadamente un grito de Luffy terminó con la vergonzosa situación en la que se encontraban aquellos dos

-¡Ah lo encontré, lo encontré!- exclamaba alegremente estando agachado junto la base de un árbol.

Usopp aventó su enorme mochila al suelo y corrió a con el capitán del escuadrón –¡Luffy ha encontrado una pista!- gritó arrimándosele y tirándose de rodillas a un lado del chico.

Robin se levantó de con Zoro y se sacudió las ropas, entonces fue a con Luffy como si nada hubiera pasado, aunque un ligero enrojecimiento en sus mejillas duró un rato mas.

Zoro al contrario no se podía ni levantar, estaba rojo como tomate –"Ella lo hizo a propósito, quiere jugar con mi mente, quiere dominarme"- razonaba viendo a Robin acusadoramente.

Los ojos de Luffy brillaban como estrellas a la vez que entre sus dedos sujetaba algo pequeño y colorido –Lo Encontré…lo encontré-

-¿Qué encontraste Luffy?- preguntó el narizón emocionado, muriéndose de la anticipación.

-¡El escarabajo mas cool que he visto en mi vida!- reveló el mugiwara enseñándole a Usopp un insecto multicolor.

-Un escarabajo, eh, solo un escarabajo- pronuncio Usopp quedándose petrificado de la decepción.

Robin observó con atención al animal –Vaya Luffy-san, veo que te has encontrado con un raro espécimen, el escarabajo apestoso africano-

-¿Por qué apestoso?- preguntó Luffy, mas no tardo en recibir la respuesta; el insecto dejó salir una maloliente flatulencia que formó una nube apestosa que cubrió al descuidado chico y su asistente

-¡Ahhhh, huele horrible!- gritó Usopp saliendo de su estado de decepción.

Luffy reacciono incluso peor, empezó a retorcerse en el suelo agarrándose el cuello como si se estuviera atragantando.

Zoro suspiró al ver lo patéticos que se veían los dos jóvenes -Ya me estoy cansando de tantos juegos. Me adelantaré- Tras decir sus palabras, el Roronoa se adelantó al grupo como si el fuera el guía.

Luffy le habló a la científica entre tosidos -¡Robin, detenlo que se va a perder en un dos por tres!-

Robin asintió y se fue tras el rastro de Zoro y solo tuvo que avanzar cincuenta metros para encontrarlo inmóvil, observando un caudaloso rio de limpias aguas azules.

-Oh, pero que pronto llegamos al rio, el tiempo se nos fue volando-

Luffy y Usopp (quienes en serio apestaban tras el accidente con el insecto) se acercaron cargando entre los dos la mochila del narizón y al observar que tenían un rio al frente sonrieron alegres.

Zoro siendo impulsivo empezó a quitarse su túnica sin importarle que Robin estuviera presente –Entonces entrémosle a nadar-

Usopp lo detuvo de un brazo interrumpiéndolo -Z-Zoro es-espera, las corrientes de este rio son muy violentas, es muy riesgoso que pasemos-

Robin puso su mano izquierdo sobre la barbilla, observando con atención el rio llegó a la misma conclusión que el novato –Es verdad, incluso si lográramos cruzarlo nadando, la corriente se llevaría nuestras pertenencias-.

Luffy alzó la mano e hizo una propuesta bastante alocada –Construyamos una catapulta y lancémonos al otro lado con ella-

-No será necesario llegar a tanto- le dijo Usopp acudiendo a su masivo equipaje, tras abrir su mochila y esculcar por un rato logró encontrar un hacha –Derribemos un árbol que este cerca de la orilla del rio, creo que hay arboles que alcanzarían de lado a lado del rio sin problema-

Zoro acudió con el moreno y le arrebató el hacha –Buena idea Usopp, déjame construyo ese pseudo-puente-.

-Wow Usopp, eres genial- le felicito Luffy impresionado con su asistente.

El chico se sintió muy orgulloso de si mismo, apuntándose con el pulgar así mismo presumió –Jaja y eso solo es el principio mi estimado Luffy. Te demostrare que puedo ser el mejor aliado que un explorador puede tener-

Robin observo como Zoro talaba un árbol, quizás fuera un hombre arrogante y algo pervertido, pero su fuerza bruta y agallas eran de admirarse, aunque también las ideas de Usopp y la energía de Luffy estaban resultando muy útiles en la misión –"Creo que los cuatro hacemos un buen equipo"-

Luffy se erguió y puso su mirada en el horizonte, mas allá del rio podía observarse el imponente monte Rumba. El explorador del sombrero se sentía más cerca de su objetivo y empezaba a soñar con reencontrarse con su hermano

-Genial, ahora solo cruzaremos esa montaña y encontraremos la cruz verde- afirmó poniendo las manos sobre la cintura satisfecho con como se iban dando las cosas.


A unos cuarenta kilómetros al oeste de donde se encuentran Luffy y sus amigos.

La avioneta sobrevolaba la selva, Ironfist Fullbody pilotaba, Jango observaba hacia abajo mientras que la única persona pasajera se encontraba muy concentrada en un mapa de la zona.

-Oye Nami, se te ocurrió venir muy sexy para esta aventura- le comentó Jango con atrevimiento.

Y es que la pelinaranja hoy venia muy poco cubierta comparada con otras veces, en vista del calor de la selva había cambiado sus pantalones de mezclilla por una falda corta color beige que dejaba ver gran parte de sus largas y atractivas piernas, aunque alcanzaba a cubrir una correa amarrada a la parte superior de su muslo, la cual ocultaba un cuchillo. También traía una blusa amarilla sin mangas y escotada que dejaba poco a la imaginación, todo esto complementado con unos tenis resistentes de suela gruesa y un sombrero tejano para cubrirse del sol. Realmente se sentía muy cómoda con esa ropa, no sufriría de tanto calor y ventilaría bastante bien.

La ladrona ignoro los comentarios del excéntrico Jango y se dedico a analizar el mapa -Debe de ser por aquí, toda esa información que logre hackear del gobierno francés y de una tal liga de exploradores "Grand Line" me indica que por aquí debería de encontrar algo sospechoso.

Fullbody le habló a Nami desde su lugar –Deja que te eche una mano, voy a disminuir mi elevación para que puedan ver mejor allá abajo-.

-Pues para mi que aquí no hay nada, solo he visto densa jungla cubriendo todo- comentó Jango creyendo que todo era en vano.

Pero Nami era salvaje y aventurera, no pensaba rendirse por nada, tenia motivaciones para seguir luchando -Paciencia, estoy segura de que encontraremos algo-


No muy lejos de allí, en un cuarto de interrogación localizado en un complejo subterráneo.

Kurohige caminaba tranquilamente por las instalaciones, hasta que escuchó unos gritos provenientes del cuarto de interrogación, lo cual no tenia sentido, por que primeramente no tenían a quien interrogar. El hombre suspiró y fue a abrir la puerta del cuarto para averiguar que sucedía.

Allí dentro pudo ver que Enel estaba atormentando al prisionero Ace propinándole descargas eléctricas con una batería de auto, pero el rubio no le hacia mas que puras preguntas irrelevantes.

-¿Que esta pasando aquí Enel?- preguntó Teach no muy contento con lo que estaba sucediendo.

-Estoy sacándole información a este rebelde- contestó con cinismo a la vez que ponía los electrodos de nuevo sobre el pecho de Ace para darle una nueva descarga.

-Suficiente, no hay información que sacarle a este chico, yo trabajé en su misma organización y ya se todo sobre ellos. Por eso ya deja de torturarlo que si no después no nos va a servir como conejillo de indias-

Ace aun estando en su situación sonrió confiado –Puede que estés rodeado de gente importante, de científicos ilustres y que poseas una cantidad exorbitante de dinero, pero no llegaras muy lejos por que tu motivación no es correcta–

Kurohige hizo una mueca de disgusto –Alguien como tu jamás entenderá la visión que tengo para el mundo-

-Solo eres un hombre vacio con una falsa idea sobre la grandeza- le aseguró Ace haciéndolo enfurecer.

-¡Mocoso insolente, si no fuera por que tengo un propósito para ti ya te habría eliminado!-

En eso, entró uno de los hombres de confianza de Kurohige; el francotirador Van Auger quien se veía bastante consternado –Señor, le tengo un par de noticias- el sujeto agarró aire y prosiguió con su informe –Primeramente, no logramos encontrar al científico que escapó hoy por la mañana. En segundo lugar, nuestros radares han detectado la presencia de una avioneta muy cercas de aquí-.

-Derríbenla de inmediato. Después nos encargaremos del doctor Chopper- ordenó Kurohige sin pensarla mucho.

-Si señor, personalmente me encargare de hacerlo- respondió el tirador y tras hacer un saludo militar abandonó el cuarto.

-Ugh pero como molestan, todo el que se meta con nosotros le esperara un futuro de dolor, incluidos esos excéntricos nativos de la aldea Shandia- renegó Enel tirándose perezosamente en un sillón cercano.

Kurohige volvió con Ace y entonces la habló con maldad -Me pregunto quien viajara en esa avioneta ¿Sera acaso uno de tus amiguitos exploradores?-

El rostro de Ace dejo de ser confiado volviéndose en un de intensa preocupación, ya se imaginaba quien podía ser esa persona –"Oh no, Luffy, por favor no vengas, lo que hacen estos hombres es demasiado, se necesita un ejercito elite para hacerles frente"-


Media hora después, en la aldea Shandia

-¿Pero que es este animal? Jamás había visto algo así- decía el líder de los aldeanos observando a la extraña criatura que ahora dormía en una pequeña cama.

-No lo se, pero Wiper dice que estaba siendo atacado- explico el shaman Trafalgar Law; medico brujo de la comunidad.

-Ese Wiper, es un gran hombre, pero es muy impulsivo y ahora estoy empezando a temer por el-

-¿Por que dice eso líder?- preguntó Law sin entender las palabras del sabio hombre.

-Pues recordaras que cuando nos atacaron aquellos sujetos extraños, Wiper venia regresando de una jornada de caza, al ver como habían destrozado la aldea, sintió que su orgullo de guerrero había sido pisoteado y se encolerizo tanto que fue junto con sus camaradas a cobrar venganza, acabaron con muchos de los invasores, pero el costo fue muy grande; solo Wiper sobrevivió-

Law miró al suelo con pesar, pero buscó encontrarle algo positivo a la gran perdida de los guerreros –Defendieron el honor de la aldea con sus vidas, los invasores ya no han vuelto a atacarnos desde ese día-

El líder se puso una mano en la frente -He observado a Wiper, ha estado muy solitario y haciendo todo por su cuenta. Aunque no lo demuestre, esta dolido y arrepentido, por que sabe que si se hubiera controlado no habría muerto nadie de sus hombres-

-Eso es comprensible, ellos desde pequeños fueron muy unidos- recordó Law

-Pero hay una razón mas, en ese enfrentamiento perdió a quien seria la madre de su hijo- se expresó el líder con tristeza.

Law se sorprendió por la revelación del hombre – ¡No me digas que el y Laki iban a ser padres ! Oh dios, no lo sabia-

Los ojos del hombre empezaron a llenarse de lagrimas -Laki llevaba apenas un mes de embarazo, nadie en la aldea mas que yo lo sabia, ninguno de los dos tenia idea de cómo saldrían adelante con ello, pero ambos estaban emocionados. El día del enfrentamiento, Wiper se confió y la dejó que ella fuera a luchar con el, pensó que obtener la venganza sería pan comido pues ya ves como terminó todo-

El shaman se quedó sin palabras, jamás hubiera imaginado que esa tragedia implicaba tantas cosas.

-Temo que el corazón de Wiper se vaya a llenar de odio, si la necesidad de vengarse se apodera de su ser, entonces perderá todos sus principios y esto puede llegar a ser muy peligroso. Oh, yo no se que va a pasar con nosotros, nuestra tierra sagrada ha sido perturbada y las densas nubosidades se han posado sobre la aldea. Nosotros que siempre defendimos la paz y la búsqueda del conocimiento ¿nos veremos obligados a abandonar nuestras tradiciones y matar a nuestro semejante? -

Una vocecita interrumpió la platica –Ay mi cabeza me duele ¿donde estoy?-

-¡La criatura hablo!- exclamaron los dos hombres acudiendo a con el extraño animal.

El animal que tenia la apariencia de un reno combinado con humano, se reclinó y observó a los dos hombres y al notar la vestimenta de tribu africana que usaban se alegró -¡Ustedes me han salvado! Muchas gracias, soy el doctor Chopper y yo, ugh-

-Se ha desmayado, aun necesita reposo- comentó el medico brujo bastante pasmado con la criatura que se hacia llamar Doctor Chopper.

El líder de la aldea también estaba exaltado y confundido, pero sabía la importancia de guardar la calma y pensar las cosas antes de actuar

-El mundo esta lleno de maravillas. Cuando despierte y se encuentre bien de salud me gustaría conversar con el-


En el espacio aéreo cercano al complejo subterráneo de Kurohige y sus aliados.

-¿Pero que diablos es eso?- se preguntaba Nami a la vez que miraba una especie de construcción muy sospechosa en medio de la selva, a simple vista se podía ver que era algo creado muy recientemente y a juzgar por su mala calidad, había sido construida muy apresuradamente.

Jango sonrió satisfecho -Te sacaste la lotería Nami, apuesto a que allí esta lo que buscas-

-Ya ves Jango, hay que confiar en nuestra Nami, ella siempre sabe lo que hace- le dijo Fullbody –Voy a descender, solo déjenme encuentro un lugar espacioso donde aterrizar- les dijo a continuación empezando a perder altura.

De pronto, el sonido de unos disparos de ametralladora los sorprendió, alguien los estaba atacando desde tierra y como estaban muy abajo eran blanco fácil. Fullbody empezó a utilizar maniobras evasivas y a elevar nuevamente la avioneta.

-Nos están disparando, pero no veo de donde- gritó Jango desesperado observando con unos binoculares.

-¡Apúrate Fullbody sube!- gritaba Nami a la vez que se agachaba y se cubría la cabeza.

-Descuida nena, ya voy saliendo del peligro- le dijo el piloto torciendo la palanca de mando con pericia evadiendo las ráfagas sin problemas, en cinco segundos alcanzó a elevarse lo suficiente como para que las balas no les alcanzaran – ¿Ya ves? Esos ineptos no sabían que se estaban metiendo con un piloto de primera-.

Nami dejó salir un suspiro –Uff, discúlpenme por haberlos arriesgado tanto chicos, alejémonos de aquí para que me bajen en un lugar mas seguro-.

A Jango se le cayeron los lentes dejando ver unos ojos de sorpresa – ¿A poco vas a ir a ese lugar? Allí hay hombres armados-.

La chica a pesar de haberse asustado en el momento del ataque, no estaba aterrada con la perspectiva de infiltrarse a un lugar con hombres armados, después de todo estar en situaciones peligrosas era su pan de cada día -No me importa, yo voy a ir a esa extraña construcción, si tengo suerte allí pueda encontrar lo que estoy buscando-.

Fullbody se impresionó con la determinación de la ladrona –Así se dice, vamos pues a…-

Nuevamente se escucho el sonido de un arma de fuego, pero esta vez fue solo un disparo seco, no obstante este sorprendentemente se le dio a su objetivo estuviera en movimiento y ese objetivo resultó ser Fullbody – ¡Me han herido!- gritó el piloto observando que tenia una horrible herida en su pecho.

-¡Oh dios Fullbody!- exclamó Nami sin poder creérsela.

-D-debo de...aterrizar- balbuceó Fullbody a la vez que empezaba a perder el control de la nave.

-Maldición ¿Cómo tuvo que venir a darle esa bala suelta?- se preguntó Jango entrando en pánico.

La avioneta seguía descendiendo con torpeza, ya estaba a solo veinte metros de altura y era cuestión de aterrizar con cuidado. Pero Fullbody ya no podía mas -Lo siento- les dijo cerrando los ojos y soltando el volante sintiendo que su vida llegaba a su fin

-¡Jango sujétate que vamos a chocar!- le gritó Nami sabiendo muy bien que era inevitable un aterrizaje violento, la avioneta iba en picada a gran velocidad e iba a ser un accidente del que quizás no salieran vivos.

No obstante, Fullbody logró utilizar su último aliento de vida para enderezar la palanca, de modo que la avioneta no chocara de frente contra el suelo, sino contra un algún árbol de la selva.

Nami traía bien abrochado el cinturón de seguridad, pero de cualquier manera se acurrucó lo mas que pudo para proteger sus órganos vitales y esperó el impacto. Lo último que sintió la chica fue una tremenda sacudida que la dejó sin aire, entonces todo se volvió oscuro y allí no supo nada más.


En las afueras de la base.

Van Auger desarmaba con gran cuidado su rifle francotirador y lo guardaba en su estuche, le había costado una fortuna conseguirlo ya que era el ultimo modelo creado por la milicia norteamericana, de hecho aun no había sido estrenado por el ejercito americano.

Otros hombres con ametralladoras observaban con admiración la capacidad de tirador que poseía el hombre, lo que habían visto les era algo extraordinario.

-¿Sucede algo?- les preguntó Van Auger al percatarse de que todos estaban boquiabiertos, como si la respuesta no fuera obvia.

Un hombre gordo como esfera, cabello largo y rojo y lentes oscuros dio la respuesta –Ho oh, jamás había visto que alguien fuera capaz de derribar una avioneta en movimiento con un solo disparo-

Un sujeto moreno que tenia los ojos rodados habló tartamudeando –Y-y-y-y l-l-lo hizo desde mu-muy lejos-

Un tercer soldado que vestía como piloto de la segunda guerra mundial concordó con su camarada -Tienes razón Gedatsu, la avioneta estaba a casi dos kilómetros de distancia. Dime Van Auger ¿apuntaste al motor?-

El francotirador dio la respuesta con calma y sin presumir –Le di al piloto-

-¡Al piloto! ¡No puede ser posible!- exclamaron los tres sujetos con ametralladoras quienes no habían sido capaces de darle ni un solo impacto a la avioneta.

Van Auger recogió su estuche y se dirigió al hombre gordo –Satori, préstame tu comunicador, debo informarle a Teach lo sucedido-


Adentro de las instalaciones.

Kurohige reía como maniaco tras recibir la noticia de su mejor pistolero –Nadie nos puede hacer frente, somos invencibles. Ace, ya has visto nuestro poder, deberías de considerar la idea de unirte a nosotros, un hombre de tus habilidades nos seria útil-

Ace negó al instante –Tu sabes que mi decisión no ha cambiado, prefiero morir antes que traicionar a la organización de exploradores e investigación "Grand Line"-

-Siempre tan terco. Creo que debería de intentar convencer a ese hermano menor tuyo, dicen que es muy bueno- comentó el malvado líder de la organización.

-Sigue soñando, el no se unirá a alguien como tu-

-Zehaha, lo haga o no, yo cambiare el mundo. Yo he visto durante toda mi vida que el hombre es un ser destructivo que lucha en vano, yo cambiare todo eso, con mi gran plan yo me encargare de hacer del mundo el lugar que debe de ser, por que simplemente eliminare a todos los hombres inútiles y comunes del mundo, solo sobrevivirán los mas fuertes- dijo Teach revelando sus verdaderas intenciones.

Enel puso una expresión de disgusto –Hey, recuerda que yo seré quien determine cuales razas vivirán y cuales serán exterminadas-

-Lunáticos- les dijo Ace prefiriendo no buscarles más, eran completamente irrazonables.

-Piensa lo que quieras Ace, no hay quien me pueda detener. Todo lo tengo controlado y oculto-comentó Teach dándose la vuelta dirigiéndose rumbo a la salida del lugar, pero entonces recibió otra llamada a su radio.

-Aquí Crocodile-

-¿Que sucede amigo?-

-Oí que tus hombres derribaron una avioneta-

-Así es, han eliminado a esa tripulación sin ningún problema. Aunque he estado pensando en comprar misiles antiaéreos para una mejor defensa- explicó Teach muy confiado.

-No te desvíes del tema. Que la avioneta halla caído no significa que hayan muerto todos los que viajaban allí-

-Puede que tengas razón Crocodile, envía un escuadrón a que verifique- ordenó Kurohige

-Entiendo, pero te sugiero que dejes esa costumbre de hablarme tan autoritativamente, no soporto recibir órdenes- dijo por ultimo el del garfio.

-Ese Crocodile es un hombre de cuidado. Pero aun así confió en el- comentó Kurohige abandonando ahora si el cuarto de interrogación.

Enel se quedó solo con Ace y le miró con desprecio –Ya me aburrí de torturarte. Iré a pasar un buen rato con mis concubinas, aunque debo confesar que me gustaría conseguirme unas nuevas- le dijo al explorador y entonces se quedó pensando un rato –Creo que me caerían bien unas dos nuevas, quiero una mujer fuerte, seria e inteligente que este siempre atendiéndome… y también se me antoja una medio exótica, ya sabes con un cabello de color llamativo, mmh sería mi esclava perfecta-.

Ace se hartó con el rubio y lo calló -¡Cierra tu sucia boca! No me importa en lo más mínimo lo que tú digas. Lárgate de una vez-

-Eres singular, nunca te achicas ante nada, ya veo por que Kurohige te mantiene vivo- le dijo Enel ahora si dejándolo a solas en el cuarto.

-"Luffy, por favor que no seas tu el que iba en esa avioneta"- pensaba Ace estresándose con la incertidumbre, ya empezaba a sospechar que su hermano cabeza hueca podría estar buscándolo vehementemente.


En unos laboratorios del mismo complejo subterráneo.

-Ese Teach quien se cree, a mi no me va a mandar nada- decía Crocodile tirando un matraz al suelo rompiéndolo en pedazos.

-Sir Crocodile, no destruya nada del laboratorio por favor- le pidió un científico.

-¿No quieres ir Crocodile?- le preguntó una voz ríspida y tranquila.

-¿Quién me habla?- preguntó Crocodile volteando a varios lados sin encontrar a nadie cercas.

-Aquí en la jaula detrás de ti- le dijo ese mismo sujeto.

Crocodile se dio la vuelta y observó una enorme y oscura jaula –No me esperaba que ustedes estuvieran despiertos a estas horas-

En la jaula unos ojos brillantes como los de un gato empezaron a resaltar en la oscuridad -Somos seres nocturnos, pero hoy tenemos insomnio, déjanos salir a cazar un rato-

En esa misma jaula otra voz se dirigió al del garfio desesperadamente –Si, queremos ver la luz, seremos obedientes revisaremos que pasó con la avioneta y solo cazaremos un animal para divertirnos ¡Por favor danos una oportunidad!-

-Esta bien, ya viene siendo hora de que sus habilidades en combate sean observadas. Pero irán acompañados por un escuadrón, si intentan algo gracioso serán sedados de inmediato Así que díganme si creen que podrán controlar sus instintos animales-

-Yo se controlarme desde hace tiempo. Jyabura es el que no ha aprendido a reprimir sus tendencias- dijo el de la voz tranquila.

Si puedo Lucci, en serio! Déjame ir Crocodile- suplicó el del modo de hablar desesperado.

Crocodile se acercó a la jaula con confianza y sacó una llave –Les daré una oportunidad. Ah y una cosa; si hay sobrevivientes en esta avioneta tráiganlos vivos-

-Sir Crocodile, no deje salir a los experimentos- le pidió un científico asustado

A pesar de las advertencias, La puerta fue abierta por el hombre del garfio y de allí dentro salieron dos monstruos literalmente hablando, eran dos de las criaturas que Ace ya había visto antes. Uno de ellos era un hombre-leopardo mientras que el otro era un hombre-lobo. Eran enormes e intimidantes y ocultaban bien su sed de sangre, sangre humana.


Continuara…

Que tal les pareció el capitulo. Ahora ya han aparecido nuevas facciones como los hombres de la aldea de Shandia quienes tienen problemas y conflictos. Luffy ya anda muy activo y Nami se ha encontrado en una situación difícil y mas ahora que Crocodile a liberado a dos bestias.

Ante todo surgen las preguntas

¿Cuando llegara team Luffy a la aldea? ¿Cómo serán recibidos? ¿Qué pasara con Chopper? ¿Qué le quieren hacer a Ace? ¿Qué será de Nami ahora que se ha encontrado en un accidente? ¿Qué harán Lucci y Jyabura? ¿Quién es el líder de la tribu Shandia?

Bueno nos vemos en el siguiente capitulo y pues hay les dejo unas biografías por si gustan conocer sobre algún personaje que ya ha salido.


Portgas D. Ace

Edad: 24 años

País de nacimiento: Portugal

Ocupación: Explorador, agente encubierto

Gustos: Comer, irse de parranda con Marco, Shirohige

Disgustos: Kurohige, su narcolepsia

Hermano mayor de Luffy, al igual que el mugiwara, se entrenó como explorador debido a su admiración por Edward Newgate "Shirohige". Este mismo le dio la oportunidad de unirse a la liga Grand Line, una organización secreta dedicada a la recuperación de piezas arqueológicas, la investigación científica, recuperación de tesoros robados entre otras actividades importantes.

Allí conoció a Marco quien se convertiría en su mejor amigo. Al pasar los años Ace empezó a tomar misiones cada vez mas difíciles y relevantes llegando a enfrentarse a organizaciones criminales. Su valentía y voluntad le hicieron ganarse el apodo del "puño de fuego".

Suele quedarse dormido de repente debido a una enfermedad hereditaria y sueña con un día ver a Luffy convertirse en el mejor aventurero y agente de los tiempos modernos.

Marco Al Khedir

Edad: 26 años

País de nacimiento: Turquía

Ocupación: Alto mando de la liga Grand Line

Gustos: Trabajar, pasársela bien con su amigo Ace

Disgustos: La pereza, los terroristas

Uno de los cuatro lideres de la liga Grand Line, serio, responsable y muy atento.

Su familia fue asesinada por unos terroristas cuando el era un joven, provocando que quisiera vengarse. Pero el mismísimo aventurero Shirohige quien estaba en una travesía por el mundo, se compadeció de el y le ofreció una oportunidad de vivir una vida con mas sentido como explorador.

A partir de ese momento, Marco se convirtió en el asistente y mano derecha de Shirohige durante los últimos años que este pasó como explorador.

Tras el retiro de Shirohige, Marco pensó que quizás debería de hacerse un explorador independiente, pero el mismo viejo le pidió que se quedara con el y le apoyara con su proyecto de la liga Grand Line.

Marco colaboró con Shirohige y entonces conoció a Ace; otro joven que había sido invitado a formar parte de la organización, los dos no tardaron en hacerse mejores amigos.

Jinbei

Edad: 50 años

Pais de nacimiento: Japon

Ocupacion: Alto mando de la liga Grand Line

Gustos: El karate, los baños termales

Disgustos: El sushi, Hodi Jones.

Durante años fue un acérrimo enemigo de Shirohige, pero el paso del tiempo cambió todo y terminaron volviéndose colaboradores.

Al entrar a la liga Grand Line, se encargó de dar preparación a los nuevos reclutas, llegando a formar fuertes lazos con algunos de ellos, como lo es el caso de Luffy.

Hace 15 años fue amigo de Hodi Jones, un gyojin lleno de ganas de hacer cosas grandes, pero este ultimo se volvió muy ambicioso, discutió acaloradamente con el y desapareció. Jinbei aun mantiene las esperanzas de volver a verlo para hacer las pases.