3: Hipernova
Te vi en la oscuridad, ocultando un dolor, pero no hay dolor que pueda ser ocultado, no desaparece, si se acumula demasiado, un día terminará estallando como una estrella consumida.
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-Vamos, no tenemos todo el dia, ¿vas a esperar a desangrarte? -Ben le ofreció su mano.
Rey aceptó a regañadientes, más aturdida por el dolor que por cualquier otro agente que interviniera en su razonamiento, extendió su mano para tomar la de Ben, éste se inclinó hacia ella para levantarla, no pudo evitar fruncir el ceño de dolor y soltar un sonoro gemido lamentoso; no recordaba la última vez que se habia lastimado asi, de hecho nunca se habia lastimado asi de grave, se examinó la pierna, no sabía si estaba delirando pero podia jurar que casi el blanco de su hueso se asomaba traves de la herida, cerró sus ojos para distraer su mente del dolor.
Ni siquiera se habìa percatado de lo fuerte que se sostenía de los hombros de Ben, su manos parecían que iban a dejarle marcas en su cuerpo a pesar de que estuviese usando ese grueso traje.
-Intenta no pensar en ello -le indicó.
Rey abrió sus ojos para verle, respiraba aceleradamente, creyendo que así su dolor seria minímizado.
Ben la vio con seriedad y escaso de empatía mientras se dirigían a la nave de él.
-El dolor está en tu mente -declaró.
-¡No! - exclamó-. Está en mi pierna y no es fácil ignorarlo.
Ben no dijo palabra alguna después del comentario, la puerta de la nave se abrió y ¡oh sorpresa para Rey! no había asiento de copiloto, a decir verdad no había espacio suficiente para ambos.
-Sería mejor que fueramos en mi nave -dijo aún en brazos de Ben.
-No hay tiempo de eso -contestó mientras miraba a su alrededor.
La sentó en el asiento del piloto, buscaba a sus alrededores, debía parar la hemorragia de alguna manera, buscaba entre los pocos rincones de su nave en busca de algo que pudiera servirle.
-Ponte de pie de nuevo -le pidió.
-¿Es broma?-arqueó su ceja.
Ben la sostuvo de un brazo -No te apoyes en esa pierna, arriba.
Ben desenredó las telas que iban alrededor del cuerpo de Rey y con poca delicadeza hizo el torniquete en su pierna, la debilidad se apoderaba de su cuerpo, cada segundo era crucial, entre más tiempo perdido, era más riesgoso para ella.
-Respira hondo -advirtió mientras apretaba la tela.
Rey no evitó soltar un grito de dolor con sus ojos cerrados, unas lágrimas se asomaron respondiendo al reflejo del dolor indescriptible, comenzaba a sentirse mareada, la pérdida de sangre le estaba cobrando factura, comenzó a perder algo de equilibrio.
-¿Puedes ser más delicado? -preguntó con ironia.
-Debo apretarlo o morirás desangrada -respondió viéndola a los ojos.
Ben se apresuró a atar la tela, percibió en ella unos ojos somnolientos queriendo cerrarse debido al posible desmayo que se le avecinaba, se levantó para quedar frente a ella, sus ojos se encontraron algunos segundos, una tensión se materializaba entre el aire, Ben la ayudó a sentarse en el suelo detrás de su asiento.
-Sera un despegue agitado, sostente.
-Dudo que logre sostenerme de algo -observando a su alrededor, no habia mucho de donde agarrarse.
Rey escuchaba el ruido de la nave, menaba su cabeza con debilidad pero continuaba consciente, miraba por el vidrio como se iban alejando de la atmósfera, no podía ignorar el tremendo dolor, no había nada más que pudiera distraerle, comenzaba a sudar helado y sentía como si miles de escalofríos le recorrieran el cuerpo, la nave había dado el salto a la luz, Ben se giró para verla y no tenía buen semblante, sintió una punzada fugaz de culpa porque literalmente había sido su culpa, no pudo articular alguna frase que la consolara o que le diera alivio.
-Llegaremos en poco tiempo -fue lo que pudo decir.
Los minutos le supieron a horas a Rey, escuchaba vagamente como Ben se comunicaba a su base para tener el acceso y sus sentidos se alertaron, estaba por entrar a tierras enemigas, sola, moribunda y sin nadie que supiera su paradero, el miedo la invadió y se cuestionó por haber accedido a la disparatada propuesta, era mejor morir que ser capturada.
-Necesito un droide médico de inmediato -anunció por el intercomunicador-. Lo quiero en el angar en cuanto baje.
-¿Está herido, señor? -preguntó la voz del otro lado.
-Traigo un herido -respondió buscando entre varios pequeños cajones alguna prenda o accesorio para poder disfrazar a la chica, hacerla pasar por algún soldado, piloto o lo que fuera-. ¡Maldición!
Al fin aterrizó la nave en el angar. se levantó con rápidez y se agachó hacia ella, sus ojos comenzaron a lucir sorprendidos.
-¿Rey? -la sacudió con ligereza, había caído inconsciente-. Me lleva la... -masculló desperado.
Se quitó la capa y la colocó sobre ella, la ató alrededor de su cuello, le deshizo la coleta y alborotó su cabello, la levantó del piso y salió apresuradamente para evitar miradas.
-Señor -lo llamó el capitán.
-El droide médico a mi habitación -pasó de largo a varios stormtroopers.
-Es...?
-¡De inmediato!
Todos se agilizaron y caminaron en diferentes direcciones en seguida, Ben solo quería llegar lo más pronto posible a su habitación, no quería toparse con Hux o con algún oficial que reconociera a Rey. Se le hizo interminable el pasillo que daba a sus aposentos, cuando finalmente logró llegar recostó a la chica inconsciente sobre su cama, el droide médico estaba tras él.
-¿Qué ocurrió? -preguntó la máquina.
-Sin cuestionarios solo atiéndela antes de que se desangre.
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Rey abrió sus ojos con dificultad, miró a su alrededor y todo estaba oscuro, sentía una enorme pesadez en su cuerpo, se sentó con mucho esfuerzo y se vio la pierna inmobilizada con una enorme bota metálica, tenía unos apósitos en la frente y algunos moretones en ops brazos, se movió de la cama para sentarse e intentó divisar la habitación, estaba totalmente oscura, a excepción del enorme ventanal en donde se apreciaba un planeta en todo su espléndor, sin embargo un sistema desconocido para ella.
-Despertaste -afirmó Ben sentado en una silla en un rincón donde había escasa luz.
-¿Dónde estoy?
-Ya habíamos tenido esta conversación anteriormente -sonrió ligeramente.
-¿Cuánto tiempo ha pasado?
-Unas horas.
-¿Qué es esto? -apuntó a su bota de metal.
-Tendrás que usarlo un par de semanas antes de volver a caminar -se levantó de la silla.
Rey miró hacia la ventana con preocupación -Necesito volver.
-Eso no será posible.
-Lo prometiste -lo miró a los ojos.
-Qué ingenua eres Rey.
Rey intentó ponerse de pie sin apoyarse con su pierna lastimada -Sabía que no debìa confiar en...
-Muy mal hecho -la interrumpió-. Muy poco me conoces.
-¿Qué planeas hacer conmigo entonces?
-Quiero que te unas a mi.
-Me hubieras dejado morir -habló con hostilidad.
-¿Es lo que quieres? -encendió su sable y se aproximó a ella.
-Sabes que no voy a unirme a ti, ¿ para qué salvarme? no voy a guiarte a la Resistencia, no vas a sacar nada de mi, pierdes tu tiempo.
-Ya lo harás -alzó su mano para intentar adentrarse en su mente.
Rey contrarrestró su invasión con la Fuerza, provocando que ambos se volvieran a conectar, la vista se les nubló y comenzaron a ver una visión, estaban en Ach To, estaba oscuro y se encontraban uno contra el otro.
-Para -pidió Rey.
Ben miraba a su alrededor confundido, del suelo comenzaban a levitar piedras pequeñas, grandes, particulas de césped, agua.
-Ben... ¡Para!
Rey alzó su mano hacia él pensando que así podría para la visión, Ben se apresuró hacia ella para tomar su mano y bajarla.
-¿Qué es esto? ¡Detenlo!
-No estoy haciéndolo.
Ambos se vieron despidiendo una aura muy brillante, sus manos sostenidas irradiaban una enorme luz. La confundida Rey miró a Ben, ambos se contemplaron.
-¿Qué es? -murmuró Rey.
Ambos se desconectaron, Rey cayó sentada en la cama y Ben en el suelo, se miraron con una pizca de asombro.
-¿Qué fue eso?
Ben se quedó en el suelo pensativo -No lo sé, la Fuerza intenta decirnos algo.
-¿Qué?
-No lo sé -se levanta del suelo-. Es la respuesta que necesito.
-Habías visto algo así antes de...
-Si -la interrumpió-. Antes de conocerte.
-¿Qué debemos...? -Rey intentó levantarse-. ¿Qué está pasándonos?
-Ambos queremos respuestas, para eso debemos trabajar juntos -se acercó a ella.
-¿Trabajar en qué?
-Debe haber pistas que nos guíen a la respuesta.
-No las encontraremos aquí.
-No hay forma de que pueda sacarte estandk inválida.
-No puedo desparecer tanto tiempo.
-Mándales un mensaje.
-¡Claro! Para que sepas en donde se oculta la base rebelde.
-¡Puedo acabar con tu adorada base en cualquier instante! -amenazó.
-¡Hazlo! ¡No voy a unirme a ti! -dijo exaltándose-. ¡Haz lo que Kylo Ren siempre hace! enojarse y destruir todo.
-Tú no sabes nada de mi, ni lo que he pasado...
-Lo sé -lo interrumpiò-. Lo sé. Ben, comprendo tu ira... tu dolor.
-No, no es así.
-Claro que sí -se levantó de nuevo para intentar avanzar hacia él-. Podemos...
Rey no pudo dar un paso debido a la pierna que estaba totalmente anestesiada, no podía apoyarla y cayó al suelo estrepitosamente, Ben inmediatamente se apresuró a ayudarla a levantarse, ambos volvieron a cruzar su mirada.
-Te siento -habló Rey con tono comprensivo-. El dolor te aparta, no te apartes Ben...
-No lo hagas.
-¿Qué cosa? -preguntó incrédulamente.
-No me mires de esa forma.
-¿De qué forma?
Ben continuaba indiferente a la mirada de la chica, bajó sus ojos en búsqueda de un escape -Como si aún vieras algo dentro de mi que pudieras salvar.
-Todavía lo hay -se arrastró ligeramente hacía él, fuera de sí y sin pensarlo llevó su mano a su mejilla-. Vuelve, Ben.
Ben tomó la mano de Rey que continuaba en su mejilla, un calor reconfortante invadió su cuerpo, alzó su mirada, contempló a la joven, sus ojos brillaban a pesar de la tenúe luz que entraba por el ventanal.
Ben Solo reflejaba una peculiar mirada, era la misma que tenía en la habitación del trono, la que tenía al ver a Rey siendo torturada. No podía verbalizar palabras, es como si no tuviera más que decir, retiró con delicadeza la mano de Rey y se dispuso a levantarla del suelo y volver a colocarla sobre su cama.
-Será mejor que descanses -le dió la espalda para dirigirse a la puerta y salir de la habitación.
Continuará...
