-Despierta problemática- dijo Shikamaru parado en la puerta de la casa de Temari,- vamos despierta-.

- no quiero ir al colegio- dijo Temari entre balbuceos- dame cinco minutos más- dijo acomodándose mejor en la espalda de Shikamaru.

Ya sé que hare pensó Shikamaru- Temari levántate que hay un gato en tu espalda-gritó Shikamaru seguro de que eso la levantaría.

-¡QUEEÉ! Gato… ¿Dónde?-grito Temari bajándose rápidamente de la espalda de Shikamaru- no había ningún gato cierto- murmuro entre dientes con el ceño fruncido.

-en realidad no-respondió Shikamaru aunque al instante se arrepintió al ver la alarmante vena que sobresalía su frente,- Temari… yo no…-trató de decir Shikamaru aunque en su lugar solo pudo soltar una risita nerviosa.

-cállate, si sabes que no me gustan los gatos entonces ¿Por qué lo haces?-dijo Temari tapándose la cara con las manos y sollozando.

-perdóname, soy un idiota por asustarte, perdóname Temi, lo siento- dijo Shikamaru mostrando verdadero arrepentimiento- que te parece si lo mejoramos con una película y un chocolate-sonrió sabiendo que no podría resistirse.

-¿caliente?-pregunto Temari tratando de ocultar una sonrisa.

-caliente- aseguró Shikamaru esbozando una sonrisa cómplice.

-pero llévame alzada, no quiero caminar- dijo sonriendo como una niña pequeña.

-como la princesa del desierto ordene- canturreo divertido Shikamaru aunque no la alzo exactamente como una princesa mejor dicho como un completo saco de papas.

-oye…- dijo Temari riendo.

- Temari…necesito que saques las llaves, yo tengo las dos manos ocupadas cargándote-dijo tranquilamente agarrando con una mano la cintura de ella y con la otra las piernas.

-¿Dónde están?-pregunto Temari temiéndose la respuesta-.

-En el bolsillo trasero-dijeron los dos al unísono luego ambos rieron.

-Eres un completo pervertido Shikamaru Nara- dijo Temari divertida y a la vez sacando las llaves del bolsillo.

-muchas chicas en el colegio estarían celosas de ti en este instante- se rio Shikamaru cogiendo las llaves y abriendo la puerta.

- claro, deben estar celosas de que no las alzan como un saco de papas diariamente-dijo con sarcasmo, -aunque si es cierto que muchas están celosas de mi- escupió Temari con desprecio.

-¿de verdad?- preguntó verdaderamente sorprendido-pues deberían estarlo ya que eres la única que ocupará mi corazón siempre-confesó Shikamaru, al momento de caer en cuenta sobre lo que dijo se sonrojó y rezó a Kami para que ella no lo notara.

-lo sé y tu igual en el mío vago aunque a veces pueden llegar a ser muy molestas- resopló Temari.

-¿te han hecho algo?- pregunto preocupado- si es así dímelo, si-.

-¿acaso crees que ellas podrían hacerme algo?-sonrió orgullosa-mi chocolate caliente no se va a hacer solo, que estas esperando-dijo Temari tronando los dedos.

-como usted diga, mandona- susurró Shikamaru por lo bajo.

-¡¿cómo me llamaste!?- preguntó enojada Temari.

Algunos minutos y algunos objetos lanzados después…

-oye Shika- dijo Temari sentada en el sillón con la cabeza de Shikamaru apoyada en sus piernas y con una taza con chocolate caliente en sus manos.

-que paso tema- preguntó curioso levantando la vista hacia ella.

-¿qué piensas estudiar?-preguntó Temari aunque tenía la vista muy lejos de donde su cuerpo estaba.

-es muy problemático pero quizá me haga filosofo ¿Tu qué crees?- dijo Shikamaru con una sonrisa de lado.

- serás idiota, hablo en serio- dijo Temari dándole un golpe en la cabeza.

-tsss mujer porqué me golpeas-dijo Shikamaru sobándose la cabeza por el golpe,- no lo sé, quizás me haga pediatra-.

-¿Por qué?-quiso saber Temari.

-porque los niños son menos problemáticos que las mujeres y me recuerdan a los venados cuando están pequeños y siento una necesidad de protegerlos, de curarlos, y no te burles ni me llames bebe llorón- explicó Shikamaru sentándose derecho en el sofá.

-¿necesidad?- dijo divertida

-de alguna forma ciento esa necesidad, no me digas que ya estás pensando en que quieres estudiar-. Sentenció molesto Shikamaru.

-en realidad ya lo había pensado, quiero ser cardióloga- manifestó orgullosa Temari.

-así… ¿Por qué?- dijo Shikamaru imitando a Temari.

-porque me parece un órgano muy importante y necesario, no me refiero a esas cursilerías del amor y todas esas idioteces del verdadero y único amor-dijo adivinando los pensamientos de Shikamaru- lo digo porque sin el corazón no hay vida y sin vida, no tenemos nada.

-cuando encuentres al chico que te complemente y te haga feliz con solo una mirada, que te haga suspirar, reír, sentirte viva, ese día cambiaras de parecer-dijo Shikamaru cerrando los ojos y acomodándose de nuevo en las piernas de Temari.

- eres un romántico empedernido pero tu bien sabes que yo no creo en eso y que creo que las personas se casan por diferentes necesidades.

- ya lo veremos Tema, ya lo veremos- dijo Shikamaru rindiéndose ante el sueño.