Al día siguiente abandono su estancia, sentía asco estar en ella aun se sentía débil pero lo sucedido dentro de ella había sobrepasado su dignidad, su orgullo ¿Cómo pudo caer así?
Y sobre todo con un ser como él, no valía la pena, nunca lo había valido, ¿acaso tenía que llegar a eso para que al fin lo comprendiera? Pero las caricias se habían sentido tan reales que por un instante lo juzgo sincero, pero era solo su imaginación, ahora Mina estaba ahí aunque él lo negara-nunca volverá a suceder-se decía molesta-lo juro por mi padre que no volverá a suceder-y se odio por haberlo besado, por dejar que sus manos la tocaran, y lo más insoportable era que ella le había demostrado lo mucho que lo deseaba-soy una idiota-pensaba-ahora creerá que me tiene a mi también como a ellas, pero se equivoca, soy una Hellsing y yo soy la que manda aquí-
Integra hizo traer gente nueva para sus tropas, a partir de ese día, se les entrenaba de manera concisa que se llegaron a convertir en verdaderas armas de combate y con eso no necesito llamar a su sirviente en las peleas con la Talamasca en los días subsecuentes.
Alucard había estado inactivo por dos semanas, era el tiempo que había transcurrido desde lo sucedido en la alcoba, no había visto a Integra en todo ese tiempo, la conocía, sabía que no quería verlo además, ella había reanudado sus citas con Orson y según informes de Seras, la relación había ido ya al siguiente paso,¿ preguntarle por eso? Ni soñarlo, el la había dejado cuando menos debía hacerlo, le había fallado la última vez en cuidar de ella y justo cuando todo pudo cambiar, la Talamasca había tratado de llevarse a Mina. Solía pasarse la noche de pie mirando por las altas ventanas de la mansión pensando en la última vez que estuvo con ella, ni Seras y mucho menos Mina le preguntaban que le sucedía, nunca se los hubiera dicho, a nadie, no sabrían una sola palabra de lo sucedido , era algo delo que se arrepentiría toda su inmortal vida, dejar a Integra esa noche. Pero, ¿Cómo explicarle que lo de Mina no era lo que ella pensaba? no la hizo volver porque aun la amara, Alucard sabia del surgimiento de la Talamasca, de hecho eran una rama peligrosa de los Rosa cruses contra los que había peleado hacia siglos, sabia de lo que eran capaces y conocía el gran peligro para Hellsing así que el tomo la decisión de buscarlos primero y al hacer un trato con ellos quiso comprobar el poder de dicha organización, pidió que le devolvieran a la vida a su antigua amante, Mina sin creer que lo llegarían a lograr, gran equivocación, la Talamasca era tan poderosa que la devolvieron convertida en vampiro, así Alucard comprobó que no era un enemigo fácil y lo mejor era tenerlo fuera de Hellsing concediendo una tregua, pero la Talamasca no cumplió su parte de trato y con ese motivo él había acabado con tres senescales, pero le había resultado muy difícil, y prefirió mantener bajo perfil su verdadero punto débil, Integra, así que prefirió que los ataques fueran dirigidos a Mina y no a su verdadero amor, aunque su mayor error fue dejar que los celos lo dominaran y no pelear en la ocasión en que Integra fue herida y para colmo de males, Orson, el niño bueno, había resultado el caballero andante y gracias a él, su señora aun vivía, eso era algo que el vampiro no se podía perdonar
-como deseo que ese tipo muera pronto-pensaba furioso en voz alta-
-espero no ser yo, Sr.-era Walter trayendo una bandeja-traje la cena a la hora exacta-
-no hablo de ti, ángel-contesto Alucard
-¿habla del joven Flyte?-
-gracias-contesto fríamente el vampiro tomando la copa que se le ofrecía deseando no seguir un tema que le desagradaba
-¿y la señora Harper?-pregunto el mayordomo
-no lo sé, ni me interesa-
-el señor no está hoy de muy buen humor ¿no es así?-pregunto con burla
-no me ha ido bien últimamente-
-¿y porque motivo señor?-quiso saber
-por idiota-dijo honestamente-digamos que pueden pasar varios, cientos, miles de años y el hombre siempre será un idiota, ¿quieres un ejemplo? Mírame-
-ah, vamos, el señor siempre ha sido astuto como un zorro, y es un gran espécimen de guerra-
-si, pero mi hombría ha sido puesta en duda y todo gracias a mi estupidez-
-Dudo que el señor sufra de ese problema, he visto que las mujeres saben apreciar su masculinidad, tiene usted mucha suerte con ellas, la señorita Seras y la señora Harper son un ejemplo de ello-lo animo
-¿Dónde está Sir Integra?-pregunto cambiando de platica
-salió esta noche, mañana la reina dará un baile en honor a Hellsing en Buckingham Palace-
-¿quiere resarcirse?-
-los reyes son caprichosos en extremo, lo que hoy aman, mañana lo odian y viceversa y dará un baile en honor a Sir Integra-
-e imagino que el joven Flyte estará ahí-contesto el vampiro amargamente-
-imagino yo que si-se notaba a leguas que a Walter tampoco le agradaba el joven y no se esmeraba en ocultarlo-últimamente es ya una costumbre tenerlo por aquí-
-¿en Buckingham Palace dijiste?-pregunto Alucard maliciosamente.
El palacio se encontraba sumamente elegante esa noche, el gran salón se encontraba bellamente iluminado y con gran elegancia decorado para que aquélla velada resultara exquisita, cual buen gusto ingles, una cantidad enorme de invitados fueron llegando la cita incluyendo los caballeros de la mesa redonda, Integra lucia hermosa esa noche cuando arribo a la fiesta, un elegante vestido rojo acentuaba su delicada figura, no llevaba anteojos lo que realzaba mas su belleza, recogía la mitad de su dorado cabello en un fino broche heredado de su madre, llevada del brazo de Orson, los caballeros no conectaban a esta delicada dama con la mujer de hierro que manejaba Hellsing , inclusive la reina alabo su belleza y quizá sentía un poco de remordimiento por tratar de acabar con su organización, aunque sabían de sobra que bajo ese aspecto delicado existía una verdadera guerrera que había dado jaque a cualquier tipo de intriga dirigido en contra de ella, inclusive el líder del concilio llego a besar su mano con admiración y alabando su belleza, ella lo miro desafiante y agradecía el detalle
-es un hipócrita-le dijo Orson al oído
-lo sé, pero es el protocolo-contesto por lo bajo la joven-así tiene que ser, ellos desean matarme y en las fiestas, debemos ser cordiales, así somos los ingleses-
-Creo que los admiro tu belleza-le decía el enamorado joven
-eso no me ha ayudado en nada-y se interrumpió asombrada al ver entrar al salón a una joven pareja recién llegada, era su sirviente acompañado por la hermosa Mina, no podía creer su atrevimiento ¿Qué hacia el ahí? Y acompañado de ella, no lo había visto desde ese día y ahora se presentaba con su amante, Integra no salía de su asombro, Alucad lucia como un caballero más de la fiesta, vestía un elegante traje oscuro aunque se veía el doble de atractivo que el resto de los hombres del salón aunque en ese instante, ella lo odiaba mas a él que a cualquier otro enemigo reunido ahí.
-linda fiesta, ¿no lo cree Máster?-saludo irónico el vampiro
-¿Qué demonios haces aquí?-pregunto furiosa y sin tratar de ocultarlo
-solo vine por curiosidad-
-no te reconocí, Alucard-comento el joven interviniendo en la plática –te ves como un hombre normal y no como un monstruo-
-no se preocupe Orson-le contesto mirándolo directo a los ojos- no pienso dañarlo (aun) pensó para si-
-me gustaría que me llamase por mi título de nobleza, soy un Lord, ese es el protocolo-
Le dijo de forma altanera
-disculpe entonces, Lord Flyte y ya que usted lo menciona, desearía que se me llamara por el mío, soy un Conde, así que al dirigirse a mí, debe inclinarse, es el protocolo.
Jaque mate, Alucard lo había dejado sin palabras, el joven se quedo mudo y temblaba de rabia, tomo a Integra de la mano se alejo de la pareja. Toda la noche el vampiro no perdía de vista a su señora, en primer lugar por su gran belleza, su dama era la más hermosa de la noche aun luciendo enfadada, y en segundo, aunque odiaba verlos juntos deseaba analizar a la joven en su trato con Orson, quería averiguar por el mismo si el tipo era una amenaza verdadera o solo un títere de su señora, Integra no disfrutaba en nada la velada, sus ojos se cruzaron con los de su sirviente en muchas ocasiones y eso era algo que hubiese deseado evitar, no quería volver a verlo, la joven se sentía herida y humillada por lo ocurrido, la afrenta sufrida era suficiente para no desear tratos con él nunca más, era un sentimiento de impotencia que la invadía, se sentía vulnerable, había jugado con ella, lo sucedido había sido minimizado por él, además de que no le había buscado ni dado explicaciones y al llegar con Mina a la fiesta demostraba que todo había sido una burla, una cruel burla a su persona. Orson noto que ella estaba incomoda, tomo su mano y la llevo al jardín del palacio, era una noche magnifica, en el frio de la noche la joven respiro aliviada.
-no estás muy contenta hoy, cierto?-pregunto
-estoy cansada, eso es todo, aun me siento algo débil-
-es extraño oírte decir eso, pensé que la debilidad no era parte de ti, eres una mujer de hierro-
Ella sonrió, Orson era un caballero en toda la extensión de la palabra, sabia como tatar a una dama, era lo opuesto a Alucard
-me alegra que me acompañaras al jardín-continuo el joven-quería preguntarte algo,
Ella lo miro intrigada-he estado pensando que , en toda mi vida nunca conocí a una mujer tan increíble como tu-
Integra se movió inquieta, no le gustaban mucho los piropos e intuía lo que el joven quería decirle
-se que solo soy un simple hombre que no comparara jamás contigo pero, me harías un gran honor si aceptaras esto-
Le entrego una bella caja dorada la cual la joven abrió, dentro reposaba un hermoso diamante montado en dos zafiros brillaba en medio de un cojín de terciopelo, el joven continuo
-acepta ser mi esposa-Integra no sabía que decir, la tomaba por sorpresa ¿casarse con Orson? Nunca lo había considerado
-piénsalo-le pidió-no me contestes aun-
Ella lo miro y sonrió, Orson la beso dulcemente, ella le respondió mas por amistad, no se comparaba al primer beso que Alucard le había dado, pero lo sintió más sincero y eso lo agradecía, le hacía falta que un hombre la besara ya que su autoestima lo necesitaba, volvió a sentirse deseada, la quietud de la noche era placentera, las estrellas brillaban delicadamente, era un cuadro perfecto para el romance y el amor, solo unos ojos veían con odio esa dulce escena.
Sentada en la oscuridad de su habitación, volvió a abrir el pequeño cofre, el anillo estaba ahí brillando en todo su esplendor, lo volvió a cerrar con fuerza colocándolo encima de su tocador, ¿casarse? Por qué no, era hora de darle un heredero a la organización y Orson era perfecto, la amaba, la respetaba, la deseaba, el podría ser un buen padre, podría protegerla
-¿de mi?- pregunto una voz en la oscuridad a sus pensamientos, Integra se levanto sobresaltada
-¿Qué haces aquí?- pregunto furiosa, el recuerdo de la afrenta sufrida en la fiesta era aun muy reciente
-contéstame tu primero-dijo apareciéndose, aun lucia el traje formal- ¿quieres que te proteja de mi?-
-por supuesto-contesto evitándolo
-libérame de los sellos y no volverás a verme-le devolvió molesto
-pídeselo a la Talamasca, que te libere y cuando lo haga te convertirás en un enemigo más de Hellsing
-¿y mandarías a tu esposo a acabarme? no me hagas reír, Máster- pregunto burlón y descaradamente se sentó en un sillón como cualquier ser humano
-vete de mi habitación-mando ella con firmeza -no tienes permitido estar aquí
El vampiro no decía ni una sola palabra solo la miraba fijamente
-¿lo amas?-pregunto por fin
Ella lo observo detenidamente y con una sonrisa contesto
- sí y mucho-
-mientes-contesto el sonriéndole a su vez-no lo amas, yo leo tus pensamientos y sé que no lo amas-
-es que no lo amo con el pensamiento si no con el corazón, él es todo lo que una mujer desea-
-tu lo has dicho, cualquier mujer, tu no- dijo firmemente
-me gusta que me traten como una-
Sabia las intenciones que llevaban esas palabras, lo que había sucedido había sido un una humillación para cualquier mujer
-no quise irme así- se disculpo- tenía que ir, Mina me necesitaba
Ella movió la cabeza con desapruebo
-eres increíble- contesto furiosa- dos semanas después vienes a disculparte, ya es un poco tarde ¿no lo crees? –
-mejor tarde que nunca- dijo con burla
-sal de mi habitación-la forma de ser de Alucard la enfadaba más, su despreocupación y su cinismo le dolían-olvida lo que sucedió y sal de aquí-
-¿te arrepientes?- se atrevió a preguntar
-por supuesto, tú me dijiste que si yo deseaba que salieras de aquí te irías y no volverías a intentar nada, bien, ahora lo digo, sal de aquí-
-fue en el momento Máster, ahora ya es muy tarde- contesto como si no tuviera importancia
-¿Qué quieres de mi?-grito ella desesperada, Alucard se levanto furioso y quedo a unos centímetros de su señora
-que me digas que me amas-
-¿Por qué debo ser yo?-le contesto en el mismo tono
-porque aceptaste su anillo, y si no lo me amas quiero escucharlo de ti, porque no sé porque demonios pudiste dejar que ese imbécil te besara esta noche-se notaba que los celos lo dominaban, se encontraba furioso
-¿tu eres ahora el ofendido?-pregunto ella con burla- tu tienes a tu sequito de mujeres con Mina a la cabeza, ¿o acaso ya olvidaste que me dejaste por ir a buscarla?-le reclamo en voz alta.
-Ella no significa nada-le contesto en el mismo tono
- tú la trajiste aquí-
-así como tú trajiste a ese niño- se defendió-estamos iguales-
La joven volteo la mirada hacia otro sitio, no podía creer que el se sintiera herido porque Orson la había besado cuando ella sufrió por la noches que el compartió con Mina y anteriormente cuando Seras llego a su vida, si, era un vampiro de cientos de años pero seguía siendo un niño caprichoso, no quería que alguien le quitase su juguete. Un dolor de cabeza amenazaba con no dejarla dormir esa noche y Alucard lo había empeorado con sus reclamos, no deseaba seguir discutiendo, así que le contesto decidida:
-voy a casarme con Orson, lo he decidido, me ama y quiero ser feliz, ya no deseo estar sola-
El la miro a los ojos seriamente y le contesto
-no , no lo harás, no voy a permitirlo-
-es mi vida y ya lo he pensado, es parte de ser humano: crecemos, nos casamos, engendramos hijos y morimos-
-tu me perteneces- dijo furioso-tu vida es mía-
-no, no lo es- le contesto con decisión- tu lo has dejado muy claro al apartarme de la tuya-
-jamás lo he hecho, te he servido lealmente-
-¿y porque Mina y Seras están a tu lado y yo no?-
-Seras lo escogió por sí misma y lo de Mina, era algo que tenía que hacer para llegar a la Talamasca, yo no deseaba que volviera-
Integra lo miro con aire de duda
-debes creerme, ella no significa nada para mí- se acerco y tomo con dulzura su rostro-nunca ha existido nadie más que tu-
Poco a poco se acercaba a sus labios, pero ella aun no estaba del todo convencida, habían sucedido muchas cosas difíciles, además, le había fallado como su protector
-no-dijo con decisión y se aparto cuando estuvo a punto de besarla, era demasiado fácil para él
-¿por Lord Flyte?-pregunto furioso-
-exacto-Integra quería herirlo, devolverle toda la rabia y el coraje que había provocado en ella
-ahora le pertenezco, seré su mujer-
Y había resultado, lo había enfurecido de tal forma que Alucard tomo a la joven violentamente y la empujo hacia su cama, tenía el cuerpo del vampiro aprisionándola encima de ella, la sujetaba por ambos brazos para que no pudiera dar pelea.
-primero me pertenecerás a mi-dijo con rabia mirándola a los ojos, estos se habían vuelto de un color rojo carmesí profundo.
-suéltame-grito Integra tratando de liberarse
-¿que sucede, Máster?¿en donde está su prometido ahora?¿puede acaso salvarla de mi?, te lo dije antes NIÑA, me perteneces,-dijo acentuando las últimas palabras- jamás dejare que ningún hombre te tenga-
Ella luchaba por tratar de liberarse aunque era imposible, aunque tenía que aceptarlo, una parte de ella no deseaba hacerlo
-suéltame- ordeno con firmeza
-no hasta que aceptes que me amas-contesto decidido-
-¿porque debo decirlo yo?-
-porque tú ya sabes que yo te amo-declaro en voz alta
La joven lo miro sorprendida al escucharlo
-¿me amas dices?
-te he servido con lealtad, no por los sellos, no por tu familia, ni siquiera por la organización, es por ti, porque te he amado desde que me liberaste, desde que probé por primera vez tu sangre, porque te he visto crecer y convertirte en lo que eres, mi maestro, mi señora, te amo y si no lo sabes es que eres muy idiota-dijo firmemente ante el gesto de enojo de la joven al oírlo decirle idiota, dejo de luchar y el soltó lentamente sus brazos aunque el aun continuaba sentado encima de ella, con ambas piernas a los costados de su cintura, la miraba dudoso, quería escuchar algo de su boca pero continuaba en un molesto silencio, hasta que un fuerte derechazo golpeo el rostro del vampiro el cual la miro sorprendido ante el ataque, Integra lo jalo de la camisa hacia su rostro quedando a pocos centímetros de su cara.
-que sea la última vez que intentas algo como esto-hablo con firmeza-si quieres hacerme el amor, PIDEMELO- recalcando lo ultimo
El la miraba con sorpresa sin decir nada, ella continúo- y no vuelvas a llamarme idiota-
Y unió su labios en un apasionado beso, Alucard contesto con toda la lujuria que había acumulado en tantos años, rasgo el hermoso vestido, era demasiado tiempo perdido el quitarlo, ella respondió de la misma manera, comenzaron a amarse con desesperación, no importaba ahora si la misma reina moría o Inglaterra fuera destruida ,estaban juntos y eso era más sublime, beso el fino cuello de la joven la cual sintió los afilados colmillos de lobo del vampiro recorriendo todo su cuerpo, cosa extraña, el cuerpo de Alucard habitualmente helado, se sentía ahora cálido como el de cualquier mortal, un calor lo invadía el cual envolvía a su compañera al sentirlo encima de ella, el amor y la pasión guardada por años hacia que su cuerpo trasmitiera aquella calidez. Demostraba su amor una y otra vez, en ocasiones con ternura, dulzura inclusive algo de lujuria explorando el hermoso cuerpo de su señora ,que no hubo lugar al cual él no se había atrevido a no dejar de besar y cuando la sintió lista, entro en ella, fue un gran triunfo, para ambos, ahora estaban unidos, se pertenecían. Alucard había demostrado ser un gran maestro cuando le había besado por primera vez, al hacerle el amor, dio una gran muestra de su gran experiencia y cada que su bella amante gemía de placer, sentía interiormente una dulce venganza, ahora era el su único amo y señor, la bella joven se aferraba a su cuello, acariciándolo y sintiéndolo dentro de su ser, cuando la llevo al clímax le dijo dulcemente al oído y con voz agotada.
-te amo-
El sonrió con malicia al escucharlo y le contesto
- no te culpo-
ella a su vez también sonrió
-nunca vas a cambiar ¿cierto?-
Alucard la beso con amor diciendo
-no, así me amas y yo así te amo-volviendo a besar su delicado cuello, no deseaba parar de amarla-he vivido cientos de años y nunca conocí a ninguna mujer como tu, eres mi igual y si tenía que vivir miles de años, asesinar y sufrir para encontrarte, volvería a hacerlo-
Integra sonrió y dejo que la besara intensamente, besaba tan bien, ella introducía dulcemente su lengua en la boca del vampiro solo para sentir sus peligrosos colmillos que gozaban de sus labios, como un arma tan peligrosa sabia demostrar tanta dulzura, permitió que le volviera a hacer el amor una y otra vez esa noche. Ambos despertaron juntos hasta el atardecer del día siguiente, era la primera vez que Integra se perdió de un nuevo día, pero a quien le importaba el sol teniendo a Alucard a su lado. En la oficina, al iniciar las labores del día, el vampiro acompañaba a su bella amante, él estaba sentado a un lado de su escritorio, luciendo cansado.
-¿Qué te pasa?-pregunto Integra-te ves fatal
-tuve suerte anoche-contesto burlón-y ella más
La joven movió la cabeza de un lado a otro
- tú sí que sabes tratar a una dama-
-le consta a ella que si, era hermosa Máster-le contaba como si Integra no fuese su amante-una hermosa rubia de bellos ojos azules, con un cuerpo de diosa al que hice mío muchas veces anoche, por eso estoy cansado-
-ella también te hizo suyo-le reclamo
- yo ya era de ella-contesto con amor-desde mucho tiempo antes
Sonrió al escucharlo, Integra nunca se imagino que el fuese tan galante
-lamento lo de tu vestido-dijo con burla
-descuida, no me gustaba tanto-
-luces mejor desnuda-
Walter entro en ese momento dirigiéndose a la joven
-disculpe Ma´m, el joven Flyte la espera-
Alucard hizo una mueca de desprecio, ella lo miro sonriendo, era lindo verlo celoso
-gracias Walter, ahora estoy con el-dijo levantadose,el mayordomo cerró la puerta
-¿iras?-pregunto, molesto
-debo devolverle su anillo, lucirá mejor en la mano de una mujer que lo ame-
-y que no se aparezca por aquí otra vez-sentencio enojado
-¿y que hay de Mina?-pregunto a su vez la joven-¿Qué harás con ella?
-pienso conservarla para los días de lluvia-dijo burlon,ella volteo enseguida-estoy bromeando, hoy se irá-
-¿lo prometes?-
El la atrajo hacia sí y la sentó sobre el-lo prometo-le contesto besándola con pasión, introduciendo sus manos bajo su camisa, ella respondió acariciándolo dulcemente el hermoso cabello negro, sintiendo que el vampiro subía sus manos por su cuerpo, ella lo detuvo
-debo ir, me espera-
-nunca dejes a un hombre así-le reclamo el vampiro
-me la debías-simplemente contesto sonriendo-lo beso y se levanto, antes de salir se arreglo un poco ante un espejo, Alucard la miraba sin perder detalle de su imagen, era en verdad hermosa y ahora era suya, al abrir la puerta le dijo
-hey, oye, recuerda que te amo-
Integra volteo y sonriendo le dijo:
-No te culpo-
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