Ella es...

POV Natsu

Estar enamorado de alguien que no conoces es…

No podía dejar de mirar sus labios moverse al compás de su melodiosa voz, contando a groso modo parte de su vida. Tal como lo había prometido, ahí estuvo esa mañana, distinta, con un vestido marrón y los mismos zapatos que marcaban sus pasos nerviosos en la duela. Su cabello dorado se recogía en una coleta y su nívea piel hoy era más pálida de lo que solía ser. Hoy, era más hermosa aún.

Tomaba a sorbos mi café, interesadísimo en las palabras que escapaban de sus labios. No quería interrumpirla ni por un instante, me resultaba fascinante conocer su vida, saber más de ella. Por un momento me perdí en sus ojos chocolate, siempre tan melancólicos y dolorosos. Esos ojos, irónicamente, me recordaron a mi madre. Y al dolor.

Yo tenía 5 años cuando ella murió, luego de que Wendy, mi hermana, naciera. Recuerdo ver a mi padre mantenerse sereno durante el funeral. Era pequeño, no entendía mucho, solo al abuelo diciendo que mamá estaba en el cielo, que a partir de ahora sería una estrella. Pero luego de que todos se fueron, mi padre, con la pequeña recién nacida en brazos, se encerró en el estudio de mi casa a llorar amargamente. No comimos ni dormimos por tres días. Yo me tiraba del otro lado de la puerta, llorando, escuchaba los sollozos de papá y de vez en cuando el llanto de Wendy, tal vez de hambre o de frío, y le repetía a mi padre que mamá era una estrella ahora que estaba brillando para alumbrarnos. Y no me escuchó. Cuando la abuela Polyushka llegó a casa para verificar que estuviéramos bien… Bueno, no lo estábamos. Wendy pasó mucho tiempo en el hospital y yo fui a casa de una amiga de mamá a pasar los días. Cuando volví a casa con papá, una noche lo encontré abrazándome y llorando en la oscuridad. Entonces comprendí, aun siendo un niño, que yo debía ser fuerte por él y por Wendy. Debía ser un pilar para menoscabar el sufrimiento de esta pequeña familia.

La lengua comenzó a pesarme y me costó tragar al recordar mi pasado. Miré a la rubia sentada frente a mí.

— ¿Has perdido a alguien que amas?— Solté, inevitablemente.

Ella contempló atónita mi rostro y bajó la mirada. Dio un respingo, llevándose las manos a la cara para cubrir su nariz y salió a toda prisa del lugar. Yo fui tras ella.

— Lucy, lo lamento, yo…— Logré tomarla del brazo antes de que cruzara la avenida. Pero me detuve, al mirar su rostro—. Lucy, estás sangrando…

Las lágrimas comenzaron a desbordarse de sus ojos, rodaban por sus mejillas y se escurrían mezclándose con la sangre que fluía de su nariz. Instintivamente la abracé, cubriendo su rostro con mi pecho.

— Creo que debo llevarte a casa— Le dije en un susurro.

— No, estoy bien, en verdad. Solo necesito descansar.

—No te dejaré ir sola, quiero verte entrar en tu apartamento— Espeté, con cierta valentía que no sé como salió—. Vamos.

Saqué del abrigo un pañuelo para que cubriera su nariz. Dudaba, pero tomó mi mano antes de cruzar la avenida. Abrió la rendija sin problema y subimos un piso, para llegar a la puerta ocre de su apartamento. Tomó una de sus llaves, la introdujo en la cerradura y giró, dejando abierto.

— Pasa, por favor— Dijo, tímidamente.

Entré, la vi encender la luz y perderse en una de las habitaciones. Contemplé todo a mí alrededor, era una bella salita, bien acomodada, con muchos libros y limpísimo. Había una serie de fotografías sobre un estante de madera, en todas aparecía Lucy, algunas con una chica peli azul, otras con un chico peli naranja. Sentí un pesar en el estómago al pensar que fuera su novio. Advertí, al fondo, dos fotos en especial. En una aparecía una pareja el día de su boda, la dama era idéntica a Lucy, por lo que supuse, era su madre. La otra fotografía era confusa, allí estaba Lucy de niña, solo que acompañada de otra, igual a ella. Idéntica. Tomé el portarretrato entre mis manos y la observé con detenimiento. Parecían un reflejo, una de la otra.

— Es mi hermana— La voz de Lucy me sacó de mis pensamientos. Me sentí avergonzado de curiosear entre sus imágenes.

POV Lucy

No quería que Natsu me acompañara, ni que viera mi sangrado, pero el sentirme envuelta en sus brazos fue tranquilizante. Cuando subimos, entré de prisa a lavarme y buscar la manera de limpiar la camisa de Natsu. Tomé una toalla húmeda y salí del baño para acompañarlo, pero noté que miraba mis fotografías, una en especial. La única que me importaba.

— Es mi hermana— Le dije y dio un respingo. Giró para verme y su rostro se ruborizó.

— Lo lamento mucho, Lucy. No sabía que tuvieras una hermana.

— Hermana gemela— Dio dos pasos hacia mí.

— ¿Estás bien?

Tomé una buena bocanada de aire.

— Es ella. A ella la amo y la perdí.

No dijo nada. Como acostumbro, miré mis zapatos para no enfrentar su mirada.

— Está bien, no tenías que contestar si no…

— Ella murió por mi culpa— Ya me era imposible contener los sollozos que estallaban en mi pecho con cada recuerdo. La voz de mi padre me calaba el pensamiento, culpándome, recordándome mi egoísmo, la razón de que ella no estuviera ahora— Ashley…

Abracé la toalla a mi pecho, mis rodillas flaquearon y me dejé caer sobre el piso de tablilla. Mi visión se volvió borrosa y la angustia se agrupó en mi garganta, queriendo salir de alguna forma. Y no pude más.

POV Natsu

Escuchaba todo y a la vez nada. No entendía como una frágil mariposa se culpaba de la muerte de su hermana. Vi su cuerpo encogerse y caer enseguida al suelo, en un mar de sollozos, de lágrimas y pena. Corrí a su lado y la abracé por los hombros, noté que estaba inconsciente

— ¡Lucy! Despierta por favor… Despierta Lucy.

La levanté entre mis brazos, dirigiéndome apresurado a la puerta. Bajé las escaleras con su liviano cuerpo en brazos, y crucé el arrollo vehicular, esquivando algunos autos, escuchado cláxones de conductores furiosos que no entendían mi apuro. Logré abrir mi auto y senté a Lucy en el asiento del copiloto, subí y arranqué con prisa. Mi mente buscaba un hospital cerca, alguien que pudiera ayudarme. Recordé la fotografía que dejé caer al suelo, el sonido del cristal rompiéndose mientras trataba de que Lucy no se quebrara. Miré de reojo su mirada oculta entre sus pálidos párpados y fue cuando comprendí todo. Y a la vez, aún me cuestionaba quién era ella.


Corto y soso u.u lo sé y me disculpo, de verdad que las ideas flotaban en mi cabeza sin un orden... Además, claro, que esto debió haberse subido el lunes y hoy ya es jueves :/ Pero tengo una buena escusa por haberme atrasado :D (de hecho no -.-') (Distractores, distractores everywhere...)

Agradezco a todos y cada uno de ustedes por sus reviews, PM's, follows y favoritos :3 ¡Son los mejores, chicos!

Neee~Ya me voy, aún tengo deberes -.- No olviden dejar su comentario, me ayudan a no morir XD

Un besito y ¡Que la inspiración los acompañe!