[Pov Lucy]
Luego de haber pasado diez horas en el mundo de los espíritus celestiales, me di cuenta de quién soy y que es lo que buscaba…
Realmente sabía quien era, pero aun tenía ciertas lagunas mentales que no desaparecerían de la noche a la mañana.
- ! ¡Lucy-san!- grito Loke corriendo hacia mí. Me sonrió y colocando su mano sobre mi hombro dijo: -no podrás volver a tu mundo hasta que te recuperes totalmente.-
En ese momento sentí que mi respiración se detenía y que no podía sostenerme en pie. ¿Acaso era una broma? Yo quería volver pronto a casa y poder decirle a mi familia que estaba bien… aparte, quería descubrir quién era el portador de aquella voz que me enamoraba cada vez más. "…yo te amo", recordé nuevamente la voz del chico y me sonroje bajando la mirada, con el fin de ocultarla de Loke.
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[Pov Natsu]
Corría de regreso al gremio, recordé que ya había pasado un casi dos meses desde el accidente y Lucy aún no despertaba. La extrañaba mucho y, probablemente, me vería obligado a hacerla despertar por las malas. Quería tenerla a mi lado… bueno, la tenía a mi lado a cada momento, pero quería que estuviera despierta y que pudiéramos ir a misiones juntos, como novios…
Hace casi dos meses atrás, reconocí cuanto me gustaba. Antes jamás hubiera pensado en eso, pero ahora la echo totalmente de menos.
Todos los días la voy a ver. Estoy junto a ella durante dos horas, porque es el tiempo que me permiten estar ahí. Si pudiera estar todo el día, lo haría, pero erza me lo impidió diciendo que era mi castigo por no haberla protegido y ahora ella, junto a las chicas, se encargan de cuidarla; tomándose turnos que van cambiando según el día. Me molesta, pero debo reconocer que "la idea de tomar turnos diferentes" fue algo muy ingenioso de parte de ella, ya que yo tenía planeado ir a ver a Lucy mientras Wendy era quien la cuidaba… ahora, gracias a los turnos, no he podido ir ya que, cuando lo intente, nunca pude encontrarme con Wendy.
Suspire cuando llegue al gremio, sabía que Lucy no había despertado…lo presentía ya que todo estaba igual que siempre. Mire a mira-san que estaba ocupando su lugar tras la barra y ella me sonrió. La quería mucho y había sido de mucha ayuda cuando no sabía qué hacer para enmendar mi error. En esa oportunidad, ella se convirtió en el demonio que es y termino pateándome el culo. Sé que es humillante, pero tampoco puedo pretender ganarle al demonio de Mirajane; ella es realmente una maga muy poderosa… aunque sé que en un futuro, podre devolverle todas las que me ha hecho.
Como siempre, salude a mis amigos de camino a las escaleras y rápidamente subí al segundo piso para ir hasta la habitación que le había sido asignada a Lucy.
Cuando Laxus se entero de lo sucedido… esperen, creo que aun no lo sabe. Ah! ! ¡Erza!- exclame cuando entre a la habitación. – ¿Laxus aun no lo sabe?- pregunte y ella me sonrió acercándose a mí.
Me coloco una mano sobre el hombro y me lo golpeo fuertemente. –Ni se te ocurra volver a nombrarlo.- dijo provocándome un escalofrió. Ella me miro y sonrió. –bien, ahora te quedas a cargo… hasta mañana, mira y yo iremos a un trabajo. –comento y la mire incrédulo, pero ella parecía decir la verdad.
Luego de que Erza se fuera regañando entre dientes contra Laxus. Me senté al nado de la cama de Lucy y me quede mirándola fijamente, hoy parecía estar más calmada que antes… su rostro era muy hermoso y sus labios tenían un bello color rojizo. Realmente estaba embobado cuando la miraba fijamente.
Reí lo más suave que pude y me incline hacia atrás con la silla. Empezando a balancearme intentaba recordar mis primeras misiones con Lucy; realmente todo había sido sorprendente. – Debí haber tenido más valor para decirte que me tenias locamente enamorado de ti.- comente mientras miraba el techo. Realmente esta chica me tenía embobado.
- ¿enserio? –escuche la suave voz de una chica y me caí de espalda al perder el equilibrio. – ¡¿Natsu!?- exclamo la chica asustada al verme caer y me sentí que volvía a ser yo. Era como si hubiera recuperado lo que me faltaba. –Lucy…- susurre colocándome de pie para mirar que ya se había despertado, y que ahora me miraba sonriendo. – bienvenida de regreso. –comente acercando mi rostro al de ella. No podía creerlo, ¡Lucy estaba de vuelta!
Tome su rostro entre mis manos y le sonreí demostrándole lo feliz que me hacia tenerla de regreso. –Natsu…-susurro y note que estábamos tan cerca que… ella estaba tan sonrojada como para competir contra un tomate. – Lucy…- susurre respondiendo a su llamado y ella oculto una sonrisa. Sentí como sus manos se colocaban sobre las mías y me sonrió. – ¿Has sido tú quien me llamo?- pregunto y sonreí de oreja a oreja al saber que me había escuchado. Apoye mi frente contra la de ella y susurre un sí. Ella cerró los ojos y frunció el ceño, sorprendiéndome. –tu… fuiste tú quien dijo que me amaba, ¿cierto?- pregunto y yo acaricie suavemente su mejilla mientras respondía de manera afirmativa a su pregunta. – ¿Por qué?, ¿Por qué me amas?- pregunto y me hiso sonreír. Ella abrió sus ojos y sonrió al mirarme. Su pregunta era tan… absurda. –porque te amo Lucy. El amor no se puede negar e intentar esconder…- le comente y ella rio suavemente. –lo sé Natsu. Solo quería escucharte decirlo una vez más-
En ese momento le di un suave beso, con la intención de hacerle sentir mis sentimientos, pero fue ella quien se levanto levemente para continuar con un beso más profundo. –Yo también te amo Natsu.- comento cuando nos separamos por unos segundos.
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[Pov Erza]
Cuando llegue de la misión con Mirajane. Subí rápidamente a la habitación de Lucy para cambiar de turno con Natsu, no podía permitir que él se aferrara a la chica y se negara a seguir viviendo su vida, abrí la puerta y me encontré con una gran sorpresa. – ¡Lucy!- exclame y ella me sonrió pidiéndome que guardara silencio. Lucy estaba sentada en la cama, mientras Natsu dormía apoyando su cabeza a un costado de la chica. En un principio todo me había parecido normal. Hasta que me acerque y vi que estaban tomados de la manos.
Hiperventilada intente preguntarle a Lucy que había pasado, pero ella se limito a sonreír y hacerme una seña, lo que significaba que luego hablaríamos. Aun sorprendida, decidí por salir y dejarlos solos.
Luego de haber cerrado la puerta. Me quede parada en medio del pasillo, aun intentado asimilar lo que había visto allí dentro… Lucy había despertado y tenía a Natsu tomado de la mano, mientras el chico estaba melosamente apegado a ella. – ky…. Kyyyyyaaaaa!- chille cubriéndome la boca en el momento que deje escapar aquella expresión poco propia de mí.
Esto era algo realmente nuevo, pero me hacía muy feliz
- ¿Erza?- pregunto Grey, el que había aparecido frente a mí de un momento a otro.
-Gre…Grey.- dije entre cortado aun demasiado animada como para pensar en que Grey me había escuchado chillar.
- ¿Estas bien?- me preguntó preocupado y yo solo asentí y lo tome del brazo para sacarlo de allí, pero al avanzar un par de pasos y mirar tras de grey, me di cuenta que el no venia solo. – Jellal…- susurre algo aturdida. Grey se soltó de mi brazo. –Bien nos vemos más tarde.- comento dejándonos a los dos solos. ¿Qué hacia el allí, en Fairy Tail?
El me miro y se acerco tomando una de mis manos. Yo lo seguía mirando algo incrédula. – tu…- susurre, pero Jellal me interrumpió diciendo. –…Chillas en un tono muy lindo, Erza.-
¿Qué hacia Jellal Fernández en Fairy Tail? Y aun más, ¿¡Por qué justo tenía que escucharme chillar!?
