212 Wobble Street.
7:15 am
El sonido de la alarma saco a Stuart Pot de un sueño bastante extraño, el cual ya no recordaba al abrir sus ojos. Paso una de sus manos por la cara para desperezarse un poco, anoche había tenido una caótica discusión con Murdoc; gritos y reclamos junto a palabras hirientes y algunos golpes fueron la mezcla perfecta para que el cantante terminara yéndose de la habitación de Niccals con una fuerte migraña y un visible golpe en la cara.
Luego de la extraña fase en Plastic Beach, sentimientos más allá de la amistad fraternal surgieron y termino siendo su pareja y eventualmente con la emoción en la sangre terminaron por casarse; pero eso no había significado que el bajista hubiese terminado con sus viejas costumbres.
Prostitutas, grandes borracheras, noches ausentes en casa y claras evidencias de desinterés estaban llevando al límite de la depresión al músico.
El día empezó como cualquier otro, 2D se levantó temprano para ir al trabajo y pagar el departamento en el que los 4 miembros de la exitosa banda Gorillaz vivían.
Y se preguntaran "¿Y si son tan exitosos porque el idiota de cabello azul va a trabajar?", bueno después del desastre de Plastic Beach y el despilfarro de dinero en la misma, sus cuentas estaban en cero y por lo tanto el pobre vocalista debía trabajar para mantener a su "adorable familia".
Si, Stuart Pot es el encargado de que un bajista alcohólico mujeriego, un baterista con un hambre insaciable que además, actualmente seguía de un tamaño colosal y una guitarrista asiática consentida no cayeran en la miseria.
Después de la rutina diaria de caer en depresión por las mañanas, 2D finalmente salió a trabajar no sin antes ser detenido por el cartero con una alarmante carta de desalojo. Oh, pero no estaba triste, ese día Stuart Pot no regresaría a ese basurero que compartía con el resto de la banda.
Murdoc por su parte después de haberse desquitado su mal humor mañanero con el idiota de cabello azul se encontraba en el pequeño cuarto que había designado como cabina de radio de un humor de las mil maravillas, su programa radial lo ayudaba a desahogarse y a darle al mundo un poco del amplio conocimiento musical del gran Murdoc Niccals, además de que podía insultar a otras bandas con toda la libertad y la seguridad que le proporcionaba la magia de la radio.
6:35pm
-Y hoy me despido con "Phoner to Arizona" de mi banda Gorillaz. El primer tema de nuestro ultimo lanzamiento "The Fall" a cargo del idiota angelical de cabello azul. ¡Nos vemos la próxima semana pequeños engendros!~ - Dejo la pista en reproducción e instintivamente busco la botella de ron debajo de la silla; grande fue su decepcion e ira al ver que estaba vacía y no dudo en estrellarla en la pared.
-¿Murdoc-san?...- Noodle se asomó por la puerta con precaución después de haber escuchado el vidrio quebrarse cuando casualmente pasaba por ahí.- ¿Se encuentra bien?
-¡TU! -El bajista camino con rapidez hacia la chica y la señalo con el dedo índice- ¡TU PEQUEÑA EBRIA SIN OFICIO TE BEBISTE MI RON! ¡POR SATAN MOCOSA! ¿ES QUE NO SABES QUE NO DEBES TOCAR MI RON? - cerro la mano y con el puño cerrado dio un golpe seco a la pared.
La asiática lo vio a travez de los lentes oscuros y no dudo en reírse de la desgracia del hombre mayor para después cerrarle la puerta en la cara y seguir con su hervia en rabia dentro de la cabina.
Desde que volvieron de Plastic Beach, Noodle había tomado la costumbre de hacer rabiar de la cólera a Murdoc; sin importarle mucho las consecuencias de esto.
El bajista se tomó a sí mismo por los cabellos jalándolos con fuerza soltando toda clase de maldiciones a lo alto. Solo Satán sabía lo imposible que se estaba volviendo la convivencia en esa casa. Noodle ya no era la niña a la que podía chantajear comprándole un nuevo gameboy, no, ahora la situación era diferente; ella hacia lo que quería, compraba lo que deseaba cuando lo deseaba y viajaba hasta donde el conocimiento le indicara.
No, las cosas ya no eran iguales, el respeto también se había ido al infierno; "Vaya mocosa desagradecida" murmuro para sí mismo volviéndose a sentar en la silla mientras observaba los vinilos en la caja. Alguna parte de ellos habían sido regalos de Noodle, -regalos que de alguna u otra forma le costarían el triple en el futuro- ella era lo más cercano a una hija que tenía, y externamente agradecía que fuese tan independiente, el solo hecho de pensar en tener un hijo propio le revolvió el estómago.
Los niños son grandes malas inversiones, si algo había grabado Sebastian Niccals en su cabeza era que: "No hay maldición más grande en la vida de un hombre que un estorbo con su propio apellido".
El incesante sonido del timbre lo saco de su trance con una cara de malos amigos, su padre no le traía dulces memorias después de todo. Gruño por lo bajo esperando que la persona detrás de la puerta se cansara y se fuera de una vez, pero eso nunca sucedió. Así que de muy mala gana se puso sus botas y tomo el bat de baseball que tenía en una esquina y camino molesto hasta la puerta.
-JODER, YA VOY DEJA DE TOCAR EL MALDITO TIMBRE DE UNA BUENA VEZ!- grito abriendo la puerta con el bate en lo alto, dispuesto a estrellarlo a quien fuese que estuviese allí afuera.
Pero grande fue su sorpresa al encontrar a un agente de la policía junto a una señora con traje que lo observaron con precaución. Sonrió nervioso y bajo el bate ocultándolo torpemente detrás de su espalda.
- Emmm... Buenas noches oficial, ¿Ya vio la luna hoy?- hablo sin pensar manteniendo la tétrica sonrisa. El oficial no respondio pero dedico una dura mirada al bajista.
- Buenos noches, soy Jessica Snouffer y represento al buffete de abogados Marshall&Marshall. – La señora de cabello castaño sonrio profesionalmente pasándole una tarjeta al bajista
-Estoy aquí porque recientemente le fue otorgada la custiodia de su hijo Jessie. Asi que se ha requerido un rápido reconomiento de su persona antes de entregarle al niño...
- Un momento.- Murdoc interrumpio rápidamente a la mujer.- Creo que están equivocados, yo no tengo ningún estúpido hijo, créanme me he asegurado toda mi vida de que eso no suceda. Y peor con un nombre tan bobo – sin mucho disimulo puso el bat a un lado y se cruzo de brazos apoyándose al marco de la puerta,
"¿El gran Murdoc Niccals con un hijo? PFFF!"
- ¿No es usted el señor...-la mujer ojeó el folder rápidamente antes de volver hablar- amm ¿Murdoc Niccals?- agrego la mujer con un acento exagerado.
- Si, soy yo. Pero, es imposible que yo entre todas las personas de este planeta tenga un hijo. ¿Por casualidad no se confundio y busca a Stuart Pot? El es lo suficientemente estúpido como para no usar un condón.
-Lo siento los documentos claramente indican que la custodia inmediata e instantánea le pertenece.- Hablo la mujer ya un poco cansada, estas cosas ocurrían todo el tiempo.- Oficial, ¿Puede traer al niño por favor? – El hombre asintió y se dirigio a la patrulla con rapidez.
- ¡Espere un momento, no pueden dejarme un mocoso!.- grito viendo como el oficial traía una carriola.- !No, llévenselo! No aceptare esto, ¿es algún estúpido programa de bromas?, porque esto ya no es gracioso.
- Señor Niccals, si desea remover la custodia puede hacerlo mas adelante. De lo contrario será acusado de abandono infantil. – El alto oficial hablo dejando la carreola gris frente al bajista.
- ¡Pero si el engendro no es mio!- vocifero apartándose lo mas posible de la carriola.- ¡Y estoy seguro que eso que esta ahí adentro no se parece a mi!- vocifero esta vez acercándose a la carriola y observando al niño de cabello negro que lo veía con unos grandes ojos grises expectantes y un peluche de ballena entre sus brazos.
- No se preocupe, siempre se puede recurrir por un examen de ADN.- Hablo de nuevo la mujer dejando al lado de la carriola una caja mediana. - Tenga una buena noche señor Niccals. -la mujer sonrio forzadamente precedida del oficial de policía. - Por cierto alguien de la oficina vendrá en cualquier momento como una precaucion sobre el bienestar del niño, tambien estaremos en contacto para llevar a termino la custodia. – hablo mientras bajaba las escaleras con cuidado.
- ¡Juro que tomare cartas en el asunto y tendran que llevarse esta cosa de aqui! - La patrulla arrancó y Murdoc quedo solo, con un balbuceante niño que prometia hacerlo pasar una larga noche.
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Tomo su celular y desbloqueo la pantalla, 7:15 pm y Stuart no había llegado a casa. Le envió un mensaje rápido y dejo la carreola frente a las escaleras y se inclinó un poco para observar lo que había dentro.
Parecía una niña, como de un año, tenia el cabello largo y muy negro junto a unos gigantes ojos grices irritados por el llanto, hizo una mueca de asco y se dispuso a buscar un indicio del porque eso había sido dejado a su cargo.
Encontro un sobre blanco dentro la maleta que estaba el compartimiento inferior de la carreola y sintió un sabor amargo en la garganta al iniciar la lectura.
"Siento tener que recurrir a estas medidas, pero era la única opción justa que tenia. No hace falta que diga quien soy, pero he cuidado de su hijo por un año luego de que su madre muriese después del parto y la criatura no tuviese un respaldo. Su madre era Sussane Jhonson, pero seguramente usted le conocio como "Susie"; era una chica dulce. Ella nunca quiso comunicarle sobre el embarazo a pesar de mi insistencia. Supongo que ella no quizo interrumpir en su carrera, o quizás tenia miedo de su reacción.
El niño es suyo, no tenga dudas de eso. Un examen de ADN bastara para que sus dudas se aclaren. Yo, ya no puedo hacerme cargo de él por mas tiempo. El acta de nacimiento y demás documentos vienen esta maleta. Cuide bien de Allie, es un buen niño.
P.D: La abogada se hará cargo de todo proceso legal. Por favor, no sea un imbecil y cuide del niño "
Menuda suerte de mierda.
Arrojo los papeles a un lado; esto debía ser una mala broma.
-El viejo Mudz esta en problemas~ - La voz femenina de Noodle, hizo que volteara con una cara de muy pocos amigos. Noodle sonrío y tomo los papeles que hace poco habían sido arrojados a sus pies.
-Mocosa, devuelveme eso ahora mismo.- Murdoc intento arrebatarle los documentos que evidenciaban lo que según el era algún truco embustero para joderle la vida.
- Oh, Stuart va a molestarse mucho por esto~ — La pequeña mujer lograba mantener alejado al bajista sin dificultad, saltando por el lugar hasta que hubo leido hasta el final dejo ir el papel.
- Si le cuentas algo al idiota juro que volvere a meterte al puto molino de nuevo — amenazo metiendose el papel en el bolsillo del pantalon.
- Claro... ¡Pero si es una lindura! — los chillidos de Noodle podían de nervios al bajista quien seguia rebuscando entre su memoria a la susodicha madre. - Estoy segura de que Stuart lo amara, Mudz.
El niño quien sonreía y se removia en los brazos de Noodle muy pronto comenzo a reír.
- No, Stuart no debe enterarse ¿Entiendes?
- Entiendo, ¿Pero que harás con él? — Noodle devolvio al niño a la carriola con cuidado. A veces las decisiones de Murdoc no eran las mas correctas y le preocupaba lo que pudiese hacer con el infante.
- Dejarlo en un basurero, subastarlo en internet. ¡No lo se, carajo! — Murdoc Niccals estaba entrando de lleno en negacion. Eso que mordisqueaba el peluche y balbuceaba en la carriola no era suyo, y esto simplemente era mala broma que terminaria muy pronto.
- Podemos quedarnoslo, siempre quize un hermanito... A Russ no le molestaria. — Noodle murmuraba por lo bajo mientras observaba al bajista ir de aqui para allá con las manos metidas en los bolsillos del pantalón
- ¿Que dia es hoy? — Murdoc se detuvo y pregunto neutral
- Uhh... Viernes
- Excelente. — Murdoc sonrió con complacencia.
Tomó su chaqueta del perchero y la carriola con dificultad. Él niño dentro de ella guarbada silencio, posiblemente dormido.
Murdoc desaparecio por la puerta principal sin decir nada mas que un " Dile a Stuart que sali a comprar cerveza"
Noodle, algo incomoda por la situación tomó su teléfono y marco los numeros con rapidez.
- Hey, Stu. ¿Quieres escuchar un chiste? ...
Ah.
Si hay algo malo, lo edito luego.
