3- Una tormenta que nos guiara por los caminos

La mañana amaneció tranquila y despejada tras toda la noche meditando las extraña noticia no tarde en levantarme para así respirar el suave viento que se mecía fresco, descanse cuanto pude en la cubierta del barco hasta que un extraño comentario del Iroh nos llamo la atención, predecía que una tormenta muy grande se acercaba, pero nadie le hizo caso, yo no me moleste en darle o no la razón , pero el príncipe si se molesto y le reclamo que el tiempo era demasiado bueno como para una tormenta de esa magnitud como la que anunciaba su tío se acercase a nuestra posición.

Pero lo malo ocurrió cuando el príncipe dijo un sutil comentario que a nadie agrado, puesto que añadió que la seguridad de la tripulación no era relevante comparado con la búsqueda del avatar, hay llego el momento en el que me frustre y me alce de mala manera para encararlo.

-¿Es mas importante la búsqueda del avatar que la propia seguridad de aquellos que te ayudaran en esa búsqueda? No lo creo- le grite mientras le enfrentaba seriamente y Iroh intenta tranquilizar a otro soldado de abordo -¿crees que tu solo sin ayuda de los que comandan este barco abrías sido capaz de solo localizar a ese crió? Me temo que no puesto que este barco necesita de una tripulación, y si así no lo crees ¿por que no tardas en acerté cargo de todo tu sólito?- mis gritos se escucharon por toda la cubierta mientras que algunos curiosos se asomaban a ver que era lo que ocurría, no le di tiempo a que me contestara cuando me dirigí con furia hacia el interior de la torre de vigilancia, ese príncipe me frustraba con solo sus comentarios.

Unas pocas hora mas tarde nos aproximábamos a una tormenta de grandes dimensiones, eso hizo que la tripulación se molestara con el príncipe por no haber cambiado el rumbo, cosa que llevo a que el príncipe se frustrara mas y acabara gruñéndole a uno de los oficiales diciendo que no tenia respeto, ya ahí el oficial también se pico, llegando al punto de que ambos intentara batallar, pero gracias a su tío conseguimos separarlos entre él y yo, a pesar de mi clara molestia hacia el, pues yo también había tenido las intenciones de reprocharle al igual que hizo el resto, pero no era momento para disputas internas del barco.

-Ya príncipe ya basta- le reproche mientras lo separaba seriamente.

-No me digas lo que he de hacer- me espeto furioso.

-Vale no te diré que hacer, pero entonces tendrás que afrontar esta tormenta tu solo, y te aseguro que será algo muy difícil- lo volví a gritar como en la mañana hice, muy seria.

Luego de eso el se paro en la cubierta mirando las nubes mientras que yo como el resto de la tripulación comíamos un poco para coger fuerzas. Mas tarde el oficial seguía de mal humor mientras decía burradas sobre el príncipe entonces Iroh llego y le pregunto que si en realidad quería saber quien era Zulo y así comenzó a narrar como le ocurrió ese accidente del ojo la verdad es que yo esa historia ya la conocía puesto a que estuve presente en ella, pero por aquellos entonces no era muy conocida, mas bien era un simple chiquilla que no aceptaba los mandatos que dictaba el señor del fuego.

Poco después la tormenta se torno fuerte y un rayo nos alcanzo, salimos todos a prisa hacia la cubierta y pudimos ver como la cabina del timón había sido dañada y el timonero estaba en peligro por caer, no tardaron varios soldados junto al principe en subir a prisa hacia el para evitar que este cayera, me puse en marcha para también ayudarlos pero Iroh en ese preciso momento desvió un rayo, lo mire con el ceño fruncido, el solo no podría parar todos los rayos y yo sabia desviarlos gracias a una técnica que aprendí de mis padres, bufe molesta no quería que uno de mis compañeros cayera a ese mar embravecido, pero la protección de todos era mas importante, salte en el aire con brusquedad a tiempo de desviar otro rayo del cual Iroh no se había percatado, cuando pude pisar el metal del barco note un pequeño calambre recorrer mis piernas, no era una técnica que supiera manejar al máximo pero era mejor que nada, aunque me costase algún dolor.

Cuando mire a Iroh, este me miraba entre extrañado y serio, no dije nada puesto que un grito nos distrajo alce la cabeza para ver como el timonero caía.

-¡Agárrenlo!- grite hacia los que estaban en la escalera encaramados y por suerte lo pudieron coger al vuelo, respire tranquila por un breve tiempo antes de volver a concentrarme en los rayos que seguían cayendo sin cesar.

Cuando las cosas se calmaron levemente y toda la tripulación estaba en cubierta sin peligro avistamos al avatar, pero... el príncipe tomo la decisión correcta de dejarlo marchar, era mejor que pudiéramos esquivar la tormenta.

-Hacia el ojo del huracán- anuncio Iroh, y poco después logramos llegar a dicha zona, el barco estaba calmo, el mar y el cielo igual, pero la tormenta aun nos cercaba a nuestro alrededor, de nuevo el avatar hizo su aparición en el lugar, pero aun así el príncipe no alzo la voz por extraño que parezca.

Y así tras la tormenta todos pudimos descansar y respirar libremente aunque fuera... por como tiempo.

O-O-O-O-O-O-O-O

Un día después de que la tormenta pasara, estacionamos cerca de una isla en la cual había un fuerte del fuego de gran tamaño, cuando paramos en la zona otro barco en nombre del almirante Zhao no advirtió que la captura del avatar había sido elevada aun rango mayor, y que toda información sobre el avatar se la deberíamos dar a Zhao, no me preocupo demasiado eso, de buena mano se que la tripulación últimamente es bastante leal entre ella y no delatarían nada, no tardaron entonces en salir del barco.

La noche no tardo en caer y con ello mi turno de trabajo se vio retomado haciendo guardia en cubierta, mis ojos se movían incansables de un lado a otro mientras que no dejaba libre de sospecha ni al mas pequeño pez que cerca nadaba, fue por ello que no pude evitar ver como el principie cargaba con una mochila dispuesto a bajar a tierra, estuve por hablarle pero una mano en mi hombro me detuvo.

-Dejalo marchar, el espíritu azul vuelve debe cumplir su misión- me hablo serio pero a la vez divertido Iroh tras mio.

-¿El espíritu azul?- pregunte extrañada y dudosa.

-¿Que te parecería trabajar bajo mis ordenes?- me contesto con otra pregunta.

-¿Trabajar bajo sus ordenes?- le pregunte dudosa -eso es algo que ya hago- bromee.

-Se que has estado algún tiempo rondando zonas por las que íbamos Zuko y yo, y se que también has saboteado muchas de las oportunidades de capturar al avatar- me dijo dejándome sorprendida –lo que no se es porque lo haces, aunque no me importa, pero, si me gustarías que me ofrecieras tu servicios para, digamos de alguna manera, ayudar a mi sobrino- me explico -El se viste como el espíritu azul para poder hacer cosas que como príncipe tiene prohibido, él piensa que nadie lo sabe pero yo si lo se y ahora tu también, conozco ya tu potencial y creo saber también quien eres aunque no estoy muy seguro, la verdad, es que en estos momentos, me preocupa mas la seguridad de mi sobrino y la tripulación- dijo muy serio.

-¿Conoce quien soy?- pregunte extrañada.

-Creo que si, ya me parecía que te conocía, tu estuviste cuando ocurrió la desgracia de Zuko, tu eras la hija de uno de los generales mas importantes, tu eres Niger Ignis¿cierto?- en eso yo baje la cabeza apenada, me habían descubierto –no pienso delatarte, aunque tu cabeza valga tanto, pero en cambio quisiera que trabajaras para mi- me dijo él, entonces alce la cabeza y no pude negarme.

-Bien ¿Qué quiere que haga?- mis palabras fueron muy serias viendo como se le formaba una sonrisa en la cara.

-Se que tienes otro tipo de vestimentas, quiero que te pongas cualquier vestimenta que no sea de la nación de fuego, luego usa tus habilidades y vigila a mi sobrino, intenta que no te descubra o por lo menos que no sepa quien eres, quiero también que lo ayudes si es necesario- me explicó.

-Bien- conteste escuetamente afirmando con la cabeza.

-Ya me quedare yo en tu puesto, ve rápido y intenta que ambos salgáis sanos y salvos- dio el para luego hacerme una señal de que me marchara.

Corrí hacia mi habitáculo y cogí las vestimentas que compre hace poco tiempo me las coloque, llevaba puesto unos pantalones pirata negros y arriba una chaqueta estilo kimono de color negro con ribetes grises, me puse una especie de guantes largos que me llegaban mas altos que el codo, de cuero negro, unas botas y me deshice el moño habitual de la nación del fuego para retomar coleta que solía llevar, me cargue de las armas necesarias, llevaba dos espadas y un arco, y tras eso corrí hacia cubierta para poder desembarcar pero de nuevo Iroh me llamo.

-¡Niger!- me llamo desde lo alto.

-¿Qué?- pregunte yo extrañada, entonces lanzo algo que atrape al vuelo, era una mascara, era de un color negro con unos pequeños detalles en plateado, simbolizaba la cara de una diosa, la cogí y la mire dudosa, no entendía el motivo de usar dicho elemento pero me la puse para luego salir a cumplir mi misión.

Tras un pequeño rastreo logre dar con el príncipe el cual andaba vestido de negro, esto me llamo la atención y después de mirarme un par de veces vi que íbamos muy parecidos, lo que remato la locura fue ver como el se ponía una mascara azul de un espíritu, esto ya me llevó a la conclusión de que Iroh lo tenia planeado desde hace demasiado tiempo. Espere ahí hasta que el se moviera y no tardo en hacerlo y así comencé a seguirlo muy pendiente de lo que intentaba, se quedo en las afueras de la muralla del fuerte y espero lo que a mi me pareció como el momento oportuno.

Un carro paso por un camino en dirección a la fortaleza y el príncipe se oculto en el, yo en cambio aprovechando el alboroto de la llegada del carro me colé por uno de los laterales de la muralla con ayuda de unos árboles, una vez dentro observe como el príncipe se las apañaba para adentrarse en una de las torres de vigilancia, yo hice lo mismo, pero en otra y así logre llegar a lo alto de una de las murallas seguí al príncipe hasta que me llevo a la parte trasera de la torre donde había un alcantarillado, el bajo la muralla y se adentro en las alcantarillas, yo en cambo hice lo mismo pero con unos minutos de diferencia para evitar que me descubrieran, luego lo seguí y pude ver como le resultaba bastante fácil deshacerse de los soldados, el se adentro en el pasillo principal que se dirigía a una de las celdas, donde habíamos, oído que estaba prisionero el avatar, en realidad, me sorprendió esto pero yo continué con mi misión.

Mientras el se liberaba de los guardias que custodiaban la puerta yo esperaba afuera, pero entonces observe como un grupo de guardias, se dirigían hacia mi posición, de seguro serian el relevo, así pues los aborde evitando que nos destaparan, un par de golpes y acolchar su caída y nadie se enteraría de lo que ahí había ocurrido hasta que no fuera demasiado tarde.

Me gire de nuevo en uno de los pasillos para poder ver la entrada a dicha celda y entonces vi, como el príncipe salía con el avatar siguiéndolo, esto me resulto extraño mas no me quede quieta, lo cierto es que mientras ellos recorrían de nuevo los pasillos yo les pisaba los talones, en eso salimos todos de las cloacas en dirección hacia la muralla fue entonces cuando la alarma sonó y ellos fueron delatados, por suerte a mi no me avistaron.

Entonces echaron a correr hacia una de las puertas, me dirigí a la par que ellos pegada a la pared pasando por detrás de todos los soldados del fuego que en las puertas se amontonaban, y fue entonces cuando me decidí a ayudar, mi posición me era privilegiada podía acabar con numerosos soldados sin que les diera tiempo a atacar y así librarles de una gran cantidad de ellos, dance como era costumbre repartiendo golpes por doquier y inutilizando a los soldados, mi fuego no se asomaba en mis movimientos, lo mantenía oculto para evitar delatarme pero ambos intentaron escapar por el aire, yo aunque estaba en tierra conseguí subir a lo alto de la muralla y saltar al interior del otro campo de entrenamiento, en eso ellos dos cayeron a lo alto de la muralla, haciendo que los guerreros le atacaran yo iba también atacando a los guerreros pero desde la zona de abajo, así pudiendo evitar que muchos de ellos lanzaran sus armas en su contra y dándoles algo de tiempo, tras eso algunos soldados llegaron con escaleras, unos pocos cayeron y varias escaleras fueron totalmente inutilizadas por mi culpa, pude observar como ellos solos también eran capaces de inutilizar otras cuantas mientras que con el aire control se libraban de los soldados atacantes.

Fue entonces cuando vi que ambos avanzaban con las escalera, me pareció raro pero les ayude defendiendo la zona del patio, pero no me fue suficiente y al fin acabaron cayendo antes de cruzar la puerta, no pude hacer otra cosa que colocarme junto a ellos ya hayariamos otra forma de salir, si ellos hubieran salido no me habría sido difícil escabullirme pero, los tres juntos seria mas complicado.

El avatar me dedico una mirada de sorpresa mientras que el príncipe también se extraño pero su mascara no se lo dejo delatar, en eso nos movíamos intentando alejar a cuanto soldado se atreviera a acercarse, a pesar que escasos minutos estuvimos rodeados de un numerosos grupo de soldados, chasque mi lengua en un gesto de molestia y no dude en mirar a ambos en busca de una idea que no tardo en llegar.

Entonces Zhao dijo que quería al avatar con vida y el príncipe cogió al avatar del cuello con las espadas, yo me asuste un poco puesto que temía que en realidad lo matase pero tan solo quería que pudiésemos salir, en eso Zhao dio la orden de salir y pudimos escabullirnos, ellos iban tras mió y yo delante por si intentaban atacar pero no fue otra cosa la que me sorprendió sino dos flechas, una dirigida hacia mi que logre detener partiendola en dos con una notoria dificultad y otra hacia el príncipe que le dio de lleno, pero por suerte al llevar la mascara no le causo daño, tan solo que lo dejo inconsciente.

En eso el avatar destapo su cara asustándose, pero yo cargue al príncipe y con ayuda del avatar desaparecimos llegando a una zona del bosque, allí el avatar espero serio y me hizo alguna pregunta.

-¿Por qué me salvaron?- me pregunto, tan solo me encogí de hombros -¿Y por que él?- dijo señalando a el príncipe, yo negué con la cabeza señalando que no lo sabia.

Fue entonces que el príncipe abrió los ojos encontrándose con el avatar a su lado en eso el avatar le pregunto que ¿si se hubiesen conocido antes serian amigos? Pero el príncipe lo ataco con fuego provocando que el avatar se marchara, tras ese gesto por parte del príncipe me moleste levemente así que me puse en pie dispuesta marcharme, cuando el se fijo en mí y me miro extrañado, luego de eso no me detuvo a la hora de irme pero yo pienso que se quedo con ganas de preguntarme algo.

Tiempo mas tarde llegue al barco y sin que nadie me viera retome mi trague de guerrero fuego y salí ha cubierta donde recién llegaba el príncipe y su tío le pregunto que donde estuvo cosa que el respondió con un simple "dando un paseo" y luego se retiro a su cuarto a dormir.

-¿Qué tal la noche?-dirigió entonces la pregunta hacia mi.

-Demasiado movida- conteste sentándome a su lado -pero resulto interesante- agregue con un sutil sonrisa.

El día siguiente lo pase casi todo durmiendo puesto que la noche anterior no dormí nada es por eso que no hay mucho que decir.

O-O-O-O-O-O-O-O

Pero en cuanto al la mañana todos en el barco parecieron amanecer tranquilos igual a como estaba el tiempo, los tripulantes charlaban, reían y el príncipe y tomaban té tranquilos... o eso eran lo que pretendían, cuando un brusco golpe meció el barco de un lado a otro haciendo que todos nosotros corriéramos a la cubierta para averiguar a que se debía todo ese escándalo.

Pero entonces nos encontramos con una mujer que iba montada en una bestia extraña, mientras que esta no dejaba de decir que perseguía a un polizón, todos dudamos ante sus palabras pues no habíamos descubierto nada similar, pero ella misma logro junto con su animal averiguar con rapidez el escondrijo de dicho polizón, a pesar de que para ello destrozo parte de la cubierta. Arrugue levemente el ceño antes de mostrar una leve sonrisa torcida, esa mujer era un mercenaria... mas bien una caza recompensas, le agradaría saber que mi precio supera al que puedan llegar a pagarle por ese polizón, pero no parece que le interese en estos momentos aunque tendré cuidado, por otro lado Iroh se quedo muy impresionado con las habilidades de la mujer y de su animal.

En esa misma noche tanto Iroh como el príncipe marcharon en busca de la mujer, pero antes de ello Iroh me dijo que si quería acompañarlos debería ser como mujer y que sin que el príncipe me reconociera, pero no me importo así pues me vestí distinto a lo que era normal en mi y marche tras ellos hacia un bar donde parecía encontrarse la mujer.

-¡Eh! Muñeca- me dijo un hombre que era realmente apestoso y mugroso, uno de los tantos del lugar, era un bar de mala muerte, lugar de encuentro de borrachos y bandidos junto con otros tantos similares, no me desagrado el local tampoco los huéspedes, pero si las palabras de aquellos que ya llevaban demasiado alcohol en sus cuerpos.

-¿Qué quieres?- pregunte con desagrado.

-¿Qué haces aquí tan sólita y desamparada?- me pregunto él de modo meloso a la par que me rozaba la mejilla, no dude en apartársela de un golpe dirigiéndole una mala mirada, en eso entraron tanto el príncipe como Iroh y se dirigieron directamente hacia la mesa donde mantenía un pulso la mujer.

-Los asuntos que me traigan al lugar no son de tu interés, a demás si me agradase estar en tu compañía ya te hubiera buscado- le espete -así que vamos largate que molestas- le dije al hombre en un tono lo mas frió posible mientras no despegaba la vista de la conversación de esos tres.

En eso al parecer escuche que el príncipe quería un trato con la mujer, así que salí hacia fuera a tomar el aire y aprovechar para escuchar la conversación, en cuanto me vio Iroh salir sonrió, cosa que no me gustó nada, me parece que ya me conoce demasiado y averigua lo que pienso hacer. Después de eso al parecer hicieron un trato pues los tres se montaron en la bestia y partieron en busca de algo.

Yo en esos momentos me quede ahí plantada, pero a lo lejos avisté al mugroso que me había molestado en el interior del bar, intentaba montase en su ave de monta pero por culpa de la borrachera no lo consiguió así pues después de comprobar de que estaba inconsciente en el suelo por la bebida, cogí prestada su ave de monta y me dirigí hacia donde se habían ido ellos anteriormente.

Después de toda la noche cabalgando y de descansar un rato pase con mi montura por un instituto de herbolaria, luego mas tarde continué mi camino y llegue ha una extraña ciudad donde una adivina parecía ser la líder del lugar, y cuando estuve por partir me agarro el brazo y bajándome bruscamente de la montura me comento con seriedad "pequeña, me temo que no te aguardan finales muy felices por el momento, espero sepas sobrellevarlos y así alcanzar lo tan anhelado no logre entender sus palabras, pero no las olvide y seguí mi camino, por ultimo, tiempo mas tarde conseguí llegar a una abadía donde al parecer hacían perfumes y después de hablar un poco con una de las muchachas me contaron hacia donde se habían ido a si pues me dirigí hacia allá pero algo me sorprendió, por el camino hacia el lugar indicado me tope con el avatar.

-¿Quién eres tú? ¿Por qué buscas a Katara? ¿Por qué te has aliado con el fuego? Si me quieres aquí me tienes pero no les hagas daño ha ellos- me dijo el avatar en cuanto me vio, creo que me confundió con esa mujer.

-No voy tras esa Katara, chico te has confundido, tan solo intento ayudar de alguna manera- le conteste.

-¿Ayudar?- pregunto extrañado.

-Si, me has confundido con otra persona la que buscas es la misma que busco yo- le comente mientras partía de nuevo hacia mi destino.

-¿Entonces podrías ayudarme?- me pregunto esperanzado.

-¿En que podría ayudarte?- le pregunte yo.

-Estoy buscando a esa mujer y a los que le acompañan son de la nación del fuego y uno de ellos es Zuko- me explico.

-Lo se los conozco, te puedo ayudar pero no podre hacerlo mucho, intento que no me descubran para si poder seguir ayudándote, todo lo pueda lo haré pero tampoco puedo ponerme en una escasa sobre exposicion- le explique con una sonrisa, y tras unos instantes pareció comprendelo pues entonces el accedió.

-Antes de nada ¿Cómo te llamas?- me pregunto.

-Me llamo Niger Ignis, y has de saber que soy maestra fuego así que no te asustes si me ves utilizarlo, estoy de tu parte- le dije alegremente.

-Yo soy Aang soy el avatar- me explico.

-Lo se, llevo tras tuyo mucho tiempo- le dije cosa que hizo que diera un leve paso hacia atrás –no te preocupes voy tras tuyo pero no para atraparte- le explique mejor y tras eso nos dirigimos de nuevo a la abadía puesto que parecía que el príncipe y el resto habían regresado hacia allí.

Al llegar yo me escondí levemente entre las tinajas mientras que ataba a mi montura y Aang se lanzo desde el aire al ver aparecer a los que buscábamos, tras eso Appa se abalanzo contra la bestia y Aang contra el príncipe, por desgracia tanto Aang como el príncipe acabaron empotrados sobre los tejados tras varios instantes en los que compartieron golpes, fue entonces cuando la mujer esa despertó a su bestia y inmovilizo una de las patas de Appa con veneno, pero este no se dejo ganar.

Por tardo después de eso el príncipe en lazarse de nuevo a la batalla directo hacia el avatar el cual aun permanecía inconsciente durante unos instantes, sorprendida, me oculte el rostro con una tela que llevaba atada en la muñeca y me enfrente al príncipe, unas patada, un puñetazo, esquives, saltos, todo eso adecentado por el fuego era lo que se veía en el lugar, dos cuerpos danzarines, lo agarre de la muñeca izquierda y con un movimiento certero lo hice volar sobre mi estrellándolo contra el piso, pero no pareció ser bastante pies en unos instantes regreso a alzarse en pie.

No dudo en lanzarse de nuevo esta vez contra el avatar que había abierto los ojos y ya se movía ágilmente por el lugar pero no dudaron en ser separados por la mujer que interfirió por medio intentando cazar al avatar, me moví por toda la zona y me monte fácilmente en Appa y desde su montura atacaba sin compasión a la mujer que intentaba inmovilizarnos con su animal, cosa que no lograba pues a pesar del tamaño de Appa este era rápido y ágil y escuchaba numerosas veces sus ataques, fue entonces en un golpe que la mujer callo contra el piso y los dos muchachos de agua, comenzaron a moverse por la zona tirando todos los perfumes que cubrían el lugar, la bestia se confundió y comenzó a atacar a su propia domadora haciéndola caer inmóvil junto al príncipe.

Descendí del pobre Appa que al final si había quedado levemente inmovilizado y respirando un poco tranquila me encamine hacia Aang.

-Muchas gracias- me dijo Aang, antes de partir –tú podrías ayudarme siendo mi maestra en el fuego control- me propuso.

-No, aunque me gustaría, pero yo en cierto modo soy la que frena de alguna manera- les dije con una sonrisa.

-¿Qué frenas a Zuko?- me pregunto la chica la cual era Katara.

-Si en cierto modo si, yo he saboteado ya muchas veces sus intentos por capturar a Aang así que si me fuera con vosotros el tendría mas posibilidades, bueno será mejor que se vallan si no quieren enfrentarse de nuevo a ellos cuando se les pase el efecto- les dije señalando a los que estaban tirados en el piso.

-Si será mejor- río el muchacho que se llamaba Sokka.

-Bueno espero verlos de nuevo- y tras eso ellos marcharon, me gire hacia los que había tendidos en el suelo, me acerqué a ellos y mire que tal estaban de pulso, la mujer y el príncipe estaban bien, de Iroh que decir a ese ni le había tocado la lengua así que no me hizo falta.

-¡Oye! ¿Tu quien eres? Que los ayudas- me pregunto el príncipe frustrado, así pues me acerqué a él y lo mire, no se por que pero se me escapo una risa al verlo malhumorado ahí inmóvil era una cosa graciosa.

-No te importa quien soy, tan solo debes saber que tienes que tener cuidado con migo- le dije para luego girarme en busca de mi montura y en eso oí.

-Tío, tu puedes moverte atrápala- le grito el príncipe a Iroh.

-No podría de seguro que para cuando me pusiera en pie ella ya se habría marchado- dijo el hombre mientras sonreía.

Y tras eso me marche de nuevo hacia el navío a esperar el regreso de los dos tripulantes, que se hicieron esperar por largo tiempo.

Me agrado mucho ese comentario, no me hacen falta demasiados para animar, sobretodo por que la gente no sabe las alegrías que pueden dar las opiniones de los demás, ademas, me encanto que te gustara es bueno saber que la forma en que narro agrada ^^ un saludo y espero que te guste de nuevo este capitulo, advierto que es posible que estos primeros capítulos resulten pesados, pero en cuanto se inicie el libro tierra las cosas cambian dramáticamente y no tan poco como se lleva haciendo hasta ahora... sin mas me despido un saludo, y se agradecen los reviews