Disclaimer: Los personajes que se mensionan en este fic son propiedad de la escritora S. Meyer. Este es solo una Fan Fic de mi autoria sobre la Saga de Crepúsculo.
Sinopsis: Una niña de trece años escapa de un Orfanato en dirección a Forks ¿Qué pasara cuando se encuentre con un chico de cabellos cobrizos y ojos color miel? Raiting: T
…:"Niña de mi alma":…...
Autora: Flopii Cullen
CAP.3: Penas
Acelere el coche hasta que llego a los 220 kilómetros por hora, forzando el motor como nunca lo avía hecho.
No me podía creer lo idiota que había sido, me castigaba internamente por haber sido tan despistado, tan descuidado...
¿Acaso no fue hace solo un momento en que vi a una niña? Bueno claro Forks estaba llena de niñas, pero sabia diferenciar a una niña perdida de las que existían en el pueblo.
Esa pequeña que había visto era completamente diferente, no solo física sino psicológicamente, tenia una fuerte sospecha que me indicaba que la niña que me había encontrado no era cualquiera.
Carlisle no me había mostrado fotos, ni siquiera un solo detalle, pero no por eso estaba equivocado, recordaba en que dirección había corrido la pequeña, por esa zona recordaba solo un par de casas que eran demasiado lujosas y mas allá de eso los lindes del bosque.
No creía que una niña que iba a robar comida tuviera una casa como esa.
Estacione rápidamente frente al supermercado ahora oscuro y cerrado como culo de muñeco, me baje, la calle estaba vacía, fría y no se oía ningún sonido.
La única forma que se me ocurría de encontrar a la pequeña era seguir su olor.
Mire al cielo, estaba cargado de nubes negras a pesar de que era de noche.
No tenia mucho tiempo antes de que se pusiera a llover, si pasaba eso perdería el rastro y de ninguna manera dejaría a ese pobre ángel debajo de la lluvia.
Agarre el viejo candado con el que se cerraba el portón y sin ningún esfuerzo lo partí con mi mano, atravesé el estacionamiento vacío y me dirigí a la pared de la esquina donde había hablado con la pequeña.
Me detuve en el mismo lugar donde ella lo había hecho, su aroma todavía estaba allá, no era tan concentrado como antes pero era posible rastrearlo.
Camine deprisa por detrás de sus pasos, sabia que doblo por la esquina donde la había visto y camino unas tres cuadras mas hasta una esquina donde avía un local de comidas rápidas.
El olor a aceite vieja rondaba por todos lados. Entre en el local casi vacìo disimuladamente, el olor a comida chatarra tapaba mucho el de ella pero pude seguirlo hasta la caja, parecía que había comprado algo.
Me sentía orgulloso de que el dinero le hubiera servido de algo.
No me quede mucho rato en la caja, solo lo suficiente para saber que se había llevado algo y había salido rápidamente.
Seguí su aroma hasta la parte de taras del lugar hasta un estacionamiento.
Pare en seco cuando su olor se perdió. ¿Hee? ¿A donde había ido?. Pase por el lugar varias veces pero no encontré ni un solo rastro de su fragancia.
Parecía que se la había tragado la tierra.
O algo mas logico: parecía que se había subido a un coche.
Me sentí frustrado, me había equivocado. La niña era demasiado desconfiada para subirse al coche de cualquiera lo cual indicaba que había venido acompañada, me sentía triste, no era la pequeña desaparecida, ya había perdido toda esperanza de volver a verla.
Me metí las manos en los bolsillos y con la cabeza baja me fui caminando lentamente hasta volver a mi coche.
Frustrado me subí y emprendí camino a casa.
Cuando llegue la tormenta ya se había desatado, y a pesar de que la pequeña con la que me había encontrado se suponía que estaba segura no me senita del todo tranquilo.
Metí mi Volvo en la cochera y saque las bolsas del baúl, entre por la puerta de la cochera y me fui directo a la cocina donde estaban Alice y mi madre acomodando los sartenes en una estantería.
- Al fin llegas.- Dijo mi madre sacándome las bolsas de las manos y esparciendo los ingredientes por toda la mesa, inspeccionándolos con cuidado. En eso Emmet entra a la cocina.
- ¿Y Bambi?.- Pregunto jodiendome.- ¿Adentro del motor o ya lo quitaste?.- Pregunto.
Mire a Alice con odio y ella puso cara de disculpa.
- Entre en pánico.- Dijo.
- No pise a nadie ni nada. ¿Donde esta Rosalie?.- Le pregunte a el tonto de mi hermano.
- Ah, no se le puede molestar, esta en un baño de relajación. Creeme yo entre y me arrojo un taco aguja.- Dijo advirtiéndome.
- Pues dile que cuando pueda revise mis ruedas, creo que queme las gomas.- Dije mientras salía de la cocina y subía a mi habitación, no quería responder todo el monologo de preguntas que tenia cada uno en su mente.
Me tire en el sillón y tome la pelotita de goma con la que había estado jugando en la tarde, la tire contra la pared haciendo que rebotara.
Lo hacia inconscientemente ya que mi mente estaba recordando unos ojos color chocolate.
Cerré los míos y detrás de mis parpados podía ver perfectamente su rostro, su sonrojo, sus palabras, hubiera deseado que me regalara una sonrisa.
Una pena profunda y pesada se instalo en mi pecho al darme cuenta de que talvez nunca la volvería a ver.
Abrí los ojos y le dije a Alice que pasara antes de que pidiera permiso.
"¿Que te ocurre?" Pregunto el su mente sentándose con las piernas cruzadas en el suelo frente a mi.
- Nada.- Respondí osco.
"Te va a crecer la nariz de tanto mentir". Dijo en su mente. "¿Te sigues sintiendo solo no?".
Que bien me conocía, con Alice parecía transparente.
- No te ofendas pero no tengo ganas de hablar.- Conteste lo mas calmo posible, no me gustaba que tocara ese tema en particular.
"Esme se preocupa cada vez mas" Advirtió. Suspire.
- Lo se.- Conteste. Mire por la ventana, la lluvia ya habia parado, podría ir de caza para distraerme.
- ¿Quieres que te acompañe?.- Pregunto al ver mi decisión.
- Estaré bien Alice, no hace falta.- Dije parándome del sofá y llendo para la ventana.
Me voltee lo justo para abrir los brazos y atrapar a Alice que ya venia hacia mi.
Nos abrazamos un buen rato, no solía abrirme mucho pero Alice tenia algo especia.
Su mente estaba callada y yo no tenia nada que decir.
Cuando salio de mi habitación yo abrí la ventana y salte afuera, todos me oyeron pero nadie me siguio, sabían que me gustaba ir solo. Corrí por el bosque sin prisa, muy raro en mi. Estaba bastante distraído. Desconecte mi mente y mis pensamientos y me concentre en lo que estaba haciendo...
Corrí durante unos minutos hasta que oí el sonido de unos ciervos al otro lado de un prado, me subí a los árboles y fui tras su rastro, cuando estuve a unos metros de ellos me deslicé hacia el suelo quedando agazapado en la oscuridad.
Mis ojos buscaron la presa mas grande, me garganta ardió de sed y sentí que la ponzoña se me acumulaba en la lengua, encontré un ciervo con una gran cornamenta, los músculos de sus patas se veían fuertes y ejercitadas.
El animal levanto las orejas, nervioso, y paso su mirada por los alrededores, sintiendo seguramente el peso de mi mirada.
Con agilidad di unas tres grandes zancadas y di un salto y aterrice sobre su cuerpo, con mis manos le quebró el cuello en una muerte instantánea.
La manada se alboroto ante la presencia de un depredador y se disperso rápidamente por el bosque. Clave mis filosas dagas en su cuello y trague su liquido caliente que relajaba mis músculos y le daba algo de frescura a la sed de mi garganta, el calor del animal se fue consumiendo de apoco y mi estomago se sintió raramente lleno.
Me aleje de su cuerpo, y me limpié la comisura de la boca para sacar las únicas gotas de sangre que se habían derramado.
Tenia pensado en ir en busca de un puma o de perseguir a la manada para terminar de saciar mi sed pero lo único que quería era quedarme sentado y no hacer nada.
No podía regresar a casa, si llegaba tan pronto se pondrían aun peor por mi.
Así que me eche a correr otra vez por el bosque. Seguí mi mapa mental hasta toparme con un claro...mi claro.
El único lugar que me daba mas paz que mi familia, el único lugar en el que me permitía ser yo mismo, sin tener que inventar sonrisas ni responder preguntas.
El claro era un perfecto semicírculo, desde los bordes hasta el centro estaba adornado con diferentes flores silvestres, mas allá de los bordes se veía la negrura del bosque.
Me acerque hasta el medio de aquel lugar y me deje caer de espaldas en la tierra húmeda por la lluvia, las palmas de mis manos descansaban boca abajo sobre las flores.
Tome unas que estaban cerca mio, se veían oscuras, sin color, sin vida y un tanto marchitas por las temperaturas del invierno.
Invierno o no, jamás pude apreciar la verdadera belleza de aquel lugar.
Jamás lo había compartido con nadie. En el podía pensar tranquilo y no sentir nada mas que mis pensamientos, pero era bastante duro oír solamente mis pensamientos, me hacia sentirme mas solo aun.
Mire el cielo, oscuro y tapado por unos nubarrones negros, apenas si se vedan las estrellas, la luna, no se asomaba por ningún lado. Cerré los ojos y recordé a mi ángel.
…..
Hola chicas, yo de nuevo jeje. Primero que nada quiero agradecerles sus comentarios, alertas y favoritos, en serio los valoro muchísimo ya que es mi primera historia y me alegra que sea bien recibida.
¿Qué les pareció el capitulo? Poco a poco las cosas se van a ir poniendo mas interesantes, ante cualquier duda me pueden preguntar y yo les responderé (aunque eso no significa que dare adelantos en privado he)
Bueno, debemos acordar los días de publicación asi no nos hacemos lio, a mi no me revienta la cabeza y ustedes no me matan por no actualizar XD
Ire publicando un capitulo por semana, sorry pero asi será, y (presten atención) en algunas semanas publicare dos capítulos, pero solo cuando haya varios comentarios y pueda agradecérselos con otro capi extra y…..las semanas en las que los capis sean demasiado cortos y deba compensarlo con otro para que la espera no les haga muy larga.
Ok? Espero haber sido clara y espero que hasta ahora la historia sea de su agrado. El nuevo calendario de publicación comienza desde hoy asi que el miércoles mas o menos estará el capi cuatro :D
Gracias!
Nos leemos! Besitos.
Flopii
