George Weasley

Verlo, es como soñar despierto.
Es más fácil observarlo a él besarla y acariciarla, que imaginarme a mi mismo apoderarme de ese cuerpo sutil.

Es como verme en un espejo. Sin ser yo el dueño de los gritos placenteros de la chica, es como si realmente estuviera presente.
Agradezco el complot de gemelos que siempre hemos tenido. Aunque para esos instantes íntimos me ruega que cierre el pico, los ojos y que salga de la habitación hasta que termine con su trabajo.
Claro, sabe que los voy a estar observando a través de la cerradura. Y sabe también, lo estupendo que es vivir en casi carne propia lo que él está viviendo.

Aprieto mis labios y cierro los puños. Puedo verlo a él alzar la cabeza y a ella agarrarse con sus manos color chocolate a la espalda de Fred con desesperación.

¡Diablos! ¡Cómo lo odio, pero como lo amo!

Un grito, apaciguado por un jadeo, me avisa que la acción ha finalizado. Afuera, el sol ya se ha ocultado y el atardecer se tiñe de un rojo cálido.
Maldito verano. Maldito Fred. Río sarcástico.

¡Como amo al pelotudo!

Las manos me sudan y me humedezco los labios para poder saborear la última gota de placer que resbala por mi frente.

"Gracias". Es lo único que puedo pronunciar.

Puede que no tenga novia, pero mi hermano sabe que me es más placentero verme como en un espejo, a vivirlo en carne propia.

Anya Naivea.

Próximo Personaje: Severus Snape