Hello
bueno aquí estamos con otro día de entrega, la verdad es que antes que cualquier cosa quería agradecer los comentarios y la gente que va agregando la historia a sus favoritos o seguimientos, eso realmente me hace feliz y pues ya no le quito mas tiempo, leed con toda la confianza y espero os guste
Una semana. Una semana había pasado desde que quedaron atrapados en aquella época y la situación no era la mas favorable para el rubio heredero de los Malfoy, el verdadero Heredero que no tenía hijos en el futuro-presente, Draco.
El rubio se había convertido en el blanco de las jugarretas de los merodeadores, en el blanco de Lily y sus ganas de cuidarlo como un hijo o peor, un cachorro, pero también y lo peor de todo era que se había ganado el odio de sus compañeros de generación por relacionarse con los mayores "y eso que suponía que tenían algo de cerebro, ahora se que no lo tienen, como creer que mi relación con esos malditos merodeadores es de simpatía" pensó enojado. Aunque sabía que lo odiaban porque precisamente esos chicos, los merodeadores, lo odiaban, pero obviamente obviaba el tema porque no era su culpa.
Con un suspiro siguió cambiándose de ropa en su habitación completamente solo debido a que en la mañana había sido bañado en el lago y luego empolvado con harina, cortesía del "gran Canuto". No era que no quisiera vengarse, ¡claro que quería! Y no normalmente, sino como los mortifagos le habían enseñado, pero se aguantaba en cuanto había sacado su varita, no podía arriesgar su estadía en Hogwarts, además era algo injusto vengarse de tal modo era el padre de su enemigo "Harry haría lo mismo con mi padre" pensaba siempre obligándose así a aguantar las humillaciones.
Ya listo y peinado como siempre salió de su cuarto para dirigirse a la clase de pociones de Gryffindor-Slytherin, inmediatamente un suspiro se escapo de sus labios y una cara aproblemada se noto a kilómetros de distancia. A fin de cuentas el rubio extrañaba tener el control del lugar, ser el brabucón, tener el amparo de su jefe de casa "extraño ser el príncipe de Slytherin, ser el verdadero Malfoy" sin mas entro a la sala viendo como Potter se encontraba rodeado de sus amigos en buena sincronía "grandes ironías de la vida" soltó un bufido ante su pensamiento y se sentó solo. En esos momentos si deseaba estar con Lily y seguirle el juego con sus conversaciones tontas.
Luego de unos minutos entro el profesor Slughorn y comenzó con la clase, no era una tan estricta como la de Snape así que no tenia presión alguna por que le saliera bien alguna poción que ya conocía de memoria. Vio a Harry, notó que el chico estaba igual que él dándole a entender que nadie podía compararse con su padrino y sus grandes clases.
Sin mucho que hacer y sin ganas de anotar nada comenzó con la tarea de dibujar a sus amigos del futuro, Parkinson coqueteándole, Goyle y Crabbe siguiéndoles como idiotas, Zabinni, Nott. Arrugo el entrecejo y apretó la pluma que tenia entre sus dedos en son de descontento ignorando todo a su alrededor. No quería olvidarlos para nada, pero ya olvidaba algunas cosas que compartía con los chicos " espera… ¿olvido algunos momentos?" se preguntó intentando pensar en porque pasaba aquello, mas no pudo pensar tanto en eso, ya que el profesor los obligo a hacer un trabajo en pareja, una poción simple, pero que llevaba nota.
En un principio creyó que haría el trabajo solo, mas sintió como alguien se sentaba a su lado sin siquiera pedir permiso, así que decidió encararlo con todo su toque aristocrático, mas quedo enormemente impresionado cuando vio nada mas ni nada menos que a Harry Potter con un semblante tan neutral que no le dio paso a hacer bromas pesadas, era como si el chico hubiera aprendido con buda.
Soltó un suspiro e iba a abrir la boca, mas el azabache alzo la mano para que se callara para luego empezar a anotar lo que tenían que hacer, hecha las anotaciones busco en el libro aquella poción que había dicho el profesor, básicamente él no tuvo que hacer nada mas que mirar y comenzar a preparar los ingredientes bajo la atenta mirada del oji verde que ya parecía mucho mas accesible.
-arriesgas tu popularidad ¿lo sabes? – comento Draco comenzando a cortar con cuidado
-nunca he servido para ello y lo sabes – susurró sonriendo Harry mientras preparaba los otros ingredientes
-te odiara toda tu casa
-es común y de hecho me gusta mas así, hace que me sienta en mi hogar – una risita salió esta ves de su boca
-idiota… pero gra-gra…-le era difícil, pero quería darlas después de esa horrible semana
-no es necesario, en vez de eso enséñame pociones, como lo haría el verdadero profesor de pociones – comento con algo de malicia el azabache mirando atentamente como cortaba el rubio
-¿por qué? ¿qué necesitas demostrar ahora? – enarcó una ceja mientras echaba las cosas en el caldero
-impresionar a Snape, el de futuro obviamente – susurró muy bajito con un leve sonrojo en sus mejillas
-que … -paralizado miro a Harry y si no fuera por el oji verde la poción se hubiera estropeado
-ya sabes… quiero impresionar a tu padrino
-¡me estas diciendo que quieres conquistar a MI padrino! – gritó sin medir consecuencias
Con ese grito toda la sala quedo en un completo silencio, ambos chicos estaban sonrojados de igual manera y continuaron con su poción como si no hubiera pasado absolutamente nada, ya pasados 10 minutos los chicos se sintieron mucho mas tranquilos y sin la mirada de los compañeros pudieron seguir con la poción hasta el final de la clase en donde tenían una perfecta pócima de la cual ambos chicos se sintieron orgullosos por el hecho de que nadie mas la creo como ellos según el profesor, incluso les había hablado que si a la otra semana seguían así podrían entrar a un club especial, el "club de las Eminencias".
Ninguno de los dos sabia muy bien de que se trataba ese asunto, mas sonrieron con galantería y autosuficiencia para poder salir al mas estilo Slytherin que pudieron de la sala ganándose unas miradas soñadoras de las chicas que pasaban por los pasillos del castillo, después de todo en físico no tenían nada que envidiarle a nadie y sus "familias" le daban la elegancia que haría caer a cualquier mujer que necesitara de estatus y buena situación económica, ósea las mas bellas.
Tenían toda la tarde libre y Draco había aceptado el hecho de que le enseñaría pociones, pero que no esperara a que le hiciera algún tipo de ayuda con su padrino, de tan solo pensarlo le daban ganas de vomitar "además no podrá ser nunca, mi padrino esta condenado… vallas elecciones de Potter" pensó Draco mientras miraba los alrededores, los mayores tenían clases así que no estaba mal pasarlo con su enemigo, era mejor que estar solo.
Como mutuo acuerdo decidieron pasar la hora en la biblioteca leyendo sobre aquel hechizo del que ni siquiera comprendían. El tiempo se les pasó volando casi y el hambre les atacó fuertemente por lo que vieron la hora y al darse cuenta que eran las seis de la tarde decidieron que era hora de hacer un break e ir a cenar al gran comedor junto a sus compañeros de clases.
Mientras que caminaban conversaban las posibilidades de sus estudios, además de sus logros en las casas, básicamente cosas que les hicieran saber mucho mas de sus padres ya que no podían estar ni cerca.
Esta de mas decir que ambos chicos soltaron unas cuantas lagrimas al pensar en la figura de sus padres, tan felices y hermosos, ninguna fotografía pudo retratar aquellos sentimientos que los chicos estaban conociendo recién ahora. Harry descubrió en Narcisa una madre preocupada, juguetona y coqueta, pero que tenía buen corazón y le obligaba a comer bien en todo sentido, en Lucius conoció a un prefecto tan capacitado que ya no dudaba en que fuera un buen padre de familia, incluso que podría manejar el ministerio de magos con gran eficiencia si no estuviera contaminado por los mortifagos.
Draco iba a decir las cosas que estaba viviendo con Lily en son de compensación de aquella información tan valiosa que había recesivo, pero la concentración de Potter se había ido a otro lugar, muy bien lo notó el rubio porque freno junto al azabache y miró hacia donde estaba su problema. Snape estaba acorralado por los merodeadores, otra vez.
Ambos arrugaron el entrecejo, pero solo Harry hizo el intento de correr siendo detenido por Draco al instante.
-¿qué diablo haces? No puedes afectar el futuro, a mi también me duele ¡pero no!-le gritó molesto para que se controlara
-¡no lo afectare! Solo les enseñare una lección, así tu podrás ser Gryffindor
-¿qué?-su confusión se dejo notar tanto que soltó la mano del chico de lentes para que pudiera explicarse, él no podía actuar impulsivamente y de forma tan idiota como siempre lo hacia Harry
-frente a ellos – una sonrisa paralizo a Draco sin darse cuenta que Harry era mas Gryffindor de lo que aparentaba- somos enemigos, defiéndelos y podrás acceder a la información de los merodeadores, el mapa… Draco, solo tu puedes hacerlo
-mierda… eres mas Slytherin, tendré que ser mas Gryffindor para ganarte… pero tu padre nunca…
-siempre pensé que papa odiaría a mi novio, es perfecto probar esto, el odia a Severus y yo tengo que defenderlo de mi padre
-oh no, por sobre mi cadáver tocaras a mi padrino
Sin mas los dos salieron corriendo, aunque Harry, por tener mas entrenamiento en el campo de Quidditch, pudo sacar gran ventaja e interponerse entre los cinco chicos con la evidente intención de proteger a Snape, cosa que a los merodeadores no les agradaba del todo, querían terminar con su tarea y no dejar solamente mojado a Snape, sino que querían quitarle sus prendas para hacer una broma completa.
-apártate Talbot y estaremos bien, la pelea no es contra ti – comento Sirius alzando su varita peligrosamente
-para nada canuto – dijo osadamente sorprendiendo a los chicos, Harry mostraba sus ojos furiosos y de un brillo amenazador –los e venido a ayudar, siendo Gryffindor y brutos no se dan cuenta que huelen mal … necesitan un baño y como no saben hechizos yo los ayudo – su sonrisa aumento mucho mas y alzo su varita haciéndolos retroceder - ¡Aqua Erecto! – grito para mojar a los cuatro estudiantes que se movían quejándose
-¡protego! – grito Draco para hacer que los chicos dejaran de ser mojados – creo que debes aprender tu lugar Harry
-no tanto como tu Draco
Ambos chicos se miraban intensamente, la rivalidad de los dos los hacía sentir mucho mejor, ya ni creían que era totalmente una actuación como antes, por lo que siguieron con lo suyo. Harry se giro para ver a Severus que se abrazaba a si mismo sin dejar ese gesto de autosuficiencia, mientras que Draco examinaba a los merodeadores comprobando que estaban bien.
-¡tú! Maldito mocoso engreído – James fue el que hablo para alzar su varita – aprenderás a que esto no se le hace a un superior
-…- Harry palideció, escuchar a su padre hablar así era horrible a su manera de pensar "es mas fácil decir que te enfrentaras a tu padre que hacerlo" pensó medio lastimado, pero aun así se dio vuelta y lo enfrento – no te tengo miedo… James será mejor que no te metas mas con Severus
-tu no me das ordenes
-no es orden, es una advertencia ya que…
-Harry basta – la voz de Severus se hizo presente y automáticamente Harry bajo la varita
-hmmp, lo tienes bien entrenado – dijo Draco con diversión notando que los chicos se reían
-grrr
-¿qué esta pasando aquí?
Sin previo aviso los merodeadores empezaron a correr y para impresión de los dos menores se llevaron a Draco con ellos, quien quiso soltarse del agarre pero no pudo así que los siguió hasta la sala común en donde quedo metido en su habitación con los chicos que mas odio esa semana.
Se sentía extraño y no era para menos porque en primer lugar los chicos lo llevaron consigo, en segundo, Draco estaba viendo las sonrisas que los chicos le dedicaban y tercero Sirius, el pulgoso según su padrino, lo abrazaba por el cuello como si fueran los grandes amigos.
-eso estuvo increíble, hombre casi nos atrapan pero nada salió mal – hablo James sentándose en una de las camas y se cruzo de piernas – eres inesperado Draco
-toda una novedad- grito Sirius abrazándolo mucho mas fuerte – ahora si quiero encargarme de ti mocoso
-soy solo un año menor que tu – comento el rubio con evidente molestia mientras intentaba alejarse
- muchas gracias Draco – fue esta vez Remus quien dijo algo en voz baja pero de igual forma feliz
-de nada… lo siento por la vez anterior, no quería ofenderte – comento estirando su mano – fui un cretino - finalizo haciendo su mejor sonrisa, ganarse la amabilidad de todos era necesario
-entonces esta dicho, nuestro cachorro esta en el grupo – dijo Sirius colgándose en Draco amistosamente – podremos enseñarte todo lo que necesitas
-gracias… supongo
-y nadie podrá tocarte si estas con nosotros – dijo james parándose y haciendo que Sirius lo soltara para ir a abrazar al supuesto líder– incluso te podemos hacer la prueba de Quiddicht, lo escuchamos de Evans
-no gracias, no lo deseo, también debiste escuchar eso
-cuando estábamos en guerra… ahora somos aliados y si quieres atacar a las serpientes y vencer a ese Talbot y todos sus guardianes tendrás que permanecer con nosotros
-…- la idea sola de vencer a las serpientes le causo escalofríos, no quería irse contra su casa, nunca se lo permitiría, bueno si, solo si podía irse contra Potter –hmm bien cuenten conmigo – una sonrisa traviesa apareció en sus labios, una sonrisa puramente de Gryffindor.
En otro lugar un tanto mas apartado Harry estaba siendo regañado por un profesor ya que este interpreto que fue el quien mojo a Severus y el azabache no hacia nada por defenderlo, ni siquiera respondió cuando Harry le miro suplicante a sus ojos. Nada. Solo se quedó callado mirando a otra parte como si fuera lo mas divertido hasta que creyó que era suficiente y freno al profesor diciendo que él se iba a encargar del problema y reprender como se debía a Talbot.
Una vez que el profesor murmurara algunas cosas en son de desaprobación Severus se acercó a Harry y le miró con tan profundo rencor que el menor no pudo mas que quedarse helado viendo como el chico se iba, no comprendía porque fue aquello mas decidió tomar el camino contrario con la cabeza baja, estaba derrotado, si su "yo" adolescente no lo aceptaba, su "yo" viejo nunca lo haría.
Con un largo suspiro Harry entro al gran comedor y se sentó en la mesa de las serpientes, alejado lo mas posible del grupo aunque no pudo lograr su cometido porque pronto Narcisa se sentó a su lado con una bandeja casi vacía, pero con una sonrisa que rebosaba de alegría.
Harry en realidad intento sonreírle, pero no pudo y agradeció que la chica no le pidiera explicaciones, eso era algo que Harry agradecía de sus nuevos amigos, nadie le pedía que diera explicaciones de lo que hacía, tampoco lo seguían, era como si no les importara en lo mas mínimo, pero sabía que en realidad se preocupaban a su manera y solo intentaban darle su espacio personal. Así que con tranquilidad ambos comieron hasta que Harry se sintió preparado para hablar.
-no entiendo como lo hago, pero haga lo que haga me odiara siempre
-¿cómo sabes que te odia Harry?
-sus ojos, los ojos de él siempre expresan odio hacia mi – Harry le dedicó una sonrisa cansada a la chica – eso no cambiara ni en 50 años
-¿estas seguro?
-doy mi vida por ello… me parezco a su enemigo y me odia por ello, pero si lo defiendo también me odiara… simplemente no tengo perdón… es como si hubiéramos nacido para que me odiara, me tuviera repulsión – comentó mirando su bandeja y comenzó a jugar con su tenedor
-¿no tienes perdón? –la chica sin poder aguantarse soltó una risita y le acarició el cabello – Severus es difícil, no creí que te interesaras por él antes que por mi pequeño
-¿eh? – Harry se sonrojo furiosamente y bajo la vista avergonzado – no podría, tu tienes a Lucius, hacen linda pareja
-pero no nos amamos…
-entonces ¿porque?
-linaje Black con Malfoy hará que la sangre pura se conserve – un suspiro se escapo de sus labios con pesar- me agrada Lucius pero el ama a otra persona y yo no quiero atarme así
-¿el… ama a otra persona? – eso fue una noticia reveladora
-pero no le digas a nadie, es un escandalo de primera plana – guiñándole un ojo la mujer le tiro de la mejilla – de seguro Severus se sintió invadido, cada vez que intentes meterte en su vida pasa lo mismo, no te dejara entrar… solo se lo permitió a Lily pero ya vez que la alejo también
-si… - susurro torciendo la boca en son de descontento- Narcisa… ¿crees que si presiono él me vera?
-te vera, pero presionar no es la solución a las cosas Harry – y ahí estaba, el tono maternal que indicaban que su método era erróneo, pero que ahora iba a recibir un buen concejo de la chica mas linda del colegio – si haces que se acostumbre a ti sin presionar solo te buscara
-no tengo mucho tiempo
-entonces tienes que estar mas presente… a y una cosa Harry – acercándose al oído del menor decidió susurrar algo – Severus es orgulloso, testarudo, gruñón pero de buen corazón… asique si rompes una barrera no puedes retractarte, en cambio conmigo tendrás libertades inimaginables, amor sin restricciones es el mejor gozo del mundo – susurró para morderle la oreja al menor
-Narcisa Black, creo Lucius te expreso su descontento con que te insinuaras tanto a Talbot
-pero Severus, si esta deprimido yo lo voy a consolar – la sonrisa coqueta salió de su boca y luego de un beso en la mejilla de Harry se fue triunfante – nos vemos chicos
-no deberías dejar que te toque tanto, en publico
-lo siento – comentó tocando su oreja mordida con un sonrojo bastante notorio, estaba frito por todas partes, Draco lo mataría de la peor manera
-no importa – dijo el azabache restándole importancia y se sentó al frente de Harry para comenzar a comer – cuando comenzaras a querer que te enseñe algo de poción
-bueno… - jugueteando con sus dedos miró a la mesa de los Gryffindor, Draco lo miraba atentamente y con notorio enojo – no creo sea bueno
-¿por qué?
-ya me metí con la mujer equivocada, si me enseñas pociones creo que sufriré bromas todas las noches de ciertos Gryffindor's
-¿los enfrentas y ahora les tienes miedo? – pregunto enarcando una ceja y mirándolo inquisitivo – eres patético
-¡claro que no! –mirando a Severus dio un suspiro, no podía decirle 'si me acerco mucho, Draco me colgara por meterme contigo que eres su padrino y luego por su madre' – es solo que no quiero mas problemas, además solo te quitaría el tiempo
-eso lo decido yo, si quieres las clases entonces despertaras a las 5 de la mañana y te encontraras conmigo en la torre de astronomía, sino no te volveré a insistir – finalizo el azabache sin dirigirle la palabra o mirada nuevamente
Harry suspiró agotado, no sabía que era lo que quería Severus, siempre lo dejaba en jaque y manipulaba como quería sin si quiera darse cuenta él de ello "quizás realmente soy patético" pensó molesto consigo mismo mientras bajaba la mirada y mordía su labio inferior. Había vuelto a comenzar, primero fue un patético mocoso por Severus adulto y ahora era un patético chico para el joven Severus, pero ¿qué podía hacer él para cambiarlo? ¡estaba en sus genes por dios!.
Desvió la mirada encontrándose con un par de ojos verdes esmeralda, los mas preciosos que había visto en su vida, concentrados en el pelinegro que tenía por superior. Harry suspiró y miró a Severus, obviamente ignoraba la situación y solo se dedicaba a comer como un reverendo idiota "quizás te ame… la estas perdiendo así Snape".
Harry torciendo la boca en descontento volvió a mirar a su madre y notó que conversaba en ocasiones con Draco para luego comer. Ella era todo lo que siempre se había imaginado, vivaz, hermosa, testaruda, alegre e inteligente… nada comparado a él que solo había sacado lo de testarudo. Dio un suspiró y miró como quien no quiere la cosa a su padre, un hombre que era un líder de primera, juguetón y vivaz, persistente y malintencionado… todo el mundo lo seguiría sin pensar dos veces ¿Harry había sacado algo de él? Ya para estas alturas del partido creía que no tenía nada de su padre ni madre, "aunque Remus dijo una vez que yo había sacado su habilidad de meterme en problemas" pensó mirando el cielo y soltó otro suspiro. Nada bueno era tener esa habilidad, nada increíble tenía Harry Potter y aun así era el centro de todas las cosas que ocurrían en el futuro.
-solo desearía tener algo de lo cual presumir… de lo cual mis padres pudieran estar orgullosos – susurró muy bajo mientras sus puños mantenían un fuerte agarre, tanto que no dudaba en que pronto sus manos sangrarían
-¿para que deseas el reconocimiento de tus padres? – la voz de Severus le aviso que no podía burlar a su compañero
-porque para muchos que somos primogénitos de familias poderosas el reconocimiento de nuestros padres y su felicidad significa todo… significa un día mas de dicha - comento Lucius sentándose al lado de Harry - no podemos desobedecerlos aunque queramos… comprendo muy bien a Harry
-incluso si quisiéramos estar con esos seres que están unidos a nosotros… no podemos seguir a su lado – Regulus se sentó al lado de Severus con un semblante completamente serio – la familia lo es todo, pero su posición política y su estatus lo es mucho mas Severus… no podemos dejar de lado a nuestros padres
-hablaran por ustedes… hacer algo solo porque un adulto te lo ordena o porque otro ser te obliga no va conmigo
-y aun así no respondes a ninguna ofensa que te da esa pandilla de sangre sucia, todo por obedecer al estúpido director
-no es eso, si no respondo es porque no creo que tenga que demostrar poder a través de la fuerza, se mas que ellos y también el alcance de mi magia, pero no por ello dominare a los demás a base de maltratos, no soy como ellos… - Severus bajo un momento la cabeza y luego vio a los tres chicos – soy mas que ellos y por mucho que me ataquen no podrán quitarme mis metas, tampoco me harán menos… solo demostraran que son un par de idiotas sin cerebro
Sin mas Snape se levanto y salió con paso imponente del aula a pesar de que muchos Gryffindor le gritaban cosas desagradables. Harry lo veía como si fuera el objeto mas preciado de la vida y es que así lo sentía, Severus había cambiado mucho en toda su vida, pero este ser no dejaba de ser tan ejemplar como en el futuro "siempre luchando y no dejándose avasallar por nada, nunca le importó ser odiado, nunca le importo que lo despreciaran y aislaran si por ello pudiera hacer feliz a sus seres queridos" fue el pensamiento que se instauró en su mente mientras escuchaba a sus dos compañeros comer y decir cosas incomprensibles, la verdad nada cavia en la mente de Harry mas que la presencia de Severus "te quiero… te amo".
Sin pensarlo dos veces Harry se levanto con rapidez y corrió fuera del gran comedor para poder buscar a Severus quien no había avanzado mucho. Sonriendo Harry se acerco a él y le puso una mano en el hombro, obviamente el chico se asustó, pero se recompuso en seguida para seguir caminando como siempre sin decir nada.
Harry no sabía que decir en ese momento así que solo lo siguió como un fiel perro a su dueño suponiendo que irían a la biblioteca por el camino, pero grande fue su desconcierto cuando se dio cuenta que habían frenado frente al tercer piso, iba a decir que estaba prohibido, pero pronto la mano de Severus tomo la suya y lo obligo a entrar en completo silencio y discreción.
Pasaron unos minutos antes de que pudieran eludir a todos los obstáculos y por consecuencia respirar tranquilos.
El lugar era algo maravilloso, tanto que Harry debió limpiar sus lentes y colocárselos nuevamente para no pensar que aquello era una vil mentira producto de su enloquecida mente.
Al frente de ellos, imponente como siempre estaba la insignia del colegio hecha completamente en mármol y bastante grande a su lado se encontraban cuatros estatuas muy bien conservadas. Al lado izquierdo estaba Godric Gryffindor y Salazar Slytherin, al lado derecho se encontraban dos mujeres hermosas e imponentes Rowena Ravenclaw y Helga Hufflepuff.
Los cuatro miraba la insignia con orgullo y sus animales respectivos se encontraban en el hombro de cada uno mirando hacia ese lugar también. En el centro del lugar solo había una mesa vieja y desgastada pero que se mantenía firme a pesar de todo. Las murallas estaba llena de ventanales grandes que dejaban ver lo hermoso del lugar que los rodeaba, el lago negro bajo la luna, arboles bailaban gracias al frio viento que había afuera, el pasto se mecía con la única intención de invitarlos a dormir "hermoso" fue lo único que pudo cruzar por su mente en ese momento.
-por mucho tiempo este sector fue negado a todos los estudiantes que cursaban el colegio, no se les permitía ya que el lugar en si es sagrado y todos son unos mocosos para venir aquí – comento en conjunto de un bufido para pasar a sentarse en una de las cuatro sillas que se encontraban en el lugar – cuando el director se enteró de que estaba aquí me costo mucho en hacer que me diera el permiso de quedarme, espero que no lo estropees
-confías en mi…
-¿hmm? No es confianza, es… es retribución por lo que hiciste hace poco, pero tampoco espero que lo hagas de nuevo
-soy un año menor, no tengo mas poder que ellos
-mientes, lo tienes – Severus lo miró con ojos penetrantes y recorrieron el cuerpo de Harry meticulosamente – se nota, pero no se como puede ser
-jejeje ¿por mi familia?
-tampoco me lo trago – ya había vuelto a su disposición de leer – a veces quisiera poder meterme en tu mente para descubrir el alcance de tu magia, descubrir a que me enfrentare en el futuro
-entonces será mejor que te apures en llegar al capitulo de oclumancia – la broma le salió espontanea mientras se sentaba a su lado y recostaba su cuerpo en la mesa para ver a Snape con una sonrisa inocente en los labios "confías en mi… realmente lo haces"
-hmmm…. No lo había pensado, pero tienes razón – dijo sonriendo muy leve y viendo a Harry- la oclumancia es complicada, pero no indomable
-estaré esperando a tu nuevo poder Severus –cerrando los ojos soltó un suspiro, la magia del lugar era tan equilibrada que sentía que su cuerpo estaba en una paz absoluta
-entonces ¿tomaras las clases?
-por su puesto, ya me han advertido que si rompo una barrera no podre escapar nunca mas y ¿sabes? tampoco lo pretendo – dijo riendo viendo la cara de confusión de su nuevo amigo, mas no hicieron mas comentario.
En completo silencio Harry se estiro y miró las esculturas una vez mas, dejándose envolver por su maravillosa expresión, aunque aquello no duro mucho porque tan pronto como se concentro Severus le extendió un libro de pociones "pociones avanzadas" era el mismo libro en el que Severus le ponía tanto esfuerzo para poder lograr pociones perfectas. Ya no existía escapatoria alguna, solo tenía que quedarse en silencio y comenzar a leer. Con mucha suerte y teniendo a Draco junto a Severus como profesores de pociones podría hacerse el mejor pocionista y al volver a su tiempo correspondiente, poder impresionar a su profesor "y no Severus, esto no es trampa alguna" fue su último pensamiento antes de enfrascarse en una complicada lectura de la cual entendía casi la nada misma.
well
aquí finaliza el episodio, espero que les haya gustado como dije en un principio y pues no me queda mucho que decir, mi internet esta algo lento y malo así que no se si esto va a subirse hoy o tendré que hacerlo mañana, solo que les llegara este episodio si o si xD
en otras cosas quería de verdad agradecer los comentarios que fueron dejando, se les agradece un montón de verdad y les juro que me sacaron mas de una sonrisa.
sin mas que decir, mas que espero sus comentarios, es hora de que me despida por lo que les deseo un feliz día, feliz semana.
un beso, un abrazo y que se cuiden bastante
nos estamos viendo
bye bye
Zack Engel
