Disclaimer: Todo el universo de Harry Potter es propiedad de J. K Rowling y compañía.
Advertencias: Este fic participa en el minireto de octubre para "La Copa de las Casas 2017-18" del foro La Noble y Ancestral Casa de los Black.
Palabras: 400.
Variables sorteadas: escalofrío.
tinta invisible
[pansy parkinson]
Las antorchas iluminan y dibujan sombras en la habitación.
Pansy revisa con cuidado las anotaciones emborronadas, buscando algo que pueda dar sentido a esa locura donde se halla envuelta, pero sin encontrar nada que no haya podido ver antes.
Es frustrante.
Le pican los ojos, las letras le bailan y el corazón le late con demasiada fuerza, eclipsando el sonido que hacen sus dedos al tocar el papel o el de la pluma al rasparlo. Sabe que algo está mal, que ese dolor que comienza en su pecho, que se extiende por su cuerpo y anida en su cabeza, no puede ser normal.
No cuando no encuentra explicación.
Está agotada.
Esta guerra silenciosa, que surge en las sombras y se extiende como la pólvora, la está matando.
Deja caer la pluma.
Parpadea, una, dos y varias veces; se le empieza a emborronar la vista. Un dolor agudo se instala en su sien, quebrándola. Y el pergamino, donde lleva toda la tarde anotando, se le resbala de entre los dedos. Asustada, porque lo está y mucho, intenta incorporarse, derribando el tintero y dejando un reguero de líquido negruzco encima de los pergaminos.
Algunas gotas caen sobre su ropa.
Y otras en la alfombra.
Pero no le importa.
Se apoya en la mesa y ejerce tanta presión que los nudillos se le ponen blancos. Cierra los ojos hasta ver pequeñas lucecitas tras los párpados y respira hondo, rogando que no ocurra; que las sombras no vuelvan.
—Por favor, por favor, por favor…
Pansy no suplica y no le teme a la oscuridad, a pesar de que es exactamente lo que parece.
¿De verdad es solo oscuridad?
El silencio se quiebra, y Pansy se muerde el labio para retener cualquier sonido que pueda desvelar el terror que la inunda.
Un siseo.
Algo arrastrándose.
—No es real… —susurra, y un escalofrío le recorre la espina dorsal, la paraliza, al notar que algo viscoso se enreda entre sus piernas y escala por su cuerpo.
No quiere abrir los ojos.
No quiere recordar.
Los cristales de las ventanas se quiebran, las antorchas se apagan y un frío mortífero alcanza su corazón.
Alguien grita.
Ella grita.
Y la oscuridad se marcha a tiempo, antes de ser descubierta, pero habiendo destrozado un poco más el corazón de esa bruja traidora.
Entre manchas de tinta, cristales rotos y lágrimas no derramadas, yace un mensaje en tinta invisible.
«Estás condenada».
fin.
Hola, hipotéticos lectores(?.
Empiezo octubre con esta pequeña locura un poco cutre, porque es cutre, yo lo reconozco, así que vosotros también podéis hacerlo. Pero para hacerme un poco feliz, fingiré que ha quedado pasable y lo publicaré. Si lo estáis leyendo, es porque lo he conseguido.
Sí, se me ha ido la cabeza, culpad a la universidad. :(
Pansy está viva, obviamente no la he matado, no iba a aclarar este punto, pero si me voy a atrever a decir que esta escena puede formar parte del universo El fuego que consume nuestra alma, más me vale aclarar que sigue respirando; ahora bien, no puedo decir qué le está pasando.
Esta escena no está ambientada en la segunda guerra mágica, si no diez años después. Si queréis saber más sobre mi proyecto, que está creciendo sin que yo me dé cuenta o pueda hacer algo para impedirlo, id a mi perfil a ver los enlaces de las diferentes historias o pasaos por el de ao3, ahí todo queda más claro.
¿QUÉ HAGO?
Serpientes, siento este tostón que os he echado encima, también me disculpo a regañadientes con leones, águilas y tejones, ahora sí: esto ha acabado. DESEADME SUERTE. O no, como queráis.
gracias por leer,
¿reviews, tomatazos o imperdonables?
