Disclaimer applied.
Dedicado a Marie Malfoy, mi gemela, te quiero. Gracias por tu apoyo.
Capítulo 2:
Un problemático acontecimiento
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Sakura cerró sus ojos suavemente. Dejarse llevar por el momento era algo con lo que estaba teniendo maestría. La mano de Sasuke acariciaba pausadamente su espalda y sus labios sobre los suyo se sentían jodidamente mágicos y turgentes. Con paciencia y delicadeza ambos habían empezado a perder el control con el tiempo. Aquella era la primera vez que se dejaban llevar más allá de un tacto de manos o los dulces besos en la mejilla que ella le dedicaba a él cuando se despedían. Aquellas cosas que hacían en secreto.
Sasuke suspiró, con sus ojos cerrados y los labios a centímetros de los de ella. Sus pechos eran un vaivén, era la primera vez en mucho tiempo que volvía tocar los labios de ella. Desde esa noche en que le había encontrado en aquel bar totalmente ebria junto a Tsunade y sus labios habían tenido un leve contacto con los de ella, Sasuke se dio cuenta por sí mismo que deseaba tocar esos labios tantas veces como le fuera posible.
Pero aquel momento que vivía en ese instante, Sasuke Uchiha estaba comenzando a perder el control y se estaba dejando llevar por los deseos que su cuerpo le pedía. Sólo sus respiraciones y sus suspiros ahogados, es qué ha acaso aquello no era algo que no se podía detener con un simple alto la cosa no era así de sencilla y se había dejado arrastrar mucho.
El beso se intensificaba cada vez más de lo que ellos pensaban y entonces fue cuando las manos de ambos se adentraron bajo las telas del otro. Tan suave era el cuerpo de Sakura. Tan perfecto era el torso de Sasuke. Suspiraron con desesperación y con los gemidos descarados de Sakura provocando una melodía realmente placentera de cierta manera.
A puertas cerradas. Todo había comenzado con una suave despedida donde Sakura sin pensarlo había besado accidentalmente sus labios. Pero como todo hombre a su edad, Sasuke sintió aquel tacto realmente agradable y entonces con su mano tomó la barbilla de ella y se posicionó sobre sus labios besándolos de una manera casta y sin nada más que el deseo de tocar aquella parte tan dulce del cuerpo de ella. Pero la carne es débil y Sasuke era un hombre con todo el sentido de la palabra. Se dejó llevar poco a poco y el beso se intensificó a tal altura que había terminado adentrándose al departamento de la joven cerrando la puerta de un golpe y aprisionando su cuerpo junto con el de ella en la pared.
No se podía detener, le era imposible.
— Sasuke-kun — dijo Sakura sobre sus labios —, yo creo que esto es mucho.
Los labios de Sakura soltaron los suyos y las manos de ella salieron debajo de sus ropas dejando de acariciar su torso. Él hizo lo mismo con un poco de furia interna. Habían llegado demasiado lejos, ambos habían permitido aquello, trató de hacerse entender a sí mismo que aquello no era solamente su culpa.
— Nos hemos dejado llevar — rescató. Llevó su mirada al aspecto de ella. Labios enrojecidos y mirada totalmente crispada por un brillo oculto —, le he dado mi palabra a tu padre de que no te tocaría hasta que estuviéramos casados.
Mantuvo su postura ante ella. Con su mirada totalmente dura y con sus labios doliéndole levemente, Sasuke miró a Sakura como siempre lo hacía, con profunda paz. Un rincón de paz y un calor de hogar, aquello era tan cálido. Los brazos de aquella mujer eran tan cálidos que deseaba protegerla hasta el último instante. Era como estar en casa.
— No es eso — dijo Sakura mirando a través de la ventana la flamante luna que se ofrecía esa noche —, tienes miedo de lastimarme. Crees que eres el mismo niño crispado de odio y lleno de deseos de sangre de hace unos años.
Justo en el blanco. Todo había comenzado con un con un "dejarse llevar", la venganza era igual, un dejarse llevar por algo desconocido. Debía admitirlo, tenia miedo de dejarse llevar por sus deseos de nuevo y lastimarla. También podía contar de cierta manera la promesa que le había hecho a los padres de Sakura semanas atrás. Sin embargo, lo que realmente le sacudía en temor era el hecho de poder lastimarla como tantas veces había tratado de hacerlo.
— Creo que es hora de que me vaya — se giró sobre su propio eje y antes de poder tomar el pomo de la puerta la mano de Sakura tomó la suya. La encaró —. ¿Qué sucede?
— No me harás daño.
— No ahora. Sakura, te puedo dañar y aún así decides jugar a los esposos. Sabes quien soy.
— No te equivoques. No sé quién eres ahora, te estoy conociendo de nuevo. Eres alguien nuevo y aunque trates de esconderte en esa fachada te conozco en ese sentido. El Sasuke de esos días ya no existe al igual que esos días.
— Pero existieron.
— Exacto, existieron. Ya no más. Tú eres alguien nuevo. Alguien que desea proteger esta aldea a pesar de no tener nada importante acá. — Sakura le sonrió de una manera tan dulce que pudo jurar que ella escondía algo oscuro en ella —. Ese Sasuke de esos días no volverá.
— Me has visto en un espejo, Sakura — atacó Sasuke —. Soy la viva imagen de Madara. Muchos dicen en esta aldea que cuando Madara era joven era igual que el yo de la actualidad. Y míralo ahora, muerto por dejarse llevar.
— ¡Por el amor de los dioses, Sasuke Uchiha! ¿Qué mierdas sucede contigo hoy? — Sakura alzó la mirada al techo y suspiró totalmente molesta.
— Pero que educada estás hoy.
— No me joda, señor me miro al espejo y me parezco a Madara.
Estaba molesto ante las últimas palabras pronunciadas por la joven Haruno. Trató de soltarse del agarre de ésta pero le fue imposible, Sakura fue más rápida que cualquier persona y le había lanzado bruscamente contra la pared.
— Tú ya no eres ese chico. Ése quedó atrás y tú eres alguien nuevo. Ya no quieres mas venganza, solamente quieres la paz, quieres proteger este lugar, un lugar que tus padres y tu hermano habitaron. Un lugar donde tus seres amados respiraron y nacieron. Cambiaste y más de lo que Naruto, Kakashi-sensei y yo pensábamos. Lo que digan en esta aldea no importa. — Las palabras de Sakura lo rendían y lo sanaban levemente.
Un lugar donde deseaba volver a tener una familia.
Ahora Sasuke fue el rápido y era Sakura quien se encontraba en la pared.
— Un lugar donde nos casaremos. Un lugar donde si hay algo importante para mí. Te has convertido en algo tan necesario en mí que es por tus palabras y sentimientos que regresé. — Admitiendo con susurros. Miró la mirada verde de Sakura, soñadora y manchándose de lagrimas de alegría —. Quiero que en este lugar sea donde yo vuelva a tener una familia.
La besó nuevamente. Suavemente como si aquello fuera una muerte lenta y dulce. No, él no era un hombre dulce pero aquella mujer podía sacar lo mejor de sí y aquella parte de un niño siempre afloraba frente a ella.
— Entonces será así. — Sakura besó levemente a Sasuke.
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Kakashi miró a Shikamaru con profunda diversión en sus ojos. Una sonrisa socarrona se escondía tras su mascara. Con la invitación entre sus manos, Nara aún no comprendía el propósito de aquel sobre rosa con aroma a flores de cerezo. El Hokage había dicho algunas palabras pero aún la realidad de los hechos no caía sobre él. Quizás aquello era una broma. Konoha últimamente se estaba volviendo un lugar de locos. Familia Nara, escrito con perfecto cuidado. Shikamaru suspiró pesadamente.
Sasuke Uchiha y Sakura Haruno contraerían nupcias dentro de poco tiempo.
— Menuda mierda — silbó Shikamaru —. Pensé que sería usted quien se casaría con ella dentro de un año.
— Esos eran los planes — espetó Kakashi —. Pero Sasuke apareció y créeme a mí también me sorprende.
Shikamaru analizó el rostro del Hokage con profunda seriedad. Ni él mismo se creía semejante mentira.
— Usted y yo sabemos que no le sorprende —recató Shikamaru.
— No sé de qué hablas —dijo Kakashi.
— Bueno. — Shikamaru asimiló todo como si de una broma se tratara —. Mi esposa se volverá a poner frenética. Temari suele ser un dolor de culo a la hora de buscar atuendos y regalos para una boda.
— Naruto dice que Sasuke parece algo feliz. Pero últimamente no está evitando a todos. Incluso hasta hace unas semanas evitaba a Sakura y míralos ahora. Se casarán. — Una sonrisa realmente sincera se escondía tras aquella mascara.
Kakashi llevó su mirada al Monumento Hokage. Apoyó su cuerpo sobre el escritorio dejando caer sin perdón los perfectos documentos que una muy cansada Shizune había apilado aquella mañana. Shikamaru masculló palabrotas ante aquel suceso.
— No entiendo por qué Sakura no le dio la invitación a Temari. Suelen conversar los viernes en el hospital o en casa. Siempre se reúnen junto con Ino. — Shikamaru se dedicó a esperar una respuesta mientras miraba la espalada del Hokage.
— Sasuke ha preferido mantenerse junto con Sakura al margen. En Konoha siempre hay buenas noticias y en medio de ellas siempre hay un lado oscuro.
— Sexo — soltó sin más Shikamaru observando la invitación —. Incluso a mí, que ya estoy casado, esa palabra me entusiasma.
— ¿Estás insinuando que se casaran sólo por eso? ¿Sexo? — Preguntó Kakashi.
— Una buena noche de sexo y un suceso de nueve meses. — Cruzó sus brazos. Shikamaru desafió a Kakashi con su postura —. Menuda mierda y menudo problema en el que Sasuke se ha metido. Debería de seguir en su viaje. No debió haber regresado.
— ¿De qué hablas, Shikamaru? — Retó Kakashi totalmente molesto.
— Sakura es muy buena persona, no me mal entienda. No es por ella mas debemos protegerla. Sasuke pudo haber cambiado, Kakashi. Pero ambos sabemos que muchos enemigos se acercan cada día más a Konoha desde que Sasuke regresó — espetó Nara —. Usted y yo sabemos mejor que nadie que Sakura es un objetivo básico.
— Nadie la tocará. Sasuke no permitirán que la dañen.
— He ahí la cuestión. Sasuke no permitirán que la dañen, pero no me quiero fiar de él. Ese hombre puede dañarla también.
— Sasuke no es el mismo de antes.
— Tampoco es el mismo de hace unos segundos.
— No entiendo tus argumentos, Shikamaru. Pensé que de entre todos los amigos de ambos, tú más que nadie entendería la situación de Sasuke. Pero estás reprochando.
— No estoy reprochando nada sólo digo que…
— No. Sabes cuánto sufrió Sakura al mirar que todos ustedes se casaban y hacían sus vidas al lado de las personas que aman. Sakura Haruno, esa mujer que te sanó en la Cuarta Guerra Mundial Shinobi, que evitó que murieras, se ha refugiado en un hospital mental para niños. Ha hecho un hospital para poder dedicarse a ello de lleno, ¡Para fingir que no existe su corazón y sus sentimientos!
— Nunca he sobrevalorado los sentimientos de nadie. Pero yo he visto a Sakura muchas veces llorar por Sasuke — se explicó Shikamaru —. He visto como deja de lado sus sentimientos sin darse cuenta que los demás también cargan con su dolor.
— El dolor y los sentimientos de Sakura no es algo que te interesen, Shikamaru. — Espetó Kakashi.
— Claro que no me interesan. Sus sentimientos y dolor me parecen problemáticos. No me interesan, me preocupan — soltó Shikamaru — ¡Sakura me preocupa! ¡Me preocupa lo qué le pueda pasar! ¡Le debo mucho a Sakura! ¡Es ella quien cuida de mi esposa en su estado! — Gritando como si se tratara de un enorme problema, Shikamaru golpeó el escritorio con sus puños estrujando el sobre en sus manos.
Kakashi lo miró con sensación de dolor. Entendía.
— Sakura llorará, sonreirá, será feliz y sufrirá como todos lo hacemos. Eso es algo que no podemos evitar Shikamaru. — Kakashi regresó su mirada al Monumento Hokage —. Ella ya no es más nuestra preocupación.
— Me he exaltado — excusó Shikamaru.
— La idea de que sea sólo por sexo no abandona mi cabeza.
Ambos rieron con diversión.
— Todos sabes que ha esta edad la palabra sexo nos emociona tanto como cuando eres niño y te dan un dulce.
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Acomodó sus ropas y sintió como la puerta se cerró tras él. Sonrió. Levemente pero lo hizo. La noche era fría pero era completamente cálida. El viento azotaba levemente. Caminando a paso lento y sintiéndose seguro del lugar que llamaría completamente hogar dentro de unos días, Sasuke pudo sentir una presencia a sus espaldas.
— Nara — dijo entre dientes deteniendo su paso.
— Sasuke — siguió Shikamaru —. Quiero pedirte en nombre de Temari y yo, que cuides a Sakura.
En ningún momento decidieron mirar sus caras. Solamente decidieron quedarse así, Shikamaru mirando la espalda de Sasuke.
— No entiendo por qué no hacerlo.
— Ambos sabemos de que hablo.
— He visto a Sakura llorar. La he observado por años, llorando por resistirse a la idea de mirarte morir. Esa mujer tiene más valor que cualquiera de nosotros.
— No prometo no hacerla llorar, pero tampoco quiere decir que no será feliz.
Sasuke suspiró pesadamente. Siguió sus pasos dejando los reclamos de Shikamaru atrás y con la vivencia del cuerpo de Sakura sobre el suyo.
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Muchas gracias por sus reviews. No saben cuán feliz me hicieron. Y bueno aquí les dejó este capítulo que espero les guste.
Está recién salido del horno, literalmente, toda la semana estuve pensando como haría y entonces en mi Tablet comencé a escribir de qué trataría.
Espero realmente que les guste.
Sorpresa. El próximo capitulo se llamará: "Aceptar que nunca fue suyo".
Gracias por su apoyo.
¡Hasta la próxima!
…
Irlanda Malfoy
