Ah, pues aquí vengo de nuevo espero les agrade este capitulo, amm siento que me quedo algo bobo pero baah… mi fic es según yo el libro de fuego basado el trailer del mismo y ya, aunque no dejen reviews yo seguiré con el fic por el puro placer de hacerlo aunque se me subirían los ánimos que me dejen uno las criticas siempre son constructivas, y en mi fic seran bienvenidas todo tipo de opiniones. . . well now, enjoy it… if it has something to enjoy...


3

Pretty Handsome Awkward

Era tiempo ya de decidir. O se iba o se quedaba. No sabia que hacer. La duda se apoderaba cada vez mas de el.

Por un lado tenia todavía la oportunidad de rehacer su vida junto a su tío, de mandar al carajo esa idea de "tengo que atrapar al avatar", se le abrirían un sin fin de posibilidades para hacer de su vida, podría enamorarse, ser libre, poder decidir y quizás solo quizás si el poder de la duda se levantaba de su corazón se desharía de la frivolidad.

Del otro lado de la balanza (al lado al que mas se inclinaba el) se encontraba solo un camino: recuperar su honor y demostrarle al mundo que no es solamente un príncipe exiliado y malcriado que no pudo atrapar al avatar. En ese camino su orgullo podía más que el resto de los sentimientos del mundo.

Y en ese caso, la duda y el orgullo seguían predominando.

Los ojos dorados del príncipe Zuko lejos de expresar la ya tan acostumbrada ira y frialdad, demostraban una muy marcada confusión, una confusión que no solo tenia que ver con su honor y todo ese rollo del avatar: había también una revoltura extraña de sentimientos en su corazón, hechos nudo en su garganta.

Es increíble que alguien soporte tanto, sin explotar de alguna manera. Todos esos sentimientos se habían revuelto ya tan pero tan bien hasta formar una masa homogénea, que el chico pensaba que lo único que sentía era ira. Y es así como pensaba expresar todo lo que traía dentro.

¿Pero con quien descargar toda esa frustración?

Aja, exacto, con ese viejo gordo que lo ha acompañado a todos lados y que lo ha apoyado en todo momento¿pero que ganaría el príncipe Zuko estallando de nuevo contra su tío? Aja, exacto, solo se ganaría otra de sus burdas platicas, algún proverbio tibetano o una invitación para que se alivianara tomando el te.

No, con el no daría rienda suelta a todo lo que, seguramente conocía ya a la perfección.

¿Entonces con quien?

¿Acaso con Azula? No solo obtendría otra lavada de cerebro o puras mentiras.

O quizás con la cirquera esa o con Mai. . .

¿Mai?

Zuko no pudo soltar una risa cínica forzada.

¿Por qué tenia que terminar pesando en Mai¿Qué tenia que ver ella con todo ese asunto?

Aja, exacto, seguro era por que eran igual de fríos los dos, ese tipo de personas a las que todo se les resbala.

Pero. . . ¿Era mas frivolidad lo que necesitaba el? Con la que el derrochaba como dulce miel era mas que suficiente.

Lo que el necesitaba eran unos brazos maternales y un poco de comprensión

¿Comprensión?

Aja, Zuko, exacto, descarga tu frustración con alguien maternal.

Esa palabra le hizo recordar la calida piel de las manos de la amiga del avatar. Esas manos delgadas y tiernas cerca de su rostro.

¿Y que tenia que ver ella con todo ese asunto?

-Tengo que atrapar al avatar- Murmuro Zuko

Y si, después de haberse replanteado una y otra vez lo que debía de hacer llegaba a la misma conclusión: recuperar su honor atrapando al avatar, que probablemente ya estaría muerto a manos de su hermanita salvaje Azula y después de eso hacer de su vida lo que el quisiera.

El sol de medio día hacia resplandecer aun mas sus ojos dorados, su cabello ya habia crecido lo suficiente como para recogerlo en un chongo con un listón rojo. El tiempo había puesto más atractivo al príncipe Zuko, que aunque por fuera fuese un adolescente dándose sus aires de maduro aunque anduviera con la hormona algo alborotada; por dentro era un niño sentimental que necesitaba los brazos maternales de su mamá.

Coninuara . . .