De regreso con esta historia, que ya era justo y necesario continuarla...espero de todo corazon que les guste el capitulo tanto como a mi me agrado escribirlo...de ante mano gracias por leer..
PERSONAJES DE S.M...al menos la mayoria
Capitulo 3
Primer encuentro…
"Aerolínea American-Skies les informa que el vuelo 1,318 con destino a L.A. esta por despegar"…
-¿Papá?... amm, ese es mi vuelo- dije medio dudando al ver que Charlie no me soltaba de ese decimo tercero caluroso abrazo de despedida, digo, no es como si me fuera a ir por años a algún recóndito lugar alejado de la mano de dios ¿verdad?
-Está bien, está bien-.- dijo mi padre aclarándose la garganta.- te cuidado Bella
-Si pa…también tu.- le dedique a mi padre un intento de sonrisa…
¡Oh, por todo el maldito infierno! mis piernas están temblando, en que jodido momento me deje arrastrar a esto por esos dos demonios que se dicen llamar mis mejores amigas. …¿Cómo, en el nombre de todo lo sagrado, permití que me embaucaran en esta locura de "sueño"'…. Y que mierda se supone que hare, o diré cuando tenga en frente a los ejecutivos y productores de la franquicia de películas, o peor aún, cuando vea a Edward Cullen, el famoso y guapísimo actor y mi amor platónico….¡AAHHHG! realmente solo espero no desmayarme…eso sería algo muy estúpido de mi parte.
Cuando mi padre por fin me soltó, tuve que correr para no perder el vuelo. Llegue barriéndome al avión, ganándome más de una mirada de molestia por parte de las azafatas del avión. Jamás había viajado en primara clase; resulta realmente abrumador. Es una verdadera lástima que el vuelo no sea muy largo; ahora es cuando desearía vivir en algún lugar más alejado, no se algo así como Timbuctú.
Después de toda una tortura por parte de mi amiga Jessica en su intento de "renovar" mi guardarropa, espero que haya valido la pena. Claro no es como si de verdad, yo, una chica promedio, de cabello castaño, paliducha, y demasiado común, pudiera causarle una impresión de cualquier tipo, a esa gente que toda su vida ha estado rodeada de fabulosas actrices de bronceados perfectos y curvas peligrosas.
-Disculpe Señorita, ¿le gustaría beber algo?- me pregunto por segunda vez la azafata encargada del carrito de las bebidas.
-Te aceptaría un valium.- dije por lo bajo.- No gracias.- le sonreí cuando la señorita me frunció el seño, tal vez si me pregunta dentro de 45 min le acepte algo de beber, de preferencia fuerte, no se tal vez cianuro…
Recuerdo que Jess había puesto los ojos en blanco, al ver mi reticencia a mi "mejor regalo de por vida", como lo habían bautizado mis amigas. Cualquiera diría que estoy siento una completa imbécil en cuanto a mi comportamiento, pero la verdad es que no soy una persona muy sociable, yo, simplemente no encajo con la gente de mi edad, bueno no encajo con la gente en absoluto. Y eso de llegar a un lugar y hacerse amiga de todos, no va conmigo. Sin mencionar el pequeñísimo detalle que yo soy "la fan loca" que gano un concurso para conocer y convivir con la súper estrella del momento.
"Pasajeros del vuelo 1,318, les habla su capitán para informarles que estamos arribando a la ciudad de Los Ángeles, por favor regresen a sus asientos y abróchense los cinturones, en unos momentos comenzaremos el descenso".
Al escuchar las voz del capitán, mi estomago se revolvió violentamente, agradecí fervientemente el no haber comido nada, o habría sido protagonista de una escena de muy mal gusto y un tanto asquerosa. Por lo que apreté mi cinturón de seguridad y cerré fuerte los ojos, rezando por un milagro, como por ejemplo que la hélice de uno de los motores se quemara, o que un rayo atravesara el avión por la mitad.
Tin tin tin…
Sonó la alarma para indicar que el avión había tocado tierra y ya podíamos quitarnos los cinturones, al tiempo que una de las señoritas comenzaba a desearnos una muy buena estancia en la ciudad y a darnos las gracias por volar con ellos, personalmente podría decirle en que agujero podría meterse su bienvenida, pero no creo que sea un muy buen comienzo ¿cierto?
Casi sufro un aneurisma cuando vi mi nombre en un letrero, sostenido por un muy guapo sujeto vestido de pantalón de vestir obscuro y camisa, alto, de cabello negro, y ojos azules, parado entre la gente que estaba en la sala de espera.
-Tú debes de ser "la chica".- me dijo sonriente y me tendió la mano.- Soy Nick Pontis
-Ho… Hola.- tartamudee vergonzosamente cuando le estreche la mano.- ¿Cómo sabes quién soy?- pregunte intrigada
-Por tu expresión.- me dijo entre risillas
-Oh eso es verdaderamente ¡GENIAL!.- dije sarcásticamente por lo bajo, pero al parecer me oyó por que se rio más fuerte y me dirigió una mirada.
-No te preocupes cariño, al final del día estarás acostumbrada a esta locura.- me guiño un ojo amablemente.
Me condujo a una de las salidas donde abordamos una lujosa camioneta negra, con todo y chofer incluido…. Nick resulto sumamente agradable, y lo mejor es que yo no tenía que participar mucho en la conversación, el hablaba suficiente por los dos. Cuando llegamos a las oficinas, donde me reuniría con los ejecutivos me prometió que él estaría conmigo en todo momento, y que pasara lo que pasara, no los dejara intimidarme… ¡como si eso si quiera fuera posible!
El estudio es una locura total, al entrar me tope con partes de la escenografía de alguna película estilo "guerra de las galaxias" con pedazos de extraterrestres incluidos. Protagonistas de series televisivas por un lado, y famosos por el otro. Naturalmente yo estaba completamente intimidada… Nick me palmeo la espalda consoladoramente cuando ingresamos al elevador, prometiéndome que después de la reunión iríamos al hotel, dejaría mis cosas y me llevaría a comer. Al parecer Nick será el encargado de instalarme en L.A.
-Señor, "la chica" esta aquí.- dijo una morena despampanante de ojos verdes, mientras me evaluaba con la mirada.- Hazla pasar.- se oyó una voz grave en respuesta.
Nick y yo entramos a una "sala de juntas", donde dos hombres de mediana edad estaban jugando billar, uno más tenía una batalla épica con su consola de "Wii" y el ultimo hablaba por teléfono como si su vida dependiera de ello… Nick se dirigió hacia donde estaba el hombre del Wii.
-Diablos Pontis, no he podido derrotar tu huesudo trasero.- se quejaba el hombre quien tenía un pantalón gris, una camisa azul cielo, y que al parecer se había quitado el saco y la corbata que estaban colocadas en el respaldo de un sillón negro de piel.
Yo me quede parada, sin saber qué rayos hacer, o decir. Hasta que el del teléfono, me hizo señas para que tomara asiento en alguno de los lujosos sillones de piel…Cuando corto la llamada, soltó un fuerte chiflido para llamar la atención de los demás hombres en la habitación.
-Isabella Swan ¿Cierto?- Me pregunto fijándose en los papeles que se encontraban en el enorme escritorio de madera pintado de negro.- Soy Devyn Kell.- me tendió la mano y lo salude.- Y estos son mis socios Andrón Quikiades.- no me di cuenta que los demás se habían acercado hasta que alguien atrás de mi se acerco y me ofreció la mano; era el hombre del Wii.- Kyle Foster y Devon Cavalleti.- los hombres del billar que también se acercaron y me saludaron con un apretón de manos.
-Bienvenida a L.A. ¿Qué tal tu vuelo?- Devon Cavalleti me pregunto mientras iba y se servía una copa de Whisky.
-Todo bien…gracias.- dije en voz baja.
-Debes estar algo cansada. Lamento el que hayas tenido que desviarte del hotel, pero esto era mera formalidad, ya sabes, cosa de trámites y papeleos.- me dijo jovialmente Andrón Quiakides, el más joven de los tres. Un hombre alto, con piel leonada, hombros anchos, alrededor de los treinta y el cabello largo, sujeto en una impecable cola de caballo.
-No hay problema.- sonreí tímidamente.
-Sí, si.- interrumpió Nick desde el sillón.- por qué no se apuran "Oh señores importantes" y dejan acabar de llegar a la chica.- agrego con sarcasmo.
-Cierra el pico Nick, o juro que te hare acompañar a Alice Brandon por un mes.- lo amenazo Devyn Kell, mientras los otros hombres soltaban risillas y Nick palidecía. Alice Brandon es la compañera de reparto de Edward Cullen, y por lo que salía en las noticias es sumamente popular. Todo un remolino.
-Tal vez Pontis quiera su cambio definitivo Kell.- comento Kyle Foster maliciosamente.
-Muérdeme Foster.- le gruño Nick
-Disculpa el arrebato infantil de estos idiotas.- me propuso Cavalleti con una sonrisa.
-Hombres "El señor dolor en mi trasero" tiene razón.- Andrón llamo la atención de sus socios.- Dejemos que Isabella termine de llegar e instalarse.
-Con todo respeto, jamás me interesaría tu peludo trasero Andrón.- repuso Nick con un resoplido.
-Bueno Nick, jamás especifique de cual hablaba.- Devyn puso los ojos en blanco mientras Nick volvía a resoplar.-pero si te queda el saco.- agrego Andrón por lo bajo.
Yo estaba completamente asombrada y divertida por el comportamiento de los hombres en esta sala de juntas. Por lo que no pude evitar reírme de todos ellos.
-Ok, señores sigamos antes de que perdamos mas dignidad delante de la señorita.- los apremio Foster.
Me entregaron unos documentos donde me hacían acreedora del premio "Viviendo con mi Estrella", donde decía que yo estaba sujeta a pasar dos meses en la ciudad, asistiendo a los eventos donde asistiera mi "estrella", a las grabaciones, entrevistas, programas de promoción y propaganda, así como firmas de autógrafos. También me informaban que mi estancia aquí, seria grabada por las cámaras, pues ¡Oh sorpresa!, la cadena firmo con una televisora para transmitir un programa de televisión tipo "reality Show" y yo tendría que compartir mi experiencia. También me hicieron saber que el hotel que iba a ser mi hogar durante estos dos meses, es el mismo donde se hospeda Edward Cullen, y por si fuera poco, mi "habitación" esta a lado de la suya.
Por lo que después de mi "Trance" mental, firmar y firmar documentos, me despedí de tan peculiares personajes. Devyn Kell quien es el socio mayoritario me hizo entrega de dos teléfonos celulares, uno para comunicarme con ellos, y otro de uso personal, así como un bono por "mi participación" en el Reality y a mi "guarda espaldas", Nick Pontis.
-Sabes Isabella, a Nick podrías quedártelo para toda la vida, dios sabe que no lo quiero aquí.- me dijo el señor Kell de broma.
-Ya hombre.- resoplo Nick.- Si en unos días estarás gimoteando por mi ausencia.- Devyn Kell puso los ojos en blanco y yo me reí
-Bueno, pues bienvenida una vez más a esta "familia". Descansa, que mañana estarás conociendo a todos los famosos y a tu "estrella".- me dijo Kell
Después de despedirme de los ejecutivos, Nick me llevo al hotel "British V.I.U." lujoso, y grande, muy grande. Cuando llegamos al estacionamiento privado, mas agentes de seguridad nos escoltaron al interior, por una puerta alterna. Nick me llevo por el elevador hasta el piso 15, que estoy segura que mi "suite" es más grande que la casa de Charlie en Forks.
-Tienes hambre.- pregunto Nick con sobre entusiasmo.
-Si supongo.- conteste entre risas, el me recordaba a un niño con hiperactividad.
Mi estomago dio un vuelco, que no tenía nada que ver con la comida cuando las puertas del ascensor se abrieron…
Frente a mí se erguía una figura alta, de más de 1.80 cm de alto, delgado, enfundado en una vieja sudadera color gris y unos jeans rotos en las rodillas. Era EL, Edward Cullen… y venia abrazando a dos rubias… A dos malditas perras rubias, altas y hermosas.
No sé qué expresión haya tenido en mi rostro, pero supongo que nada bueno podía ser. Mi corazón estaba amenazando con salirse de mi pecho y él ni siquiera había notado mi presencia hasta que una de las perras se rio de mi…
-Quieres quitarte.- me dijo con tono molesto.- Dios, deberían hacer al personal de limpieza llevar uniforme.- le ladro a su rubia y perra amiga.-y así le ahorrarían la vergüenza de llevar ese atuendo.
Comenzaron a reírse al tiempo que yo me movía a un lado y empezaba a caminar. Fue entonces cuando él dirigió su mirada a mí, y frunció el ceño al notar que me encaminaba a la puerta continua a la suya.
-¡MIERDA!- soltó al mismo tiempo que las puertas del elevador se cerraban.
Apretando mi mandíbula, despache a Nick, argumentando que realmente no tenía hambre, y que quería descansar. A regañadientes se despidió de mí, no sin antes indicarme que vendría por mí a primera hora mañana.
Sola, en la enorme suite del hotel, me arroje a la cama, apretando la almohada contra mi pecho tratando de controlar los estúpidos temblores involuntarios de mi cuerpo…
¡Dioses por favor… permítanme caer en coma, solo dos meses…por favor!
Por favor sean buenas con la Simi y dejenle saber que les parecio el capitulo ... la simi las lleva en su corazon :B
