Konichiwa!!!...primero que nada...Feliz Navidad!!! nOn...sii!! espero que hayan pasado una linda Navidad!. Ya a un día después de haberla celebrado les traigo el 3 cap de este fic!...
Agradezco por supuesto a Scayla, DoncellaHorny y Lorena por sus reviews!...arigato! n.n
Disclaimer: Los personajes de Grav. no me pertenecen, solo los tomé prestados para este fic y su entretención.
Capítulo 3
Declaraciones de amor . Problemas.
Corrí mucho aquella noche, corrí por calles que no conocía, no tenía la menor idea de donde estaba parado, pero mi corazón me guiaba y mis piernas actuaban casi por instinto. Solo deseaba llegar y decirle que lo amaba.
El cielo se encontraba con algunas nubes que amenazaban con descargar su llanto sobre la ciudad, corría una brisa muy fría y la temperatura era baja, sus labios dejaban escapar un vapor blanco pues solo llevaba puesta una delgada camisa. Pero nada de esto lo detuvo.
Su corazón se agitaba y por momentos sintió que se le saldría del pecho, su respiración era agitada y su cuerpo sudaba frío.
La gente lo miraba cuando pasaba entre ella a una velocidad que era digna de un corredor. Solo se detuvo a tomar aire cuando se vio frente a la Casa Blanca, se tomó de los barrotes de la reja y se apoyó con su otra mano en las rodillas, estaba cansado, había corrido demasiadas cuadras sin darse cuenta.
No podía hablar, se sentó, respiró hondo, hizo su cabeza hacia atrás y miró el cielo, no se podían ver las estrellas, las nubes habían aumentado dándole al cielo un tono más bien rojizo que el negro que le caracterizaba. Sonrió. Estaba a punto de hacer una locura.
Llamó a la puerta, nadie contestaba, volvió a llamar. Silencio. Temió que no estuviese nadie en el lugar, pero de pronto una voz familiar fue escuchada. Insistió en que debía ver a Yuki, pero le negaron el acceso a la Casa a esas horas, sintió que se hacía trizas, todas sus esperanzas estaban puestas en aquella noche y no le estaban permitiendo expresar lo que sentía.
Se sentó, derrotado donde mismo había tomado aire. Esperó. No supo que hacer.
No comprendía por qué las cosas me estaban saliendo mal aquella noche, solo supe que el destino estaba siendo muy cruel conmigo, tenía ganas de llorar, pero no lo hice. Yuki me había enseñado que no era bueno que llorara tanto, decía que parecía un niño sin remedio. Pero en ocasiones era complicado hacerle caso, sobretodo si se trataba de no tenerlo conmigo.
Por suerte, escuchó los llamados que hice y se levantó buscando la respuesta para tanta molestia, la joven empleada que me había entendido le explicó que yo lo estaba llamando, pero que ella tenía órdenes estrictas del presidente para no dejarlo salir.
.- Mi padre le dijo eso? –murmuró el joven ante la asustada chica.
.- Hai joven Yuki…-sin decir una palabra Yuki volvió a su cuarto, la joven más calmada pudo volver a dormir tranquila, suponiendo que el chico se encontraba en su cama durmiendo pensando en las molestias que ese chico le causaba al ir a esas horas a su casa, pero Yuki se había vestido y con gran sigilo había logrado salir al patio, abrió la reja e hizo entrar a Shuichi quien entre alegría, miedo y nerviosismo accedió a sentarse con él bajo el árbol que tanto les gustaba.
Allí estarían solos. Completamente solos. Podrían decirse todo lo que desearan y nadie los escucharía pues los cuartos de todos se encontraban por detrás de la Casa Blanca y ellos estaban sentados a la entrada, lejos de la vista de los guardas, de la gente intrusa y de su familia.
.- Y bien?...-exclamó Yuki quien como siempre comenzaba las conversaciones- Para qué viniste a estas horas…
.- Yo…-su cuerpo temblaba, sentía que se desmayaría en cualquier instante y que no lograría decirle nada, el solo tenerlo cerca lo inquietaba, el solo hecho de saber que quizá probaría sus labios lo atormentaba, y el recuerdo de sus padres y de sus cargos lo llenaba de incertidumbre. Por un momento pensó en decirle que se sentía solo y quería algo de compañía, pero las palabras de su padre llegaron como un puñal a su corazón y lo atacó sin remordimientos.- Yuki yo…
.- Vas a decírmelo o te vas a poner a tartamudear? –dijo con cansancio mirándolo directamente, se veía agotado, su camisa estaba medio desabrochada y sus cabellos agitados por la brisa habían quedado desordenados, dándole un aspecto mas bien gracioso, pero que él encontró lleno de sensualidad.
Shuichi se sintió intimidado por su mirada.
.- Yuki…verás…es que yo….-comenzó a murmurar buscando en el árbol algún motivo para no mirarlo directamente a él-
.- Qué pasa contigo?
.- Yo…bueno en realidad tu…-solo serían un par de palabras, solo un par y acabaría para siempre el martirio- tu me….-por qué costaba tanto decir cuatro palabras?- tu me…
.- Tu también…-exclamó sin dejarlo terminar, sabía a lo que se refería, pero quiso molestarlo por unos instantes, le gustaba verlo enojado intentando decir algo a su favor. Notaba que el joven Japonés estaba muy sorprendido, por momentos incluso ni siquiera comprendió a que se refería, no creía que fuese realidad, pensó que era un sueño y que ya pronto despertaría. Sin embargo Yuki lo tomó del rostro y se acercó a él dejando sus labios a solo unos centímetros el uno del otro – tu también me gustas mucho Shuichi…-terminando con la distancia Yuki juntó sus labios a los de Shuichi en un beso lleno de amor y calidez, ambos sentían que lo que hacían era correcto.
Es imposible poder describir con palabras lo que significó para mí ese beso, me sentía el ser más feliz del planeta, me sentía completo por primera vez en mi vida, me sentía seguro entre sus brazos, me sentía feliz en todo lo que esa palabra pueda significar. A su lado nada me faltaba, aunque estuviésemos en la peor de las situaciones si él estaba conmigo yo sabía que todo estaría bien.
El contacto de nuestros cuerpos con aquel beso que no sería el último fue lo que me hizo pensar que no importaba lo que los demás pensaran, nosotros éramos felices y todo lo que dijesen los demás no tenía sentido si ambos nos daban el confort necesario, si nos dábamos la seguridad de amarnos.
Nuestro amor era puro, solo queríamos ser felices.
Abrazado por el joven de rubios cabellos y siendo su cuello llenado de besos por los labios del estadounidense, Shuichi descansaba por fin de todos sus temores, se habían alejado de él al momento de decidirse por contarle sobre sus sentimientos, ahora, venía lo complicado, que su amor subsistiera entre el mundo.
.- Yuki…-exclamó con tono de tristeza-
.- Qué pasa…-inquirió separándolo de su cuerpo para poderlo mirar con mayor detenimiento-
.- Me iré pasado mañana…-Yuki abrió sus ojos, ante la sola idea de perderlo su cuerpo lo había abrazado nuevamente contra sí, no podía dejar que se fuera, no ahora que estaban juntos por fin- demo…mi hermana, me dijo que podía hacer que nos quedásemos más tiempo…
.- Eso no es seguro Shuichi, si tu padre no lo acepta tendrás que irte…-murmuró sin dejarlo de tener entre sus brazos, sintió como Shuichi se acomodó en su pecho y lo acarició suavemente como si fuera a lastimarlo mientras de sus labios se escapó un suspiro.
.- Yo no quiero irme y dejarte…demo qué podemos hacer Yuki…afuera de esto hay un mundo que nos odia…
.- Y otro que nos acepta…
.- Demo nuestros padres son los presidentes de las dos potencias más grandes del mundo…te imaginas si se enteran que nosotros bueno…somos…pareja? –inquirió con temor y bien fundamentado. En la política, hijos de presidentes como sus padres, no era tolerable aquella situación tan vergonzosa.
.- No me importa…vámonos a otro lugar donde no tengamos problemas, donde podamos vivir tranquilos..-murmuró como si fuese más un pensamiento para él mismo que para decírselo a su amante-
.- Demo donde…siempre nos encontrarán…seremos perseguidos…si la prensa se entera…no podremos vernos más…y no quiero Yuki…-exclamó el joven de rosados cabellos-
.- Vete Shuichi –el chico abrió sus ojos con temor- es mejor que vayas a tu casa, ve si tu hermana algo puede hacer…si te quedas…veremos que pasará con nosotros…-un nuevo beso selló aquella conversación, la noche de testigo y aquel árbol como cuidador serían los únicos que sabrían sobre aquel plan de los amantes.
Cuando volví donde nos hospedábamos mi hermana ya había hablado con mi padre, consiguió que nos quedásemos con un par de guardias por dos días más de los que él y mi madre estarían. Al momento de informarme mi pecho dio otro respiro. Un problema menos ya, ahora solo quedaban unos cuántos por resolver.
Esa noche fue larga, no dormí contándole a mi hermana todo lo que había pasado aquellos días y aquella noche que para mí fue tan espectacular. Nunca pensé que mi hermana podría reaccionar de aquel modo, se veía tan tranquila y comprensiva que por momentos me asustaba y me hacía pensar que solo me engañaba, que de pronto saltaría y me gritaría que me alejara de ella. Pero nunca sucedió, por el contrario, me brindó su apoyo completo.
Me explicó que Yuki tenía razón, y que la única manera de que pudiésemos vivir tranquilos era lejos de nuestros padres y de nuestros países.
En la mañana se durmió en mis brazos y yo caí en un profundo letargo momentos después. Desperté en la noche con mi hermana aún junto a mí, me levanté y la dejé sobre la cama, fui a ver a mis padres que hacían las maletas, me dieron como siempre una gran lista de cuidados a los que asentí y por sobre toda las cosas, me pidieron que cuidara de Yume, cuando realmente era ella quien cuidaba de mí.
Solo nos quedaban dos días juntos y por nuestras mentes pasaban millones de planes para irnos lejos, juntos, pero todos eran muy arriesgados o no eran posibles.
.- Vámonos al fin del mundo! –exclamó alegre el más joven-
.- No seas baka..no puedo robarme el dinero de mi padre –le explicó su pareja con más calma- debemos irnos a otro país, con eso bastará…
.- Demo en todos los países nos conocen…
.- Entonces quedémonos aquí y ya –terminó por concluir Yuki, en todos lados estaban expuestos a la prensa y a la gente, que más daba si era aquí o en un lugar apartado de sus hogares y familias-
.- Yuki…tu sabes que eso es mucho peor…-suspiró el chico Japonés. Tomó una flor en sus manos y la dio vueltas- la vida tiene muchas vueltas…-exclamó mirando la flor-
.- Si así es…pero qué tiene que ver eso con nosotros –le preguntó abrazándolo-
.- Quizá el destino nos tenga preparado algo bueno lejos de aquí no crees? –sonrió-
.- Supongo…aunque a tu lado, lo veo algo complicado –exclamó mientras reía con burla. Shuichi se molestó y saltó sobre él riendo y besándolo.
.- Yuki-kun!! –la voz de una mujer los alertó e hizo que se pusieran en posición de dar explicaciones, pero solo era Mika, su hermana.
.- Mika…que susto…-murmuró el chico sin preocuparse mucho del asunto, en cambio Shuichi comenzaba a hacer visible su nerviosismo y su falta de explicaciones para decirle a la hermana de Yuki-
.- Tranquilo ella lo sabe –Shuichi entonces vio salir a su hermana tras Mika quien los miraba molesta-
.- Cómo se les ocurre estar así aquí en le Casa!! –les gritó-
.- Mika-chan onegai baja la voz, pueden oírte –murmuró calmada Yume a lo cual la chica de largos cabellos asintió-
.- No digo que no puedan demostrar su amor, demo…aquí es un riesgo…quieren que los separen así nada más?...no sean ridículos chicos…
.- En ningún lugar estaremos tranquilos que más da...-dijo Yuki encendiendo un cigarro que Shuichi sacó de sus manos recibiendo una mirada de desaprobación-
.- No me gusta esto…-exclamó como niño- tómame a mí! –le gritó lanzándose a sus brazos. Las chicas se miraron y comenzaron a reír ante su actitud.
La verdad nunca imaginé que Mika también nos ayudaría. Con el tiempo Tatsuha también se enteró y, aunque con más recelo, dijo que nos apoyaría en lo que fuera necesario.
Nos decidimos a salir de la Casa Blanca, pues si bien el Presidente y su esposa nunca estaban los sirvientes podían vernos. A la calle salíamos con lentes de sol y solo pasábamos como dos chicos más de Nueva York.
En ocasiones no podíamos resistirnos y nos tomábamos la mano, nos quedaba poco tiempo y las cosas no estaban claras, quizá no seguiríamos juntos, pero las miradas y las palabras nos obligaban a separarnos y a controlar nuestros impulsos.
Con el paso de las horas no se hizo tan terrible como en un principio, pero aún así, veíamos a las otras parejas que tranquilas se abrazaban, nos hubiese gustado hacer lo mismo, después de todo solo queríamos a hacer lo que ellas hacían: demostrar nuestro cariño. Pero las palabras venían nuevamente a nuestros oídos y debíamos hacer lo que la sociedad quería de nosotros.
Las horas pasaban y la incertidumbre con respecto a nuestro futuro seguía cada vez más incierto.
.- Tengo dinero ahorrado…si nos vamos esta misma tarde, no armaremos escándalo –murmuró Yuki- nos iremos donde sea…
.- Yo también tengo dinero, pero Yuki…no sé si esto funcione…-exclamó mirando la mesa en la cual se habían sentado para tomar té y discutir del tema-
.- Confías en mi? –Inquirió muy serio el chico inglés-
.- Nani!?...Claro que confío en ti Yuki!!...demo no confío en lo que el destino nos tenga..-sintió como una mano se posaba sobre la suya-
.- Nosotros haremos nuestro destino, no será necesario que él por sí solo nos haga saber lo que desea que nos pase…
.- Hai…-sonrió el joven. Shuichi. Notó como una chica los miraba casi con ternura, mientras que otra señora frente a ellos los miraba con desprecio.
Tres chicos caminaban por la misma calle en la que ellos tomaban café. Reían y todos miraban a Tatsuha quien como siempre jamás se había puesto gafas para salir y normalmente llamaba la atención de toda la gente y sobre todo de las chicas lo cual, claro está no le resultaba incómodo, pero al ver a su hermano a tan solo unos metros de él el mundo se le vino encima, no podía dejar que lo vieran, John era de esos tipos que pensaba que los homosexuales eran lo peor y si descubría el romance entre aquellos dos jóvenes estaba seguro lo denunciaría a la prensa y se armaría el escándalo que sus hermanas deseaban evitar.
.- Chicos chicos!!!!! –gritó de pronto captando su atención- olvidé algo en Casa, porqué no me acompañan vale?...
.- Jajaja para qué Tatsuha…podemos comprarlo, por dinero no nos quedamos –exclamó John, Michael se había dado vuelta sin prestarle mucha atención a su amigo, fue entonces cuando distinguió el cabello rosa de Shuichi, vio que estaba con Yuki, bajó su mirada a la mesa y descubrió sus manos tomadas, entendió todo, Tatsuha deseaba despistar a John..y él debía hacer lo mismo.
.- No John Tatsuha tiene razón, vayamos a su casa de seguro es algo que no puede comprar –Tatsuha lo miró confundido, pero sus miradas cómplices le lograron hacer entender que también deseaba ayudar a Yuki y a su amante-
.- Está bien, vayamos a tu casa –exclamó resignado al ver que no tenía ninguna posibilidad de poder salirse con la suya en aquella discusión.
Tatsuha y Michael se dispusieron a caminar, pero John los detuvo diciéndoles que el camino era por donde iban, fue entonces cuando se dio vuelta y todo el esfuerzo se perdió…
Nuestra felicidad duró poco tiempo, desde que John nos vio, las cosas salieron mal, nos apuntaba toda la gente cuando reveló nuestros nombres y entonces comprendimos que debíamos huir…
Ne ne...muy malo el tipo no?...ahora cuando la prensa se entere...en fin! eso se sabrá en el próx. cap XDD...estaré esperando sus reviews a ver que tal el capi...arigato por leer! Ja ne!
Capítulo 4: El Mundo Lo Sabe. Amor Prohibido.
