"Lo que me gusta de ti"

Soltó un suspiro y abrazó fuertemente la almohada. Se removió un poco y dejó ver una sonrisa en su rostro. El castaño le acarició levemente el cabello, mientras observaba al joven dormido en su cama después del exhausto entrenamiento de fútbol.

Dejó ver una sonrisa ladeada, gestos que solo él provocaba en su persona.

-T..Toya…-murmuró el joven de cabellos claros entre sueños. El castaño se sorprendió por un segundo, y dejó salir una gran sonrisa.

De algo estaba seguro, el joven era único y se aseguraría de que fuera suyo.

Y de nadie más.