Disclaimer: Nada me pertenece, ni Naruto, ni Another.
Naruto crossover Another
En este universo han pasado dieciséis años desde que Misaki Mei y Sakakibara Koichi se graduaron. No es necesario haber visto Another para entender.
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Capítulo Tres: Hablar con chicos fantasmas y evitar muertes innecesarias
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¿Cómo sobrevivir a Yomi del norte…, hablar con chicos fantasmas y evitar muertes innecesarias?
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-¡Oye!
-¡Naruto!- el rubio detuvo su carrera al escuchar su nombre.
Había estado buscando al chico misterioso toda esa semana. No había aparecido en las clases por lo que lo había buscado por toda la escuela. No tuvo éxito alguno. Fue como si se esfumara. Y ahora que al fin lo había encontrado tenía que dejarlo ir. Volteó para ver a la chica rubia que lo esperaba en los casilleros.
-¡Hola ttebayo!
-Naruto.- la seriedad en el rostro de Ino le extraño.- No puedo culparte por interesarte en ese tipo de cosas, eres libre de hacer lo que quieras, pero no se vale que otras personas sufran por lo que haces…
-¿Qué?
-Mañana te explicaré bien de que hablo. Hay ciertas reglas que debes conocer.- la Yamanaka suspiró y frunció el ceño.- Fui una idiota por dejar pasar tanto tiempo pero es necesario que estemos todos los representantes de la clase al decírtelo.
-No entiendo Ino.- el rubio se rascó la nuca haciéndose el desentendido pero recordaba bien aquella platica que escuchó justo antes de caer por las escaleras, ¿A eso se refería la rubia?- ¿Tiene que ver con esa maldición que se rumorea por todos lados?
-Así es.- la mirada penetrante de Ino lo atravesó. Haciéndolo sentir escalofríos.- Necesitas saber que es real y que no, Naruto.- y sin decir nada más se fue. Dejando al rubio con la palabra en la boca.
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-¿Cuánto más va a tardar?-preguntó la peli rosa
-¡Yo que se ttebayo! ¡Ustedes son los que me citaron aquí y ahora me hacen esperar!
-Mira Naruto.- exclamó seria la rubia.- Para poder contarte tenemos que estar todos.
-A demás ya sabes cómo es Shikamaru.- añadió el castaño.- No le toma importancia a nada… En realidad no creo que venga.
-¡Ahí lo tienes! ¡Suelta la sopa!
-¡Deja de ser tan escandaloso Naruto!- y tras recibir un duro golpe de la peli rosa el rubio se quedó callado.
Se habían citado los cinco en una cafetería poco concurrida para no llamar demasiado la atención. El rubio solo aceptó ir al saber que le contarían aquellos secretos que lo mataban de curiosidad. Ino Yamanaka la jefa de contramedidas, es la encargada de que las reglas de la clase se cumplan. Lo que es él, nunca había oído de algo como eso. Kiba Inuzuka, Sakura Haruno, Shikamaru Nara y Hinata Hyuga, representantes de la clase tres, quienes apoyaban a Ino en lo que sea que se decidiera y hacían una votación cuando alguien no estaba de acuerdo con alguna regla.
-De-deberíamos empezar.- comentó Hinata.- No pode-demos esperar más.
-Bueno.- comenzó la rubia.-Comenzaremos sin Shikamaru.- el rubio se enderezó en su asiento preparándose para lo que escucharía.- Hace cuarenta y tres años…
-Sí, sí, esa parte me la sé.- todos miraron al rubio con sorpresa.- Misaki Yomiyama, estudiante prodigio que colgó los tenis y dejó traumado a medio mundo tanto que fingieron que seguía con vida hasta su graduación. ¿Qué sigue?- la vena en la frente de Sakura lo hizo encogerse en su asiento.
-Cuando tomaron la foto de grupo Misaki salió en ella.- Naruto miró al castaño con cara de No te creo.- Pero esa es solo la primera parte.
-El año después de ese comenzaron a pasar extraños accidentes a los alumnos de la clase tres.- continuó la rubia.- Después de tantas muertes sin sentido se crearon las reglas de la clase.- su mirada verdosa se volvió fría.- Se dice que Misaki regresa de la muerte tomando la forma de un alumno más. La maldición dicta que el número de estudiantes en la clase se incrementará por uno. Faltará un pupitre en el salón aunque hayan puesto los necesarios. Ese alumno que está de sobra… Está muerto. Ese alumno que sobra… es Misaki.
El silencio fue sepulcral. Naruto abría y cerraba la boca como un pez, en busca de algo que decir pero sin embargo fallando en encontrar las palabras correctas. ¿Qué trataban de decir entonces?
-Hay una sola regla en la clase.- al rubio le sorprendió que por primera vez la peli azul no tartamudeara.- Para evitar las muertes… debemos descubrir quien es el alumno sobrante…
-Y tratarlo como lo que es. Un fantasma.- terminó Sakura.
-Si no lo hacemos… si no lo ignoramos...- Kiba no pudo terminar la oración.
-Uno a uno los alumnos de la clase tres morirán.- completó la Yamanaka.- Cada mes morirá un alumno o algún familiar de primer y segundo grado.
-Hermanos, padres y abuelos…- Ino asintió a lo dicho por el rubio.
-Naruto…el alumno sobrante en nuestra clase es…
El sonido de un móvil interrumpió la revelación. Hinata se disculpó un segundo contestando el teléfono. Desde su asiento pudieron escuchar que del otro lado de la línea hablaba un hombre nada feliz. Después de algunos tartamudeos y disculpas la chica Hyuga colgó el teléfono.
-Mi pa-padre se ha enfadado porque no he llegado a casa.
Era cierto. Cuando el rubio miró su reloj pasaban de las diez.
-¡Mierda! ¡La vieja va a matarme!
Todos sin excepción se levantaron y pagaron los alimentos no consumidos. Los representantes de la clase se dirigieron a la puerta con tranquilidad. Naruto por su parte corrió hacia la salida arroyando gente y siendo visto por sus amigos con una gota en la sien. Cuando salió del local adelantándose a todos se detuvo. El chico misterioso estaba ahí, del otro lado de la calle, observándolo. ¿Qué debía hacer ahora? ¿Ignorarlo como le dijeron? ¿Se suponía entonces que el chico estaba muerto? Él nunca lo había tocado ¿Lo atravesaría? ¿Sentiría frio en su presencia?
Oyó la campanilla de la puerta sonar. Quería decir que los chicos habían salido. Miró por última vez al chico misterioso. Se acercó para despedirse de Hinata dándose cuenta que los otros no habían notado la presencia del chico misterioso. Se preguntó si ellos podrían verlo como él pero después se golpeó mentalmente. Claro que podían verlo, ¿Sino cómo sabrían a quién ignorar? Hinata recibió otra llamada a su teléfono. De seguro su padre apurándola para llegar a casa. Después de una reverencia a modo de despedida partió rumbo a su casa.
La vio cruzar la calle y desviar su vista hacia el chico misterioso. La vio poner una cara de intenso terror y culpa. ¿Por qué culpa? La morena quiso volver sobre sus pasos, aun con el teléfono en la oreja, no se fijó en que el semáforo había cambiado a verde. El rubio abrió los ojos de par en par. En frente de aquel café, con él, Ino, Kiba y Sakura observando, Hinata fue arroyada.
Por un autobús.
Todo sucedió tan rápido que no le dio tiempo de reaccionar. No gritó, no corrió hacia el cuerpo de su amiga, tendido en el asfalto, para ver si estaba bien. Lo único que pudo hacer es quedarse horrorizado en el mismo sitio en el que estaba, con los ojos bien abiertos y la mandíbula apretada. Oyó a Ino gritar el nombre de Hinata y correr hacia ella seguida de Kiba. Sakura simplemente gritaba aterrada de aquella imagen tan grotesca que ante los ojos de ambos, y algunas personas más, se presentaba.
Una chica bañada en sangre…o lo que quedaba de ella.
Miró por inercia hacia el otro lado de la calle.
El chico misterioso estaba impávido. Observando lo acontecido. Cuando sus ojos negros como el carbón le devolvieron la mirada susurro algo. Algo que Naruto pudo leer perfectamente de sus labios.
Te dije que te arrepentirías.
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Miró el puesto vacío junto a él.
Los chicos habían afirmado que no era su culpa. Que había sido un accidente y que no podían estar seguros de que se trataba de la maldición. Y a pesar de que hasta hace unos días él era un incrédulo estaba seguro de que se trataba de ella. La maldición había comenzado. Podrían llamarlo presentimiento, ese frío temblor que sube desde la columna vertebral recordándote que estas en peligro. Los sentidos que se agudizan sin razón aparente cuando buscas con la mirada cualquier amenaza que este cerca. Nunca había vivido algo como eso y estaba seguro de que no era normal. Aquel miedo a todo era a causa de la maldición y él tenía la culpa. Porque había hablado con el chico misterioso. ¿Cómo podría resolverse todo ahora? Hinata estaba muerta. Recordó claramente su cuerpo tendido en el asfalto, con la mirada perdida y en las manos el teléfono celular. Destruido. Una pierna doblada en un ángulo imposible. Parte de su cuerpo aplastado. Cubierta de sangre.
-Naruto.- escuchó a su lado.- Estas pálido ¿Te encuentras bien?
Asintió para aliviar al peliblanco y observó el salón de clases. Todos actuaban como si nada. ¿Qué más podrían hacer?
El timbre que daba inicio al periodo de descanso se hizo escuchar. Todo el mundo salió apresurado del salón de clases. Naruto se tomó su tiempo. Cuando se dio cuenta él era el único en el salón. Él y el chico misterioso… o Misaki. Sabía que debía ignorarlo pero el creciente enojo en su interior no lo ayudaba a razonar. A demás, si aquello ya había comenzado que caso tenía.
-¡Oye!
Pero el chico solo lo ignoro y salió del salón sin mirar atrás.
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En abril, Hinata. En mayo, los hermanos de Gaara, Kankuro y Temari. Junio, Chouji y su familia. Era claro que se trataba de la maldición. Se había enterado de todo eso debido a Ino. Un día normal, un mes después de la muerte de Hinata, llamaron a Gaara a la oficina de la directora, Nii Yugito. Poco después se enteraron que sus hermanos habían muerto en un accidente automovilístico. Su coche había explotado. Habían muerto incinerados. Después de su muerte Gaara regresó con enormes ojeras, al parecer sin poder dormir ni un poco.
Llegó Junio con todos aterrados. Chouji intentó escapar de la maldición. O al menos aquello le había dicho Sakura. Se fue junto con su familia de vacaciones. Según las noticias su auto se había detenido en medio de unas vías y un tren se los había llevado a todos. Julio los había alcanzado.
Ahora todos esperaban ser el siguiente.
Incluso él.
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-¿Por qué lo haces?
Había acorralado a Misaki en el tejado del edificio. El moreno miraba hacia abajo mientras se apoyaba en el barandal. No le hacía ningún caso. Apretó los puños como normalmente hacía. No podía perder más tiempo, tenía que detener aquello antes de que las vacaciones llegaran.
-¡La maldición ha comenzado! ¡No tiene caso que haga como que no puedo verte! ¡Dime porque lo haces!
-Yo no hago nada
Naruto abrió los ojos como platos. No se esperaba una respuesta, normalmente era el moreno quien se iba y lo dejaba hablando solo y a veces él era quien se hartaba y se largaba azotando puertas.
-¿Qué tanto sabes?
-¿Q-Qué?
-Deberías exigir la verdad.- el moreno siguió observando hacia abajo, Naruto se imaginó que pensaba en tirarse del edificio. Pero sus palabras lo hicieron meditar ¿Exigir la verdad? Se dio media vuelta dispuesto a buscar a la única persona que podía resolver sus dudas.
Encontró a Ino en el patio trasero. El que el chico misterioso pudiera observarlos desde arriba solo aumento su nerviosismo. Tomó bruscamente a la rubia del brazo y la enfrentó. Necesitaba saber.
-¿Quién es él?
La mirada confundida de la rubia lo hizo enfadarse aún más. Si tan solo se lo hubieran dicho desde el principio, si le hubieran advertido entonces él no se habría metido donde no lo llamaban. Maldita sea la hora en la que había ido a parar a ese colegio.
-¿¡Quién es él!?
-No sé de qué hablas
-¡Deja de mentir!- el rubio señaló la azotea y cuando la Yamanaka dirigió su vista ahí frunció el ceño.- ¿Él es Misaki Yomiyama? No tiene caso ocultarlo más Ino.- la rubia enserio su mirada.
-No, no lo es.- la respiración del rubio se aceleró.- él fue escogido al inicio del curso como el alumno sobrante.
-¿Escogido? ¿Entonces no están seguros de que sea él?
-No hay manera de saber quién es el alumno que sobra, Naruto.- la rubia suspiró.- Es por ello que se escoge a uno al azar para que sea ignorado por todos y así hacer que el salón vuelva a tener el numero normal de estudiantes.
-Entonces… ¿Él es real?
-…- la rubia tardó en contestar. Naruto pudo adivinar que por miedo a la maldición. Si ella admitía que el chico misterioso era real, como jefa de contramedidas, estaría aceptando que la maldición había comenzado.-…Sí
Sí
El ruido de una puerta ser aporreada resonó en los oídos de ambos. Miraron hacia arriba donde el chico misterioso ya no los miraba sino que veía algo más atrás de él. Lo vieron girarse por completo para prestar atención a los gritos que le eran dirigidos. El rubio pudo reconocer la voz de Kiba. ¡Es tu culpa! ¡Si hubieras tomado en serio tu papel Hinata no hubiera muerto! Pudo ver a Kiba correr hacia el chico misterioso y a este quitarse de su camino. El cuerpo del castaño se aproximó hacia la baranda sin poder detenerse; debido a la fuerza que había puesto en el acto, y chocar con ella. La gravedad jugó y cayó del otro lado precipitándose al vacío.
Pero el chico misterioso lo sujetó del brazo impidiendo su caída.
¡Suéltame! A pesar de estar al borde de la muerte se negaba a ser ayudado por el moreno. El mismo se encontraba susurrando, cosas inentendibles para el rubio a tanta distancia. Dando patada y golpes al azabache mientras este intentaba que no cayera, logró su cometido. Golpeó con suficiente fuerza al moreno para lanzarlo hacia atrás, logrando que lo soltara.
Un golpe seco.
Kiba había caído tres pisos.
Naruto miró el cuerpo tendido del castaño. Pronto varios gritos se escucharon alrededor. Profesores aparecieron de la nada revisando el cuerpo. Kiba aun con los ojos abiertos parecía observar hacia arriba. Pero Naruto sabía que estaba muerto, se lo dijo el charco de sangre que empezó a extenderse debajo de él, también el hilo de sangre que salía de su boca. Observó entonces hacia arriba, en la misma dirección que los ojos opacos de Kiba señalaban. El chico misterioso estaba aún sentado en el piso, con un posible comienzo de moratón en la mejilla derecha. Sus ojos tenían una mirada indescriptible, algo entre frustración y furia. Se levantó con los puños apretados y sin si quiera dirigirle una mirada al rubio, salió de su campo de visión.
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¡Hola! Me he tardado milenios... Ahora tienen dos razones para matarme pero... ¡hey! yo no estudio en Yomi ¡haha!
De acuerdo, he tratado de que sea lo más justo posible, pero no pude matar a Gaara. Desde este capítulo pueden ir adivinando quien es el alumno extra supongo, ya que lamaldición ha sido "explicada". Si alguno quiere especular lo invito a hacerlo, si alguien que ya vio la serie tiene alguna critica sobre como estoy explicando la maldición por favor que sea en inbox, no queremos arruinarle la historia a nadie.
lichito: ¡Gracias por tu review! que bueno que te guste y no te preocupes, los misterios se irán resolviendo poco a poco...
Evilgirl1300: ¡De eso se trata! Haha Espero que sigas la historia y gracias por comentar.
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