El décimo Weasley

Otro pequeño cap, considérenlo un regalo. Jajaja!! Ojalá les guste.


Capítulo 3: "La Promesa"

El ceño fruncido, expresión pensativa y ni siquiera parecía escuchar lo que su amiga le estaba diciendo porque respondía con monosílabos.

- Draco¿se puede saber qué nueces te pasa?- preguntó Pansy Parkinson algo fastidiada de la poca atención que el rubio le prestaba.

- ¿Eh¿Qué...?- el muchacho se detuvo en su andanza por los pasillos cuando la morocha de pelo corto se ubicó frente a él, con cara de disgustada y los brazos en jarra.- Disculpa, lo siento, no te oí.- agregó derrotado.

- Draco, no es la primera vez que no me escuchas. Desde ayer que no lo haces¿qué te sucede?

- ...

- No puedes guardártelo por siempre, Dragón, tarde o temprano haré que me lo digas. Te molestaré hasta que pierdas la poca paciencia que te caracteriza.- sentenció Pansy.

- Está bien, está bien.- accedió él de mala gana, tirando de la túnica de la chica.

- ¿Y adónde vamos ahora?- preguntó ella extrañada.

- No pensarás que voy a decirte algo así en pleno pasillo.- bufó Draco.

Entraron a un aula vacía que estaba a unos cuantos pasos, y se sentaron en las mesas, preparados para sus típicas charlas confesivas.

- Bien, habla.- ordenó Pansy, cruzada de brazos.

- Yo... ¿viste a Blaise o a Theodore hoy?- preguntó el muchacho, dubitativo.

- Mmm... ahora que lo mencionas,... no, no los he visto más que en el desayuno. ¿Por qué?- se intrigó ella.

- Es que... nada, no es de mucha importancia.- quiso evadir el asunto.

- No me digas. ¿Qué te preocupa?- lo apuró Pansy.- No pongas esa cara, nadie está pegándote.

- Ellos... eh... bueno¿qué querrán hacer? Es decir...

- ¿Con Potter?- Pansy alzó la ceja, Draco solía ser extremadamente ingenuo frente a ciertos temas. Por ejemplo, el amor. O la preocupación. Era a veces tan inocente.

Pansy sonrió cuando el rostro de su mejor amigo se tornó de una fuerte tonalidad rojiza.

- No. Si. Digo...

- Si, ya entendí. ¡Vamos, Draco! Deja de actuar como un niñato¡madura de una vez! No son necesarias las palabras, al menos no conmigo.- aseguró la chica. El rubor de él aumentño considerablemente a medida que Pansy agregaba palabras.

- N-no, no sé de qué hablas.- tartamudeó el rubio.

- Está bien, como quieras.- dijo poniendo los ojos en blanco.- Ya, olvídalo.- dijo Pansy algo frustrada.- No creo que sea algo tan grave, Draco. Ya sabes como son nuestros queridos "primitos".- sorteó Pansy.

- ¡Por eso mismo lo digo, Pansy! Blaise y Theodore¡juntos! Eso es malo. Sus payasadas pueden costarnos caro. Quiero decir... bueno, no por Potter, claro. Pero... podrían perjudicarnos a nosotros, ni siquiera sabemos cuándo será esa broma. ¡Siquiera sabemos en qué lugar!

- No creo que vayan a hacernos daño. Tranquilo. Los chicos nos quieren muy bien para hacerlo, además te respetan mucho. Pero,...- Malfoy la míró con ansias, mientras Pansy se retorcijaba por dentro, conteniendo las ganas de reír. Aún así se apuró a contestar.- ...si tanto quieres saberlo, pues entonces,...

- ¿Qué?- la apuró él.

- Pues entonces, lo averiguaré para tí.- prometió.

- Mmm... bueno,... gracias... mmm... Pansy. Pero...

- No te preocupes, Draco. No va a pasarle nada malo. Lo prometo.- aseguró.

- Eso no puedes evitarlo, Blaise y Theodore nunca miden sus jugarretas, pero sí podrás averiguar al menos de qué se trata. Estoy seguro, confío en tí.- dijo muy pensativo.

- ¡Gracias!- coreó Pansy, divertida.

- Pero...- tanteó Malfoy. Pansy alzó una ceja.

- ¿Qué?- siseó algo enfadada.

- Necesito que seas discreta, Pansy. Sabes que Blaise y Theodore siempre están atentos a todo. Será mejor que te andes con cuidado.- aconsejó con nerviosismo.

- Lo seré, Draco.- aseguró.- Lo seré.- terminó en un susurro misterioso, mientras una sádica y casi imperceptible sonrisa asomaba a sus labios.


Recuerdo que Severus me dijo que ella y los primos, al igual que la mayoría de los Slytherins del curso de Draco Malfoy, solían responder a sus solicitudes con facilidad. El chico era, y sigue siendo, muy respetado por los miembros de su Casa.

Claro que como Jefa de la Casa Gryffindor, no pude terminar de creerme esa clase de libertades entre los alumnos más fríos y astutos del colegio, pero Severus me aseguró lo contrario. Con el tiempo, aprendí a ver con mis propios ojos, que aquellos seres tan arrogantes, lo eran por una razón especial. Incluso el mismísimo Snape tenía sus secretos en cuanto a ello. Al parecer, los Slytherins portaban falsas máscaras de sabiduría demás, puesto que detrás realmente habían sentimientos.

Hoy puedo decir, que las distintas reacciones o los comentarios mordaces provenientes de cualquier Slytherin, ya no me molestan. Porque conozco a uno en particular que en los últimos seis meses, nos enseñó a muchos, que lo que importa no es lo de afuera, si no lo de adentro.

Ustedes dirán, "pero cualquier Gryffindor pensaría eso, ustedes son así". Y yo les diría, "claro que lo somos". Pero Draco Malfoy demostró ser más superficial por fuera, y tres veces más "humano" por dentro. Nos lo demostró a todos,... y en especial a alguien más.

Pero esa es otra historia.

¿Quieren saber más sobre la gran broma de los dos Slytherins más traviesos de Hogwarts¿Quiéren saber qué hizo Pansy para conseguir información¿Y qué otras cosas me comentó Severus Snape?

Podría contárselas¿qué dicen?


¿RxR?

Jaja, soy mala.

Los dejaré con la intriga. Vayan pensando qué tan discreta puede ser Pansy Parkinson.

Besitos!!

yop... marcia.