Derechos: Trama y algunos personajes sí son míos, por lo que me reservo su uso. Lo demás, ya saben de quién es y que no gano nada con ello.

Advertencia: el presente fanfic insinúa detalles que no siguen el canon, debido a que está ligado a la Saga HHP (iniciada antes de la publicación de HP6 y HP7); además, varios puntos fueron creados antes de las últimas revelaciones respecto a los Potter. Por lo tanto, no se aceptan reclamos por la presencia y/o ausencia de personajes y situación que Rowling jamás escribió.

Este fanficparticipa en el tópico "¡Feliz cumpleaños!" del foro "La Noble y Ancestral Casa de los Black".

Para Nicole Cold, con mucho cariño. Muchas gracias por darme la excusa para desarrollar esto, considerado "historia fantasma" en el universo de mis fics.


02.

Diciembre de 1971.

—¿Quiénes dices que vendrán?

Era la hora de la cena, momento del día que se había vuelto especial para Dorea, dado que podía charlar largamente con su familia. Sin embargo, en aquella ocasión, lo que acababa de decir parecía haber desconcertado a su marido, pues éste habló con el ceño fruncido.

—Tu hermano y su familia —contestó Dorea con calma, antes de agregar—. Y un amigo de James, Sirius Black.

—¿Sirius? —Charlus suavizó su expresión mientras intentaba recordar—. ¡Ah, sí! Es hijo de tu sobrina Walburga, ¿no? —Dorea asintió con la cabeza—. ¿El niño no es como ella?

—¡Charlus! ¿Eso qué más da?

—Lamento decirlo, querida, pero tu sobrina no invita a la amabilidad.

Mientras Dorea hacía una mueca, Darius contenía a duras penas una risita.

—Sé que la hija de Pollux es… peculiar —comenzó Dorea, aunque dudó por un segundo—. Eso no puedo negarlo. Sin embargo, por lo que escribió Jane, su hijo y Sirius son muy buenos amigos, así que debe ser un chico agradable.

—¿Cómo es que esos dos son tan cercanos, para empezar? —se interesó Darius de pronto.

—Sirius quedó en Gryffindor, para sorpresa de todo el mundo, así que comparte dormitorio con James.

—¡Un Black en Gryffindor! —en esta ocasión, Darius rió sin tapujos—. ¡Eso sí que es noticia! ¿No salió en El Profeta, por casualidad?

—¡Darius, por Merlín! Suficiente tiene el pobre chico con estar en Gryffindor.

—¿Por qué dices eso, madre?

—Precisamente por lo que decía tu padre de Walburga. Ella, lo mismo que Orion, son demasiado tradicionales. Seguramente consideran esa nimiedad como un insulto.

—Pobre muchacho —musitó Charlus, intentando no sonar muy compasivo.

—¡Tonterías! —masculló Darius, regresando su atención a lo que le quedaba de cena—. Si el chico tiene las agallas para que lo mandaran a Gryffindor, mejor para él.

Dorea meneó la cabeza. Su hijo jamás había encajado del todo con sus parientes Black. Hubo una temporada en que realmente lo intentaba, comportándose de forma educada y apenas dejando ver su chispeante personalidad, pero acabó por hartarse de los velados desaires que le dirigían y dejó de preocuparle. No lo culpaba, aunque a veces le entristecía pensar en ello.

Irónicamente, había ocasiones en que Darius parecía ser más un Black que un Potter.

–&–

Bienvenidos sean a otro mini capítulo.

Aquí decidí mostrar un poco más de convivencia entre los Potter de Mould–on–the–World, con la aparición de Charlus ("¡ya era hora!", dirán algunos).

Antes de que pregunten, me permito recordar que lo que aparece en este fic fue pensado, en su mayoría, antes de las revelaciones de JK sobre los Potter; por lo tanto, aquí leerán que el hermano de Charlus que los visitará en Navidad, es el padre de James Potter. La mencionada visita, de hecho, aparece en el fic "Pasado Futuro", que fue la primera vez que presenté a mis versiones de Charlus, Dorea y su hijo.

Por otro lado, quiero dejar en claro que, aunque Dorea no está distanciada de su familia, no los trata con demasiada frecuencia desde que se casó y por lo tanto, su hijo tampoco. Aunque Darius Potter es por lo general risueño y optimista, parece que no le fue muy bien cuando convivió de pequeño con sus parientes Black, lo cual está relacionado con algo que saldrá próximamente y que sí tomaré de las revelaciones de JK sobre los Potter.

Cuídense mucho y nos leemos a la próxima.